📜 INTRODUCCIÓN
Abracadabra... ¡Metí la pata!
¿Qué tienen en común una hechicera de Puebla de 1652 y un
repartidor de pizza de 2026? El deseo. Esta obra nace de los
folios polvorientos del Archivo
General de la Nación. En el ramo de Inquisición,
encontramos a Mónica
de la Cruz, una mujer que "repartía" destinos por un real de
plata. Hoy, esa misma energía se transmuta en Pablito,
un hombre invisible en la era de la hiperconectividad.
A través de la farsa y el enredo, exploramos una verdad
universal: la magia no es un truco de luces, es el riesgo de obtener
exactamente lo que pedimos. Como decía la verdadera Mónica ante sus
jueces: "Tengan cuidado con lo que desean, porque el diablo no
siempre viene con cuernos, a veces viene con hambre".
Sinopsis
Pablito es un fantasma con casco. Reparte pizzas, pero nadie le mira a los
ojos. Desesperado por ser "notado", acude a una consulta que ha
estado abierta durante cuatro siglos. La Bruja,
cansada de la modernidad y sus quejas, le otorga un don que se convierte en su
peor pesadilla.
De ser un cero a la izquierda, Pablito pasa a ser el centro
de una atracción gravitacional que rompe las leyes de la lógica, enfrentándose
a señoras en tubos, obreros poéticos y una horda de "habladores" que
amenazan con no dejarlo dormir nunca más.
Elenco y Créditos
- Pablito: El mártir del delivery.
- La
Bruja: Una
profesional del siglo XVII con Wi-Fi.
- El
Coro: Las
mil caras del deseo (y del acoso).
⚠️ Advertencias para el Público
1.
Prohibido intentar
los hechizos de la Escena 1 en su aplicación de citas favorita. No nos hacemos
responsables de las persecuciones en el metro.
2.
Si
siente ganas de hablar, hablar y hablar al terminar la
función, por favor consulte a su bruja más cercana.
3.
No se aceptan devoluciones de almas ni de pizzas frías.
"La sociedad es la que está mal, me convertiré en
insecto..."
— Pablito, momentos antes del colapso.
Abracadabra... ¡Metí la pata!
(Prohibido convertir al público en sapo)
de GAVARRE BENJAMIN
Este trabajo ha sido publicado para su difusión libre y
abierta, aunque todos los derechos de propiedad intelectual están reservados.
El uso público de este trabajo requiere el permiso del autor y para obtener
permiso comuníquese con bengavarre@gmail.com o gavarreunam@gmail.com (Reg.
Prop. Int. Expte. Bandeja de entrada)
® Benjamín Gavarre Silva
Contact: gavarreunam@gmail.com
PERSONAJES:
- PABLITO: Repartidor de Pizza
Plus. Quiere una novia, pero ninguna mujer le hace caso.
- BRUJA: Una profesional de los
hechizos, tiene cientos de años.
- CORO
DE MUJERES / CORO DE HOMBRES: Actores que interpretan diversos roles (Señora en
tubos, Ejecutivo pudiente, Obreros, Pasajeros del Metro).
PRÓLOGO: El Umbral
(Una calle solitaria. Una puerta de madera vieja entre dos
locales modernos. Hay un letrero manuscrito que dice: "SÍ HAY
VELADORAS", y diablitos para el Sábado
de Gloria... Se visten Niños Dios...
Pablito se baja de su bicicleta con todo y su casco y la
mochila de repartidor de Pizza Plus. Mira su celular, marca un número, pero no
le contestan.)
PABLITO: (Siempre con el casco y la mochila puestos, mirando el GPS)
Pirulitos 33... No hay timbre. (Grita) ¡Vine por lo del anuncio! ¡Quiero una
limpia! ¿Hay alguien ahí?
(De una ventana alta baja una CANASTA DE MIMBRE. Una mujer de
pelo alborotado se asoma.)
BRUJA: ¡Tome la llave! ¡Y deje de gritar, que espanta a los espíritus!
(Pablito toma la llave y entra. Oscuro.)
ESCENA 1: La Consulta
(El interior es un lugar mágico y misterioso; hay un
escritorio de madera fina y una laptop con un salvapantallas de un gato y una
bruja con su escoba; en el suelo hay ramas de hierbas medicinales y un
incensario humeante.)
BRUJA: (Sin mirarlo) Vienes a consulta o a entregarme una pizza que no
pedí.
PABLITO: (Ansioso) Entrego comida, pero recibo puras quejas... Me traje la
mochila porque ya me han robado dos. Me va mal. Las mujeres me ignoran. Soy
como un fantasma en bicicleta. Quiero ser amado, deseado... ¡notado!
