¡Ay, Dios mío! ¿Esto es el cielo?
(Entremés Teológico-Absurdo en un Acto)
Por Gavarre Benjamin
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gavarreunam@gmail.com
PERSONAJES:
- DIOS PADRE
(Emmanuel): Un señor muy
gordo con una barba blanca vestido con una túnica dorada. Una pequeña nube
personal flota siempre sobre su cabeza, y una paloma blanca gira sin parar
alrededor de ella, mareándolo un poco.
- EL ÁNGEL
(Fabricio): Guapo de
revista. Traje italiano impecable bajo las alas.
- EL JOVENAZO
(Jonás): Atleta,
playera de tirantes, short de gimnasio. Adora al Ángel Fabricio.
- EL DIABLO
(Satanás): De
pastorela, con cuernos y capa de satén rojo.
- LA RESBALOSA
(Vero): Coqueta, de
risa fácil.
- LA PSICÓPATA
(Lucrecia): Mirada
desorbitada, carga una "bomba" (botella envuelta).
- EL DEL
FLAUTÍN (Cornelio): Un
músico siempre acosado a causa de su instrumento estridente.
- LA INSUFRIBLE
(Karen): Su mujer,
experta en amargarle la vida al del flautín.
- LA PAREJA
ESPEJO (Doña Flor y Don Eco).
ESCENA ÚNICA
(El Cielo. Una estética de postal dorada y azul, pero
con una pésima organización. DIOS PADRE está en su trono de nube, tratando de
esquivar a la paloma que le sobrevuela la frente).
DIOS PADRE:
(A la paloma) ¡Ya, bicho inmundo! ¡Vete a picotear a otra parte! ¡Me tienes los
nervios como cuerdas de gato en celo! ¡Ángel ayudante! ¡No te distraigas! ¡Deja
de estar de coqueto con los recién llegados!
(EL ÁNGEL y JONÁS están sentados en nubes opuestas,
pero sus cuerpos se inclinan el uno hacia el otro. Sus celulares vibran al
unísono con un sonido gracioso y celestial).
JONÁS:
(Mirando el celular y suspirando) "Tu mirada es mi paleta de vainilla en
esta inmensidad blanca..."
ÁNGEL:
(Escribiendo con una sonrisa perfecta) "Y tu sonrisa de verano me eleva
hasta el noveno cielo, ¡y sin alas!"
DIOS PADRE:
(Gritando) ¡Los estoy oyendo, tórtolos! ¡Ya saben que yo todo lo veo, todo lo
leo y todo lo escucho! Y ya me empalagué, de veras. ¡Menos azúcar y más
trabajo! Ángel ayudante, te voy a mandar con el enemigo malo si sigues de
enamorado.
(Entra el SEÑOR DEL FLAUTÍN. Trae un flautín minúsculo
y empieza a tocar una melodía aguda, repetitiva y terriblemente desafinada:
Píii-piii-píii-piii-PÍIIII).
FLAUTÍN:
¡Al fin podré tocar mi flauta sin que nadie me diga nada! ¡Nadie me dirá que
deje “de hacer ese ruiiiiido”! (Píii-piii-píii-piii-PÍIIII)
DIOS PADRE:
¡Hijo mío! ¡Por Dios misericordioso, que soy yo mismo, detén esa tortura! ¡O
dejaré de ser misericordioso y te mandaré al infierno!
FLAUTÍN:
¡Estoy disfrutando de la libertad, Su Señoría! ¡He dejado atrás las cadenas del
insufrible matrimonio! (Píii-piii-píii-piii-PÍIIII)
DIOS PADRE:
¡Ángel Ayudante, o me haces caso o te corto las alas, de veras! ¡Haz algo o te
mando a ti y al del flautín al Purgatorio!
ÁNGEL:
(Sin dejar de mirar a Jonás) Ay, Su Señoría... deje que el hombre se exprese.
¡A mí su flautín me hace cosquillas y me pone de buenas! ¿Te gusta a ti el
flautín, muchacho?
JONÁS:
(Canta) ¡Me gusta la marimba, me gustas tú, me gusta el flautín, me gustas tú!
FLAUTÍN:
Lo ve, Su Señoría. ¡Eso! ¡Escuche a los expertos, mi música los pone de buenas!
