viernes, julio 17, 2026

Lo que sospechó el Ajolote.






Lo que sospechó el Ajolote

por Benjamin Gavarre

 

® BENJAMÍN GAVARRE SILVA

bengavarre@gmail.com / gavarreunam@gmail.com


Sinopsis

En la azotea más excéntrica de la ciudad, Don Gonzalo intenta desesperadamente casar a sus hijas para salvarse de la ruina financiera, mientras su esposa disfruta de la vida (y de los masajes) gastando su propia fortuna. Entre una escultura de cactus de diseño, un "mirrey" con negocios fantasma y un ranchero demasiado auténtico, el único que parece entender el absurdo de la situación es Ramiro: un ajolote que vive en una pecera de diseño. Una comedia ácida sobre las apariencias, el dinero viejo versus el nuevo, y las masculinidades en crisis.



Personajes

  • Don Gonzalo: Dueño de sus escasos ahorros. Estresado por depender de su esposa; viste un esmoquin al que se le cayó una bolsa y la cosió toscamente. Quiere casar a sus hijas para pellizcar algo de fortuna.
  • Mamá Gándara: Dueña de la casa, de acciones varias y de una vida interior "gozosa". Camina de forma voluptuosa y llamativa, usa tacones altos y está sumamente arreglada, como si fuera a una boda. Va a spas por masajes mientras su marido no se entera.
  • Karen: Influencer molesta con la vida, pero, en el fondo, con buen corazón.
  • Camila (La "Intensa"): Bióloga de la UNAM, vegana y protectora del ajolote Ramiro.
  • Santiago: Heredero con casa, pero sin fortuna; vive del cuento y de la bondad de sus amigos. Ventrílocuo aficionado.
  • Poncho: Mozo de los Altos de Jalisco. Rico, guapo y enfocado en los negocios, aunque Camila le atrae.
  • El Ajolote Ramiro: Un títere simpático de varillas operado desde un teatrino cómodo detrás de la pecera.


Escena Única

Ubicación: En la azotea de una casa en las Lomas.

(Muebles de jardín de diseño minimalista en elegantes tonos terracota y gris oxford, sumamente cómodos y sofisticados, algunos pufs de texturas orgánicas utilizables por los actores. Vista panorámica a la ciudad. En el centro, una escultura carísima propiedad de Mamá Gándara: un cactus de dos metros, mudo, con bracitos y facciones apenas sugeridas, de aspecto sutilmente fálico. A un costado, una pecera dispuesta como teatrino de títeres, con un fondo decorado con olitas azules, donde habita el ajolote títere Ramiro. Detrás se encuentra el titiritero de forma cómoda e invisible. Don Gonzalo revisa su iPad. Karen se toma una selfie junto al cactus con cara de duda. Camila está en cuclillas frente al estanque del ajolote, el cual mueve sus patitas raras asomándose como si fuera a salirse).

Don Gonzalo:No te saques selfies con esa escultura, o al menos no las publiques… Yo no sé si me gusta, porque se parece mucho a un… Es como una gran… Si te la sacas, no la publiques.

Karen:Pero, papá, pagaron millones por tu escultura. Junto a ella me veo intelectual, pero sexy. Lo "rarito" llama la atención, te lo juro. Además, parece de esos cactus juguetes que repiten lo que dices, pero en gigante.

Karen:(Haciendo una voz cómica e impostada simulando al cactus) ¡Hola, soy un cactus con forma de nepe! Ah, pues no sé qué se siente, porque soy verde, alto y carísimo, ¡así que no me toques!

Camila:(A su ajolote) ¿Ya viste, Ramiro? Aquí lo importante no es que tengan una escultura fálica, sino que pagaron millones y nadie la entiende. Me gustaría ser un señor ajolote como tú… Me gustaría ser pez y tener patitas.

