DELIRIO
CÍCLICO
Paráfrasis Teatral de Bajo el bosque lácteo,
de Dylan Thomas.
(Farsa
para tres náufragos, una legión de espectros y una campana)
Por
Benjamin Gavarre
®
Benjamín Gavarre Silva
Contacto:
gavarreunam@gmail.com
benjamingavarre@filos.unam.mx
En
1954, el poeta galés Dylan Thomas escribió una obra para la radio
llamada Under Milk Wood (Bajo el bosque lácteo). La premisa: meterse
en la cabeza, en los deseos y en los sueños de los habitantes de un pueblito
pesquero imaginario llamado Llaregyb. Si se lee el nombre del pueblo al revés
(Bygerall), se pronuncia en inglés «Bugger all», una expresión galesa que
significa algo así como «me importa un comino» o «un carajo». Desde ahí se
entiende el tipo de humor del autor.
La
obra original tiene más de sesenta personajes. Es un mar de voces de borrachos,
modistas reprimidas, marineros muertos que añoran el ron, gitanas místicas y
viudas obsesionadas con la limpieza que duermen, sueñan y despiertan a lo largo
de un solo día de primavera.
Como
montar a sesenta actores en un escenario puede ser una pesadilla, decidimos
hacer una paráfrasis teatral. Redujimos las sesenta voces a solo tres
personajes que se van cambiando las máscaras, los sombreros y las poses a un
ritmo vertiginoso. Todo esto ambientado en un espacio surrealista inspirado en
las pinturas de Giorgio de Chirico, donde el tiempo parece congelado y los
relojes se vuelven locos.
El
surrealismo, el teatro del absurdo y esta farsa barroca no se
"entienden" con la cabeza; se sienten con el oído, el estómago y el
ritmo.
El
bosque está abierto.
PERSONAJES
- CAPI
(Capitán Gato): Ciego, sordo a conveniencia y
con reflejos de ninja retirado. Navega en tierra firme sobre un taburete
con ruedas. Lleva una campana de barco atada a la cintura. A
menudo su boca es colonizada por los muertos del mar y las bajezas de la
guerra.
- MOG: Comerciante
de telas afectado por combustión espontánea de amor. Cuando el
ritmo se acelera, se vuelve el receptáculo de poetas hambrientos y
mendigos de caricias.
- MISS
FANNY: Modista letal y sospechosa
profesional. Sueña con encajes y arsénico sabor grosella. Su
cuerpo es habitado por los fantasmas de actrices trágicas que nunca
salieron del pueblo.
ESPACIO
ESCÉNICO
Un
escenario completamente negro. En el centro, un reloj de pared gigante cuyas
manecillas giran al revés con un sonido mecánico intermitente. Hilos invisibles
cruzan el espacio en tensiones geométricas (estilo De Chirico), de los cuales
cuelgan arenques de utilería, cartas de amor gigantes, medallas militares
oxidadas, plumas de pavo real y bombines.
Delirio
Cíclico (Parte 1)
(Silencio
absoluto. Un foco cenital blanco y cortante ilumina al CAPITÁN GATO (CAPI), que
está en cuclillas sobre su taburete con ruedas en el centro del escenario,
remando furiosamente en el aire con un bastón).
CAPI
(Con una voz de trueno amortiguado, profunda, casi musical)
Para empezar desde el principio del fin: es noche cerrada en el pueblo, negra
como el fondo de una tinta bíblica. Las casas cierran los ojos como topos
paranoicos. El mar, ese viejo cuervo salado, mastica las barcas de pesca.
(De
la densa oscuridad penumbrosa surgen MOG y MISS FANNY. Caminan de puntillas,
realizando movimientos coreografiados, rígidos y simétricos, como marionetas
con los hilos demasiado tensos).
MOG
(Al público, estirando el cuello, susurrando a toda velocidad pero con
perfecta dicción)
El pueblo duerme. Duerme el zapatero con un clavo en la lengua, duerme el
cartero con las cartas pegadas a las costillas, duerme el enterrador midiendo
su propia almohada. ¡Todos duermen!