(Píii-piii-píii-piii-PÍIIII - Toca la nota más aguda posible cerca de la
oreja de Dios).
(Entra LA INSUFRIBLE (Karen). Usa tubos para ondularse
el pelo, lleva una bata de seda color durazno y tiene una cara de pocos
amigos).
INSUFRIBLE:
¡Cornelio! ¡Tu pito se oye hasta Manhattan! ¡Suelta ese pedacito de tubo y pide
una nube para dos; ni creas que te vas a librar de mí!
FLAUTÍN:
(Se detiene en seco, pálido) ¡No puede ser! ¡Llegó la "Karen" de mis
pesadillas!
INSUFRIBLE: Llegó
tu mamacita, menso. A ver si ya me haces caso. Cállate y suelta ese ridículo
flautín.
DIOS PADRE:
¡Uf! ¡Gracias, mujer! No sabía si mandar a tu marido al infierno o convertirlo
en pejelagarto... Mira, como has logrado callar a tu marido, a él lo mandaré a
una nube alejada de todo y a ti te daré un bono de consolación. Un dispositivo
de compañía celestial... Vibra como un dios, tiene tres velocidades y no hace
ningún ruido.
INSUFRIBLE:
(Lo toma, examinándolo con curiosidad) ¿Vibra? ¿Y es mudo? ¡Me lo quedo!
DIABLO:
(Apareciendo de un salto) ¡Oiga, señora! Si le gusta la tecnología, en mi
catálogo tengo cosas que harían que ese juguetito pareciera una caja inútil.
Tengo columpios con Diablos ponedores, mujeres loba con látigos de fuego y una
sección de "pecados ergonómicos" que son una joya. ¡Se lo dejo en
abonos chiquitos!
INSUFRIBLE:
No, gracias, Diablo Panzón. Me quedo con mi nube... y mi gadget.
DIABLO:
Te pasas, Karen, ¡te voy a llevar a las brasas eternas!
INSUFRIBLE:
Ay, cállate, Diablo de pastorela, yo ya tengo mi suite privada y mi artilugio
de tres velocidades, ¡tres!... ¿Verdad, diosito? (Dios asiente, fastidiado).
¿Ya viste? Yo siempre salgo ganando. (Se va triunfante).
EL BULLYING FALLIDO DEL DIABLO
DIABLO:
(Frustrado) ¡Ya nadie me tiene el mínimo respeto! (Se desquita con los jóvenes
amantes) ¡Ustedes! ¡Par de dos! ¿Se creen muy modernos? Mírenlos. Hace unos
siglos habrían terminado empalados o quemados vivos. Claro, los
"wokes" tienen la culpa y ahora no solo son el pecado, sino que son
el modelo a seguir, sí cómo no, ja, ja, ja... Mírenlos tan perfectos y
varoniles... y ni siquiera te voltean a ver. ¡Pues yo soy el Diablo, me
entienden! ¡Yo les voy a quitar sus alitas y me los voy a comer como brochetas!
ÁNGEL:
(Sin dejarse amedrentar) ¡Ay, ya cállate, bicho rojo! ¡Nuestra vida privada no
es pública!
DIABLO:
¡Privados mis cuernos! Pues si su vida es privada, métanse a un motel de paso,
¡aquí hay un ambiente familiar!
JONÁS: (Le
contesta sin alterarse) El Diablo nos da consejos de “buen” comportamiento...
Métete tus consejos por... tu roja cola.
ÁNGEL:
(Lo interrumpe) No vale la pena, amorcito, déjalo que se ahogue en su propia
bilis...
DIABLO:
¡Ah! ¿No reconocen que su estilo de vida es un atentado contra las buenas
costumbres y la santidad que buscamos todos... los... Diablos? Diablos, pero
qué estoy diciendo... Recupérate, Diablo, recupérate... Sí, sí, soy el diablo,
soy malo. Muajajajá... Está bien, ustedes ganaron, pero ahora... yo...
JONÁS:
(Se levanta, mostrando sus músculos) Oye, cuernitos... ¿por qué tanto interés
en nuestras vidas? ¿Acaso no tienes a nadie que te quiera aunque sea un
poquitín? ¿Búscate una diabla, o un diablito?