Don Gonzalo:¡Camila! ¡Deja de hablarle a ese... renacuajo extraterrestre! Un mal día te vas a convertir en ajolote y él se convertirá en ti…

Karen:(Broma pesada) Y nadie se dará cuenta: Brock, brock… ¿O cómo es que hacen los ajolotes?

Camila:Afortunadamente son mudos, hermanita.

Don Gonzalo:Basta de peleas. Camila, hoy vienen Santiago y Poncho. Compórtate. Y por favor, si te preguntan dónde estudias, di que en la Ibero. No menciones a la Universidad Nacional Autónoma de México. Eso a nadie le importa.

Mamá Gándara:(A gritos, sin estar todavía en escena) ¡Ya llegué! Puedo notar que hablan de mí.

Don Gonzalo:(A gritos también) Hablamos de ajolotes y de la universidad de los piojosos.

Camila:Ya quisieras, tú estudiaste un diplomado en la Universidad de "Vago ya sabes"… Y para tu información… Ramiro es un Ambystoma mexicanum. En tiempos de los aztecas era el Dios Xólotl. Si le cortas una pata, la regenera en dos semanas.

Karen:Uh, ¡qué intensa!… ¡Qué intensa! Si sigues hablando de los aztecas al rato vas a defender los tlacoyos… Qué desagradable. Por cierto, papá, espero que Poncho no venga con esa camisita de charro otra vez.

Don Gonzalo:Compórtate, hija, que a Poncho lo vamos a exprimir…

Karen:Ya ni las apariencias guardas, papito… Se dice extorsionar.

Don Gonzalo:Yo dije… halagar… no pongas equivocaciones en mi boca. ¿Lo dije o no lo dije, Camila?

Camila:Qué te puedo decir, eres un cínico… (A gritos) ¡Mamá, te casaste con un viejo descarado!

(Entra Mamá Gándara. Camina de forma voluptuosa y exagerada sobre tacones altos, sumamente arreglada como si fuera a una boda. Todos se le quedan viendo fijamente en silencio mientras se pasea por la azotea).

Camila:Otra que no tiene remedio.

Karen:Lo que yo no entendí es a qué demonios vienen esos dos, papá… No estarás de casamentero… otra vez.

Don Gonzalo:El tal Poncho es como los charros de los de antes… pero en joven… Está correoso y guapo, pero es más morenito que Santiago.

Camila:Y Santi es tu vecino, ¿no Karen?

Karen:(A Camila) El tuyo. Era tu amor imposible, acuérdate…

Don Gonzalo:No tiene en qué caerse muerto, pero le heredaron una mansión, eso ya cuenta.

(Suena el timbre. Entran Santiago, con mocasines sin calcetines, y Poncho, con una elegante camisa vaquera, pantalones ajustados y corbatín de cuero).

Santiago:¡Familia, qué gusto! Don Gonzalo, siempre tan distinguido. Karen, espectacular. Te sigo diario en Insta… no te pongo likes para no abrumar, pero en mi corazón estás.

Karen:(Falsa) Adorable, Santi… no me hacen falta más likes, créeme.

Santiago:Siempre hacen falta. Mi empresa Wagenverkaufen tiene un millón de seguidores alemanes y extranjeros.

Poncho:(Encantador, acercándose a Camila y mirando la pecera) ¡Y ese huerco! Ah, maldito demonio… Es como un tamalito con patas, ¿qué no?… o trucha o tilapia.

Camila:Se llama Ramiro. Come larvas de mosquitos… es un animal maravilloso.

Don Gonzalo:¡Camila, a nadie le interesa lo que coma tu pez gato con patas!

Santiago:(Asomándose al estanque) ¿Esos que le salen de la cabeza son gusanos?

Camila:Son branquias.

Karen:Las tiene de fuera... imagínate si así fueran los hombres.

Mamá Gándara:(Llegando relajada) ¿Quién tiene qué cosa de fuera?

Don Gonzalo:Nada, querida… Mira, él es Poncho, de los machos de Jalisco.