FANNY
(Saca una lupa gigante de su delantal y examina el aire con movimientos
espasmódicos)
Excepto nosotros. And el aire, que esta noche huele a sospecha y a conspiración
de pasillo. ¡Escuchen! Las estrellas caen como alfileres sobre el techo de la
capilla.
(MOG
realiza un salto acrobático estilizado y cae limpiamente de rodillas frente a
FANNY, desenrollando con un golpe de muñeca una tira de franela roja como si
fuera una alfombra real).
MOG
¡Mi Fanny Price Puh de mi devoción! Te amo más que a todo el terciopelo, la
seda, y el tul de los almacenes del infierno. Déjame ser el manjar de tu
domingo, la tostadora eléctrica de tus sábanas polares. ¡Di que sí antes de que
los ratones se coman mis archivos!
FANNY
(Abre un abanico negro con un chasquido de precisión militar, ocultando
media cara)
¡Mog! Tu amor me produce urticaria y poemas varios. Te tejeré una cartera azul
nomeolvides para guardar tus frías monedas, pero antes... (De pronto
cambia su postura a la rigidez inquisitiva de una vieja institutriz) ¡Límpiate
los zapatos! Has pisado el rocío del cementerio y viene cargado de bacterias
del siglo XVIII.
CAPI
(Toca furiosamente la campana de su cintura mientras rueda en círculos
concéntricos alrededor de la pareja).
¡Tormenta a babor! ¡Fantasmas en la cocina! Siento los pasos de los soldados
caídos en las trincheras de barro de Gallípoli. Vienen marchando sobre los
adoquines con algas en las orejas y medallas de hojalata en el pecho
desinflado. Capitán Evans, Teniente Jones... reportándose sin extremidades pero
con el uniforme bien planchado.
(De
pronto, la iluminación cambia bruscamente a un tono VERDE MILITAR y fantasmal.
MOG y FANNY se quedan congelados instantáneamente en una pose grotesca de su
discusión: Mog con los brazos estirados implorando y Fanny con el abanico a
medio abrir. El CAPI se detiene, se yergue sobre el taburete y mira
directamente al espectador con una sonrisa socarrona).
CAPI
(Al público, con voz ronca, mundana y rápida —APARTE)
En los desfiles del pueblo me cantan himnos y me llaman "el héroe ciego de
la patria". ¡Cuentos chinos para consolar a los viejos! Si me volví sordo
en la guerra fue por estar lo más lejos posible de los gritos del frente,
escondido en la bodega de suministros robándome las raciones de chocolate y el
coñac de los oficiales. No perdí los ojos por el fuego enemigo; me los quemó el
alcohol adulterado en un burdel de Marsella. Pero dejen que sigan llorando por
mis medallas... mientras me sigan pagando la pensión, yo les sigo marchando al
revés.
(Un
golpe seco en el gran reloj del fondo rompe la luz verde, regresando a la
atmósfera inicial. MOG y FANNY se "descongelan" con un espasmo
corporal, continuando la escena como si nada hubiera pasado).
CAPI
(Recuperando la voz poética, marcial y engolada hacia la nada)
...¡Espectros miserables, no me muerdan el hueso de los deseos, que hoy el ron
sabe a pólvora y agua bendita!
Delirio
Cíclico (Parte 2)
(Justo
después del grito marcial del CAPI, MOG sufre un violento espasmo espinal. Se
arranca con rabia su sombrero de comerciante, lo arroja al suelo, se despeina
salvajemente con ambas manos y adopta una postura lánguida, enfermiza y
decadente, doblando las rodillas ante FANNY como un poeta maldito).
MOG
(Con voz rota, arrastrando las sílabas con una afectación trágica)
¡Déjalos marchar, Capi! Los poetas del pueblo también están desenterrados esta
noche. Mendigos del abecedario, vagabundos de la rima que cambiaron sus
manuscritos por un arenque podrido...
