El juego de las palomas
de Sonia Daniel
Introducción: Entre el Altar y la Pista
Esta obra es un viaje a través de la memoria colectiva y el mito popular. Sonia Daniel toma la trágica historia de Ramona Viviana Moreno —conocida en Córdoba, Argentina, como "La Ramonita"— y la despoja del realismo crudo para situarla en un Gabinete de Curiosidades.
A través de una estética de circo criollo, la pieza explora cómo la sociedad transforma a una mujer víctima de violencia en una "santa" de devoción popular. Es una danza entre la inocencia de la juventud y el peso de la eternidad; un relato donde los personajes son, a la vez, artistas de feria y testigos de un destino que parece escrito en las cartas de un mago o en el vuelo errático de una paloma.
Había planeado irse de la ciudad.
Ramona Viviana Moreno posiblemente soñaba con otra
vida. Lejos de los dolores de cabeza que ocasionaba a su familia y de las
comisarías en las que era bastante conocida.
Pero despechado, el hombre que vivía de sus encantos (o
un antiguo novio abandonado, según la versión), la estrangulo y arrojo con sus
sueños al fondo de un barranco del entonces descampado Barrio Güemes. Ajena al
mundo de los proxenetas, mentiras y pasiones marginales que su muerte puso al
descubierto, la gente la coloco del lado de los buenos y la hizo santa.
Para los cordobeses que cuarenta años después visitan
su tumba del Cementerio San Vicente - donde a cambio de estampitas su hermana
Dalmira recoge una míseras monedas- “La Ramonita” sigue haciendo milagros.
M.Ambort
Córdoba, historias de amor, de locura, de muerte
“El Juego de las Palomas”
de Sonia Daniel
ESCENA 1
Suena “La Pájara Pinta” con ritmo circense Vemos al
Señor DS. Es un presentador de circo con galera y levita. Usa una corneta a
modo de megáfono. Esta ubicado a altura, como un volatinero, busca hacer
equilibrio mientras recita sus textos. Es iluminado por un seguidor. Una pista
al centro se ve coronada por una rosa de los vientos Señor DS: "Pasen y
vean este increíble Gabinete de Curiosidades, en el cual podemos encontrar desde
la huella de un Gigante, hasta un hombre pez disecado o una escama del monstruo
del Lago y mil fenómenos más."
¡Si señores! Bienvenidos a esta Espectacular Muestra.
Una vez más, abrimos a ustedes, las puerta de esta Feria de Pasiones.
Exhibición de Vanidades. Exposición de Sueños, Deseos e Inmoralidades (Pausa)
Los hechos que aquí les mostraremos están teñidos de una extraña realidad, han sucedido,
aunque nunca sabremos con certeza: “el como” y “el porque”.
Por lateral ingresa una jovencita. Tiene puesto un
vestidito claro con pequeñas florcitas marrones y verdes, zapatitos con
zoquetes y una valijita
Señor DS: (Señalándola) Es ella nuestra principal
atracción. Mírenla...Se encuentra aun, en la mas tierna edad. (Dando tono de
presentación) Presenciaremos como primera atracción de esta velada, un numero
sugestivo: “La Transformación”.
Dos payasos ingresan al centro de la pista una
banqueta alta, tras ellos entra La Madre. Los payasos retiran de las manos de
la niña su valijita. Ramonita se para en la banqueta en delicado equilibrio.
Asoman de las comisuras de su boca un hilo verde, la Madre cose el ruedo del
vestidito y realiza los últimos retoques. Tararea en baja voz una melodía.
Ramonita, la jovencita, lanza un sonoro suspiro. La Madre se detiene un
instante, recoge del piso unas alfileres que prende en su ropa, se pincha un
dedo, lanza un gritito sordo, observa que le sale una gotita de sangre. Se
chupa el dedo y continúa cosiendo.
Ramonita: (Gesticulando) Hmmm Hmmm (ansiosa) Hmmm
(señala el hilo que cuelga de su boca) HHHmmmm..... (Retira el hilo y lo
balancea graciosa y desafiante) ¿Ves?... no me quedo muda.
La Madre le hace un gesto de silencio apoyando el
índice sobre su boca
Ramonita: ¡No me quedo muda!!!!
Madre: No te quedas muda, porque justo, justo, termino
de coser. (Da un tirón al hilo del ruedo
del vestidito. Ramonita intenta sentarse en el banco)
¡Quedate quieta chinita!!! (Se aleja un poco y la mira. Toma el vestido de
ambas puntas y lo estira) Ya esta, podes bajar.
(Pausa) La mujer que no cierra la boca al ser cosida,
estará condenada a hacerlo por el resto de su vida. Ramonita se sienta en el
banco y comienza con sus dedos a contar mentalmente las flores del vestido.
Tararea la canción. La Madre trae un cepillo y un espejo de mano Ramonita lo
toma, se mira mientras su Madre le cepilla el pelo.
Ramonita: Quisiera tener el cabello rubio y la piel
clara como de cera.
Madre: Somos como somos, y eso no se cambia Ramonita.
Ramonita: Podría lavarme con agua de manzanilla
Madre: Y desteñir tan bonita negrura... (Acaricia el
pelo de Ramonita mientras lo cepilla) Confórmate, tenés un cabello suave,
brilla... Si puedo verme en tu cabello, como vos en el espejo.
Ramonita suspira sonoramente
Ramonita: Solo espero que el que me tenga que querer,
me quiera así (se mira al espejo) Podría
echarme polvo en la cara. Eso no hace daño.
