domingo, octubre 09, 2016

Monólogos/Monologues






MONÓLOGOS

por Jonas Brito
Jonasbrito59843@gmai



1. LO AMO, PROFE (Bruno)

(Bruno mira un punto fijo, como si viera al profesor Gustavo alejarse por el pasillo del instituto. Tiene una mezcla de vergüenza y orgullo).

BRUNO: Pues sí, se lo puse ahí, en la hoja del examen de Literatura... "Lo amo, profe". Así, con letra clarita para que no hubiera duda. Y todavía de "usted", porque ante todo la educación, ¿no?

Él me mandó llamar, bien serio el Gustavo. Me dijo que era una irresponsabilidad, que yo no tenía ni la edad ni el colmillo para andar con esas ondas, que si quería me reportaba y me metía en un broncón con mis jefes. Y yo ahí, parado, pensando: "A poco no vale la pena el riesgo por usted". Me preguntó que por qué fregados pensé que me iba a hacer caso. Y pues la neta, se lo dije: "Porque usted es joven, profe, y está bien guapo. Los otros profes son puros señores amargados que huelen a naftalina. Usted siempre anda de buenas, se ríe... y pues da Literatura, ¿no? Yo di por hecho que era gay".

¡Se atacó de la risa! Se doblaba el canijo. Me dijo que no me iba a soltar su currículum personal, pero que me bajara de mi nube porque apenas tengo 17 y en México eso es ser menor, y que él no quería acabar en el tambo por mi culpa. Me dijo que no estaba mal que me gustaran los hombres, pero que me buscara a uno de mi vuelo y no corriera riesgos por puras ganas de dar la nota. Y ahí lo vi irse... con ese caminado que tiene. Ni modo, me quedo con mi examen reprobado y mi primer corazón roto. Pero de que valió la pena, valió la pena.


2. EL PROFE "FRESA" (Estudiante anónimo)

(Un joven sentado de forma descuidada, jugando con un sacapuntas).

ESTUDIANTE: Ya llegó el nuevo de Literatura. No, hombre... nada que ver con el profe Mauricio. Ese sí era un cuate, nos moríamos de la risa. Este nuevo es bien raro, nadie lo traga. Se esfuerza, ¿eh? Pone dinámicas de "actúen su poema favorito" y tonterías así, pero no le llega ni al talón al Mau.

Aparte, habla bien pinche fresa, como si estuviera dando clase en el Pedregal o en una de esas escuelas de pura gente de varo. Y eso que aquí todos tenemos lana, pero nosotros somos más... pues más banda, más aventados. Le aventamos el borrador, le gritamos lindura y media, le decimos "maricón" cada que se descuida... y el pobre nomás se queda ahí, con la cara roja como jitomate, sin saber ni qué contestar.

La Perlita es la más manchada, lo insulta de frente y el profe se queda mudo. Aunque la neta, hay unos a los que sí les parece guapo. El otro día, Beto Paredes se estaba... pues se estaba dando amor propio ahí mismo en el pupitre, sin pudor, mientras el profe explicaba a los Contemporáneos. Yo creo que el profe sí lo vio, pero se hizo el sordo para no entrar en pánico. A ver si no nos sale el tiro por la culata y nos mandan a uno de esos generales militares, y acabamos extrañando al profe... ¿cómo dijo que se llamaba? Da igual.


3. LA CARTA DE GUMARO (Estudiante observador)

(Con tono de chisme urgente).

ESTUDIANTE: ¡No saben el broncón! Fue el Gumaro, estoy seguro. Le soltó una carta a la teacher de inglés, que es nuestra tutora, y la muy mensa la leyó en voz alta empezando la clase. ¡Para qué quieren! La carta decía santo y seña de todas las bajezas del salón. Que si Gorostiza le echaba orines al lugar de Horacio Medina, que si el Braulio entraba a la clase enseñando "el tesoro" nomás por el puro gusto de que las niñas lo vieran...

Pero lo peor fue lo que puso de René Puls. Ese güey que no rompe un plato, resulta que es el que anda soltando los chismes que terminan en madrizas a la salida. Según la carta, él fue el que inventó que la Marta se había bajado los chones en las escaleras para provocar al Carlos Aparicio... ya saben, el Brad Pitt de la escuela.

¡Pinche Gumaro! Se cree muy santo porque viene de escuela de paga y siente que todos somos unos vulgares corrientes. Pero de él no puso nada en la carta, ¿verdad? Se siente el "diccionario de la moral". A ver cómo le va mañana, porque aquí el que es chismoso... amanece con el pupitre lleno de algo peor que orines.


4. LAS ROCAS (Recuerdo de infancia/adolescencia)

(Tono nostálgico, un poco apenado).

ESTUDIANTE: Fuimos a Las Rocas, ese balneario que está como a dos horas. En el bus íbamos a todo lo que da: "¡Al chofer no se le para, al chofer no se le para... el camión!". Llegamos y pues directo a los vestidores. A unos les daba una pena de muerte quitarse la ropa, pero a otros parecía que les pagaban por andar de exhibicionistas; se quitaban los calzones y ¡pum!, nos enseñaban que ya estaban más "desarrollados" que uno.

A mí me dio un chorro de vergüenza bañarme frente a todos, así que me fui a las regaderas del fondo. Me quité el traje de baño para lavarme bien y en eso... veo a un chavo como de veinte, ahí, todo desnudo. Me quedé frío. Me pasó algo que nunca me había pasado, sentí una cosa extraña... y en eso llega mi compa el pelirrojo, me ve y me dice bien tranquilo: "Wey, se te paró la antena", y se fue como si nada.

No supe ni dónde meterme. Ya ni me acuerdo si nos metimos a la alberca o si cantamos de regreso. En mi cabeza nomás se quedó la imagen de ese muchacho y la voz del pelirrojo avisándome que mi cuerpo ya tenía vida propia.


