El profesor
NOSFERATU
(FARSA UNIVERSITARIA)
De Benjamin Gavarre
(Original
en español)
EL PROFESOR NOSFERATU: FARSA UNIVERSITARIA © 2026 by BENJAMIN GAVARRE is licensed under CC BY-NC-ND 4.0
En los pasillos de una facultad de Letras, el milenario Profesor
Nosferatu intenta impartir su cátedra lidiando con un secreto a voces: es un
vampiro con manos cartilaginosas de ajolote y una paciencia agotada por el
siglo XXI. Sin embargo, en este entorno, la mayor amenaza para un ser de la
noche no proviene de los cazadores de monstruos, sino del propio ecosistema
estudiantil.
A través de una sátira sobre la vida universitaria, la obra expone el
choque entre el enigmático docente y las dinámicas de su aula. Por un lado, un
alumno de inagotable pretensión intelectual se obsesiona con desenmascarar al
profesor mediante el escrutinio filológico; por el otro, una implacable jefa de
grupo busca someter cualquier anomalía sobrenatural al estricto rigor del
Consejo Técnico y los sellos oficiales. Todo esto es atestiguado por un
estudiante crónicamente relajado que funciona como el ancla de cordura dentro
del caos.
Lo que comienza como el intento de un no-muerto por sobrevivir a la era
digital y a sus propios alumnos, se transforma en una farsa que desentraña el
verdadero terror contemporáneo. Entre trámites absurdos, recelos académicos y
la implacable maquinaria administrativa, El Profesor Nosferatu
demuestra con humor negro que los monstruos más oscuros de la literatura
clásica palidecen frente al poder desgastante de un trámite de titulación.
Profesor
Nosferatu
Catedrático titular y vampiro milenario que oculta, bajo una imponente
figura académica y un pesado saco, una paciencia al límite de la extinción y
unas peculiares manos membranosas de ajolote. Intenta sobrellevar las
exigencias de la educación contemporánea y la mediocridad de su alumnado, pero
descubre rápidamente que sus antiguos poderes sobrenaturales palidecen frente
al desgaste absoluto de la burocracia institucional.
Edgar
Allan Pérez
El arquetipo de la pretensión universitaria. Escudado tras una bufanda
desproporcionada y una retórica filológica pedante, este estudiante busca
constantemente la validación y el estatus. Su obsesión por desenmascarar el
misterio del profesor lo lleva a someterse voluntariamente a la oscuridad,
movido mucho más por el esnobismo intelectual y el deseo de distinción que por
un auténtico afán de conocimiento.
Valeria
Jefa de grupo y encarnación de la neurosis administrativa. Su lealtad no
pertenece a la academia ni a las fuerzas del inframundo, sino al Consejo
Técnico, los reglamentos internos y los sellos oficiales. Para ella, el
vampirismo no representa una amenaza existencial, sino una anomalía que debe
ser regularizada, instrumentalizando lo sobrenatural como una simple
herramienta para agilizar trámites, aprobar tesis y asegurar viáticos.
Leo
Estudiante crónicamente relajado y pasante perpetuo. Provisto de un
inagotable vaso de esquites y una actitud desapegada, funciona como el
contrapeso terrenal y el ancla de cordura dentro de la locura del aula. Su
aparente apatía y su condición de espectador disfrazan una estoica resiliencia
frente a las verdaderas tragedias del estudiante promedio: la falta de
presupuesto, la incertidumbre del futuro y las materias reprobadas.
PERSONAJES:
- PROFESOR NOSFERATU:
Vampiro milenario, catedrático de Letras, tiene manos membranosas de
ajolote y una paciencia muy corta para la burocracia actual.
- LEO: Estudiante alternativo,
pacheco y relajado. Siempre trae un vaso de esquites de unicel y una
actitud muy amigable.
- EDGAR ALLAN PÉREZ: El
estudiante "mamador" e intelectual de la carrera. Usa bufanda
larga y gafas de soldador.
- VALERIA: Jefa de grupo, obsesiva de
los reglamentos, los sellos y el Consejo Técnico. Gótica-oficinista.
- VOZ DEL ANCIANO DECANO:
Vampiro ancestral, jefe del sindicato de no-muertos, hater del formato
APA.
ESCENA 1:
EL AULA SEPULCRAL
LUGAR: Aula
sepulcral de la Facultad de Letras. El techo tiene una mancha de humedad con
forma de calavera (o del rostro de neón de Edgar Allan Poe).
ILUMINACIÓN: Luz blanca, fluorescente y deprimente que parpadea
rítmicamente. Del techo cae, de vez en cuando, una gota que hace un cómico ¡tin!
(La acción
comienza en un silencio sepulcral, interrumpido solo por ruidos molestos. EDGAR
ALLAN PÉREZ lee un libro tan grueso que casi no puede cargarlo; se le cae de
las manos y golpea el escritorio con un eco ensordecedor. LEO raspa con una
cuchara de plástico el fondo de un vaso de unicel con esquites, haciendo un
ruido agudo, seco e insufrible. VALERIA sella obsesivamente unas hojas con un
sello autoentintable: ¡CLAC, CLAC, CLAC!).
(De
repente, las bisagras de la puerta chirrían como en una película de terror.
Entra el PROFESOR NOSFERATU. No camina: se desliza como si tuviera patines
invisibles bajo el pantalón, que le arrastra por el piso porque el traje es
gigantesco. Se detiene frente al escritorio. Se le cae el gis, pero saca de su
bolsillo un marcador que dice "indeleble". Se le cae el marcador
indeleble. Intenta recogerlo con sus manos torpes de ajolote… y se le resbala
tres veces debido a lo estirados que tiene los dedos. Los alumnos lo miran en
un silencio incómodo, hasta que LEO se acomide y le entrega al profe su
marcador. El profe, en vez de agradecerle, lanza un temible rugido… Leo se va
compungido a sentar).