Madre: Te hace parecer muerta
Ramonita: (fastidiada) ¡Oyyyy!!!!!
La Madre saca del bolsillo de su delantal un frasquito
pequeño se lo entrega a Ramona
Madre: Es carmín, ponete en los labios. (Sonríe)
Ramona abre el frasquito, pasa la yema de su dedo
índice por la crema roja, frunce su boca y se pinta los labios torpemente. La
madre toma el frasco y realiza la misma acción, Abre bien grande su boca y
estira los labios al pasarse el carmín. Ramonita la imita. Ambas se observan.
Sonríen. Fruncen sus labios que juntan en un suave beso. Ramonita salta del
banco. Tararea. La madre guarda los elementos
Ramona se sienta bruscamente en el piso, se levanta la
falda y abre las piernas. Coloca su mano en su sexo. La saca. Se observa.
Estira la mano para mostrarla a su madre. Esta ensangrentada.
Podemos ver por sus piernas entreabiertas la mancha
roja en su ropa interior
Apagón
ESCENA 2
Señor DS: No les exigiré que coronen con un aplauso el
prodigio que acaban de ver. Una pirueta de la naturaleza convertida en
atracción... morbosa. Muchos espectáculos brindan números similares. Puede que
sus expectativas se vean... ciertamente... defraudadas. Sin embargo, les ruego,
les imploro, que no se muevan de sus asientos. Permítanme exhibirles un nuevo
número de esta Feria. Mostraremos sobre esta pista llamativas habilidades para
el amor fraternal...
Música
Los acomodadores de pista transforman la escena. Traen
y distribuyen los elementos que se usaran. También guían a Ramonita y a su
Madre hasta sus posiciones de inicio para la acción.
En un fuentón la Madre lava ropa sobre una vieja tabla
de lavar. Ramona esta junto a ella, sentada. Juega con la espuma producto del
lavado.
Madre: Y así fue como cerca de las siete de la tarde,
el padre entro en la habitación y todo fue espanto. La señorita no tenía más de
veinte años, estaba tirada en la cama como dormida, en su cara había un gesto
de satisfacción que había congelado la muerte.
Ramonita: ¿Y el?
Madre: Y el estaba allí, a lado de ella, tendido en la
cama con un disparo en el medio del pecho y una cartita metida entre los dedos
de la mano que estaba muy apretada. Para sacar la carta tuvieron que hacer
mucha fuerza porque el cuerpo muerto había entrado en rigor.
Ramonita: ¿Qué decía la carta?
Madre: “Me mato. Firmada Carlos”. Yo lo sé porque servía
allí. Estaba como criada de esa familia tan rica. Tenía 12 años. Los dos
disparos se escucharon claritos y retumbaron en toda la casa. Me escabullí
entre la gente. En medio del revuelo ni cuenta se dieron que estaba ahí. Los
recuerdo como dos muertos felices, es raro ahora que lo pienso.
Ramonita: ¿Por qué lo hicieron mama?
Madre: Por quererse mucho. La niña María Hayde era una
pequeña reina. A veces me llamaba para que le cepillara el pelo. Yo sentía su
llanto cortito y suave mientras leía esas cartas que el le enviaba. A veces las
lágrimas corrían la tinta de la hoja y le manchaban los dedos y el vestido. Yo hubiera
querido leer. Ella sabía que yo no podía, que nunca supe leer y que me iba a
quedar calladita como una tapia ante su llanto. Nunca dije nada, en esas tardes
solo le cepillaba el pelo negro como carbón, como si la estuviera acariciando.
Cabello negro y brillante como el tuyo, mi bonita. (Abraza a Ramonita. Juegan.
La salpica con agua y jabón. La seca amorosamente con su delantal)
Ramonita: ¿Se murieron de amor?
Madre: El la quería con toda el alma. Me di cuenta por
la forma en que su cuerpo intentaba llegar a ella en el último suspiro. Ese
hombre tenia un rostro hermoso que ni la muerte pudo desfigurar.
Sus bigotes eran gruesos y enrulados y el pelo le caía
sobre la cara en una mata de rulos. Después me sacaron de ahí, por los gritos
de la Señora que no podía creer lo que había pasado con su hija.
Pobrecita (Se persigna y hace persignar a Ramona) Dios
los tenga en su gloria.
Ramonita: ¿La habrán vestido de novia? Me gustaría
pensar que sí.
Madre: Las mujeres enamoradas que se mueren vírgenes,
se van al cielo vestidas de novia, y cuando están allí, miran a las que se
casan y les dan bendiciones. Por lo que no pudieron ser...
Ramonita: Para que sean felices las que llegan al
altar.
Madre: Usted, mi Ramonita, va a llegar al altar como
la más hermosa de todas las novias.
Por un lateral entran Dalmira y Alejo. Alejo lleva en
la mano una paloma muerta con la que persigue a Dalmira.
Dalmira: Mire mama, dígale a Alejo que no moleste.
Alejo: (amenazando con el animal) Vamos agárrala, que
no muerde!!
Dalmira: (grita) ¡Sáquemelo mama!!
Madre: (A Alejo) Ya le he dicho que no use la trampera
con las pobres avecitas del Señor (Le saca el pájaro muerto de las manos) Pero
si es una pobre palomita...y esta flaquita, si son puras plumas. Ni siquiera es
buena para echarla en la olla. Vaya, haga un pozo en la tierra y dele cristiana
sepultura.
Dalmira: Dígale mama que la trampera es para cazar
alimañas.