(Un
estruendoso "¡CLACK!" suena en el reloj del fondo. La luz cambia
instantáneamente a un azul nocturno y denso concentrado solo en él. CAPI y
FANNY se quedan congelados en poses exageradas: CAPI con el bastón en alto como
si fuera a golpear a un enemigo invisible y FANNY tapándose la boca en un gesto
de horror acartonado. MOG da dos pasos rápidos hacia el proscenio, guiñándole
un ojo al público).
MOG
(Al público, con voz cínica, rápida y conspiradora — APARTE)
Le escribo versos de amor místico a la hija del boticario, le digo en mis rimas
que su alma es un cisne de nieve flotando en el fango... ¡Mentira barroca! Lo
único que quiero es que su padre me fíe el opio para el maldito dolor de muelas
y que ella me deje tocarle las pantorrillas detrás de la sacristía el próximo
domingo. Los poetas somos mendigos con buena ortografía; cambiamos sonetos por
un plato de lentejas y una caricia en la oscuridad. ¡Que se traguen mis
metáforas mientras les robo la plata del bolsillo!
(Otro
golpe seco del reloj regresa la luz al amarillo Hopper original. CAPI y FANNY
se reactivan con un sutil brinco mecánico. MOG retrocede de un salto,
recuperando su pose lánguida y mirando al cielo con los ojos en blanco).
MOG
(En voz alta, con tono poético, afectado y vibrante)
...¡Escribimos versos en las paredes del callejón con tiza de cementerio!
¡Tenemos hambre! Hambre de metáforas vivas, hambre de un labio que no huela a
tierra húmeda... ¡Oh, la belleza inalcanzable de la miseria!
(FANNY,
al escuchar esto, suelta una risotada histriónica. Da un giro teatral sobre un
solo pie, descuelga una pluma de pavo real que colgaba del hilo invisible del
techo, se la clava en el pelo y adopta la pose grandilocuente de una diva de la
ópera venida a menos, estirando los brazos hacia el reloj).
FANNY
(Con voz engolada, trágica, haciendo vibrar las erres)
¡Silencio, poetas de taberna y mala muerte! ¡Abran paso a la gran Myfanwy
Hughes! La actriz que pudo haber conquistado los teatros de Londres, pero se
quedó varada en este maldito pueblo de pescadores, ensayando a Shakespeare
frente a las gallinas...
(El
reloj emite un zumbido eléctrico. La luz cambia bruscamente a un foco cenital
ROJO pasión sobre FANNY. MOG se congela de rodillas con la mano en el pecho
como un galán de cartón; CAPI se queda petrificado arriba de su taburete,
remando inmóvil en el aire. FANNY se abanica lentamente, mirando al público con
un desprecio aristocrático).
FANNY
(Al público, con voz seca, fría, calculadora y ambiciosa — APARTE)
Lloro por Shakespeare y maldigo a este pueblo que apesta a arenque podrido...
pero la verdad es que en Londres me muero de hambre y nadie sabe mi nombre.
Prefiero ser la reina indiscutible de este gallinero de analfabetos, cobrarle
el triple por los vestidos de novia a las hijas idiotas del alcalde y acostarme
con el carnicero a cambio de los mejores cortes de carne sin pagar un centavo.
Dicen las malas lenguas que tengo el alma rota por el arte... ¡Ja! Lo que tengo
es el corsé demasiado apretado y un odio paridor a cualquiera que use mejor
sombrero que yo. Que aplaudan mi tragedia... mientras yo les cobro el luto.
(El
zumbido del reloj cesa y la luz Hopper regresa. MOG y CAPI vuelven a la vida.
FANNY estalla en un llanto teatral exagerado, llevándose la mano a la frente).
FANNY
(En voz alta, desgarradora y dramática)
...¡El público está muerto, pero el aplauso del viento es eterno! ¡Traigan las
luces de mi entierro! ¡Traigan el veneno para esta artista incomprendida!
Delirio
Cíclico (Parte 3 y Final)
(Inmediatamente
después del grito trágico de FANNY, MOG y FANNY comienzan un juego físico
rítmico, frenético y casi mecánico. Se pasan un bombín de utilería de uno a
otro a una velocidad delirante. Con cada intercambio de sombrero, mutan
instantáneamente de personaje con un tic corporal o un cambio de voz: soldado
que saluda, mendigo que estira la mano, actriz que llora, comerciante que
calcula. CAPI pasa entre ellos esquivándolos en su taburete con ruedas).