5. EL DICCIONARIO (El niño nuevo)

(Un tono de superioridad herida).

NIÑO: Me sentía bien solo en esa escuela pinchurrienta. Mi hermana iba dos grados arriba, pero me advirtió: "Ni te me acerques, aquí no te conozco". Me acuerdo que me comí unos tacos de frijol con salsa verde que picaban como el demonio; fue lo más emocionante de mi año.

Un día, el profe me puso a leer en voz alta. Me puse tan nervioso que la lengua se me hizo un nudo. El muy infeliz me dijo que seguro ni me sabía el abecedario. Me hizo decirlo de corrido y me atoré en la "F". Luego me pidió decirlo al revés y pues menos, me quedé en la "R" mientras todos se burlaban de mí. Fue una humillación total.

Luego me quise desquitar con la de inglés, le dije que tenía los dientes amarillos. ¡Se quedó de a seis! Pues es que yo decía la verdad, a mí nadie me había dicho que los dientes tenían que ser blancos, yo los veía amarillos y ya. Al final mis compañeros me empezaron a tratar de la patada porque, a pesar de lo del abecedario, yo sabía muchas palabras raras. Me gritaban "¡Ahí viene el Diccionario!" y me veían con odio porque yo venía de escuela "fifí". A mi mamá se le hizo fácil meterme ahí porque estaba frente a la casa. ¡Qué gacho es no tener poder sobre tu propia vida! Extraño a mis amigos de antes... estos son unos tarados.


6. GENOVEVA (La niña ruda)

(Mirando hacia la puerta de la dirección).

ESTUDIANTE: La Genoveva era de temer. Más alta que todos los niños y con una cara de que, si la mirabas feo, te acomodaba un santo madrazo. Se robó unas revistas de la papelería y casi la corren, pero a ella le valía. Le hablaba mal a todo el mundo, hasta al Cervantes, que era sordomudo y el pobre nomás gritaba cuando se enojaba.

Pero donde sí se pasó de lanza fue cuando insultó a la mamá de Ballesteros. Le dijo "pinche vieja" y pues nunca falta el soplón. El Alfredo llegó bien fiero a decirle que con su jefa no se metiera, y la Genoveva, en lugar de arrugarse, ¡le escupió en la cara!

La venganza fue en el camión de regreso. Cuando el bus arrancó, le dio un empujón al Alfredo y el pobre fue a dar directo al pavimento. Se llevó unos raspones de campeonato, pero nadie dijo nada. A la Genoveva sí la corrieron después de eso. La neta, la escuela se siente bien silenciosa sin ella, pero al menos ya nadie teme por su vida en el recreo.


7. EL DE LAS UÑOTAS (Recuerdo de suciedad y juego)

(Un personaje un poco "mugrosito", pero carismático).

ESTUDIANTE: En esa escuela me decían "El de las uñotas". No es que fuera fashion, es que me defendía como gato boca arriba. Como casi no me bañaba y siempre traía la bragueta abierta —ya saben, por pura distracción—, los profes me traían de encargo y los de mi salón me querían pegar. Pero ¡toma!, les soltaba sus arañazos con mis uñas largas y con eso tenían.

Tenía un compa, compartíamos el pupitre de esos que eran para dos. Nos la pasábamos chido jugando a entrelazar los dedos y a pintorrear la madera. Dejábamos recados bien gachos para los del turno de la tarde. Ellos nomás nos contestaban "Putos", pero yo era más creativo, les ponía: "Eres un genio, pero de la mugre".

Mi hermana era la que me bañaba en tina. Me daba una pena... me dejaba el traje de baño puesto para que no me viera nada. Me regañaba por tener los codos negros. Yo no sé, me gustaba dormir con la ropa puesta. Es que soy sonámbulo, ¿saben? Y así, vestido, podía ir a la cocina por un pan a mitad de la noche sin que me diera frío. A veces confundía el cesto de la ropa sucia con el baño... pero como la ropa ya estaba asquerosa, nadie se daba cuenta de nada. ¡Qué tiempos!


8. LA LECHE CONDENSADA (La salida del clóset)

(Un tono agridulce, entre la risa y el alivio).

ESTUDIANTE: No sé ni cómo los junté a todos. Estábamos tomando vino, de ese corriente que comprábamos para sentirnos muy adultos y muy importantes. Y de repente, sin planearlo, solté la bomba: "Saben qué, no soy como ustedes. A mí, como a José Carlos, me gustan los chavos".

El José Carlos casi se ahoga con el vino, me miró con cara de: "¿Y a mí por qué me metes en tu relajo?". Pero la neta, les valió. Unos dijeron que ya lo sabían, otros ni pelaron. El que me daba miedo era el Alejandro, que es bien machín, pero a él ya no se le hizo raro. Se acordó de aquella vez en el campamento donde intenté besar a David. Yo le decía "Rubí, me gustas mucho" y el pobre David no sabía ni qué onda.

Al día siguiente David se reía y decía que lo que había pasado en la tienda de campaña era que se había derramado la leche condensada. ¡Qué pretexto tan más baboso! Pero bueno, yo siempre hacía las cosas sin pensar, nomás por puro impulso. En fin, como dice la canción: todo pasa y nada queda... pero lo de la leche condensada no se me va a olvidar nunca.







ENGLISH VERSION

MONOLOGUES
by Gavarre Benjamin



1. I LOVE YOU, MR. G (Bruno)

(Bruno is staring at a fixed point, watching Mr. Miller walk away. He’s a mix of embarrassment and "I’d do it again").

BRUNO: Yeah, I did it. Right there on the final page of the English Lit exam… “I love you, sir.” All caps, perfect handwriting. I even used “Sir” to keep it classy, you know? Respect the authority.