Alejo: Las palomas son alimañas. ¡Te cagan desde el
aire y ni cuenta te das!
La Madre le hace señas para que se lleve el animal
muerto. Alejo obedece. Vuelve sobre sus pasos y dice:
Alejo: Dalmira... Voy a volver con la hondera al mismo
lugar a buscar los huevitos de la paloma...así nos hacemos una tortillita...
Dalmira: (grita) ¡Sos un idiota Alejo, le voy a decir
a papa! Mírelo mama!!
Alejo entrega la paloma a su Madre. Se lava la cara
con el agua del fuentón. Salpica. La Madre revisa la cabeza de Alejo. Saca un
piojo. Lo aplasta contra su delantal. Repite la acción con Dalmira y Ramonita. Silbidos
por fuera. Alejo sale. Madre deja en el piso la paloma desangrada. Ramona mira
fijo el animal muerto.
Dalmira: Mama, dígale a Alejo que no asuste con eso!
Madre: Tu hermano se esta haciendo hombrecito, pronto
dejara la hondera y se pondrá a buscar chinitas por el barranco.
Ramonita: ¿Por qué por el barranco?
Madre: Porque... ¿No le parece a usted que es muy niña
para hacer preguntas?
Ramonita: Cómo saber si no pregunto...
Dalmira: (Con picardía) Mama quiere que llevemos la
ropa limpia a la Casa Grande...
Madre: Pero no se distraigan...
Dalmira: La Señora de la Casa Grande quiere tomarme.
Madre: Esta bien, dígale que yo mañana hablo con ella
Ramonita: Dalmira, ¿te vas a ir a servir a la Casa
Grande?
(Dalmira asiente con la cabeza)
Ramonita: ¿Y yo?
Madre: Ya buscaremos una casa donde necesiten
muchacha, mientras tanto me ayudas a lavar y a amasar pan (Sale a buscar un
paquete de ropa, vuelve con Alejo) Y no pierdan tiempo, que esta anocheciendo.
Alejo: Me dijeron que en que por la noche en el
Calicanto, aparece un burro con siete chiquitos en el lomo, brota de la nada en
silencio, camina con los chiquitos encima sin hacer ningún ruido, las criaturas
tiesas con los ojos bien abiertos, están arriba del animal como empalizados, el
burro camina por el costado de la acequia hasta que desvía al paseo y ahí mismo
desaparece por completo.
Ramonita: ¡No sigas Alejo!
Dalmira: (A la Madre) Es un bruto.
Alejo: ¡Pero es verdad!
Madre: Y vayan que es peligroso andar de noche...
ESCENA 3
Señor DS: La barranca...un lugar lleno de...
Alimañas... (Silencio) ¡Damas y caballeros, niños y niñas! Hace su entrada a
escena el Encantador de Serpientes.
Música. Hombres y mujeres invaden la pista. Están de
fiesta. Bailan abrazados, ríen. Ramona y Dalmira en un lateral observan.
Dalmira: Vamos, entregamos el paquete y nos vamos
rápido.
Ramonita: Están bailando... ¿Que es?
Dalmira: ¿Como?
Ramonita: ¿Que bailan?
Dalmira: Música.
Ramonita: ¿Música?
Dalmira: Música de salón.
Ramona mira extasiada
Dalmira: Vamos
Ramonita: Me quedo.
Dalmira: ¿Cómo?
Ramonita: Me quedo. Te espero acá. Entrega el paquete.
Yo te espero.
Dalmira duda
Ramonita: Anda...Me quedo acá
Dalmira toma el paquete y se mezcla entre la gente. Un
hombre baila con una mujer. Ramona lo mira. Ellos bailan. El mira a Ramona
mientras baila con la mujer. Deja a su pareja y se acerca a Ramona. Dalmira
cruza la escena y se interpone accidentalmente entre ambos. Esta acción es
acompañada con redobles de tambores y golpes de platillos.
Dalmira: Ramona...Ramona... Ramonita. Vamos...
Apagón
ESCENA 4
Voces de Niños en ronda infantil. En un banco de plaza
trasladado por dos acomodadores de escena llegan sentadas dos jovencitas. Con
el banco en movimiento Ramona se sienta con ellas. El banco se detiene y
comienza la acción.
Joven 1: Y las niñas de las casas del Centro, bailaban
el tango a escondidas de los padres. Los estudiantes de medicina, los que viven
en las pensiones del Barrio Clínicas, se las arreglan para verlas en secreto y
enseñarles a bailar.
Joven 2: Bailar es una forma de tocarse.
Ramonita: Tocarse ¿Cómo?
Joven 2: Tocarse Ramona, bailando el tango. El hombre
te toma del talle con su mano abierta, la palma hacia abajo sobre tu espalda.
Joven 1: Una cosquilla te traspasa el cuello.
Joven 2: Se te va el aliento.
Joven 1: El temblor se apodera de todo el cuerpo.
Joven 2: Y el aire de su respiro te penetra en la piel
Ramonita: Es linda sensación...
Joven 1: Algún día dejare de estar de criada cuidando
niños ajenos en la plaza. Mi señora me manda a la plaza con los hijos para
quedarse sola o “con alguien” en la casa. (Maliciosa) Y el señor de viaje.
Joven 2: (Socarrona) Y vos extrañando...al señor.
Joven 1: Parece que sabemos de que hablamos...
Ramonita: En la casa que doy servicio vive una viuda
con sus hijos.
Joven 2: Ya llegara un hombre a la casa.
