MARTINI
SECO
Dramatis
Personae
Vintage
drama
(En
bucle)
Original
de Benjamin Gavarre
Martini seco: Vintage drama (en bucle). © 2026 by BENJAMIN GAVARRE is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
gavarreunam@gmail.com
- FRANKIE: El barman. Un aspirante
a crooner que idolatra a Frank Sinatra. Prefiere beberse
el inventario y cantar a capela antes que limpiar la barra.
- DINO: El cliente eterno. Tiene
el encanto, el cinismo y el carisma de un miembro del Rat Pack.
Observa el mundo arder con un trago en la mano y rompe constantemente la
cuarta pared.
- EDGAR: Agente del Comité de
Actividades. Torpe, paranoico y burocrático. Usa gabardina, sombrero y a
veces un bigote falso sobre su bigote real.
- J.P. (El Magnate): El dueño del
dinero. Petrolero, magnate de casinos y minas. Megalómano con proyectos
absurdos para privatizar hasta el espacio exterior.
- AVA: La femme fatale definitiva.
Modelo, ícono de la moda y seductora letal. Tan inteligente que siempre
juega a tres bandos.
- ELVIS: El muchacho del momento.
Joven, guapísimo, magnético y lleno de futuro. Un huracán de ritmo e
inocencia en un mundo cínico.
Escenografía
Un
bar bohemio y elegante de 1953. Barra de caoba, taburetes de cuero, humo de
cigarro en el ambiente. Destaca una enorme radio de bulbos en el
centro de la barra. No hay rastro de tecnología moderna.
ACTO
I
(MÚSICA
DE APERTURA: Una trompeta de jazz lánguida. FRANKIE está detrás de la barra,
canturreando "I've Got You Under My Skin" mientras se sirve un trago
a sí mismo. DINO está sentado, impecablemente vestido, fumando un cigarrillo.
La radio de bulbos emite un zumbido de estática y luego la voz de un locutor
engolado).
VOZ
EN LA RADIO: "...Y recuerden, ciudadanos, según la última edición de
nuestro único periódico oficial, 'La Única Verdad', a partir de mañana los
besos en espacios públicos quedan estrictamente prohibidos por considerarse un
intercambio fluido de ideologías. Las miradas sostenidas por más de tres
segundos serán castigadas con multas. Y por decreto de salubridad moral, los
personajes pelirrojos quedan vetados de las películas de Hollywood. Lo rojo es
sospechoso, ciudadanos. ¡Buenas noches y vigilen a sus vecinos!"
DINO: (Exhalando
humo y mirando directamente al público). Bienvenidos a 1953. La edad
de oro del jazz, los trajes a la medida y la paranoia institucional. En este
país, si te rascas la oreja izquierda, te abren un expediente. Si pides tu
filete poco hecho, eres un subversivo sangriento. Y si respiras muy fuerte, te
mandan a los nuevos campos de reeducación en Alaska a hacer cubitos de hielo
para el Senado.
FRANKIE: (Sirviéndole
un trago a Dino). Tienes que tener cuidado, Dino. Hoy en día hasta las
paredes tienen oídos. (Le canta al oído, imitando a Sinatra) 🎵
And the spies are everywhere... 🎵
DINO: Frankie,
si cantaras con la misma velocidad con la que te bebes mi inventario, ya
estarías llenando el Sands en Las Vegas. Dame un Dry Martini. Y asegúrate de
usar la mano derecha para exprimir el limón. No queremos "zurdos" en
este bar. Ya sabes... los que usan la mano siniestra para sus negocios
colectivos.
FRANKIE: (Riendo
y sirviendo). A la orden. Un Martini 100% diestro.
(La
puerta del bar se abre de golpe. Entra EDGAR. Lleva una gabardina abrochada
hasta el cuello, sombrero hundido y gafas oscuras, a pesar de estar en
interiores. Camina pegado a la pared, como si esquivara balas invisibles,
tropieza con un perchero y cae de bruces. Se levanta rápidamente, fingiendo que
fue intencional).
EDGAR: (Susurrando
fuerte). El águila calva ha aterrizado en el nido de los cuervos.
Repito: el águila está en el nido.
DINO: Edgar,
estás hablando con una lámpara.