He calls me in, looking all serious. He says it’s reckless, that I don’t have the “life experience” to be playing these games, and that he could literally report me and get me expelled. And I’m just standing there, thinking: “You’re worth the drama, Mr. G.” He asks me why on earth I thought he’d ever go for it. So, I just gave it to him straight: “Because you’re young, Mr. G, and you’re actually hot. The other teachers look like they haven't seen the sun since the 90s. You’re always laughing… and you teach Literature! I just figured you had to be gay.”

He lost it! He started cracking up so hard. He told me he wasn’t giving me his dating history, but that I needed to snap out of it because I’m 17, and in California, that makes him a felon if he even blinks at me wrong. He said it’s fine that I like guys, but to find someone in my own grade and stop trying to catch a lawsuit. And then I watched him walk away… with that walk he has. Whatever. I failed the exam and got my first official heartbreak. But was it worth it? Totally.


2. THE PREPPY TEACHER (Anonymous Student)

(A kid slouching in a chair, messing with a vape pen—not using it, just clicking it).

STUDENT: So the new Lit guy is here. Man… he’s a total buzzkill compared to Mr. Mauricio. “Mr. M” was a legend, we actually had fun. This new guy? Weird as hell. Nobody vibes with him. I mean, he tries, right? He does these “act out your favorite poem” workshops, but he’s not even in the same league.

Plus, he talks so preppy. Like he’s straight out of some East Coast boarding school. And we go to a nice school, we got money, but we’re not… that. We throw erasers at him, call him “fancy pants,” whisper stuff when he turns his back… and the poor guy just stands there, turning bright red, not knowing what to say.

Perlita is the worst; she roasts him to his face and he just freezes. Though, lowkey, some people think he’s cute. The other day, Beto Paredes was… well, he was having some “private time” right there at his desk while the teacher was explaining the Beat Generation. I’m pretty sure the teacher saw him, but he just pretended to be deaf so he wouldn't have to deal with the HR nightmare. Watch us get a drill sergeant next semester and end up missing Mr… whatever his name is.


3. GARY’S LETTER (The Gossip)

(Leaning in like they’re about to spill the tea).

STUDENT: You guys aren’t gonna believe the mess. It was Gary, I’m 100% sure. He handed a “confession letter” to the English teacher—who’s our homeroom advisor—and she actually read it out loud in front of everyone! Like, what was she thinking? The letter had everything. All the gross stuff. How Gorostiza was peeing on Horacio Medina’s chair, how Braulio would flash people just for the hell of it…

But the worst part was what he said about Rene Puls. That guy looks like a saint, but apparently, he’s the one starting all the fights. According to the letter, he’s the one who started the rumor that Martha hooked up with Carlos Aparicio in the stairwell just to get his attention. You know Carlos… the school’s golden boy.

Freaking Gary! Acts like he’s so much better than us because he came from private school. He thinks we’re all “trashy.” But he didn't put anything about himself in that letter, did he? He’s the self-appointed “Morality Police.” Let’s see how he feels tomorrow, because in this school, snitches don’t just get stitches… they get their lockers filled with something worse than pee.


4. HURRICANE HARBOR (The Memory)

(A bit shy, nostalgic).

STUDENT: We went to the water park, Hurricane Harbor. Two hours on the bus. We were screaming at the top of our lungs: “The wheels on the bus go…!” well, you know the dirty version. We get to the locker rooms and some guys were terrified of taking their clothes off. But others? Man, you’d think they were getting paid to show off. They’d drop their boxers like it was nothing, showing everyone they were “way more developed” than the rest of us.

I was so embarrassed to shower in front of everyone, so I went to the very last stall. I took off my trunks to actually wash, and then… I see this guy, maybe twenty, just standing there. Naked. I froze. I felt something I’d never felt before… and then my friend, the redhead, walks in, looks at me and goes: “Whoa, dude, you’re pitching a tent,” and just walked away like it was nothing.

I wanted to disappear into the drain. I don’t even remember if we actually hit the slides or what we sang on the way back. All I can see is that guy and the redhead’s voice telling me my body had a mind of its own.


5. THE DICTIONARY (The New Kid)

(With a wounded ego).

KID: I was so lonely at that school. My sister was two years ahead of me, but she told me: “Do not even look at me, I don’t know you.” I remember eating these bean burritos with way too much green salsa; that was the highlight of my year.

One day, the teacher made me read out loud. I got so nervous my tongue felt like a wet noodle. The jerk told me I probably didn’t even know the alphabet. He made me say it in front of everyone and I choked at “F.” Then he made me try it backwards and I died at “R” while everyone was howling. Total humiliation.

Later I tried to get back at the ESL teacher. I told her her teeth were yellow. She was stunned! But I was just telling the truth! Nobody ever told me teeth were supposed to be blinding white. They looked yellow to me, so I said it. Eventually, everyone started hating me because, even with the alphabet thing, I knew a lot of big words. They started calling me “The Dictionary.” My mom put me there because it was right across the street. It sucks having zero power over your own life. I miss my old friends… these kids are all idiots.


6. GENOVEVA (The Tough Girl)

(Nodding toward the principal's office).

STUDENT: Genoveva was a force of nature. Taller than all the boys and always looking like she was five seconds away from decking you. She got caught shoplifting magazines at the gas station and almost got expelled, but she didn’t care. She was mean to everyone, even Cervantes, the kid who’s hard of hearing and just screams when he’s mad.

But she really crossed the line when she went after Ballesteros’ mom. Called her a “total loser,” and you know there’s always a snitch. Alfredo Ballesteros came at her all tough, telling her to keep his mom’s name out of her mouth, and Genoveva—instead of backing down—just spat right in his face.