Joven 1: O los hijos se apuraran por crecer...
Joven 2: Crecen con nosotras. Las cama adentro
Joven 1: Y se hacen hombres adentro de nuestras camas
Ramonita: ¿Y les dan dinero?
Joven 2: Nos dan ventajas.
Apagón
ESCENA 5
El seguidor ilumina al Señor DS. tiene un atril y una
batuta. Se comporta como director de orquesta. Golpea la batuta en el atril y
comienza a dirigir una imaginaria orquesta.
Música
En el centro de la pista vemos al Encantador de
Serpientes. Es el hombre que Ramona ha observado bailar en la escena anterior.
Trae enroscados en sus brazos, dos serpientes que maneja con destreza. Realiza
trucos de fascinación con los ofidios. Dos acomodadores de circo le acercan una
caja negra. De ella saca dos palomas que incorpora al juego.
Ramona ingresa a la escena, mira el número arrobada.
El Encantador de Serpientes hace volar las palomas alrededor de la pista.
Sonríe seductor.
Encantador: (A Ramona) Te he estado mirando...
Ramona: Yo...lo veo siempre a usted... mi hermana
sirve en la Casa Grande.
Encantador: ¿La Casa Grande?
Ramona: Su casa, o algo así. Usted esta siempre ahí,
cuando voy a buscar a Dalmira.
Encantador: Soy amigo de los dueños, gente muy
acomodada.
Ramona: Y elegante...Como usted. (Se calla
abruptamente) Perdón.
Con un gesto trae las palomas hasta sus hombros. Trae
a Ramona hacia si, deposita sobre sus pies una serpiente. Coloca la otra sobre
su cuello.
Encantador: ¿Bailamos?
El Señor DS. hace sonar la imaginaria orquesta con
movimientos desenfrenados. La música suena estridente. Ramona y el Encantador
de Serpientes bailan abrazados. Los ayudantes de escena y payasos rodean la
pista al ritmo de la música.
Silencio
El Encantador toma a Ramona del rostro y la besa.
Platillos. Los asistentes se aproximan a la pareja.
Colocan las palomas en la caja y se llevan las serpientes.
Dos bellas asistentes se acercan al Encantador, lo
toman del brazo y en actitud circense lo alejan de la pista. Ramona observa el
movimiento con desconcierto. Un payaso que se destaca del resto le acerca su
valijita con gesto cariñoso. Sale.
Ramona ha quedado sola, sentada en el centro de la
Rosa de los Vientos sobre su valijita.
Apagón
ESCENA 6
Señor DS: En un banco de plaza una criada y su galán
se besan.
Un niño dice: Mira
mamita, mira aquellos: Están jugando al juego de las palomas... ¿A las palomas?
Pregunta la madre. Sí mamita. Laura, la hija del almacenero de enfrente,
me lo enseñó a jugar. Cuando yo paso por el almacén me llama: “Vení vamos a
jugar a las palomas”. Y me lleva detrás de los barriles de vino para que no vea
el almacenero. ¡Ah, que picaros! Responde la madre. ¿Cómo se juega? El
niño la mira y responde: Lo sabes mamita. ¡Yo te he visto cuando juegas con
papa!
Apagón
ESCENA 7
Música Suave
Dos Equilibristas se hamacan en sendos trapecios.
Realizan un juego elegante, sutil. Ramona intenta trepar a los columpios sin
éxito. Los acróbatas realizan desde la altura cambios en el aspecto de Ramona.
Desatan su cabello. Quitan partes del vestuario. Colocan en su cabeza un velito
de novia.
Suena una marchita circense nupcial
Aparecen Madre, Dalmira y Alejo. Llevan a Ramonita al
centro de la pista, un Toni se acerca a ella, se pone de rodillas, saca de su
gran saco un ramito de flores.
Avanzan del brazo al ritmo de la marchita, seguidos de
parientes y otros personajes.
Cambio repentino de Música.
Ingresan al centro de la escena payasos con bolsas que
asemejan las que envasan el Pórtland. En un juego coreográfico arman con ellas
una pirámide. Los envases sueltan polvillo blanco que mancha la cara y la ropa
de los personajes.
La música decrece, el Toni retira el postizo que
simula su calva, su nariz de clown. Permanece sentado a lo alto de la pila de
bolsas. Enciende un cigarrillo. Mira al frente sin interés. Parece descansar.
Ramona (trepando a la pila con un paquetito en la
mano, habla al Toni) Juan, toma, acá esta tu comida
Juan: (abre el paquete y mira su contenido con
desgano)
Silencio
Juan: Es ese hombre ¿verdad?
Ramona: No es el, nunca mas he vuelto a verlo.
Juan: Tampoco a mi me has visto.
Ramona: Juan estas ahí, te veo, soy tu esposa. Traigo
día a día tu comida. (Pausa) No dejes que se enfríe.
Juan: Una esposa que no da hijos.
Ramona: Es que no es tiempo
Juan: ¿Y cuando será el tiempo?
Ramona: Cuando no haya más remedio
Juan: Ramona, yo...
Ramona: ¿Hay algo peor que el hambre?
Juan: Ramona, no te doy menos de lo que te ofrecí.
Ramona: ¿Lo que me ofreciste? Me convertí en tu esposa
casi sin saberlo. Ayer era una niña y hoy...
Juan: (ofuscado) No fui yo la que te tuve niña y... bastante
fue para mí...
Ramona: ¿Aceptar?
Juan: Acepte. Con eso alcanzó. Guardé tu honor,
Ramona.