PROFESOR
NOSFERATU
(Voz suave, arrastrando las eses como una serpiente bibliotecaria)
Buenos días, futuros... desempleados... perdón, futuros filólogos, ja, ja, ja,
ja... Hoy... dejaremos de lado las aburridas declinaciones del latín.... Explicatio,
replicatio, alumnitis, alumnorum... ¡Qué sé yo! Ja, ja…
(NOSFERATU
levanta sus manos a la altura de su cara. Son membranosas, oscuras y largas,
muy abiertas como cuando los ajolotes nadan).
PROFESOR
NOSFERATU
Hoy... miraremos a la Eternidad... directamente a los ojos.
(¡BAM! Un
bajo ensordecedor arranca a todo volumen desde lo suave a lo climático en
segundos con «Welcome to the Black Parade» de My Chemical Romance. La luz
fluorescente muere. Se encienden luces láser neón que barren el aula. El
pizarrón anticuado es devorado por una pantalla holográfica 4K con imágenes
vertiginosas de castillos, sangre y murciélagos hiperrealistas. Un murciélago
holográfico vuela directo a la cara de Leo, quien intenta espantarlo con su
vaso vacío de esquites).
LEO
(Gritando sobre la música, extasiado, intentando tocar las luces láser)
¡No mames, es un genio visual! ¡Esto cura mi ansiedad! ¡Es la mejor estética
emo-gótica del mundo!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
¡Qué básico eres, por favor! ¡Cualquier despliegue comercial te deslumbra!
VALERIA
¡Cállense los dos! ¡Profesor, apague eso!
LEO
(Con los ojos como platos, ofreciéndole un chicle Motita de su bolsa al
murciélago holográfico)
¡Chale, profe! ¡Qué viaje! ¡Me voló la chompa! ¡Qué pinche pasón de despliegue,
genio!
VALERIA
(Sacando un megáfono de su mochila para tapar la música, histérica)
¡Profesor! ¡El reglamento interno, artículo 44, prohíbe el uso de pirotecnia,
luces estroboscópicas y decibeles que alteren el orden del Consejo Técnico! ¡Le
voy a levantar un acta administrativa con el director!
(EDGAR
ALLAN, indignado porque nadie lo está viendo a él, se sube arriba de su banco
de un salto, acomodándose la bufanda con un gesto torpe que casi lo asfixia).
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Gritando con tono de reseña literaria pretenciosa, haciendo poses
dramáticas)
¡Profesor Nosferatu! ¡Disculpe, pero esta iconografía romántica choca
directamente con la diégesis del texto de Polidori! ¡Es un anacronismo vulgar!
¡Me atrevería a decir que su enfoque carece de un rigor filológico indexado y
arbitrado por la UNAM!
(La música
se CORTA DE GOLPE con el chirrido de un disco rayado. Las imágenes se congelan.
Edgar se queda congelado en una pose ridícula sobre el banco. La iluminación
cambia a un rojo lúgubre centrado solo en NOSFERATU. Gira la cabeza hacia Edgar
con la lentitud espeluznante de una lechuza. Se escucha un crujido de huesos en
su cuello).
LEO
(En un susurro de fastidio, tapándose la cara)
Edgar, ya bájate, das pena ajena, cabrón. Qué necesidad de ser tú siempre,
carnal.
PROFESOR
NOSFERATU
(Con una voz profunda, gutural, que resuena con un eco sobrenatural. El aire
acondicionado del aula empieza a tirar humo frío)
¿Rigor... filológico? Pobre e insignificante criatura de promedio mediocre...
¿Acaso estuviste tú en Villa Diodati en 1816 soportando la insufrible verborrea
de Lord Byron mientras caía la tormenta? No. Yo sí. Y déjame decirte que
Polidori era un pésimo jugador de cartas, hacía trampa con las de corazones y
le debía cincuenta francos a Mary Shelley. ¡Siéntate! Cállate y aprende.
(Nosferatu
señala el piso con su manita de ajolote. Por el poder de su mirada, el banco de
Edgar se desliza mágicamente hacia atrás. Edgar pierde el equilibrio y se
desploma sentado directamente en el suelo con un golpe seco. Su bufanda le tapa
la cara).
PROFESOR
NOSFERATU
(Sonriendo de nuevo con normalidad instantánea, la música vuelve suave de
fondo, estilo música de elevador)
Como iba diciendo... qué fácil se distraen las nuevas generaciones. Estudien el
capítulo 8 de… mi libro. La próxima semana, control de lectura.
(NOSFERATU
se da la vuelta y sale del aula caminando hacia atrás, flotando en reversa con
los ojos abiertos sin parpadear, hasta desaparecer por completo en la oscuridad
del pasillo. La luz fluorescente deprimente regresa con un zumbido).
LEO
(Suspirando, abanicándose con su cuaderno)
Es el único profe chido de la carrera. Además, ¿vieron cómo le brillaban sus
colmillitos? Súper chingón. Quiero que me truene para darle las gracias.
EDGAR ALLAN
PÉREZ
Eres un lamebotas y literal un lameculos, Leo: qué asco.
LEO
(Mirando fijamente al frente, enamorado)
Sus manos de ajolote me traen loco, güey... Si se le cae un dedo, le crece
otro. ¿Se imaginan si al profe se le cae… el brazo a mitad del examen? ¿Y si se
lo guardamos en la mochila a cambio de unos puntos extra?
VALERIA
(Escribiendo furiosa en una libreta oficial, sellando su propia mano por
error)
Yo solo sé que no firmó la lista de asistencia, usó material audiovisual no
aprobado y movió mobiliario escolar sin permiso de la dirección. Eso es baja
definitiva y rescisión de contrato.