The revenge happened on the bus ride home. As the bus pulled away, she gave Alfredo a massive shove and the poor guy went flying onto the pavement. He got some nasty road rash, but nobody said a word. They finally kicked Genoveva out after that. The school feels way too quiet now, but at least I don’t feel like I’m gonna get jumped at recess.


7. THE SCRATCHER (The Scruffy Kid)

(A bit messy, but charmingly weird).

STUDENT: In that school, they called me “The Scratcher.” Not because I was into nails, but because I fought like a stray cat. Since I almost never showered and my zipper was always down—mostly just because I forgot—the teachers were always on my case and the other kids tried to jump me. But bam! I’d give ‘em the claws. My nails were long and sharp, and that usually did the trick.

I had a buddy; we shared one of those double lab tables. We had a blast, playing that game where you interlock your fingers and trying not to laugh. We’d tag the desk with messages for the afternoon shift. They’d just write back “Losers,” but I was more creative. I’d write: “You’re a genius… at being a moron.”

My sister was the one who had to give me baths. It was so awkward… I’d keep my swim trunks on so she wouldn't see anything. She’d yell at me for having dirt on my elbows. I don't know, I liked sleeping with my clothes on. I’m a sleepwalker, see? That way, I could go to the kitchen for a snack in the middle of the night and not get cold. Sometimes I’d mistake the laundry basket for the toilet… but the clothes were already gross, so nobody ever noticed. Good times.


8. THE CONDENSED MILK (The Coming Out)

(Bitter-sweet, funny).

STUDENT: I don’t even know how I gathered them all. We were drinking cheap beer, trying to act like we were grown and important. And suddenly, without even thinking, I dropped the bomb: “Look, I’m not like you guys. I like dudes. Just like Jose Carlos does.”

Jose Carlos almost choked on his beer, looking at me like: “Why am I involved in your drama?” But honestly? They didn't care. Some said they already knew, others didn’t even look up. The one I was worried about was Alejandro, because he’s a total jock, but he didn’t even flinch. He remembered that time at summer camp when I tried to kiss David. I was calling him “Ruby” and poor David had no clue what was happening.

The next day, David was laughing, saying that whatever happened in the tent was just “the condensed milk spilling.” What a dumb excuse! But whatever, I always did stuff without thinking. Just an impulse. Like they say: everything passes, nothing stays… but I’m never gonna forget that condensed milk line.


 

 

 


OFRENDA DE MUERTOS, Urtusastegui


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OFRENDA DE MUERTOS
TOMÁS URTUSÁSTEGUI

RESUMEN.- Un matrimonio discute sobre poner o no poner su ofrenda de muertos en el mes de
noviembre. Ella alega las tradiciones para hacerlo y él los gastos para no hacerlo. Llegan los vecinos.
Hablan de sus problemas personales. Entre todos van poniendo el Altar de Muertos que al final está
completo con velas encendidas y todo lo necesario.
PERSONAJES: CUATRO HOMBRE Y TRES MUJERES.


PERSONAJES: LUCÍA, ANTONIO, PEDRO, LUZ, JORGE, ESTELA Y MARIO.


VESTUARIO.- El usual para la época actual. De fantasía para las calaveras.

ESCENOGRAFÍA.- Cuarto vació al iniciarse la obra. Ventana a la calle. Puertas de comunicación.
Pequeño candil en el techo. Cajas de cartón en el suelo. Dos bancas largas sin respaldo.
Es de noche. Al abrirse el telón se encuentra el escenario a oscuras. Se escucha música mexicana
alegre. Entran tres monjes con velas encendidas. Efectúan una coreografía trágica. Entran las
calaveras, gritan, bailan, comen, se abrazan. Es un verdadero jolgorio. Las calaveras pueden
ser reconocibles ya que serán al estilo de posadas y representaran al policía, al panadero con
su canasta, la catrina, el rico, la prostituta, el niño, etc. Etc. Salen muy alegres. Se hace
silencio. Se escucha el ruido de algún mueble al ser arrastrado. Lucía llama a su marido para
que la ayude. Al iluminarse el escenario vemos a lucía jalando una de las bancas para
colocarla en otro sitio. Estos bailarines serán después los personajes que llegan de visita.