EDGAR: (Acomodándose
el sombrero). ¡Silencio, civil! Esto es un operativo encubierto. Tengo
información de que este bar es un punto de reunión para los que simpatizan
con... (mira a todos lados) ...la hoz y el otro instrumento de
agricultura.
FRANKIE: ¿El
martillo?
EDGAR: ¡No
lo digas en voz alta! (Saca una libreta roja, se da cuenta del color,
grita y la tira al piso). La cacería de brujas está en su apogeo.
¿Leyeron La Única Verdad? Chaplin ha huido. Pero eso no es nada. Tenemos
sospechas de que la intachable Madre Martha Magdalena, sí, la monjita de la
caridad... ¡es una espía encubierta! Sus orfanatos son en realidad centros de
entrenamiento para adoctrinar bebés. ¡Y no me hagan hablar de ese cantante
francés, el del acordeón! ¡Resultó ser un soplón de los soviéticos!
DINO: ¿El
mimo Marcel? ¿El hombre que no habla es el mayor soplón del mundo? Eso es
poético. ¿Qué hace, delata en código morse con parpadeos?
EDGAR: Búrlate
si quieres. Pero las noticias falsas son la única verdad que tenemos. (Se
sienta de golpe). Dame un Martini Raleigh, Frankie. El que tiene el
tabaco macerado en ginebra. Y una aceituna.
(Entra
AVA. Silencio absoluto. Es deslumbrante, camina con una fuerza y seguridad que
paraliza el bar. Vestido ajustado, guantes largos. Se acerca a la barra. Saca
una boquilla larga y un cigarro Raleigh).
AVA: Fuego.
(Edgar,
Frankie y Dino sacan encendedores al mismo tiempo y se queman las manos entre
ellos en un enredo físico al estilo "slapstick").
AVA: Chicos,
tanta amabilidad me abruma. (Enciende su propio cigarro con un mechero
de oro). Un Dry Martini, querido. Y ponle la aceituna especial. La que
"hace tic-tac".
EDGAR: (Saltando
del taburete). ¿Eres tú, la Agente Carmín? ¿La modelo española?
AVA: Soy
muchas cosas, Edgar. Soy la mujer de portada de Vogue, la amante de tres
directores de Hollywood y la única persona que sabe quiénes son los verdaderos
dueños del país. Y te aseguro que no son esos senadores que persiguen
pelirrojas.
(Se
abre la puerta. Entra J.P., El Magnate. Traje de seda, anillos de oro, fumando
un puro del tamaño de un misil).
J.P.: ¡Exacto,
preciosa! Los dueños del país somos los que pagamos la cuenta de la luz de la
Casa Blanca. (A Frankie). Sírveme algo que cueste más que la
hipoteca de tu madre, muchacho.
FRANKIE: (Sirviendo
un whisky). Señor J.P... ¿Cómo van los pozos petroleros en Texas? ¿Y
los casinos?
J.P.: Aburridos.
El dinero ya no me emociona, muchachos. He estado pensando en el futuro. Ya soy
dueño de los bancos, del oro y de los congresistas. Ahora quiero poner una red
de satélites en el espacio para que transmitan comerciales de mis casinos
directo a los empastes dentales de la gente. Piénsenlo: ¡Colón descubrió
América, yo descubriré la publicidad extraterrestre! Aunque esos burócratas
llorones del Comité me están sangrando la billetera financiando sus ridículos
campos de reeducación en las Bermudas.
DINO: (A
la audiencia). Hay hombres que quieren conquistar las estrellas antes
de asegurarse de que todos tengamos agua caliente. Así es el siglo XX... y
presiento que será igual en el XXI. (A J.P.). J.P., tú
financias a los de la derecha y a los de la "mano siniestra" al mismo
tiempo, ¿no es así?
J.P.: ¡Es
diversificación de capital, Dino!
AVA: (Jugando
con su aceituna, que emite un ligerísimo zumbido eléctrico). Todo es
un juego de sombras. Ustedes creen que controlan el mundo, pero el mundo es un
chiste de mal gusto. ¿Quieren escuchar una historia?
DINO: Por
favor. Cualquier cosa es mejor que escuchar a Frankie intentar llegar a las
notas altas de My Way.