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Saliendo debajo de la bufanda, paranoico, temblando pero queriendo sonar
valiente mientras se pone de pie con dificultad)
¿No lo ven? ¿Música de vampiros? ¿Efectos especiales dignos de Hollywood pero
con presupuesto de universidad pública? ¿Manos de anfibio endémico en peligro
de extinción? Ese hombre oculta algo... y no es precisamente el temario de la
materia. Voy a desenmascararlo. Seguro que trama algo.
(Edgar
intenta salir corriendo con dignidad, pero pisa el extremo de su propia bufanda
larga, tropieza y sale del aula trastabillando y golpeándose contra el marco de
la puerta. Se escucha su quejido desde el pasillo).
PUENTE 1:
LA ENTREVISTA INCÓMODA
ILUMINACIÓN: Un
reflector solitario ilumina el frente del escenario.
(LEO avanza
con el micrófono de sus audífonos pegado a la boca, grabando con su celular. EL
PROFESOR NOSFERATU cruza el escenario a paso veloz, intentando cubrirse la cara
con la solapa de su enorme saco, pero sus manitas membranosas no le permiten
taparse la cara por completo).
LEO
(Lo intercepta como reportero intrusivo de TikTok, metiéndole la cuchara de
plástico de los esquites directamente en la nariz)
¡Profe! ¡Profe, una palabrita para el TikTok del Centro de Estudiantes! La
banda está intrigada... Lo de las manos de ajolote, ¿es una maldición por haber
naufragado en Xochimilco o un accidente con las tijeras oxidadas de la
Biblioteca Central?
PROFESOR
NOSFERATU
(Se detiene en seco. Gira solo los ojos hacia la cuchara, luego hacia Leo.
Lo mira con un desprecio ancestral)
Joven Leo. La curiosidad mató al gato... y al estudiante que debe Lingüística
I, II y III. Suelte ese esquite con mayonesa que huele a tianguis y póngase a
leer a Virgilio.
(NOSFERATU
le da un lengüetazo de rana al vaso de esquites de Leo. El vaso sale volando
hacia el público, vacío por seguridad. Nosferatu da un salto de ballet
exagerado y se esfuma entre las sombras del escenario).
LEO
(Mirando sus manos vacías, luego a la cuchara que se quedó pegada a su
nariz)
Qué mal genio. Seguro le echa del chile que no pica. En fin... vayamos a ver si
al mamoncín de la bufanda no lo convierten en lagartija.
(Cae el
telón rápido).
ESCENA 2:
EL BAÑO TRASLÚCIDO
LUGAR: El baño de
personal académico (un cubículo especial para maestros de la facultad con
azulejos picados y una estampa de la diosa Atenea con mil grafitis que la hacen
apenas reconocible).
ESCENOGRAFÍA: Una cortina
de baño translúcida rota. Máquina de humo al máximo. Solo se ve una silueta
inconexa, alargada y extraña de Nosferatu bailando y tarareando sutilmente de
fondo entre el espeso humo.
(EDGAR
ALLAN entra a trompicones, tropezando con un bote de basura de esos que dicen
"Orgánico". Lleva una linterna enorme de espeleólogo en la cabeza. Al
apuntar a la cortina, NOSFERATU suelta un gritito agudo de murciélago, agita
sus manos membranosas de ajolote y se desvanece por completo. Solo queda el
humo saliendo de la cortina).
PROFESOR
NOSFERATU
(Voz en off, resonando con eco de tanque de petróleo vacío, profundamente
harto)
¿Es que no puede uno tener un miligramo de vida privada? ¡Edgar Allan! Este es
mi espacio personal, mi santuario hidrotermal de vapor institucional. ¿Qué
quieres? ¿Un punto más? ¿Que te perdone la reprobada? ¿Que no te mande a
extraordinario con el decano de Lingüística? ¡Dime, por los clavos de Drácula!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Obnubilado, apuntando la linterna a todas partes, deslumbrándose a sí
mismo)
Usted... usted no se ve. ¡Es transparente! ¡Es una amiba translúcida flotante!
¡Ya lo decía mi intuición filológica! ¡Es un no-muerto! ¡Un chupasangre! ¡Una
anomalía de Transilvania!
PROFESOR
NOSFERATU
(Voz en off)
Soy un académico con una condición dermatológica compleja, piel de cristal y
alergia severa al sol radioactivo, respeta la diversidad clínica y el fuero
académico.
EDGAR ALLAN
PÉREZ
¿Ande y por qué le gusta la música de emos? ¡My Chemical Romance, luces de
neón! Es una trampa de seducción de masas para quitarnos el discernimiento y el
alma, como los tiktokes. ¡Pueque... pueque sea una táctica de adoctrinamiento subliminal!
PROFESOR
NOSFERATU
(Voz en off, soltando una risita burlona)
¿Pueque, pueque? ¿Qué, no me puede gustar el rock neogótico, jovencito? El alma
joven nunca muere, ni siquiera en un cuerpo de mil cuatrocientos años... oye.
Lo que es una falta de respeto es tu presencia. ¿Sabes que es inapropiado que
estés aquí percibiéndome en mi estado de desnudez gaseosa? Podrían pensar... cosas.
El chisme en el pasillo de la Facultad… es peor que la viruela del mono.
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Escandalizado, tapándose los ojos de forma exagerada)
¿Qué? ¿Usted y yo? ¡Ni loco! Por favor, tengo estándares. Yo solo salgo con
chicas que fluidas que se auto perciban como perras. Yo no soy… No salgo con hombres
como usted…
PROFESOR
NOSFERATU
(Voz en off, riendo a carcajadas con eco malvado)
¡Ja, ja, ja! ¡Tu abuela, escuincle nalgas meadas! Yo he tenido romances con
duquesas rusas, baronesas polacas, condes franceses de peluca blanca, marquesas
desquiciadas y poetas malditos de los que te dejan sin aliento y sin beca de
manutención. Tú eres una larva torpe. Una amiba con bufanda y con problemas de
identidad. Fluidas tus neuronas. Será mejor que te vayas o voy acabar
chupándote la sangre y sin querer.