Ramona: Juan... (Señalando el paquete) come...
Juan toma el contenido del paquete, lo come con
desgano.
Silencio
Ramona: Tengo sed
Juan: Siempre. Tu constante y maldita sed.
Ramona: Estoy sedienta. El polvillo que trae tu ropa
no me deja respirar.
Juan: Mi ropa esta cubierta por el material de mi
trabajo. Es lo que comemos. Puedo darte un vaso de agua.
Ramona: No, no es solo agua. Mis vías respiratorias se
están secando. Me asfixio acá.
Juan: Muchas hubieran sido felices en tu lugar.
Ramona: ¿Mi lugar? ¿Qué lugar? El de la miseria que da
el jornal seguro
Juan: Yo te quiero Ramona (la abraza)
Ramona: No alcanza Juan. A mí este amor no me alcanza.
No es solo casarse y esperar al hombre
día a día. Hora tras hora, y que el tiempo te mastique
y te escupa. Siento que hay algo más preparado para mí. Mas allá de las cosas
cotidianas, de hacer tu comida y lavar tu ropa ¿entendés?
No todo termina en un plato de comida y un catre.
Quiero sueños, quiero libertad. Alas.
Juan: Como las palomas.
Ramona: Igual.
Juan: Sin embargo las palomas viven sin grandes
perspectivas. Picotean del asfalto las miguitas de los transeúntes. Se acomodan
en cualquier hueco. Ramona, tener alas, no significa saber volar.
Música de circo ingresan nuevamente los payasos.
Desarman la pirámide obligando a Juan y Ramona a descender torpemente. Juan
busca entre sus ropas su casquete y nariz de clown, comienza a transformarse.
Las bolsas son distribuidas en pequeñas pilas en el espacio.
Juan/Toni: Ramona, yo te quiero. Yo siempre te voy a
querer.
Ramona: Y yo a vos Juan, pero con otro amor. No el que
necesitas que se te dé.
Juan /Toni: Te hubiera dado más que amor. Te hubiera
dado mi vida.
El Toni llora. Se seca las lágrimas con la manga de su
camisa. Da un aspecto lastimoso. Los figurantes lo separan de Ramona. Lo suben
a un carrito y se lo llevan. Ramona queda sola entre las pilas de bolsas de
cemento. Un payaso, el de siempre, le acerca su valijita.
Apagón
ESCENA 8
Luz cenital sobre El Señor DS sobre un lateral, esta
sentado en un banquito y tiene sobre su falda un Muñeco de ventrílocuo.
Muñeco: Destino de pájaro. Corbatitas, cardenales,
calandrias, chingolos, cucarachas, loicas... palomas. Palomas de castilla,
silvestres, tórtolas o de la virgen.
Señor DS: Traen mala suerte. A la persona que mate una
palomita de la virgen, se le muere la madre.
Muñeco: La torcaza es símbolo de amor
Señor DS: Paloma sin rumbo. Pobre Ramona...
Apagón
ESCENA 9
El Encantador de serpientes, viste capa y galera de
mago. Realiza grandilocuentes trucos de ilusionismo. Usa pañuelos, conejos,
cartas. Ramona lo contempla sentada en su valijita.
Encantador: Ensueño, quimera, delirio, desvarío,
espejismo, ficción, visión, fantasía, mito, utopía, ideal. Porque el carbón
tiene en si mismo el espíritu del fuego.
(A Ramona)
Como tus ojos. (Cierra su mano) ¡Sopla! (El Encantador
realiza un truco de magia) Pedí un deseo
Ramona: Una vida mejor. Lejos de los jornales y los
pozos. Ser yo misma.
Encantador: (Acercándose a Ramona, con aire
encantador) Lo que quieras.
(Con un pase mágico saca de su escote una flor, se la
entrega. Extrae de su oreja una moneda, otra y otra)
Ramona: ¿Pero cómo?
Encantador: Solo con renunciar a tu pequeño mundo.
(Acaricia su cabello). Conocer personas, usar tus favores como moneda de
cambio. Llega la buena vida. Hay lujos y placeres Ramona. Pero nada es gratis.
Acaricia los muslos de Ramona con lascivia, Ramona abre lentamente las piernas
Apagón
ESCENA 11
Redobles de tambores
Música
Payasos invaden la pista. Juegan la escena en primer
plano. Realizan las típicas rutinas.
Acrobacia en una escalerita. Patadas, saltos y
cachetadas. Juegos de golpes con botellas que van acercándose a la idea de
borrachera.
Payaso 1 ¡Viva el Mister!
Todos: ¡Viva!
Mister Payaso: Gracias... Juventud que se levanta...
¡tarde!
Payaso 2:(Cocoliche) ¡A la sua salute! (toma un trago
de su botellita) Y a la salute de la mía finadita.
Payaso 3: ¿Su madre?
Payaso 2: ¡La mía esposa!
Payaso 1: Sentido homenaje (Levanta la botella) ¿Cómo
se llamaba?
Payaso 2: Io non lo se...
Mister: ¿No sabe?
Payaso 2: Es que io nunca la he conocido
Mister: ¿Nunca la conoció?
Payaso 2: Me case per podere.
Payaso 1: ¿Y qué pasó?
Payaso 2: Se ha finato en el barco vinendo de la Uropa
Payaso 3: Pobre tano, soltero, casado y viudo en un
solo paso.
Mister: ¡Y hay que darle consuelo al amigo!!
¡¡¡Angelina!!!!