ÁNGEL:
Yo creo que el diablo busca diablito, Jonás. Le hace falta que le cumpla un
"diablo ponedor", se le notan las ganas, por eso nos molesta. Te
gustamos o qué... Si quieres te damos unos tips para que ligues en Tinder.
DIABLO:
(Rojo de furia) ¡Yo no necesito Tinder! ¡Yo soy la tentación personificada!
JONÁS:
¡Ay, por favor! Si esa capita de satén está rechula, manita. Ven aquí, déjanos
arreglarte esos cuernos que los tienes chuecos... ¿Quieres que te los dejemos
firmes para que se agarren de ellos?
DIABLO:
(Retrocediendo, nervioso) ¡Ni me toquen! ¡Soy el Maligno! ¡Soy el terror de los
abismos!
ÁNGEL:
(Guiñándole un ojo) Ay, Diablo... el que más critica es el que más desea. Te
mueres por estar en una nube privada con nosotros, ¿verdad? Reconócelo.
DIABLO:
¡Inaudito! ¡Me voy a tentar a los de la fila de espera, que son más fáciles!
Ustedes ni me gustan, ¡váyanse al diablo, es decir, váyanse a la porra! (Huye
haciendo poses dramáticas, pero se topa de frente con LA RESBALOSA).
LA RESBALOSA
RESBALOSA:
(Con voz de terciopelo) ¡Epa, morenazo de las profundidades! ¿A dónde vas con
tanta prisa y ese rabo tan juguetón?
DIABLO:
(Retrocediendo) ¡Atrás, mujer! ¡Aléjate de mi capa, que es de satén puro! ¡Soy
el Príncipe de las Tinieblas, respeta mi investidura!
RESBALOSA:
(Rodeándolo) ¡Ay, pero qué cosas dices! Mira nada más qué porte... y esas patas
de cabra... ¡Huy! ¿Son de puro músculo o haces mucho "Crossfit" en el
infierno? Se ven bien firmes, ¿eh?
DIABLO:
(Tapándose las piernas con la capa) ¡Es mi anatomía maligna! ¡Es para escalar
las rocas del Averno! ¡Deja de mirarme como si fuera un chicharrón prensado!
RESBALOSA:
(Se le acerca a la oreja) ¿Y los cuernos, guapo? Se ven muy sólidos... ¿Los
sabes usar para algo divertido? Porque yo conozco unas cuantas posiciones de
yoga donde nos vendrían de maravilla...
DIABLO:
(Temblando) ¡SOCORRO! ¡Esta mujer no tiene escrúpulos! ¡Jefe, haga algo!
¡Auxilio, que me quiere deshonrar el tridente!
RESBALOSA: ¡No
huyas, cuernitos! ¡Si nada más quiero ver si sacas chispas de verdad!
DIABLO:
(Huyendo) ¡No me toques! ¡Prefiero una eternidad de agua bendita! ¡Me voy, pero
juro que regresaré con un batallón de demonios que no se dejen manosear!
¡MUA-JA-JA... ay, mamá! (Desaparece).
RESBALOSA:
(Retocándose el labial) ¡Qué bárbaro! Tan grandote y tan sacón... Ni modo,
habrá que buscar a otro.
SATURACIÓN DE ESPEJOS Y COMA DIABÉTICO
DIOS PADRE:
(Mirando su tablet) Chicos, yo estoy de acuerdo con su estilo de vida,
básicamente, pero... ¿tienen que ser tan empalagosos? ¡Acabo de leer otro
mensaje! "Tu sonrisa es el vino tinto en que se escancia mi alma"...
“¡Eres como una loción que en contacto con la piel se vuelve miel!” ¡VOY A
VOMITAR! ¡Ángel Ayudante, Jonás, es una orden! Guarden el decoro, ¡por Dios!
ÁNGEL:
¡Pero Jefe!
JONÁS:
No se da cuenta de que nos amamos.
DIOS PADRE:
Sí me doy cuenta, pero ya me empalagaron. ¡Se van a vivir a la nube 9, y se
llevan a la Resbalosa con ustedes!
(La RESBALOSA llega y empieza a lamerles las manos).
ÁNGEL:
¡Pero Jefe! ¡Queremos privacidad!