BRUJA: Todo un caso de desesperación. (Toma unas ramas de ruda, romero y eucalipto).
Desvístete. (Pablito se queda paralizado de terror). Está bien, eres tímido.
Quítate la camisa.
(Pablito se queda en camiseta. La Bruja baila a su alrededor
con el incensario.)
BRUJA: Con ruda te abro el destino, con eucalipto las mujeres te
persiguen, y con romero... ¡para que te miren como trofeo de vitrina! Santa
Martha, que lo quieran aunque esté feo; Santa
Catalina, que le echen un lazo, ¡pero que no sea de puerco! Y que así
sea... ¡Hecho está!
ESCENA 2: El Mecanismo A (La Atracción)
(Cuadros rápidos de comedia física.)
1. Puerta del Edificio: (Pablito toca un timbre. Sale una SEÑORA EN
TUBOS.)
PABLITO: Pizza Plus, ¿me da su clave?
SEÑORA: 7, 17, 177...
PABLITO: La clave, para confirmar su entrega...
SEÑORA: 3, 6, 9, sesenta y nueve... Quieres que te dé también mi teléfono,
doy buenas propinas... 5, 56, 57, 59...
PABLITO: (Sudando) Tenga, aquí tiene... sin clave, sin propina... que pase
una buena propina, tarde, gracias.
SEÑORA: (Se baja la blusa mostrando hombro) ¡No quieres un bizcocho! ¡Tengo
chocolate caliente!
PABLITO: ¡No me gusta el dulce, gracias! (Pablito huye. La mujer frota la
caja de pizza contra su pecho con pasión.)
2. El Parque: (Tres mujeres rodean la bicicleta de Pablito como si
fuera un altar.)
MUJER 1: ¡Tienes una bicicleta hermosa!...
MUJER 2: Súbete.
MUJER 3: Queremos ver cómo agarras el manubrio...
PABLITO: Tengo que repartir... Me quedaría...
MUJER 1: Te pagamos.
MUJER 2: Te sacamos de trabajar.
MUJER 3: ¡Pero vente con nosotras! ¡No te vayas! (Pablito se va en su bici
como una exhalación.)
3. Otra Calle: (Una mujer romántica le lanza flores. Otras dos mujeres
se toman los pechos y le mandan besos... Pablito sigue pedaleando, pero se le
zafa la cadena y se pone a arreglarla. Llegan otra vez las mujeres del parque.)
MUJER 1: El destino nos volvió a reunir.
MUJER 2: Te enderezamos los espejos.
MUJER 3: Te arreglamos la cadena.
MUJER 1: Te llevamos cargando.
MUJER 2: MIRA NADA MÁS QUÉ PANTORRILLAS.
MUJER 3: Y qué muslos... (Pablito logra componer su bici y trata de escapar,
pero las mujeres se lo impiden.)
MUJER 1: No vamos a dejar que te vayas.
MUJER 2: No, no, no...
PABLITO: Me tratan como los hombres tratamos a las mujeres, eso no está
bien.
MUJER 1: Tiene razón.
MUJER 2: Es cierto, te vamos a dejar en paz.
MUJER 3: Pero al menos mándanos un beso, dinos tu nombre, ¡llévanos contigo!
4. Parque (Banca): (Pablito encuentra una banca en un parque... Se sienta
y se toma la cara con las manos, no puede más.)
PABLITO: Qué caray, caray... Antes me sentía ignorado, maltratado o escupido
y hasta lanzado al precipicio... Ahora debería sentirme súper, pero me siento
arrinconado, perseguido, violentado... ¿Que no hay punto medio???
(Música de rock, luego música de elevador.)
5. El Metro (Teatro Físico): (Tres actores sostienen
pasamanos invisibles, balanceándose. Pablito está en el centro.)
MUJER 1: (Suspirando) Es él... el de la portada de Neo-Burbujas. ¡Es un
Apolo!
MUJER 2: Es un corredor de Fórmula 1. Lo vi en TikTok.
HOMBRE 1: (Con asco) Es un fiasco. Un pobre repartidor piojito.
HOMBRE 2: Vive en la calle. Me da asco, pero también pena. Habría que darle
un jabón.
MUJER 3: ¡Es un Cristo! ¡Se va a bajar! ¡Hay que seguirlo!
PABLITO: (Desesperado) ¡Auxilio! ¡Aquí me bajo!
ESCENA 3: Ajuste de Frecuencia
(Pablito entra al consultorio de la Bruja. Está pálido y
despeinado.)