FRANKIE: ¡Oye! (Murmura). 🎵 Regrets, I've had a few... 🎵
AVA: (Con
voz hipnótica, caminando por el bar). Había una vez un águila muy
patriota que le tenía tanto terror al color rojo que prohibió las puestas de
sol. Obligó a todos los animales a mirar al suelo para no ver el cielo
anaranjado. Los animales obedecieron, porque el águila tenía garras afiladas y
un Comité de Actividades Aviarias. Pero un día, el águila vio su propia sangre,
se asustó tanto de ser una "zurda" encubierta, que se arrancó las
plumas. Y murió de frío en pleno verano, rodeada de animales ciegos. Moraleja:
la paranoia es un veneno que te bebes esperando que el otro se muera.
(Aplausos
lentos y cínicos de Dino. De pronto, la puerta se abre con ímpetu. Entra ELVIS.
Es joven, viste una chaqueta de cuero, el copete perfecto. Desprende una
energía eléctrica y vital).
ELVIS: Man,
está lloviendo a cántaros y hay más policías afuera que chicas en mis
conciertos. ¿Alguien me invita un refresco?
FRANKIE: (Se
le cae el vaso). ¡El Rey!
ELVIS: Todavía
no, amigo. Solo soy un muchacho del sur que mueve las piernas cuando escucha
una buena guitarra. Pero me quieren mandar al ejército. Quieren cortarme el
pelo y meterme en un uniforme porque dicen que mi forma de bailar atenta contra
las buenas costumbres y altera a la juventud.
EDGAR: (Sacando
su libreta y un bolígrafo que secretamente es una cámara fotográfica; se ciega
a sí mismo con el flash). ¡Aha! Movimientos pélvicos. Claramente una
técnica de hipnosis de los del bloque del Este para corromper a nuestras
mujeres.
ELVIS: Man,
yo solo siento la música. Mira. (Se acerca a Frankie). ¡Dame
un pulso, barman!
(Frankie
empieza a chasquear los dedos y a golpear la barra a contratiempo. Elvis
comienza a moverse. Es un baile espectacular, descarado, rítmico, lleno de
gracia y fuerza salvaje. No hay música, solo la percusión de Frankie. El bar
estalla en aplausos reales, incluso Edgar aplaude antes de darse cuenta y
golpearse a sí mismo en la mano).
AVA: Cielos.
Si dejas que el gobierno te ponga un uniforme, el arte habrá muerto
oficialmente.
ELVIS: (Levantándose,
sonriendo con humildad y picardía). Gracias, señora. Prometo que
seguiré bailando, aunque tengan que prohibir los martes para detenerme.
EDGAR: (Recuperando
la compostura). ¡Basta de frivolidades! Agente Carmín... (Mirando
a Ava). Sé que tu aceituna es un transmisor de micropunto con
tecnología de punta soviética. ¡Estás arrestada por ser una agente doble!
AVA: (Soltando
una carcajada franca). ¿Doble? Por favor, Edgar. Qué insulto a mi
inteligencia. Soy una agente triple. Trabajo para la izquierda, para el Comité
y para los Estudios Paramount. Y si te comes esa aceituna, transmitirás en vivo
tus úlceras gástricas a la central de inteligencia en Moscú.
DINO: (Tomando
la copa de Ava y sacando la aceituna con un palillo). Déjame ver
esto. (Se la acerca al oído. Se escucha un claro sonido de telégrafo:
Bip-bip-bip). Vaya, está transmitiendo la melodía de La Marsellesa.
Esta aceituna es más culta que la mitad de los senadores.
J.P.: ¡Ofrécele
diez mil dólares a la aceituna para que trabaje en mis casinos!
FRANKIE: (Agitando
la coctelera como si fueran maracas). Señores, creo que el mundo se
está volviendo loco. Si los mimos son soplones, las monjas son espías y las
aceitunas hablan en morse, yo propongo que declaremos este bar como república
independiente.
DINO: (Avanzando
hacia el proscenio, con su Martini en la mano, luces bajando a un cenital sobre
él). Y así, señoras y señores, mientras el mundo jugaba a los espías
con identidades falsas y los dueños del dinero planeaban venderles la luna,
nosotros decidimos pedir otra ronda. Porque cuando la historia se vuelve una
farsa dirigida por locos... lo único que puedes hacer es reírte, buscar una
buena compañía y asegurarte de que tu Martini esté bien frío. ¡Salud!