Aparece en escena Angelina. En una mujer enorme, de
enormes pechos que exhibe en voluptuoso escote, sus piernas carnosas se exhiben
por los profundos tajos de su falda. Su vestuario es extravagante. Esta
exageradamente maquillada.
Angelina:(con gesto afable) ¿Que pasa?... ¿Quien
llama? (viendo el grupo). ¡Pero que vemos aquí!
Mister, que placer... (Le tiende la mano) y cuanta
compañía...
Mister: Muchachada, esta es Doña Angelina, La señora
de la que les hable.
Payaso 1: (Acercándose le tiende la mano sin perder la
vista de su escote) ¡Gran placer!
Payaso 3: Enorme...gusto señora.
Mister: Queremos darle consuelo al amigo que ha
quedado viudo.
Angelina: Que pena...
Payaso 2: Gostozo de conocerla. Signora ¿o signorina?
Angelina: ¡No importa! (al Mister) Lindo el tanito.
¿No tendrá la peste?
Mister: Asegurémonos, nos es cuestión. Muchachos, hay
que vacunar al Tano.
Payaso 1 y 3: ¡A sus ordenes Mister!
Marchita. 1 y 3 sacan una enorme jeringa donde se lee
claramente la palabra PENICILINA.
Payaso 2: ¡A la Madonna!
Corridas saltos y otras destrezas hasta que consiguen
colocarle la inyección.
Payaso 1: ¡Listo Jefe!
Mister: ¡Muy bien, muy bien!! Angelina, ya sabe...
Ingresa a escena una jaula con mujeres. Llevan ropas
ligeras e insinuantes. Una mujer vestida con ropa de domador hace sonar un larguísimo
látigo. Abre la jaula y las mujeres salen como leonas, realizan movimientos
ligeramente felinos. Se desplazan como animales amaestrados. Entre ellas
podemos divisar a Ramona.
Angelina: Las mejores muchachas. Buenas hembras.
Sanas, cariñosas. ¿Quien paga?
Mister entrega dinero a Angelina quien lo coloca en su
escote, esta hace una seña a la domadora, esta agita su látigo y las mujeres se
acercan a los hombres payasos.
Mister: Angelina... ¿conoce mi gusto, verdad?
Angelina: (llamando) Ramona, acércate al Mister.
(Ramona se acerca). Ya sabes... (Ramona sonríe al Mister y comienza su juego
seductor, este le da un billetito por lo bajo. Ramona lo besa).
Lentamente las mujeres quitan sus atributos a los
payasos, juegan con erotismo. Los hombres beben en exceso. Las mujeres lanzan
risitas burlonas. Angelina mira divertida.
Mister: La quiero para mi solo.
Ramona: (Ríe) Qué pretencioso. ¿No será mucho?
Las luces se van cerrando sobre la pareja. Mister se
ha quitado la camisa y está abriendo la blusa de Ramona.
Mister: ¿Cuanto cuesta la exclusividad de tu encanto?
Ramona: Mas de lo que Usted puede pagar, seguramente.
Mister: Quiero tenerte, solo para mi, Ramona. (Se ven
las ligas de Ramona, por debajo de su falda)
La escena queda en penumbra. Se ilumina un trapecio
donde esta el Señor DS.
Señor DS:(Columpiándose) Damas y caballeros ¡El plato
fuerte de esta velada! (Provocador) Mira mamita: Están jugando al juego de las
palomas ¿Cómo se juega? Lo sabes mamita. ¡Yo te he visto cuando juegas con papá!
Voces masculinas en off gritan: ¡Angelina!
....¡Angelina, mujer!
Entran un grupito de jóvenes muy animados.
Joven 1: ¡Angelina!
Angelina: Llego la tropa. Pasen muchachos pasen, hay
hembras para todos. (Estira la mano y los jovencitos pasan alternadamente a
depositar dinero) Muy bien pibes. Pasen, elijan la mercadería.
Los jóvenes se incorporan al ambiente festivo. Hay
baile, risas, grititos. Sugerentes juegos orgiásticos. Ramona se
incorpora al grupo luego de despedirse cariñosamente
del Mister.
Repentinamente la acción se detiene. La luz se cierra
en Ramona y un joven que la observa.
Silencio
Joven: ¿Ramona?
Ramona: Alejo, déjame que te explique.
Joven Alejo: ¿Que haces en un prostíbulo Ramona?
Ramona: Yo...
Joven Alejo: Mi hermana, una golfa, una puta.
Ramona: Necesitaba ganarme la vida...
Joven Alejo: Ramera. (Sale corriendo, Ramona llora, no
puede hablar)
Apagón
ESCENA 11
Luz cenital en el centro de la escena. En un banquito
sentado el señor DS tiene el Muñeco de ventrílocuo en su falda. Sentada en el
piso, con la cabeza apoyada en el regazo de DS, Ramonita.
Ramonita: (sollozando, suena su nariz) Moreno,
Ramonita Moreno ese es mi nombre.
Muñeco: No estés triste Ramonita. Eh... pajarito,
palomita.
Ramonita: Me pregunto si hago algo bueno con mi vida.
Muñeco: Seguro (con su manito de títere le acaricia la
cabeza) Hacemos lo que nuestra vida nos permite hacer con ella. La voluntad es
un invento de los hombres hostiles con su destino.
Ramonita: ¿Cómo elegir?