LUCÍA.- ¡Arturo, Arturo! ¿Qué esperas que no vienes a ayudarme?
ARTURO.- (Desde fuera). ¿Qué cosa?
LUCÍA.- Qué vengas.
ARTURO.- (Igual) ¿Para?
LUCÍA.- ¡Ay! Ya me lastimé.
ARTURO.- (Entra molesto). ¿Para qué tantos gritos?
LUCÍA.- Quería que me ayudaras. (Señala la banca). -Está muy pesada.
ARTURO.- (Observa el cuarto). ¿Y los muebles?
LUCÍA.- Los puse en la recámara de Raúl.
ARTURO.- ¿Qué hacen ahí?
LUCÍA.- Mi hermano me ayudó a sacarlos.
ARTURO.- Eso no te pregunté, te pregunté...
LUCÍA.- Hoy es primero de noviembre.
ARTURO.- Me vas a volver loco, te pregunto una cosa y contestas otra. ¿Qué tiene que ver que hoy sea
primero de noviembre con lo de los muebles?
LUCÍA.- Mucho. Por eso traje las bancas.
ARTURO.- (Burlón). Ya sé. Mi mujercita va a instalar en este cuarto una escuela.
LUCÍA.- Ay, de que te levantas con el pie izquierdo...Tú sabes perfectamente que todos los años
ponemos en este lugar nuestra ofrenda de muertos.
ARTURO.- Poníamos, que no es lo mismo. Eso se acabó. Ya basta de tanta payasada y de tanto gasto.
LUCÍA.- ¿Estás hablando en serio?
ARTURO.- Completamente en serio.
LUCÍA.- Nunca me has dicho nada.
ARTURO.- No lo habías preguntado.
LUCÍA.- El altar es en memoria de nuestros muertos, los tuyos y los míos.
ARTURO.- Los muertos muertos están, no por ponerles florecitas van a resucitar.
LUCÍA.- Las flores no son para que resuciten, son para recordarlos.
ARTURO.- El que los quiera recordar lo puede hacer sin necesidad de todo esto. Como si los difuntos
se dieran cuenta.
LUCÍA.- ¿Por qué no? Yo sí creo.
ARTURO.- Cuando uno se muere ya no es nada, cuando mucho un poco de polvo...y que yo sepa el
polvo ni escucha ni ve.
LUCÍA.- ¿Y el alma?
ARTURO.- ¿Cuál?
LUCÍA.- La de ellos, la nuestra.
ARTURO.- Un cuento de los románticos y de la iglesia. Nada más.
LUCÍA.- ¿Qué te sucede? Nunca has pensado de este modo.
ARTURO.- ¿Qué quieres que me pase? Nada.
LUCÍA.- Estoy segura que sí; no es posible que pienses que sólo existimos mientras estamos vivos.
¡No somos piedras o animales! Forzosamente debe existir otra vida al morir.
ARTURO.-¡ Demuéstramelo!
LUCÍA.- No te lo puedo demostrar como no puedo demostrar mil cosas que existen como es la luz, los
planetas muertos, el sonido.
ARTURO.- La luz la ves, el sonido lo oyes y los planetas pueden ser observados con telescopios.
LUCÍA.- Yo siento a los muertos, los siento en mi piel, en mi corazón. Todos han dejado constancia de su existencia entre nosotros. Varios santos han hecho milagros después de muertos, hay
millones de historias de aparecidos...
ARTURO.- Tú lo has dicho: historias, cuentos, supersticiones.
LUCÍA.- Supersticiones o no, yo creo en ellos, y aún en el remoto caso de que realmente no existieran,
sí existe su recuerdo y ese sí que está vivo. Yo quiero a mis muertos y les estoy muy agradecida.
Lo menos que puedo hacer es recordarlos en su día.
ARTURO.- Para ese caso deberías recordarlos siempre, no solamente un día.
LUCÍA.- Siempre lo hago, pero más en esta fecha. Es lo mismo que festejar tu santo o el de mis hijos.
Lo hice antes, lo voy a hacer hoy y lo seguiré haciendo mientras pueda.
ARTURO.- Pero lo harás sin mi ayuda y sobre todo sin mi dinero.
LUCÍA.- Cuento con las dos cosas y sobre todo con tu voluntad. Si borramos el pasado, que lo forman
nuestros padres, nuestros abuelos, nuestra familia, no tendremos presente. El pasado existe
solamente mientras lo recordemos.
ARTURO.- Perdón, tienes razón como siempre. La verdad es que estoy preocupado por el dinero. Ya
ves que no alcanza.
LUCÍA.- Los muertos no tienen la culpa de ello.
ARTURO.- Eso sí, la culpa la tienen algunos vivos...
LUCÍA.- Invité a los compadres para que vengan a poner el altar, ya verás que va a quedar muy bonito,
mejor que nunca.
ARTURO.- (Nuevamente molesto). Te acabo de decir que ando preocupado por el dinero y tú te pones
a invitar a todo el mundo. ¿Qué les vamos a dar?
LUCÍA.- Cada uno va atraer su ofrenda.
ARTURO.- Sí, cómo no, como si no los conociera, puros gorrones. Vas a ver que lo único que traerán
será su barriga vacía.
LUCÍA.- Uno va a traer las flores, otro el pan, Jorge el mole...
ARTURO.- ¿Jorge? ¿Ese? Me corto uno y la mitad del otro si trae algo.
LUCÍA.- No andes de hablador que te vas a quedar sólo con una mitad y yo todavía quiero tener otro
hijo.
ARTURO.- (Sonríe). ¿Quién más viene?
LUCÍA.- Será una sorpresa.
ARTURO.- La sorpresa será que traigan algo.
LUCÍA.- No las van a traer para nosotros, las traen para sus muertos. Ahora que si los muertitos nos
dejan algo...
ARTURO.- Pues si viene tu mamá ya estuvo que no quedó nada de nada. Con lo tragona que era. Por