PABLITO: Es como una pesadilla... Me recitan poemas, me lanzan flores, me
tocan, me quitan la ropa... Me van a comer vivo la próxima, me engullen, me
tragan, me hacen desaparecer... Soy como el cuerpo de Cristo que se comen en la
misa.
BRUJA: No blasfemes. Eres el norte de todas las brújulas. Tú así lo
quisiste, ahora eres alguien, todos notan tu presencia y le gustas a todas,
todas las mujeres... Menos a mí, que estoy vacunada.
PABLITO: Quítame el hechizo... Hazme de nuevo transparente... ¡que en vez de
atenciones todos me den dinero!!!
BRUJA: No sé, podrías morir asfixiado bajo el peso de cien mil monedas
(Mira en su laptop). Todo tiene sus idas y sus vueltas, ajustaré el hechizo...
Por aquí guardé un tutorial, espérame... Sí, éste es: cómo resolver un hechizo
de encantamiento con mujeres deseosas... Hay que repartirlo...
PABLITO: ¿No sería revertirlo?
BRUJA: ¿Quién es aquí la bruja, tú o yo?
PABLITO: Haga lo que sea, pero hágalo ya.
ESCENA 4: El Mecanismo B (La Sorpresa)
(Pablito sale a la calle sintiéndose ligero. Pasa junto a
unas CHICAS.)
1. El odio gratuito:
CHICA 1: ¡Qué tipo tan mequetrefe! Me da asco.
CHICA 2: Deberíamos taparle la cara con una bolsa de papel. Es un insulto a
la humanidad.
CHICA 3: Es un macho tóxico.
CHICA 1: ¡Pero cómo se atreve a salir a la calle!
PABLITO: (Feliz) ¡Gracias, Dios mío! "Por fin me odian",
"Estoy a salvo".
2. Vuelta de tuerca: (Pablito llega a un semáforo. Un grupo de OBREROS se
quita el casco al verlo.)
PABLITO: Esos obreros se me quedan viendo... ¿Por qué se quitan los
cascos?... Seguro me van a insultar, será mejor que me... Y ahora me mandan
besos, y me arrojan flores... ¡Y ese gesto qué significa!
OBRERO 1: ¿A qué hora sales por el pan, papito?
OBRERO 2: Te invito un jugo de naranja con huevo... ¡bien batido y espumoso!
OBRERO 3: Yo te lo invito con dos huevos... Y si quieres le agregamos un
platanito.
(Pablito se marcha lentamente, abochornado. Todos los obreros
se quitan el casco y lo miran con una admiración solemne, como quien ve una
puesta de sol.)
3. La Relojería: (Un ejecutivo elegante baja de un Mercedes. Camina
hacia PABLITO. No dice nada. Simplemente le pone una mano en el hombro y
asiente con una lágrima en el ojo.)
EJECUTIVO: Te pongo departamento, te llevo al Caribe, te llevo a
mi club de golf, pero mírame, mírame a los ojos y dime que me amas.
PABLITO: (Aterrado) ¡No! ¡No de nuevo! ¡Es lo mismo, pero al revés!
¡Acelera, Pablito, acelera!
ESCENA 5: Otra vez a revertir el hechizo
(Saliendo del consultorio por tercera y última vez. La BRUJA
se asoma por la ventana, pero esta vez se le ve con prisa, empacando objetos
extraños en un baúl de madera.)
BRUJA: ¡Y escucha bien, Pablito! Que esta es la última vez que te atiendo,
que ya tengo el carruaje para el siglo diecisiete en la puerta y no pienso
perder el viaje por tus indecisiones.
PABLITO: (Desde la calle, con la mochila al hombro) Solo asegúrese de que
esta vez quede bien, jefa. Que ya no aguanto un piropo más.
BRUJA: Recuerda, que esta vez te toca a ti poner todo de tu parte. Ya no
tendrás atractivo sexual, ni sensual, ni nadie te va a andar acosando por la
calle. Nadie te va a querer como novio, ni como amante, ni como amigo con
derechos... pero eso sí: serás el centro de la atención. Todos pondrán sus ojos
en ti, sin que esto signifique ningún contacto físico o...
PABLITO: (Interrumpiendo, aliviado) Sí, sí, ya entendí. Ya no me van a
acosar, ni a molestar, ni a perturbar. Pero sí me van a hacer caso, ya no seré
transparente. Por fin una vida social civilizada.
BRUJA: Así es. Todos querrán hablarte, todos van a querer comunicarse
contigo... va a ser una verbena de palabras.
PABLITO: (Con una sonrisa de esperanza) Gracias, señora bruja. De verdad,
buen viaje.