(Elvis
hace un último movimiento pélvico. Frankie suelta un agudo final estilo Sinatra
que rompe un vaso. Ava lanza un beso fulminante al público. Edgar, en medio de
la confusión, se traga accidentalmente la aceituna transmisora. Su estómago
empieza a hacer "Bip-bip-bip" muy fuerte mientras corre asustado por
el escenario).
(La
radio de bulbos emite un pitido de emergencia ensordecedor. Los actores se
congelan en posiciones grotescas. Las luces parpadean frenéticamente y todo se
va a OSCURO TOTAL).
ACTO II: El Bucle On the Rocks
(Suena
"Mr. Sandman" de The Chordettes a todo volumen, dulce y alegre. Las
luces se encienden de golpe. Todos están en sus posiciones iniciales exactas
del inicio de la obra).
BUCLE
1: El Lapsus Brutus
(La
canción se corta abruptamente con el sonido de la aguja rayando el disco de
vinilo).
FRANKIE: (Sirviendo
un trago al aire, antes de que nadie hable). Y asegúrate de usar la
mano derecha para exprimir el limón... Espera. ¿Por qué dije eso? Yo no pido
los tragos.
DINO: (Parpadea,
desorientado. Mira su cigarro apagado). Bienvenidos a 1953. El año en
que... en que siento que ya me fumé este cigarro. (Mira a Frankie). Dame
un Dry Martini. Creo.
(Entra
EDGAR. En lugar de tropezar, entra caminando de puntitas, exageradamente
lento).
EDGAR: El
águila calva ha aterrizado... y tiene un déjà vu terrible. Siento que ya me
tragué algo indigerible hoy.
(Entran
J.P. y AVA al mismo tiempo, chocando en la puerta de forma torpe. Hacen una
pequeña danza de "pasa tú, no, pasa tú", hasta que J.P. entra
primero).
J.P.: Los
dueños del país somos los que pagamos la cuenta de la luz de... de... de la
tintorería! ¡No! De la Casa Blanca. (Se toca la cabeza). Ando
con la glucosa baja.
AVA: (Camina
hacia la barra, pero da un paso en falso y casi se cae). Fuego. Y que
alguien me explique por qué presiento que mi aceituna tiene un transmisor
soviético.
EDGAR: (Salta
de su taburete). ¡Aha! ¡Lo sabía! ¡Quedas arrestada por ser una agente
triple!
(Edgar
mete la mano dramáticamente en su gabardina. Saca un pollo de hule chillón. Lo
levanta con autoridad. El pollo hace: "¡Squeeeak!").
EDGAR: (Tratando
de mantener la dignidad). Todo lo que diga será usado en su contra en
un tribunal aviario... digo, marcial.
DINO: (Frotándose
los ojos). Había una vez un águila que le tenía miedo al color rojo...
Y se asfixió con un pollo de hule. Listo, me salté la moraleja. Ya quiero que
termine esta escena.
(La
puerta se abre de golpe. Entra ELVIS).
ELVIS: Buenas
noches, gatos. Escuché que aquí sirven... (Intenta hacer su movimiento
pélvico. Su zapato resbala cómicamente en el piso. Pierde el equilibrio y cae
de sentón haciendo un ruido sordo). ¡Ay, mis caderas subversivas!
(Todos
se le quedan viendo en silencio prolongado).
J.P.: (Rompiendo
el silencio). Yo no le pago los honorarios médicos a ese muchacho.
(OSCURO
TOTAL. Ruido de estática brutal).
BUCLE
2: El Mundo al Revés
(Suena
"Mr. Sandman", tocada a doble velocidad. Las luces se encienden con
un tinte verdoso. Intercambio de roles actoral. Edgar ahora está apoyado en la
barra intentando ser un galán. J.P. entra encorvado, actuando como un
pordiosero).
EDGAR: (Con
voz ronca y seductora, fallando miserablemente). Bienvenidas a 1953,
muñecas. El año en que... eh... arrestar a la gente es mi pasión. Sirve algo
fuerte, barman. Leche malteada. En las rocas.