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Poniéndose en pose de karateca torpe, desafiante)
¡Ah, eso me gustaría verlo! ¡A ver si me alcanza en su estado de vapor de agua
purificada!
PROFESOR
NOSFERATU
Ahhh, mocoso insolente... ¡Ya verás el poder del antiguo plan de estudios!
(¡BAM!
Luces estroboscópicas. NOSFERATU aparece de golpe DETRÁS de Edgar Allan. Viste
una bata de terciopelo negro gigantesca que le arrastra. Se inclina
dramáticamente, abre la boca exageradamente y le da un fulminante, elegante y
teatral mordisco en el cuello. Edgar Allan suelta una exclamación entrecortada
y cómica, luego relaja los hombros, pone los ojos en blanco y su expresión
cambia a una de absoluta felicidad).
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Con voz temblorosa, suspirando, acomodándose la bufanda con delicadeza)
Ah... pues fíjese que... eso no me disgustó del todo, profe. Fue como una
sesión de reiki demoniaco. ¿Cómo debo llamarle ahora? ¿Mi mentor? ¿Mi señor de
la noche?
PROFESOR
NOSFERATU
(Mirando al frente con pose napoleónica)
Master... para ti, de ahora en adelante, soy tu nuevo Master.
Ahora mismo te leo tu lista de derechos y obligaciones.
Saca una Tablet
y le empieza a leer la lista al obnubilado Egar Allan…
OSCURO
Música dark
tipo Bauhause “Bela Lugosi’s dead”.
PUENTE 2:
EL GLOW UP OSCURO
ILUMINACIÓN: De nuevo
el reflector solitario en el frente del escenario. LEO está sentado en una
silla plegable ahora con un señalador laser con el que apunta a todos lados…
menos al público..
(EDGAR
ALLAN cruza caminando completamente tieso, como un maniquí. Trae pupilentes
rojos baratísimos de tianguis, gafas oscuras de soldador y una chamarra de
imitación cuero tres tallas más chica, sintiéndose el rey de la facultad).
LEO
(Haciéndole una seña con su señalador)
¡Quihubas, Conde de Copilco. ¿Todo bien en el inframundo? Te veo más pálido que
hoja de examen de admisión. ¿Te paso mi chicle para el susto?
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Siseando como gato enojado, tapándose la cara con la bufanda)
¡El sol de esta ciudad quema mi aura milenaria! ¡Ese chicle de tianguis ofende
mi paladar refinado de sangre real! ¡Soy un depredador de la poesía
renacentista! ¡Insolente! ¡Me voy a mi sarcófago... bueno, a mi cuarto de
azotea en Copilco!
(Sale corriendo
con los ojos tapados y choca de frente contra la pared antes de lograr salir
del escenario).
LEO
(Suspirando)
Qué güey tan raro. Bueno, más chicles para mí.
(Cae el
telón).
ESCENA 3:
LA COMPROBACIÓN EMPÍRICA
LUGAR: El aula.
(Al fondo, siluetas de cartón negro que simulan alumnos tiesos).
(EDGAR
ALLAN se lima las uñas con una lija para madera. VALERIA, la jefa de grupo,
camina de un lado a otro histérica, azotando su carpeta del archivo
institucional contra los bancos).
VALERIA
¡Compañeros, despierten! ¡El tejido social de esta facultad se está
desmoronando! No podemos normalizar que nuestro compañero llegue con pupilentes
de Halloween, alergia severa al pan de ajo de la cafetería y exigiendo que lo
llamemos "El Señor de la Noche". ¡Esto es una vampirización hostil,
no aprobada por los estatutos!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
Ay, ya cállate, envidiosa. No soportas mi nuevo brillo oscuro y mi
derecho a no reflejarme en tus críticas.
VALERIA
(Poniéndose cara a cara)
¡La envidia no figura en mi manual de procedimientos! ¡Hay que hacer
comprobaciones empíricas de acuerdo con el protocolo de Van Helsing de 1897! (Saca
un palillo chino de su cabello y se lo clava con fuerza en el brazo).
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Dando un grito extraño, sobándose)
¡Oye, babosa! ¡Me dolió! ¡Y es chamarra de piel de cordero… me la regaló…!
VALERIA
(Anotando furiosa con una pluma de cuatro colores)
Falla en la prueba de estaca tradicional. Te la regalaron… Ya me imagino… quién…
te la regaló… Pasemos a la refracción digital. (Le toma una selfie con el
flash a tres centímetros de la cara. ¡BAM! Edgar cae hacia atrás del impacto
del flash).
(Entra el
PROFESOR NOSFERATU arrastrando los pies, sosteniendo un refresco de sangría).
PROFESOR
NOSFERATU
Señorita Valeria... Mi paciencia es milenaria, pero mis ganas de tolerar su
burocracia se agotaron en el semestre del 2012 cuando los mayas no destruyeron
el mundo. No puede hostigar a sí a los alumnos, y menos a los alumnos sobresalientes.
Váyase a la Dirección. Y dígale al Director que le mando un saludo... él me
debe un favor desde que lo salvé de la Santa Inquisición por acumular demasiados
recetarios secretos de caldo de gallina... El Santo Oficio lo acusaba de
brujería y pacto satánico porque sus libros prometían 'resucitar muertos'. Se
salvó de la hoguera cuando el Inquisidor Mayor probó el caldo, rompió a llorar
y declaró que semejante sazón no venía del demonio, sino del mismísimo Espíritu
Santo... y le dio una plaza de cocinero en el convento."