eso estaba como estaba.
LUCÍA.- Cómo eres.
ARTURO.- Ahora no la defiendas, si era tragoncita.
LUCÍA.- Recuerda que este día los muertos salen de sus tumbas con permiso de hacer lo que quieran.
A ti mi mamá te va a dar un buen susto si sigues hablando de ella.
ARTURO.- ¿Cuál insulto? Si yo quería bien a mi suegrita, sobre todo después de que se petateó. (Lucía
lo pellizca. Él hace como si lo doliera mucho). No, no es cierto.
LUCÍA.- Lo que si no va a alcanzar es la bebida. Es muy posible que venga tu papá...
ARTURO.- Vas a ver, ya te estás vengando.
LUCÍA.- ¿Yo? No, qué va. Sólo lo recordé. ¿Eso es malo?
ARTURO.- La verdad que sí era briago, de eso se murió, pero el viejo era alegre, a todas emes.
LUCÍA.- Le encantaba cantar, sobre todo boleros. A mí me cantaba esa canción de Usted.
ARTURO.- (Cantándole). “USTED ES LA CULPABLE DE TODAS MIS ANGUSTIAS Y TODOS
MIS QUEBRANTOS. USTED LLENO MI VIDA DE AMARGAS INQUIETUDES Y ...DE
AMARGAS INQUIETUDES Y...¿ Qué sigue?
LUCÍA.- Déjalo, tú papá si sabía cantar. Tú no fuiste la astilla del palo.
ARTURO.- Envidiosa, tú porque no sabes, yo soy el tenor del barrio. (Ahora canta “ojos tapatíos”. Lo
hace mal).
LUCÍA.- Mejor ayúdame a colocar las bancas.
ARTURO.- (Ayudándola). Siempre te has de salir con la tuya.
LUCÍA.- Ve por las otras cajas mientras yo coloco éstas. No quiero que cuando lleguen encuentren
esto así.
ARTURO.- Donde manda capitán...(Hace un saludo militar y sale. Lucía coloca las cajas de cartón.
De una de ellas saca manteles, figuras, platos. Regresa Arturo con más cajas. Entre los dos van
formando la base para el altar. Mientras lo hacen pueden tararear o cantar alguna canción. Ya
los dos están de buen humor). ¿A quién le vas a dedicar el altar este año? Nadie se nos murió.
LUCÍA.- Dale gracias a Dios.
ARTURO.- ¿Entonces?
LUCÍA.- Las mujeres nos pusimos de acuerdo y se lo vamos a dedicar a Pedro.
ARTURO.- No mames. ¿A Pedro Infante?
LUCÍA.- ¿No estás de acuerdo?
ARTURO.- Ya hace un chorro y un montón que estiró los tenis.
LUCÍA.- Sí y no. A cada rato lo veo vivito y coleando en la tele. Me sigue gustando un chorro.
ARTURO.- ¡Ya está muerto!
LUCÍA.- Ya lo sé, y si todos los muertos fueran igual a él yo ya estaría rezando para morirme.
ARTURO.- No lo había pensado, pero los fantasmas deben ser igual a los de la tele. Ya están muertos
pero siguen cantando y enamorando a todas.
LUCÍA.- Esos son a los muertos que podemos ver, a los otros no pero también ahí están...Ay mamita,
ya hasta me está dando cus cus.
ARTURO.- Qué te va a dar. Pedro Infante siempre te hace llorar.
LUCÍA.- Y reír.
ARTURO.- ¿Qué te parece si el altar lo dedicamos no a un muerto sino a uno que ya no tarda nada en
morir?
LUCÍA.- ¿Quién está grave?
ARTURO.- A la mejor ya hasta se murió, ayer estaba muy pero muy grave.
LUCÍA.- Ya me estás preocupando. ¿Es alguien de la familia, tu mamá?
ARTURO.- Eso quisieras ¿verdad? Pero no, mi jefecita está en su pueblo poniendo su altar para mi
padre. Siempre se lo dedica a él.
LUCÍA.- ¿Quién se está muriendo?
ARTURO.- Quien va a ser, nuestro peso. Ya está en las últimas, hasta apesta.
LUCÍA.- Ni lo digas, si él se muere todos nos vamos al hoyo.
ARTURO.- Si ya estamos en él.
LUCÍA.- Vamos a olvidar hoy al peso y al hoyo. Festejemos a los verdaderos muertos.
ARTURO.- Es importante hablar de nuestra moneda.
LUCÍA.- Mejor hablamos de otra cosa.
ARTURO.- ¿Cómo de qué?
LUCÍA.- Podría ser de lo mucho que te quiero.
ARTURO.- Me quieres pero para sacarme la lana.
LUCÍA.- Cómo eres.
Se hace oscuro total.
ARTURO.- ¿Y’ora?
LUCÍA.- Se fue la luz.
ARTURO.- ¡ Carajo!
LUCÍA.- No va a tardar, ya verás.
Se escuchan toquidos en la puerta.
LUCÍA.- Ya llegaron.
ARTURO.- Diles que no hay luz, que vengan mañana.
LUCÍA.- Sigue acomodando, yo voy a abrir.
ARTURO.- Cómo voy a acomodar sin luz.
LUCÍA.- Entonces estate quieto. No me tardo.
ARTURO.- (Golpeándose con la banca). ¡ Chin, ya me di en la madre con esta pinche banca!
LUCÍA.- Te dije que no te movieras.
Sale Lucía. Arturo se queja. Entran todos los invitados. En una mano traen una vela encendida y en la
otra su ofrenda. Cada uno dirá su verso y colocará la ofrenda y la veladora en el piso cuando
termina de hacerlo. Debe dar la impresión de un panteón en día de muertos.
TODOS.- (En coro)
VENIMOS CON ESTAS LUCES
A HONRAR A NUESTROS MUERTOS.
LLAMAS VIVAS, LLAMAS DULCES,
FUEGO Y AMOR PARA SUS CUERPOS.
MUERTOS SIEMPRE PRESENTES
EN EL MUNDO DEL SILENCIO.
SERES VIVOS EN LAS MENTES,
VOCES CALLADAS EN LOS REZOS.
PEDRO.- YO TRAIGO PAPEL PICADO
PARA ADORNAR EL ALTAR.