J.P.: (Acercándose
a Dino, con voz quejumbrosa). Una monedita, señor. ¿Me regala una
firma para el sindicato de magnates oprimidos? El gobierno me quiere quitar mi
monopolio. ¡Tenga piedad!
DINO: (Aferrado
a su copa, sudando frío, el único que retiene su personalidad). J.P.,
levántate del piso, me estás arruinando los zapatos de cocodrilo. ¿Qué diablos
nos pasa a todos?
(Entra
AVA. Lleva un hábito de monja blanco, pero camina con la misma sensualidad
desbordante y está fumando un puro enorme).
AVA: (Aspirando
el puro). El Señor trabaja de formas misteriosas, muchachos. Pero los
soviéticos pagan en efectivo. ¿Quién quiere confesarse antes de que venda sus
secretos al FBI?
FRANKIE: (Sirviéndole
un trago a la monja). Madre Magdalena, usted siempre sabe cómo animar
un velorio.
DINO: (Gritando). ¡Había
una vez un zorro! ¡Qué importa el zorro! ¡Por qué hay un magnate pidiendo
limosna y la femme fatale es una monja encubierta! ¡Barman, dame formol!
(Entra
ELVIS. Lleva su copete rockero, pero viste un tutú de ballet sobre los
pantalones. Camina de puntillas).
ELVIS: (Con
voz finita). Gatos, he descubierto que el rock and roll es muy
agresivo para mi aura. Exijo a Tchaikovsky. (Empieza a hacer piruetas
torpes por todo el escenario). ¡Mírenme, soy un cisne! ¡Un cisne
blanco perseguido por el Comité!
AVA
(Monja): (Saca una metralleta de plástico negro de debajo del hábito.
Apunta a Elvis). ¡Nadie hace ballet en mi parroquia, comunista! (Ava
hace los efectos de sonido con la boca muy alto). ¡Ta-ta-ta-ta-ta-ta!
(Elvis
recibe los balazos invisibles, hace un grand jeté en el aire y cae al piso en
una pose de ballet perfecta, simulando su muerte).
(OSCURO
TOTAL. Estática ensordecedora).
BUCLE
3: La Desmesura de Plástico
(Suena
"Mr. Sandman" en reversa y muy lenta. Suena demoníaca. La iluminación
parpadea violentamente. Todos los personajes están desaliñados, histéricos,
sudando).
DINO: (Agarrando
a Frankie de las solapas). ¡No me sirvas otro Martini! ¡Si me das otra
aceituna te voy a estrangular con el cable del micrófono!
FRANKIE: (Gritando
de vuelta, perdiendo los estribos). ¡Yo no tengo la culpa! ¡Yo solo
quería cantar como Sinatra y me tienen atrapado en este infierno existencial
repitiendo el mismo chiste!
J.P.: (Subido
en un taburete, golpeando la barra con el zapato). ¡Compro el bucle de
tiempo! ¡Compro los derechos de esta pesadilla! ¡Todo tiene un precio!
AVA: (Con
el rímel corrido, gritándole a J.P.). ¡Cállate, viejo avaro! ¡Tu
dinero no vale nada si el reloj se reinicia cada tres minutos!
(Entra
ELVIS. Viene gritando de forma ininteligible, como un poseso. Salta sobre la
mesa central. Se quita la chaqueta. Empieza a restregarse rítmicamente contra
la radio de bulbos gigante).
ELVIS: ¡Aaah!
¡El sistema me oprime! ¡La radio me habla al oído! ¡Voy a embarazar a esta
radio de bulbos con el poder del blues!
EDGAR: (Totalmente
desquiciado, se arranca la gabardina). ¡Se acabó la diplomacia!
¡Bájate de esa mesa, degenerado, o te quemo el copete en nombre del mundo
libre!
(Edgar
saca dramáticamente de su pantalón un LANZALLAMAS DE PLÁSTICO FOSFORESCENTE.
Toma posición de combate).
DINO: (Mirando
al público, completamente abatido). Había una vez un maldito zorro que
se volvió loco porque llevaba cuatro horas atrapado en un bar con un tipo que
tiene un lanzallamas de alberca. ¡Mátenme, por favor!