Muñeco: Somos el lugar donde nacemos, la leche que
mamamos, la comida que comemos y el designio de la mano que nos mueve. Como yo
¿ves? (Gira y deja ver la mano de DS que lo manipula por dentro, vuelve a
girar) Esta mano que me mueve se parece a Dios, podría serlo, pero no puedo
asegurarlo. ¿Sabes porque?
Ramonita: ¿Por qué?
Muñeco: Nunca conoceré la hendija de mi cuerpo por
donde ingresa. Mis ojos no llegan hasta ahí.
Ramonita: Yo puedo verlo.
Muñeco: Tengo que conformarme. Tus ojos lo ven, no son
los míos. Debo saberlo por mi mismo.
Ramona: Estas aquí, erguido, tus ojos me miran. Tu voz
me habla.
Muñeco: Se llama impulso vital, y eso es todo. Hasta
que Él (señalando al Señor DS) retire su mano
Ramonita: ¿Entonces?
Muñeco: Moriré. Muero todo el tiempo. No te asustes,
no hay dolor, solo pierdo el vigor y la expresión, me quedo sin habla y eso es
todo. Hasta la próxima vez. No es tan duro morir cuando uno se acostumbra.
Ramonita: Le tengo miedo a la muerte. La eternidad me
asusta, es abrumadora (Pausa) El tiempo de la infinitud que trae olvido.
Muñeco: El olvido es más insoportable que la muerte.
(Suplicante) No me olvides...
Ramonita: Amo la vida. Se que vale la pena. Merezco
que valga la pena. Tengo que salir a buscarla. Lo presiento.
Silencio
Ramonita: (Señalando al Señor DS que sigue la charla
atentamente) ¿No habla?
Muñeco: Le divierte escuchar, y observarnos. Muy rara
vez me ha contestado. Y su voz ha llegado de un lugar tan extraño que no puedo
asegurar que sea suya.
Ramonita: Sin embargo siento su presencia cálida. (El
Señor DS se mueve como intentando levantarse)
Ramona: (inquieta) Que se quede. Por favor. Un
momento. Solo un momento. Quiero quedarme con ustedes solo un minuto más.
Después me voy.
Apagón
ESCENA 12
Música circense.
Dos asistentes de escena traen una soguita. Tras ella
otros personajes traen un fuentón de ropa húmeda. La Madre cuelga graciosamente
la ropa en la soguita. Dalmira ingresa con una modesta cunita. Ramona se han
ubica junto a ella.
Suenan platillos.
Dalmira: (Levantando el bebe y acunándolo habla con
Ramona). Mama lo cuida mientras yo estoy en La Casa. Cuando mi marido sale de
la fabrica, viene a quedarse con el. Como sea nos arreglamos. Poquita cosa.
Ramona: Dalmira, ¿sos feliz?
Dalmira: (La mira con asombro) Claro Ramona (sonríe)
¿Que mas se puede pedir? (Poniendo el bebé en sus brazos)Es bonito, ¿No es
cierto?.
Ramona: Como un trozo de pan. Tan tibio y tierno.
Dalmira: Parece estar a gusto entre tus brazos. ¿Y vos
Ramonita? ¿Cuando?
Ramona: No estoy tan segura.
Dalmira: ¿Por Juan?
Ramona: Por el. No fui la esposa que el quería. No
pude serlo. No quise. Tampoco se si estoy hecha para la maternidad.
Madre: (Interrumpiendo) ¿Que hacen mis dos niñas tan
conversadoras?
Dalmira: Es que vemos tan poco a Ramona.
Madre: (Pasando el brazo por el hombro de Ramona) Esta
muy ocupada mi hijita en la casa en que trabaja. Hay que pedirle a la
patroncita un poco mas de franco. Mucho fregar y servir.
Dalmira: Pero por lo menos, hay buena cama y comida.
¿No es cierto?
Ramona: Igualmente quería hablar con ustedes. Me voy.
Entra en escena Alejo.
Mira a Ramona. Silencio. Sale acelerado por un
lateral. Dalmira y La Madre miran desconcertadas
La Madre: (Llamando hacia fuera) Alejo, venga a
saludar a su hermana. (Pausa, no hay respuesta) ¡Este chico! (buscando
justificación) Esta grande ¿se dio cuenta Ramonita? Ya usa los pantalones
largos. (Vuelve a llamar) ¡Alejo!
Ramona: No se preocupe mamá.
Dalmira: Esta tonto, últimamente anda así, arisco.
Ramona: Vine a despedirme. Me voy.
Dalmira: Pero... ¿Donde?
Ramona: A una Casa de la Capital. La familia necesita
una sirvienta con cama.
La Madre: ¿Es buena la paga?
Ramona: Sí, mama. Quédese tranquila. Voy a estar mucho
mejor. (Ramona coloca el bebé en la cuna) Las quiero mucho, a las dos. También
a Alejo. Déle un beso de mi parte.
(Abraza y besa a las mujeres)
Entra un carrito empujado por dos asistentes de pista.
Un payaso, el de siempre, trae la valijita de Ramona. Se la entrega, le tiende
la mano y la ayuda a subir. El carro empieza a moverse.
Dalmira y la Madre van perdiéndose de vista.
Ramona: Voy a volver a verlas. ¡Pronto! No se olviden
de mi... ¡No se olviden...!
Apagón
ESCENA 13
Voces infantiles en off cantan
Estaba la paloma blanca
Sentada en un verde limón
Con el pico tocaba la rama
Con la rama tocaba la flor
Ay...ay...ay...
Cuando veré a mi amor.