BRUJA: Ya me voy a mi siglo, que es mucho más tranquilo y allá nadie
quiere que le reparta el hechizo.
PABLITO: Revierta, querrá decir.
BRUJA: (Indignada, asomándose más por la ventana) ¡Ahhh! ¡Ya te dije que
yo soy la bruja, menso! (La BRUJA lanza un puñado de polvos mágicos que
envuelven a Pablito en una nube de colores chillones. Se escucha un sonido de
trueno y ella desaparece de la ventana de un salto. El letrero de "Sí hay
veladoras" se cae al suelo.)
ESCENA 6: Ten cuidado de lo que deseas porque... ya sabes.
(En la banca de un parque. PABLITO está sentado, solo,
disfrutando de un silencio que cree definitivo. Suspira hondo. De pronto, entra
la MUJER 1 por la derecha y se sienta junto a él sin pedir permiso.)
MUJER 1: ¡Qué solo se le ve, joven! Y qué bien hace en estar solo, porque la
soledad es la madre de la prudencia, aunque otros digan que es el refugio de
las mentes malvadas. (Entra MUJER 2 por la izquierda, se planta
frente a ellos.)
MUJER 2: ¡Malvadas dijo usted, y dijo muy bien! Porque malvados
son los ogros, la medusa, el cancerbero y ese personaje de cuernos y rabo al
que todos llaman el diablo. (Entra HOMBRE 1 trotando, se detiene
junto a la banca.)
HOMBRE 1: ¡Diablo dijo usted, y dijo muy bien! Porque diablo es
el que se mete en el cuerpo y luego no quiere salir, y para eso hay que buscar
un remedio sagrado, y llamar a un padre. (Entra HOMBRE 2, cargando
un periódico, se une al grupo cerrando el círculo sobre Pablito.)
HOMBRE 2: ¡Padre dijo usted, y dijo muy bien! Porque padre es el
proveedor, y el padre de la ciencia es Copérnico,
o quizá Newton que
estaba postrado en una silla pero no paraba de hablar.
TODOS: (Al unísono, rítmicamente) ¡Hablar dijo usted, y dijo
muy bien! Porque hablar es hablar por hablar, Los
Habladores es una gran obra, y nosotros no vamos a parar de
hablar, hablar, hablar, ¡hablar!
PABLITO: (Saltando de la banca, tapándose los oídos) ¡BASTA! ¡No dio
resultado! ¡Me encerraré en una cueva! ¡La sociedad es la que está mal! ¡Me
convertiré en insecto! ¡Me duermo, me duermo, me duermo!
ESCENA 7: El Despertar (Final)
(Cambio de iluminación: un amarillo cálido, de mañana
soleada. El ruido de la cháchara desaparece por completo. PABLITO está acostado
en la banca del parque, usando su mochila naranja de Pizza Plus como almohada.
Se estira con un placer infinito.)
PABLITO: (Abriendo los ojos despacio) Ya es de día... y sigo aquí, en esta
cama de metal pública. Lo bueno es que hoy es domingo. Qué bueno es descansar
sin tener pesadillas, ni visiones, ni brujas que "reparten" cosas.
(Se acomoda de lado). Creo que contaré ovejitas a ver si me vuelvo a dormir un
rato más. Es lo justo. Una ovejita... dos ovejotas... tres ovejitas... (Pausa
breve. Pablito frunce el ceño.)
PABLITO: ...hablar. (Se queda paralizado. Mira al techo. Se toca la lengua.)
PABLITO: ¿Por qué dije "hablar"? No importa. Ha sido un reflejo.
Sigamos. Cuatro ovejitas... cinco ovejitas... hablar. (Se sienta en la banca,
aterrado. El silencio del parque empieza a llenarse con un susurro grabado que
viene de todas partes: "Hablar... hablar... hablar...")
PABLITO: (Con la voz entrecortada) Seis... hablar. Siete... hablar. Ocho...
¡HABLAR!
(Pablito se pone de pie, mira al público con los ojos
desencajados. Intenta callarse tapándose la boca con las manos, pero la palabra
sale entre sus dedos.)
PABLITO: ¡Hablar! ¡Hablar! ¡HABLAR! ¡HABLAR! (El coro de voces de todo el
elenco se une en un crescendo rítmico. Pablito empieza a caminar en círculos
mientras la palabra se vuelve un latido.)
PABLITO Y ELENCO: ¡HABLAR! ¡HABLAR! ¡HABLAR! ¡HABLAR!
(APAGÓN SÚBITO MIENTRAS EL GRITO CONTINÚA EN LA OSCURIDAD.)
FIN