VALERIA
(Con los ojos abiertos, atando cabos)
Sí, sí, sí… qué interesante… pero eso solo prueba una cosa… ¡Una estructura de
corrupción transilvánica! Lo sabía! ¡El claustro de profesores forma parte de
una horda de chupasangres malvados y asociaciones perversas y recetas heréticas
de animales sometidos a torturas sin fin y cocinamientos infames!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
¡Cocinamientos?
Eso no existe, compañera.
(De pronto,
Valeria cambia el chip por completo. Se desploma de rodillas, lloriqueando
dramáticamente y abrazándole los tobillos a Nosferatu).
VALERIA
Lo sé, lo sé, no existe, pero estoy en crisis, ayuda. ¡Por favor, yo también quiero
ser vampira! ¡Vampirícenme por favor! Ya, ¡ahora! ¡Estoy harta de madrugar a
las siete de la mañana para tomar el microbús! No quiero volver a subirme a la
línea tres que siempre se descompone. ¡Quiero vida eterna para terminar mis
créditos, hacer mi tesis y que no se me venza la beca! ¡Muérdame, profe, por el
artículo tercero constitucional! Soy suya.
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Bajándose las gafas de soldador, indignado)
Ah... ¿eso era todo tu drama institucional? ¿Querías mordidita?
VALERIA
(Secándose las lágrimas, digna)
Pues sí. Nadie me incluye en los aquelarres ni en las pedas de la facultad. ¡No
soy tan odiosa!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
Mira, me caes mal porque siempre me recuerdas la fecha de entrega de los
ensayos... pero la verdad, siempre pensé que te vería muy bien en lencería fina
negra, así como con bordados egipcios y un estilo como de filigrana toledana…
divino… Ejem… No soy gay eh, soy fluido. Vengache paca, mi sierva de la noche.
(Edgar
Allan la toma de la cintura con un movimiento de tango exagerado, torpe y
rígido. Le muerde el cuello de forma totalmente teatral. Suena un efecto de
sonido de "¡DING!" de un microondas).
PROFESOR
NOSFERATU
(Mirando fijamente al público, rompiendo la cuarta pared con un suspiro
profundo)
Oh, mísero de mí. He creado un monstruo. Y ni siquiera uno que se compare con
los grandes vampiros de la Historia. Ni modo. Si me hacen una entrevista voy a
tener que decir muchas mentiras… que fui empalado en el Gólgota, que mi abuela
era la vampira egipcia que acabo con los judíos… No sé… Voy a pedirle a este
tal Leo que me haga una entrevista fake, así, muy teatral y que la suba a TikTok…
o mejor no, ustedes qué piensan.
PUENTE 3:
LA BUROCRACIA SANGUÍNEA
ILUMINACIÓN: El
reflector en el proscenio.
(LEO juega
a tratar de tomar agua con un popote de un vaso que todavía tiene algunos
hielos. Pasa VALERIA a toda prisa. Trae unos colmillos plásticos de vampiro
gigantescos que casi no la dejan hablar, está pintada de blanco con harina y
llena formatos en una tabla con clip a velocidad luz).
LEO
(Hablando por el micrófono de sus audífonos)
¡Valu, querida! ¿Ahora tú también le huyes al taco de suadero con cebolla? Ya
me los comí, no te voy a convidar, pero me compré un refresco de manzana lift…
con hielos… ¿quieres?
VALERIA
(Sin detenerse, sellando las hojas en el aire)
¡Por favor, Leo! Ser un no-muerto no te soluciona la vida universitaria… ¡Edgar
y yo vamos a buscar titularnos con el mejor y más cercano vampiro de esta facultad…
(Sale marchando como soldado burocrático).
LEO
(Mirando al público, suspirando)
El vampiro más cercano… Yo también debería querer titularme… ¿Por qué, por qué
no me interesa?… No me interesa ni pensarlo… ¿Me gustaría ser vampiro? Yo no sé
por qué hay tanto vampiro en esta universidad… hay maestros de cinco mil años
dando cátedra… Y si yo me convierto en vampiro…. No, no… mejor me quedo así, de
eterno pasante y así no tengo que chuparle la sangre a nadie, literal eh…
ESCENA 4:
LA TESIS Y EL DECANO
LUGAR: La sala de
maestros (un sillón viejo, un microondas sucio y un olor a café rancio).
(NOSFERATU,
tomando té en una taza rota, está en una videollamada en su celular viejísimo).
PROFESOR
NOSFERATU
Ajá... claro, excelentísimo maestro... Por supuesto. Sí, la jurisprudencia de
Transilvania del año 1400 es clarísima en el aspecto de las becas...
(Entra
EDGAR ALLAN sigilosamente, caminando de puntitas, y se le pega a la espalda
como una calcomanía).
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Susurrando al oído de Nosferatu)
Master... una duda metafísica. ¿Cómo le hace para ver a un vampiro en el
celular si los reflejos están prohibidos por la Iglesia?
PROFESOR
NOSFERATU
(Tapando el micrófono con su manita de ajolote, aterrorizado)
¡Por todos los demonios del averno! ¿Qué haces aquí? ¡Es tecnología OLED,
estúpido, no un espejo de plata! ¡La cámara capta pixeles y rebote de luz, no
almas! ¡Lárgate, si nos ve el sindicato me quitan mis vales de despensa de este
mes!
(Entra
VALERIA pateando la puerta, con los colmillos puestos y azotando su carpeta).
VALERIA
¡Profe Nosfe! Venimos a exigir nuestro derecho de piso. Queremos que firme como
tutor de nuestra tesis conjunta titulada: "El efecto de la luz
radiactiva provocada por el exceso de ozono en la Ciudad de México sobre la
dermis de los vampiros metropolitanos de la Facultad de Letras".