DIOS PADRE:
¡Privacidad nada! (Toca a la RESBALOSA con su mazo y ¡PUM!, se convierte en una
perra San Bernardo enorme). ¡Ahí la tienen! ¡A limpiar babas y a sacarla a
pasear todos los días por las nubes! Y no me pongan esas caras.
(Entran DOÑA FLOR y DON ECO - La Pareja Espejo).
DOÑA FLOR:
¡Oh, luz de mis días!
DON ECO:
¡Oh, luz de mis días!
DIOS PADRE:
(Agarrándose la cabeza) ¡No, por favor! ¡Cállenlos!
DON ECO:
¡No, por favor! ¡Cállenlos!
DOÑA FLOR:
Te esperaba desde hace siglos, mi amor...
DON ECO:
Te esperaba desde hace siglos, mi amor...
DOÑA FLOR:
Eres el remedio a tantas noches de insomnio y de tristeza, vida mía...
DON ECO:
...vida mía.
DOÑA FLOR:
(Con éxtasis) Mi corazón late al ritmo de tu respiración divina... oh dulce
dueño de mi voluntad...
DON ECO:
...voluntad.
DIOS PADRE: (Colapsando)
¡Ángel! ¡Haz algo! ¡Me está subiendo el azúcar! ¡Siento que me convierto en un
bombón!
DOÑA FLOR:
¡Siento que me convierto en un bombón!
DON ECO:
En un bombón, bombón, bombón...
ÁNGEL:
¡Jefe, tengo el remedio! Pero pido una condición: ¡Quítenos a la San Bernardo!
¡Queremos vivir solos en nuestra nube de solteros!
DIOS PADRE:
¡Lo que quieras! ¡Pero haz que dejen de repetirlo todo!
DOÑA FLOR:
¡Todo, todo, todo!
DON ECO:
¡Todo!
ÁNGEL: (Chasquea
los dedos) ¡Ustedes dos! ¡Mírense en los ojos de la perra! (Los lleva frente a
la San Bernardo, que los mira con ojos de plato).
DOÑA FLOR:
(Acercando su cara) ¡Ay! ¡Pero qué superficie tan cristalina!
DON ECO:
¡Cristalina!
ÁNGEL:
Verá, Jefecito... La Resbalosa, ahora perra, los va a seducir con la mirada...
y los hará sentir lo máximo.
DOÑA FLOR:
(Hipnotizada por su reflejo) ¡Soy una maravilla... soy lo máximo!
DON ECO:
¡Soy una maravilla... soy lo máximo!
ÁNGEL:
Son tan felices de ser ellos mismos que ya no necesitan hablar... están
embelesados... ¡Ya ni parpadean!
DIOS PADRE:
(Recuperando el color) ¡Por fin! El silencio... Ángel, te has ganado un
ascenso.
ÁNGEL:
Entonces, Jefe... ¿nos vamos Jonás y yo a nuestra nube privada?
DIOS PADRE:
Sí, sí, pero antes saquen a todos de aquí... necesito un descanso. ¡No me
molesten hasta el próximo milenio!
(Entra LA PSICÓPATA corriendo con su botella).
PSICÓPATA:
¡Nadie se mueva! ¡Si no me dan un hijo ahora mismo, hago estallar una bomba!
¡DIEZ! ¡NUEVE!
TODOS:
¡¡NOOOOOOO!!
PSICÓPATA:
¡TRES! ¡DOS! ¡UNO! ¡¡PUM!! Los engañé a todos, ¡era una broma! ¡No me gustan
los niños!
(Descorcha el champán. La espuma brota. El ÁNGEL sirve
copas).
ÁNGEL:
¡Burbujas para todos!
DIABLO:
(Apareciendo) ¡Yo también traigo burbujas! ¡Y ahora sí, me llevo a la bromista!
TODOS:
¡Sí, llévatela!
PSICÓPATA:
A mí nadie me lleva, yo me voy al infierno por mi propio gusto.
DIOS PADRE:
Pues lo dicho... vámonos todos a descansar. Tú no, Satanás.
DIABLO:
Sí, ya sé, ya sé... Vámonos, tú, Psicópata...
(Dios Padre se toma una copa de un trago. La paloma se
duerme en su hombro. El flautista toca... todos lo persiguen para que se calle.
El Diablo y la Psicópata bailan un tango... El Ángel y Jonás se abrazan).
TELÓN.