Mamá Gándara:¡Vaya, qué buena figura tiene usted, muchacho!

Poncho:De los Altos de Jalisco, señora. Sé enlazar yeguas, potros y lo que haga falta.

Santiago:Jesús de Veracruz… eso está muy bien, compadre. Yo soy Santiago Limantour. Dirijo la empresa Krankenweisz… especializada en autos.

Mamá Gándara:Vaya… Su empresa se llama "Enfermo blanco". (Le habla en alemán perfecto) "Und warum hat sie ihm so einen schrecklichen Namen gegeben?(A todos) Le pregunté por qué le puso ese nombre tan horrendo.

Santiago:(Nervioso) ¡Ya veo que habla alemán! Tendremos conversaciones sin fin.

Camila:Yo también hablo alemán, Santiaguito. Y francés. Me di cuenta de que le cambias el nombre a tu empresa cada vez que la mencionas. Entonces, mi papi te invitó para casarte con mi hermana…

Karen:(Tose y habla) ¡Perro! Pero cómo se te ocurre, Camila.

Santiago:¿Casarme? No todavía, en unos cinco lustros. Tu papi me invitó porque mi familia casi fue fundadora de las Lomas… ¿No es así, Don Gonzalo?

Don Gonzalo:Eh, claro, hijo, ustedes son como de la familia. ¿Y sí piensas vender tu casa, no es cierto?, ahora que la heredaste….

Karen:No la piensa vender, papá, si es lo único que tiene… Y ya no hables de matrimonio.

Don Gonzalo:Ah, sí, claro, y a ti, Ponchito, te quería presentar a mi otra hija… Es bióloga, le gustan los ajolotes… y estudió… en una de las universidades más calificadas del país… y de Latinoamérica…

Poncho:Don Gonzalo, conocer a su hija Cristina ha sido ya un logro en esta visita. Pero también vengo a ofrecerles lo bueno de mi tierra: traemos leche bronca legítima, quesito cotija añejo de primera y crema de rancho bien espesa.

(Don Gonzalo, Mamá Gándara, Karen y Santiago se quedan fijos, mirando al vacío y babeando visiblemente mientras dicen en coro: "¡Ohhh, ahhh...!". Camila se mantiene firme frente a la pecera y habla imitando una voz de ajolote).

Camila:(Voz de Ajolote) "Siento el agua helada en mis branquias externas, nado entre estas olitas añorando el fango ancestral de Xochimilco... necesito espacio, libertad, charales inocentes, frescos, vivos, comestibles... y un respiro entre tanta pose de fifís sangroncitos". A ti el ajolote no te incluye, Ponchito, no te ofendas, manito, ¿eh?... Quizá lo de fifí sangroncito le queda más a Santi... Ejem, ya cállate, Ramiro.

(Al terminar el monólogo de Camila, todos guardan un silencio sepulcral y fingen demencia absoluta. Santiago, aludido y ardido, rompe el hielo haciendo con la boca el sonido de un grillo: "¡Cri, cri, cri!". Luego se acerca a la pecera y usa su voz de ventrílocuo para el muñeco).

Santiago:(Voz de Ventrílocuo) "Ah, tanta atención que me ponen y yo ¿qué soy? Soy un simple ajolote y no tengo necesidades, viviré y moriré en esta pecera pensando que este es el mundo... Igual que mi casa de las Lomas... ah, las Lomas, ¿sí les dije que mi familia fundó la colonia?". Soy fifí, no tengo en qué caerme muerto, pero sangroncito no soy... Bueno, me puedo morir en mi casota.

Don Gonzalo:(Cortando de golpe la escena) Oiga, Ponchito, hablando de otra cosa... más feliz... Yo bien estaría gozoso… de hacer negocios con usted, joven amigo… Y desde luego se puede quedar como huésped por acá unos días y conocer a nuestras hijas… Por si se le ocurriera tal vez, pensar… en casarse… ¿con alguna?