VOZ DEL
ANCIANO DECANO
(Desde el altavoz del celular, con una voz temblorosa, viejísima y
cavernosa)
¿Nosferatu? ¿Qué demonios está pasando ahí? ¡Ahora escucho dos voces! ¡Y se
oyen muy juveniles, con olor a hormonas y baja autoestima! Puedo percibirlos a
través de mi banda ancha telepática. Andas en malos pasos, Nosferatu. ¿Con
quién es el affaire? ¿Con ella? ¿Con él? ¿Con los dos? ¡Qué moderno
saliste!
PROFESOR
NOSFERATU
¡Maestro Decano, por favor, soy un académico respetable con antigüedad!
VOZ DEL
ANCIANO DECANO
¡Pues si no me dejas participar en el aquelarre o me traes un poco de esa
sangre joven, te denuncio ahora mismo con el Consejo Universitario de
No-Muertos!
PROFESOR
NOSFERATU
(Desesperado, sudando frío)
¡No! ¡No es una orgía gótica, maestro! Es que ellos me pedían una asesoría
sobre el ozono, la contaminación y los vampiros. ¡Y yo se los enjareto! ¡Se los
regalo! ¡Son suyos, de su propiedad, los puede reprobar si quiere! ¡Quédese con
sus almas! ¡Maestro! ¡Decano!
VOZ DEL
ANCIANO DECANO
(Totalmente ofendido, con tono de asco)
¿Tesis? ¿Revisar marco teórico y corregir APA? ¡Ah, no! ¡Vete al diablo,
Nosferatu! ¡Yo no estoy disponible para esas burocracias académicas desde la
caída de Constantinopla! ¡Qué hueva!
(Efecto de
sonido: Tono de línea muerta: Pip... pip... pip... Nosferatu baja el celular
lentamente, con la mirada completamente derrotada).
PROFESOR
NOSFERATU
(Con un hilo de voz)
Entonces... ¿de verdad quieren que sea su asesor?
VALERIA Y
EDGAR ALLAN
(Abrazándose y saltando como niños chiquitos)
¡SÍÍÍ! ¡Y Queremos Summa Cumme Laude!
ESCENA 5:
EL ÉXITO ABRUMADOR
LUGAR: La misma
sala de maestros desvencijada, pero ahora extrañamente dignificada.
ILUMINACIÓN: Luz dorada triunfal y exagerada, casi celestial. Suena de
fondo una majestuosa música de órgano gótico (estilo Toccata y Fuga de Bach,
pero con un ritmo bailable).
(VALERIA y
EDGAR ALLAN visten togas y birretes institucionales pero con alitas de
murciélago. Sostienen juntos un tomo gigantesco de tesis encuadernado en piel
sintética que pesa una tonelada. NOSFERATU está en el rincón más oscuro,
rascándose las manos frenéticamente, fingiendo una furia descomunal y temblando
dramáticamente).
VALERIA
(Abrazando el tomo, al borde de las lágrimas de orgullo burocrático)
¡Ay, Edgar Allan! Quién iba a decir que sortearíamos todos esos escollos
administrativos. ¡Nuestra tesis conjunta es la obra magna de los estudios
vampíricos contemporáneos y el terrorismo de oficina!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Con petulancia extrema, acomodándose el birrete que le queda chueco)
La Facultad de Letras no había titulado a nadie en esta especialidad desde la
Guerra de Secesión... o desde que se “cayó” el sistema durante la Huelga de los Cien Años. Somos los pioneros de
la noche urbana. Al final, logramos lo imposible: que la Señito Carmela de
Control Escolar nos pusiera todos los sellos de vigencia sin hacernos regresar
al día siguiente.
PROFESOR
NOSFERATU
(Temblando de coraje ensayado, haciendo que sus manitas de ajolote tiemblen
como gelatinas)
¡Sí, claro! ¡Qué pobreza! Digo, ¡qué proeza! ¡Qué bendición haber sido su
asesor... completamente fue una desgracia, digo, una muestra de genialidad
llena de gracia! ¡Tuvieron de testigo al mismísimo Decano, que no quería saber
nada de marcos teóricos! Y ahora miren el daño colateral. ¡Mis manitas de
anfibio se están deshaciendo del coraje y la envidia profesional! ¡Soy víctima
de mi propio éxito como tutor de excelencia!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
No se ponga así, Master. Gracias a las palancas de la Señito Carmela nos vamos
a Transilvania con todos los gastos pagados —incluyendo viáticos para un hotel
tres colmillos— Nos invitaron a un simposium internacional de momias disecadas.
¿Quiere saber el título de nuestra ponencia?
PROFESOR
NOSFERATU
(Abriendo los ojos como platos, fingiendo indignación absoluta)
¿Ponencia? ¿Carmela? ¿La momia burócrata de la ventanilla tres que lleva
ochenta años trabajando aquí y desayuna tamales de dulce? ¿Cómo diablos
consiguieron sus sellos oficiales y sobre todo… viáticos? ¿!Tres colmillos!?
VALERIA
(Con una sonrisita pícara, guiñando un ojo de forma exagerada)
Ah... es que los sellos y las firmas fueron a cambio de... ya sabe, unos
favores muy especiales de fin de semestre. La señorita Carmela es, ya sabe… muy…
fluida.
PROFESOR
NOSFERATU
(Dando un salto dramático hacia el frente, escandalizado como señora
copetona)
¡Ajá! ¡Los veo muy despiertitos, niños! ¡Favores por aquí y favores por allá!
¡Andan repartiendo favores y acostándose con la primera momia que les pide la
CURP certificada y dos fotos tamaño infantil, pero con uno, ¡nada! ¡Con todo el
sindicato menos conmigo! ¡Qué humillación para mi linaje!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Totalmente desconcertado, dándose un paso atrás por el olor a humedad de
Nosferatu)
Pero... usted, profe... Master... usted ya no quería saber nada de nosotros. No
sabíamos que estábamos entre su lista de gustos privados… ¡ponencias públicas!