Luz de seguidor sobre un trapecio. Juntos están
sentados el Señor DS y Ramona, se la ve feliz.
Ramona une su voz a la canción
Me arrodillo a los pies de mi amante
Me levanto constante, constante
Dame una mano
Dame la otra
Dame un besito...
S o b r e
m i
b o c a
Apagón
Voces en off de dos niños, se sienten de fondo sonidos
de pájaros…
Niño 1: En la barranca...Se caza mejor en la barranca
Niño 2: Junta piedritas...Vamos...
Niño 1: ¿Tenés la hondera? Bajemos mas... Mira ahí
están las tortolitas, tirales (Sonido de piedra
saliendo de una gomera, a continuación golpe seco)
Niño 2: ¡Le di a una! Cayó.
Niño 1: Vamos a buscarla.
Sonido de pajonal en movimiento. Pasos que bajan por
la barranca.
Niño 1: Acá está, la encontré.
Niño 2: (Inquieto) ¡Espera! (Sonido pronunciado de
movimiento de maleza).
Silencio
Niño 2: (sollozando) Es una mujer.
Niño 1: (asustado) ¿Esta muerta?
Niño 2: Sí...
ESCENA 14
Las luces se encienden sobre los personajes a medida
que van monologando.
Mister: No dije que iba a irme con ella. No creerán
que decía en serio eso de que la quería solo para mí. Era una linda muchacha,
es cierto. Pero solo eso, una linda muchacha. Pobre.
Angelina: Me dijo que se iba. ¿Pretendían que la
retuviera?
El Encantador: Era solo una niña. Al poco tiempo deje
de verla. Me sorprendió su muerte, es cierto.
Angelina: Era una puta, no una esclava.
Madre: Dijo que se iba a trabajar a una casa de la
Capital. Fue a buscar unos discos a la casa de un amigo. La acompañamos hasta
que tomó el tranvía.
Juan: No quiso darme hijos. No quiso la vida de mujer
del obrero de la fábrica de Pórtland. Me abandono.
Dalmira: Mi hermanita era una santa. Siempre bonita y
cuidada.
Angelina: ¿La encontraron en el barranco?
¿Estrangulada? Qué horror.
Juan: Me abandonó y la odié con toda el alma. Pero
matarla...
Dalmira: Al otro lunes del día en que falleció, fue
día de todos los muertos.
Mister: Pobre mujer...
Madre: Mi niña...
Alejo: Era mi hermana y no era una puta.
Angelina: Le había prestado unos discos a uno de
sus... amigos. Creo que fue a buscarlos antes de...
Dalmira: Pusieron velas en la barranca, donde la
encontraron. Velas rojas.
El Encantador: La Ramonita, así la llaman. ¿No es
cierto?
Alejo: Fue mi hermana, la Ramonita.
Madre: La cazaron y la mataron, como paloma.
Dalmira: Y cada vez fueron mas velas, hasta
convertirse en un altar para ella. La Ramonita.
Bajan las luces. Un seguidor ilumina al Señor DS
Señor DS: (En su espacio de altura como al principio)
Destino de pájaro. Paloma de la virgen, tortolita. Se pasea entre el cielo y la
tierra. No la dejan llegar. No termina de partir. No puede cobrar altura. Pasa
temporadas eternas reinando entre velitas y rezos. Yo la dejo. Necesito que me ayude
con ustedes allá abajo. Demasiadas plegarias, demasiados pedidos. No es la
única, es cierto. Extraña capacidad de los jóvenes muertos: eternidad y
divinidad. Ser receptáculo de suplicas. Ser cúspide de altares.
Ahora la luz se centra en Ramonita que esta sobre la
pista, en el centro de la Rosa de los Vientos. En sus brazos han crecido dos
alas de paloma, tiene el torso desnudo, con sus manos sostiene al Muñeco de
ventrílocuo, inerte, sin vida.
Ramonita: Solo quería vivir, bailar, viajar, volar.
(Pausa) Dios saco su mano de mí. (Pausa) Destino de pájaro. (Silencio) Y la
gente me quiso para sí. A mí vinieron. (Con énfasis) A mí. (Pausa) Yo que perdí
la vida en plena juventud, soy la que recibo los ruegos de quienes no quieren dejarse
morir. A mí que me casé sin amor, las mujeres me ruegan que las haga felices en
su matrimonio. Yo que nunca tuve suerte, la doy al azar. Yo que apenas aprendí
las letras y los números, protejo a los estudiantes con sus notas de escuela.
Yo que no quería ser de nadie soy de todos. De todos. (Pausa) Niña. Puta. Mujer.
Santa. (Arrulla al Muñeco entre sus brazos de pájaro.
Tararea su canción. La Luz baja lentamente sobre ella)
Triste pequeña marcha de circo. Alrededor de la pista
comienza a girar con pequeños pasos, un payaso, el de siempre. Trae entre sus
manos una velita roja. Poco a poco se suman al círculo, todos los personajes
del circo. Es un lastimoso desfile final.
Señor DS: Extraña capacidad de los jóvenes muertos:
eternidad y divinidad. Ser receptáculo de suplicas. Ser cúspide de altares.
Destino de pájaro. Alas quebradas con violencia. Y el deseo impulsado por los
otros, se vuelve vuelo, vuelo rasante. Ramonita: Niña puta. Mujer santa. (Al
publico) La representación ha terminado. Pueden volver a su casa. Hasta la
próxima función.
Apagón final
Y el cuento
sin principio ni fin
es contado infinitamente
hasta convertirse
en círculo virtuoso.