EDGAR: ¡Fuego
purificador! (Aprieta el gatillo. Sale un chorrito de agua ridículo y
débil que apenas moja la cara de J.P., quien cierra los ojos resignado).
(OSCURO
TOTAL. Corte abrupto de la música).
EL
CLÍMAX DEFINITIVO
(Suena
el bajo de "Mr. Sandman", pero hiper distorsionado. Las voces de las
cantantes son lamentos graves. Luces rojas giratorias de emergencia inundan el
bar. Fuera del escenario, suenan SIRENAS DE POLICÍA REALES y ensordecedoras. Se
escuchan golpes violentos en las paredes del teatro: ¡BAM! ¡BAM!).
(El
caos desaparece. Los actores están congelados por el terror real. Miran hacia
arriba, hacia las paredes del teatro, respirando agitadamente).
DINO: (Se
levanta lentamente. Mira sus manos temblorosas. Ya no hay cinismo, hay pánico
absoluto). Se rompió. El chiste se rompió por completo.
FRANKIE: (Temblando,
soltando el vaso). Dino... las sirenas... no son de la caseta de
audio. Vienen de la calle.
AVA: (Se
arranca los guantes con desesperación). Están rodeando el teatro.
Vienen de verdad. ¡Alguien nos delató!
ELVIS: (Hablando
normal, sin el acento fingido, casi llorando). ¡Loco, yo ni siquiera
sé de política! ¡Yo solo tomé este papel por la paga del sindicato! ¡Me van a
desaparecer!
EDGAR: (Corre
hacia el borde del escenario). ¡Es el escuadrón antimotines! ¡Traen
tanques! ¡No es paranoia escrita en el guion, esto superó cualquier límite! ¡Ya
nos cargó a todos!
J.P.: (Sacando
puñados de billetes reales de sus bolsillos, tirándolos al aire). ¡Tomen
todo! ¡No valen nada aquí adentro! ¡Si no desalojamos el escenario, nadie
volverá a ver la luz del sol!
DINO: (Corre
hacia el borde del proscenio, hablándole directamente a la audiencia con
urgencia vital, casi suplicando). ¡¿Y ustedes qué esperan?! ¡Vienen
por nosotros, pero ustedes son cómplices por mirar! ¡Levántense! ¡Vámonos,
vámonos todos por las salidas de emergencia!
(Los
actores entran en pánico total. Corren cruzando el escenario. Elvis recoge su
chaqueta lloriqueando. Ava busca unas llaves. Frankie se esconde detrás de la
barra).
DINO: (Desesperado,
al borde de las lágrimas, gritándole al público). ¡Esto no es una
maldita broma! ¡Esto superó el libreto! ¡Ya se acabó la obra! ¡Por favor,
salven sus vidas! (Pausa, se le ocurre una idea). ¡Aplaudan!
¡Si aplauden, el gobierno creerá que fue solo teatro y nos dejarán ir! ¡A ver,
aplaudan! ¡Aplaudan, por el amor de Dios!
(Los
actores corren hacia el frente, sumándose al ruego con caras de pavor
absoluto).
TODOS: "¡Por
favor, aplaudan!", "¡Ya váyanse!", "¡Salven sus
vidas!", "¡Aplaude, señora, por favor!".
(El
público, por inercia, incomodidad o contagiado por la tensión, comenzará a
aplaudir. En el segundo exacto en que los aplausos toman fuerza, las sirenas se
apagan de tajo. La luz roja desaparece. Una luz blanca, brillante, general y
cálida ilumina el escenario de golpe).
(El
pánico desaparece del rostro de los actores como si se hubieran quitado una
máscara. Todos los actores se alinean rápidamente en el proscenio con gracia.
Las posturas se relajan instantáneamente. Muestran sonrisas amplias,
profesionales y resplandecientes. Hacen una elegante y sincronizada reverencia
teatral).
DINO: (Con
su habitual sonrisa encantadora y cínica, guiñando un ojo al público). Y
se la creyeron, ¿verdad?
TODOS
LOS ACTORES: (Al unísono, haciendo una última y profunda reverencia). ¡Gracias!
¡Muchas gracias!
(TELÓN
RÁPIDO O APAGÓN FINAL).