Nos mandaba a la Dirección y nos aventaba borradores... gises… de los de antes…
de colores para que…
VALERIA
¡Sí! No sabíamos que usted... también tenía antojo de nuestros favores
operativos. Digo, si quiere, le podemos hacer una exhibición tipo ticktok como
en un live, para que no se sonroje, y usted nos ve a nosotros y nosotros a
usted… no...
PROFESOR
NOSFERATU
(Haciendo una pose de exorcismo con sus manos cartilaginosas,
ahuyentándolos)
¡Ah, Vader retro, monstruos con palancas mal habidas! Sí es que las hay bien
habidas. ¡Aléjense! ¡Impuros! ¡Váyanse a
Transilvania a engañar a los ancestros! ¡Dejen a este pobre vampiro miserable,
seco, deshidratado y aburrido en santa paz! Ahora estaré completamente solo...
gracias a Dios. (Pausa incómoda de un segundo, mira al techo) ...
Bueno... saben lo que quise decir. Y ahora déjenme. ¡Lárguense de mi vista!
(Valeria y
Edgar Allan se encogen de hombros al mismo tiempo, le dan un beso tronado al
tomo de la tesis y luego otro al atribulado profesor que se limpia
inmediatamente la cara. Salen de la sala flotando de felicidad y chocando sus
birretes).
(Al quedar
la puerta cerrada, la música gótica se corta en seco. El Profesor Nosferatu
cambia su postura al instante: se relaja, se estira con total comodidad, borra
su cara de furia y esboza una sonrisa maliciosa de absoluta victoria. Saca un
iPhone último modelo de entre su traje viejo y marca rápidamente).
PROFESOR
NOSFERATU
(Con voz completamente relajada, festiva, de mejor amigo de alcoba)
¿Decano? Sí, soy yo… Nosfe... No, hombre, ha sido todo un éxito rotundo. Sí,
redonditos cayeron. Ya nos deshicimos de los tórtolos intensos. Los mandamos
derechito a Transilvania en un vuelo de bajo costo con escala en tres países;
esas momias no me los devuelven hasta el próximo siglo. (Se ríe con una
risita picarona) Entonces, ¿qué? ¿Sigue en pie la peda de fin de milenio a
las nueve en el sótano? ... Excelente. Claro, yo llevo la sangrita para
mezclar. ¿Tequila? ¡Uy, no, me cae pesadísimo… Yo no tengo flora intestinal, yo
tengo musgo otoñal… Mis agruras me duran doscientos años y luego ando
escupiendo fuego. Mejor llevo un vinito tinto chileno. Perfecto... Abur, mi
viejo.
(Nosferatu
cuelga el teléfono con estilo. En la mesa de maestros hay un vaso de unicel
viejo con café. Lo toma con elegancia fina usando solo sus dedos cartilaginosos
de ajolote, simulando que es una copa de cristal de murano. Brinda con
coquetería hacia el público, le da un sorbo largo y guiña el ojo).
(Entra a
romper los tímpanos a todo volumen el bajo ensordecedor de "Helena"
de My Chemical Romance. Las luces láser neón regresan a barrer el escenario con
locura).
(De la
esquina del escenario, cruza LEO caminando despacio, viendo el desmadre de
luces. Le da un mordisco leve a un pedacito de brownie de yerbas finas).
LEO
(Mirando al público antes del apagón)
Chale, este brownie de la junta de maestros está como muy fibroso. Y huele a
mota.
APAGÓN
TÁCTICO FINAL DE GOLPE.
ESCENA
POST-CRÉDITOS: LETRAS TV INFORMA
ILUMINACIÓN: Las luces
se encienden a medias. El escenario está semivacío, se ven los cables y la
utilería de la obra al fondo. LEO está parado frente a la cámara. Trae un
logotipo de cartón pegado a su sudadera que dice: "LETRAS TV: El canal que
nadie ve". Sostiene el micrófono de sus audífonos pegado a la boca.
LEO
(Hablando a la cámara con tono de reportero amateur, aburrido y desganado)
Buenas noches, muchachada de la facultad. Aquí Leo informando para Letras TV.
Cortamos la programación de poemas existenciales rusos para traerles una
exclusiva. El misterio de los pasillos ha sido resuelto. Los dos alumnos más
intensos de la carrera de Letras se van a Transilvania... y no precisamente de
intercambio por la UNAM. Vamos a ver si nos dan sus declaraciones antes de que
los empaque la aerolínea de bajo costo.
(Entran
corriendo a cuadro VALERIA y EDGAR ALLAN, cargando el tomo gigante de la tesis
y un par de maletas viejas amarradas con la bufanda de Edgar. Traen los
colmillos plásticos puestos y están ridículamente pálidos).
LEO
(Les mete la cuchara de plástico de los esquites en la cara)
A ver, chicos, para el TikTok de la facultad... ¿Qué se siente haber hackeado
el sistema, conseguido el sello de la Señito Carmela y ganarse un viaje al
extranjero sin haber leído un solo libro completo en todo el semestre?
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Acomodándose las gafas de soldador, inflando el pecho)
¡Por favor, Leo! No hackeamos el sistema, lo resemantizamos desde una
perspectiva neogótica y subversiva. Transilvania nos espera para el Congreso
Internacional de Momificaciones e Indexación de Sangre. El Master nos dio su
bendición... y su ropa para que se la entreguemos en la tintorería de Bucarest.
¡Somos la élite del terror filológico!