PAPEL BLANCO, PAPEL MORADO
QUE ACABO YO DE CORTAR.
LUZ.- BELLA FLOR DE CEMPASUCHITL
A USTEDES VOY A OFRENDAR,
EN ELLAS VAN MIS AMORES
QUE LES QUIERO REGALAR.
JORGE.- DE DULCE SON MIS CALAVERAS
DONDE ANOTÉ NUESTROS NOMBRES:
PEDRO, LUZ, JORGE Y ESTELA...
CALAVERAS DE COLORES.
ESTELA.- A MIS COMPADRES DIFUNTOS
LES TRAJE SUS AGUARDIENTES
PARA QUE BRINDEN CON GUSTO
Y NOS RECIBAN SONRIENTES.
MARIO.- YO MEJOR LES TRAJE PULQUE
CURADO DE MUCHOS SABORES,
DE TUNA PARA LOS QUE SUFREN,
DE MANGO PARA LOS GORRONES.
LUCÍA.- DE DULCE Y TRIGO ES EL PAN
QUE EN MI HORNO COCINÉ.
ES DE LOS DE MICHOACÁN.
A VER SI AHORA LE ATINÉ.
ARTURO.- ESTA HUMILDE FLOR DE TERCIOPELO
ES MI OFRENDA PARA LOS MUERTOS.
QUISIERA OFRECERLES EL CIELO
Y LAS ESTRELLAS DEL FIRMAMENTO.
LUZ.- YO LES VOY LA BOCA A ENDULZAR
CON MI CALABAZA EN TACHA.
SE QUE LES VA A ENCANTAR
PUES LA HICE YO EN MI CASA.
PEDRO.- ANTES DEL DULCE ESTÁ EL MOLE,
MOLE NEGRO DE OAXACA.
SI LE PICA TOME ATOLE
DE SABOR A CALABAZA.
JORGE.- TEJOCOTES Y CAÑAS
LOS TRAIGO PARA TU ALTAR,
LOS COMPRÉ A HORA TEMPRANA,
FRESQUITOS SIN MADURAR.
ESTELA.- ENVUELTOS EN EL COPAL
VAN NUESTROS CORAZONES.
AHORA VAMOS A CANTAR
UNAS ALEGRES CANCIONES.
Cantan una o dos canciones típicas mexicanas que tengan algo que ver con los muertos o con las
fiestas. Pueden ser campiranas o citadinas como las de Chava Flores.
MARIO.- TODOS SOMOS MORTALES.
USTEDES GANARON LA PARTIDA.
LOS DESTINOS SON FATALES.
AHÍ NOS VEMOS EN LA OTRA VIDA.
TODOS.- VENIMOS CON ESTAS LUCES
A HONRAR A NUESTROS MUERTOS,
LLAMAS VIVAS, LLAMAS DULCES,
FUEGO Y AMOR PARA SUS CUERPOS.
Se hace un silencio. Colocan las velas y las ofrendas en el piso. Todos hablan a la vez. No se entiende
nada. Alguno ríe.
PEDRO.- ¿Y’ora? ¿No pagaron la luz?
ARTURO.- La pagamos y la apagamos. La apagamos para que ustedes no entraran.
LUZ.- ¿Yo también?
ARTURO.- No comadre, cómo cree. Lo dije sólo por esta bola de bueyes. (Empieza a dar abrazos a
sus compadres y la mano a las mujeres).
PEDRO.- Bueyes los de mi carreta...y los que estoy viendo.
ARTURO.- Si no hay espejo. (Todos ríen). Qué a todo dar que hayan venido.
MARIO.- Cual debe de ser, no todos los días festejamos a los difuntitos.
LUCÍA.- (Observando las ofrendas). Újule compadres, no se midieron, cuántas cosas trajeron.
LUZ.- No te hagas la occisa que no te queda, trajimos lo que pediste, ni una cosa más.
LUCÍA.- Bueno, no son cosas para mí, son para los muertitos.
MARIO.- ¿Y a los vivos no nos van a ofrecer nada, ni un triste trago o de perdiz una silla para
sentarnos?
ARTURO.- Será la copa, los muebles los sacó mi vieja y las bancas son para el altar.
LUCÍA.- Si quieren vamos a la sala, ahí hay suficientes asientos.
MARIO.- ¡Niguas! Venimos a poner el altar no a estar sentadotes. La copa sí, a esa nunca se dice que
no.
LUCÍA.- Esa te la vamos a deber, imagínate tú aquí festejando a los muertitos y tu mujer en su casa,
sola.
MARIO.- Nada de sola, ella está festejando al recién nacido.
LUZ.- Esto es la vida: nacer y morir.
JORGE.- Claro que no, la vida es lo que está en medio entre el nacimiento y la muerte. Por eso hay que
disfrutarla.
ESTELA.- Y qué tal si en vez de tanto güiri güiri ponemos el altar.
JORGE.- Yo, como las lámparas, sin combustible no funciono. Necesito alcohol del noventa.
ARTURO.- Bola de gorrones, voy por los tragos.
PEDRO.- Te ayudo.
LUZ.- No m’ijito, eres capaz de tomarte toda la botella en el camino. Mejor voy yo.
PEDRO.- (A Lucía). Le va a volar el marido.
LUCÍA.- De eso pido mi limosna, pero no se me hace.
JORGE.- Menos plática y más alcohol. Tengo seca la garganta.
MARIO.- Yo tengo seco todo.
LUCÍA.- (Toma una de las botellas de la ofrenda). Empiecen con esta mientras viene mi marido.
MARIO.- Cómo crees, ésta es para los difuntos.
LUCÍA.- Si estás tan seco como dices pronto serán uno de ellos.
MARIO.- No me quiera tanto comadre.
Entra Arturo con las bebidas en una charola. Las va repartiendo. Le agradecen.
MARIO.- ¡Salud compadres y comadres!
JORGE.- ¡Salud padres y....madres!
OFRENDA DE MUERTOS
11
ESTELA.- No se mande compadre.
LUZ.- ¡Salud por los muertos!
ESTELA.- Mejor ¡Salud a los muertos!
PEDRO.- Si tuvieran salud no estarían tiesos.
LUZ.- Pues eso sí, entonces salud a los vivos.
ARTURO- (Señala A Mario). Este no es tan vivo que digamos, más bien es pentonto o tontejo, como
ustedes prefieran.
MARIO.- ¿ Qué te traes, güey? Lo que pasa es que me tienen envidia por ser joven, guapo, simpático,
fuerte, artista, millonario.
ESTELA.- Sí, sí, y qué más.
MARIO.- Siempre me he preguntado cómo me veré de muerto. Estoy seguro que mi esqueleto y mi