MOG
(Haciendo malabares con el bombín, con la voz del comerciante)
¡El tiempo vuela! ¡El día estalla! El sol es un gallo de oro que pica los ojos
de los durmientes...
(Cambia
el bombín de mano, estira la espalda como un vagabundo)
...y despierta a los mendigos que duermen bajo el muelle de madera podrida,
contando monedas invisibles entre sus harapos infestados.
(El
gran reloj del fondo empieza a sonar con una violencia acústica inusitada, como
una ametralladora de tics y tacs. La luz cambia bruscamente a un amarillo
Hopper deslumbrante y plano, que baña todo el escenario).
FANNY
(Siguiendo el ritmo implacable del reloj, saca una taza de té invisible del
bolsillo y se la ofrece a MOG con una sonrisa ensayada)
Aquí tienes tu té matutino, mi amor. Le he puesto tres cucharadas de azúcar
blanca y dos gotas del veneno desconocido que usan las actrices trágicas en el
tercer acto. Bebe, que es hora de sacudir el canario y desinfectar los
pensamientos de la noche.
MOG
(Comienza a bailar un zapateado galés frenético, percutiendo el suelo con
las botas mientras esquiva la taza invisible)
¡No hay tiempo para morir, hoy la tienda está abierta! La DIVA está cantando en
el lavadero con su voz de soprano rota, metiendo a sus bebés en cubos de leche;
los soldados fantasmas limpian sus fusiles oxidados con el rocío de la mañana,
y el Cartero WINWIN está abriendo las cartas ajenas con el vapor de su propia
respiración. ¡La vida es terrible, gracias a Dios!
CAPI
(Se detiene en seco en el centro exacto del escenario, clavando su bastón
con fuerza en el suelo. Un silencio repentino y sepulcral corta el tic-tac del
reloj).
¡Silencio en la bomba de agua! Alguien se acerca. Es el eco del pueblo que se
mira al espejo de afeitar y se encuentra al revés. Los vivos imitan a los
muertos; los muertos actúan como si estuvieran vivos.
FANNY
(Da un paso al frente, mirando fijamente al público con los ojos
desorbitados, perdiendo toda la afectación anterior y hablando con una
honestidad descarnada)
¿Quién vive bajo este bosque lácteo? Somos los mismos de ayer, pero más
arrugados. Un desfile de soldados sin guerra, actrices sin teatro, poetas sin
papel y mendigos de un poco de amor... No somos del todo buenos, ni del todo
malos...
MOG
(Se coloca al lado de ella, dejando caer el bombín al suelo)
...somos solo criaturas atrapadas en un vals de sal, cebollas, medallas
oxidadas y telas de colores.
(El
reloj empieza a ralentizar su sonido, volviéndose un latido pausado y grave. La
luz dorada y deslumbrante va bajando suavemente hacia un azul crepuscular y,
finalmente, regresa a la oscuridad bíblica y profunda del inicio. Los tres
personajes se juntan hombro con hombro en el centro, balanceándose suavemente
de izquierda a derecha, como si sus cuerpos flotaran a la deriva en el mar).
CAPI
(Muy suavemente, bajando la voz hasta un susurro musical y oscuro)
La luz del día se apaga como un arenque ahumado en el agua. Cierren las
persianas libres de gérmenes. Que vuelvan los soldados a sus trincheras de
sueño. Que las actrices guarden sus lágrimas en los camerinos del olvido. Que
los poetas mendigos se cobijen bajo las mantas del silencio. El Capitán Gato
baja a su litera... y el bosque... el bosque vuelve a cerrarse sobre
nosotros... por segunda vez... esta noche.
(El
CAPITÁN levanta la mano floja y da un último toque levísimo, casi
imperceptible, a la campana de su cintura).
(EL
SONIDO DE LA CAMPANA SE APAGA EN EL AIRE)
(OSCURIDAD
TOTAL)
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