Santiago:Yo también te puedo dar hospedaje, amigo mío… Ya oíste, mi casa es grande, muy grande...

Poncho:¡Quihúbole!... ¿Y eso, mi amigo repentino? No sé, la mera verdad, cómo tomar ese ofrecimiento. Apenas nos conocemos. ¿Sí es muy grande?

Santiago:Ah, sí, de tamaño está muy bie... bien, eso me han dicho... y... no sé, es que… me gustaría que alguna vez, si fuera posible, yo pudiera ir a los Altos de Jalisco y me enseñaras a montar…

(Pausa incómoda)

Camila:(Agarra a Poncho del brazo) Ponchito, Ponchito, no te enredes, ¿eh?... Quizá yo te pueda enseñar, pues no a montar, porque se nota que montar sí sabes... pero qué tal si te enseño... un poco más de la ciudad, si es que no la conoces todavía tan bien. No tendríamos que casarnos, pero darnos besos... ¿Ya conoces la Casa de Frida?…

Karen:(Lo toma también del brazo y lo lleva para otro lado) Sí, y el mercado de Coyoacán, y los hippies de Coyoacán... y seguro seguramente luego te lleva a conocer las Islas y a sus pensadores humeantes, y al jardín botánico de la Universidad, y a su camino verde, donde ocurren cosas, me han dicho... Oye, amigo… Ponchín... Yo te llevo al más exclusivo…

Camila:¡Ponchín! Baia baia...

Mamá Gándara:¡Niñas! ¡Basta de charla! Me parece que Don Poncho tiene que hacer negocios con una servidora, que es la que firma los cheques, ¿no es cierto, Don Gonzalo? Yo soy la que decido sobre los negocios, ¿no es así, marido?

Don Gonzalo:(Al público, detrás del ajolote, usándolo, ahora él, de interlocutor) ¡Parece que le gustaron los quesos del joven a mi señora! Y yo me tengo que morder un... duro, o un cocido... o medio tibio, qué asco, qué rabia... Ahora resulta que no somos nada, ahora que las mujeres son las que mandan.

Santiago:(Sacando su celular) Pues yo… qué bonita familia... Pero... bueno, yo la verdad... quisiera quedarme más tiempo, pero… si no les incomoda… ¿Me puedo tomar una selfie?

Karen:(Entusiasta) Qué sorpresa, Santi. Conmigo, claro... Con gusto, Santito… Pero nada de bodas… solo un free así, como para sacarnos selfies y que piensen que hay boda... entonces... ¿nos casamos, vecino?

Santiago:¿Contigo? Ni loco, ja, ja… No te ofendas... Es que… le prometí una selfie a unos amigos, junto al cactus grandote de tu casa… El cactus que es tan... grande... y verde, a solas, yo, uy, el cactus y sus bracitos… ¿puedo?…

Karen:Es todo tuyo el pinche Cactus, de veras… Bien, ¿en qué estábamos, Poncho?... ¡Qué tal si nos vamos todos al antro! Vamos, Santi... invita también a… a tus amigos… a los que les gustan... los cactus espinados, ¿despeinados? ¿O se dice espinosos? Necesito olvidar que no soy tan fifí como dice Camila la pobre universitaria y olvidar, sobre todo, que el dinero de mi madre jala más que dos carretas….

Camila:¿Es cierto eso, Poncho? Qué tal si dejas de lado tus quesos... digo, los negocios y eso... Y te vienes con nosotros al antro... ¿sí?.

Poncho:Yo, pues no estaría tan mal, pero... la verdad... Lo que diga la señora.

Mamá Gándara:Ah, pues que no se diga más, lo que la señora dice es que nos vamos todos al antro. Tú también Gonzalo… vienes.

Don Gonzalo:¿Yo? No, gracias. Aquí me quedo, platicando con el ostrogodo… Ya se dieron cuenta de que le gusta mucho... platicar...