VALERIA
(Arrebatándole el micrófono de los audífonos a Leo para hablar directo a la
cámara)
¡Y queremos dejar claro que ya dejamos ingresado en la ventanilla única el
Formato 4-B de "Ausencia por Vampirismo Institucional"! ¡Que la
dirección no intente ponernos falta, porque la junta académica ya recibió copia
digital de nuestros colmillos! ¡Vámonos, Edgar, que el microbús al aeropuerto
no espera a los no-muertos!
(Valeria y
Edgar Allan salen corriendo de cuadro a toda prisa, arrastrando las maletas y
haciendo ruidos falsos de murciélago: ¡Flippy, flippy, flippy!).
LEO
(Se queda solo frente a la cámara. Baja la bombilla-micrófono. De pronto, su
rostro desganado cambia a uno de profunda tristeza y nostalgia. Mira hacia la
puerta por donde se fueron).
LEO
(Con la voz quebrada, conmovido, hablando con la cámara como si fuera su
diario íntimo)
Chale... Se fueron. Todos se mueren o se titulan en esta escuela, güey. ¿Y uno
qué? Uno se queda aquí, oliendo a humedad, tragando esquites fríos y debiendo
tres materias. (Al borde de las lágrimas) ¡Yo también quería ser un
depredador de la poesía renacentista! ¡Yo también quería que el sol me quemara
el aura milenaria en el paradero de Indios Verdes! ¿Por qué a mí nadie me
muerde? ¿Qué tiene Edgar que no tenga yo? ¡Si yo tengo una buena actitud y mi
chamarra sí es totalmente sustentable!
(De la
nada, reaparece el PROFESOR NOSFERATU cruzando el fondo del escenario con su
bata gigante de terciopelo. Va distraído, scrolleando en su iPhone último
modelo).
LEO
(Lo ve y se lanza de rodillas, arrastrándose dramáticamente hasta abrazarle
los tobillos)
¡Profe! ¡Profe Nosfe! ¡Por favor! ¡Piedad por este humilde estudiante de
reingreso! ¡Vampiríceme usted a mí también! ¡Prometo formatear toda su
bibliografía en APA séptima edición y traerle sus esquites con harto chile del
que sí pica todos los martes! ¡Hágame su siervo de la CDMX!
PROFESOR
NOSFERATU
(Se detiene en seco. Intenta zafarse con sus manos torpes de ajolote,
horrorizado)
¡Quítese, joven Leo! ¡Suelte mi calzado institucional! ¡Usted no entiende nada
de la alta burocracia de la noche!
EDGAR ALLAN
PÉREZ
(Asomando la cabeza por el lateral del escenario, indignado)
¡Por favor, Leo, ten dignidad! Sería un desastre total. Para empezar, tu tipo
de sangre seguro es "O positivo", supercomún, cero refinada, sabe a
refresco de cola tibio. Un vampiro de alta categoría no digiere eso.
VALERIA
(Asomando la cabeza al lado de Edgar)
Además, Leo, no tienes el perfil administrativo. Para ser no-muerto en la UNAM
se necesita un seguro de gastos médicos mayores especial, constancia de
situación fiscal actualizada y tú ni siquiera has entregado tus fotografías
tamaño infantil para la credencial de la biblioteca. Te clausurarían el ataúd
al tercer día por falta de sellos.
PROFESOR
NOSFERATU
(Asintiendo con la cabeza)
Exacto. Además, joven... usted es demasiado... "relajado". El
vampirismo requiere pose dramática, sufrimiento existencial, un odio profundo
hacia la luz del día y hacia los planes de estudio actualizados. Usted se la
pasa sonriendo y comiendo maíz en vaso. Sería un pésimo inmortal. Rompería toda
la estética de la cátedra.
LEO
(Secándose una lágrima, resignado pero con una sonrisita pícara)
Bueno... pero póngale que me pongo una bufanda larga y me deprimo los jueves.
¿Ahí qué? ¿Pueque? ¿Pueque sí pase el filtro del Conahcyt antiguo, Master?
PROFESOR
NOSFERATU
(Se lo queda mirando un segundo, rompiendo la cuarta pared con una mirada de
"bueno, al menos este me trae comida". Luego vuelve a mirar a Leo con
condescendencia)
...Póngase a leer a Virgilio primero, joven. Si pasa el extraordinario de
Lingüística el lunes... pueque lo piense. Pueque le dé un leve y administrativo
mordisquito de prueba. Pero solo si el esquite trae harto limón y harta
mayonesa y harto, harto queso… deslactosado porque…
LEO
(Con los ojos como platos, recuperando la felicidad al 100%)
¡Ya se armó! ¡Gracias, Master! ¡Le juro que hasta le compro su vinito tinto
chileno en el Oxxo!
PROFESOR
NOSFERATU
(Ahuyentándolo con la manita de ajolote mientras se aleja)
¡Ya, ya, lárguese! ¡Y me trae una sangría señorial! De la de etiqueta negra,
con corcholata de metal. Ya no se consiguen, pero usted es capaz de etodo.
(Nosferatu,
Valeria y Edgar Allan desaparecen definitivamente por los camerinos).
LEO
(Se levanta del suelo, se sacude los pantalones y vuelve a acomodar la
cámara de Letras TV. Le da un último raspón ruidoso e insufrible a su vaso de
esquites con la cuchara de plástico: ¡SCRRRRCH!).
LEO
(Mirando fijamente al lente con una sonrisa de victoria)
Y bueno... así termina otra emisión de Letras TV. Ya lo vieron, muchachos: si
van a venderle su alma a un vampiro milenario, por lo menos asegúrense de pasar
Lingüística primero. Y léanse a Virgilio… Virgilio está chido, me cai. Informó
para ustedes, Leo... el próximo gran Señor de la Noche de Iztapalapa. Chau.
(Leo apaga
la cámara de un manotazo, estirando el brazo directamente hacia el lente).
APAGÓN
FINAL ABSOLUTO.