Camila:Le encanta platicar... Ah... Y se llama Ramiro, ¡nos vemos, papi!

Todos:¡HASTA LUEGO, SEÑOR! ¡SE DIVIERTE! ¡ADIÓS, RAMIRO!

(Don Gonzalo, Mamá Gándara, Karen y Santiago se quedan fijos, mirando al vacío y babeando visiblemente mientras dicen en coro: "¡Ohhh, ahhh...!". Camila se mantiene firme frente a la pecera y habla imitando una voz de ajolote).

Don Gonzalo:(Solo con el ajolote) Ramiro... tú no digas nada, deberías llamarte Cuauhtémoc, Ometecuhtli… Ramiro... es nombre como de contador... Y pues tú eres un dios... El dios Xólotl, el dios del inframundo, el dios de la transformación y de la regeneración… Xólotl. Te haré la danza del ajolote para que nos vaya bien. ¡A ver si se me regenera algo que me falte!

(Música ritual-electrónica. Don Gonzalo comienza una danza ritual graciosa imitando los movimientos del ajolote).

(Para sorpresa de todos: ¡El Titiritero sale por completo de detrás del teatrino!, vestido de negro, interrumpiendo a Don Gonzalo).

Don Gonzalo:(Pegando un salto) ¡Ahhh! ¡Un intruso...! ¡Un ladrón! ¡Lo siento, joven, pero no tenemos dinero! Nada, nada de dinero... Somos pobres, en serio pobres.

Titiritero:No soy ladrón, señor. Y no me interesa el dinero. Soy el que maneja el ajolote en esta obra y la verdad... usted baila horrible. A ver, deje ese desastre y siga mis pasos... A ver... Un, dos, tres... Un, dos, tres... ¡Muy bien, Don Gonzalo, muy bien!

TELÓN

 

 

 

 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comentarios

LO QUE VIO EL MAYORDOMO.

LO QUE VIO EL MAYORDOMO.
JOE ORTON.

Heroes: The Return to Netflix of the Landmark that Humanized the Myth.

Heroes: The Return to Netflix of the Landmark that Humanized the Myth.
HEROES/ENGLISH REVIEW

LOS INTERESES CREADOS.

LOS INTERESES CREADOS.
BENAVENTE

LOS FÍSICOS

LOS FÍSICOS
LOS FÍSICOS

EVITA PERÓN

EVITA PERÓN
DE COPI.

EL REMEDIO

EL REMEDIO
EN LA DESDICHA

PAVEL vs LEPAV

PAVEL vs LEPAV
EL ALFILER DEL DIABLO

SECURE POSITION

SECURE POSITION
a-secure-position-medical-farce-absurd

TRÍPTICO

TRÍPTICO
RELACIONES DE PODER

EL CABALLERO DE OLMEDO

EL CABALLERO DE OLMEDO
Lope de Vega

False chronicle of Stonhenge

IBSEN HENRIK: CASA DE MUÑECAS

IBSEN HENRIK: CASA DE MUÑECAS
Dramavirtual.org

The devil stick pin

The devil stick pin
PAVEL VS LEPAV

SINGE SAPIENS

SINGE SAPIENS
Stand up

Falsa crónica de Stonhenge

GASPAR GREEN

GASPAR GREEN
En español

GASPAR GREEN

GASPAR GREEN
English version

Manolito

Manolito
El mentiroso

TRES SOMBREROS DE COPA

TRES SOMBREROS DE COPA
MIHURA MIGUEL

the raft

the raft
by Gavarre Benjamin

CELEBRACIONMANDARINA

CELEBRACIONMANDARINA
blog de poesía

Night Shift

EL ROBO DE LA BICI ROJA

Monosapiens

Monosapiens
MONOLOGUE

Archivo del Blog

THE FARCE OF THE FLU

THE FARCE OF THE FLU
A farce of guilt, soap, and unforeseen romance.

La farsa del catarro

La farsa del catarro
Entremés moderno.