calavera van a traer locas a todas las calaquitas del cementerio.
ARTURO.- El mío será un esqueleto bailarín.
ESTELA.- Y el mío será el de un esqueleto cabaretero, de esos de rompe y rasga.
LUCÍA.- Yo, como la Catrina, seré un esqueleto elegante, bello, distinguido.
Todos toman una máscara de calavera y accesorios de ropa. Se los colocan. Bailan coreográficamente
música tropical.
JORGE.- Lo bueno de este baile es que yo también ya estoy muerto.
ESTELA.-¿ Cómo?
JORGE.- Sí, estoy muerto...de cansancio.
MARIO.- Y yo muerto de...sed.
ESTELA.- En ese caso yo estoy muerta...de frío.
ARTURO.- Pues de lo que yo estoy muerto es de hambre y si los muertitos no se apuran me voy a
entrar al mole.
ESTELA.- Tú que le entras y yo que te entro a ti.
MARIO.- No, así ya hasta se me pasó el apetito.
ESTELA.- Más te vale.
JORGE.-¿ A ustedes de que les gustaría morir? A mí me gustaría de amor.
LUZ.- Cómo Juana la Loca.
JORGE.- Así, arrastrando el cadáver de mi mujer de un lado a otro, dejándolo que apeste, que se llene
de gusanos. ¡Fúchila!
ESTELA.- No me quieras tanto.
LUZ.- A mí me gustaría morir de vieja.
PEDRO.- Pues ya vete preparando.
LUZ.-¡ Grosero!
PEDRO.- Pues lo que es a mí preferiría morirme de risa.
LUZ.- Con lo simple que eres no sería difícil.
PEDRO.- Me moriría riéndome de los políticos, del pecado, de las enfermedades, de los ricos, de los
pobres, del dinero, del poder, de la misma muerte.
JORGE.- Recuerda que el que mucho se ríe no se muere pero sí se orina.
LUCÍA.- A mí me gustaría quitarme la vida diciendo un verso romántico o uno que hable del encuentro
entra la vida y la muerte, como las Coplas de Manrique:
“ Despierte el alma dormida,
avive el seso y contemple,
como se pasa la vida,
como se llega la muerte,
tan callando”
JORGE.- Mejor recita a Manuel Gutiérrez Nájera.
“¡ No moriré del todo, amiga mía!
De mi ondulante espíritu disperso,
algo en la urna diáfana del verso,
piadosa guardará la poesía.
¡ No moriré del todo! Cuando herido
caiga a los golpes del dolor humano,
ligera tú, del campo entenebrido
levantarás al moribundo hermano.
ARTURO.- Yo me quedó con Sabines:
“Padre mío, señor mío, hermano mío,
amigo de mi alma, tierno y fuerte,
saca tu cuerpo viejo, viejo mío,
saca tu cuerpo de la muerte.
Saca tu corazón igual que un río,
tu frente limpia en que aprendí a quererte,
tu brazo como un árbol en el frío,
saca todo tu cuerpo de la muerte.
Amo tus canas, tu mentón austero,
tu boca firme y tu mirada abierta,
tu pecho vasto y sólido y certero.
Estoy llamando, tirándote la puerta.
Parece que yo soy el que me muero:
¡ padre mío, despierta!
LUCÍA.- Ya párenle que me van a hacer llorar. Mejor léanme los suyos.
ESTELA.- ¿Cuáles?
LUCÍA.- Cómo que cuáles, los que les pedí.
LUZ.- Tú nos pediste las ofrendas. Ahí se me fue toda mi quincena.
LUCÍA.- Hablo de las calaveras.
JORGE.- Aquí están, una hasta tiene tu nombre.
LUCÍA.- No hablo de esas, hablo de las otras, de las suyas.
JORGE.- Tendrás que esperar hasta que nos petateemos y los gusanos dejen limpia la calaca.
LUCÍA.- Hablo de las calaveras, de los versos.
JORGE.- Pues hable claro, comadre.
PEDRO.- La verdad es que a mí no se me ocurrió nada.
JORGE.- Burlón. N’ombre, qué raro.
PEDRO.- ¿ Y el inteligente de tú si las trajo?
JORGE.- Clarines dijo Popochas, compromisos son compromisos.
ARTURO.- Antes brindemos por nuestros muertos ilustres.
LUCÍA.- De tanto brindis se van a acabar las botellas.
ARTURO.- Hoy es día de muertos y a las primera que hay que darle muerte es a la botella ¿Verdad
compadres?
PEDRO.- Tu lengua es de oro.
ARTURO.- ¡Salud por nuestros antepasados, por nuestros héroes, por todos los que han luchado por el
país! (Se pueden decir los nombres que deseen como puede ser desde Cuauhtémoc pasando por
Juárez hasta los del Ezln)
TODOS.- ¡Salud!
JORGE.- ¿Van a oír mi calavera o me marcho? Me la aprendí de memoria, ya saben mi facilidad para
aprender todo.
LUZ.- Lo sabemos compadre, lo sabemos, por eso aprendió bien pronto a obedecer a su mujer y a su
suegra.
JORGE.- (Abnegado). Por esta vez les doy la razón, soy un marido y yerno obediente.
MARIO.- No la hagas de caca...huate que es de almendra. Mejor di tu calavera.
JORGE.- Mejor no, se van a enojar las viejas.
ESTELA.- (Fingiendo enojo). ¡ Dilo!
JORGE.- Así sí. Ya dije que soy obediente.
YA MURIERON LAS MUJERES,
YA LAS LLEVAN A ENTERRAR,
AHORA TENDREMOS PODERES
QUE NOS QUISIERON QUITAR.
QUE DESCANSEN EN SU TUMBA,
COSA QUE YO MUCHO DUDO,
ESTARÁN ZUMBA QUE ZUMBA,
CRITICANDO A TODO EL MUNDO.
SE ACABO EL PEDIR DINERO,
DECIR QUE NO ALCANZA PARA EL GASTO;
QUE SE LO PIDAN AL DIABLO
CON EL QUE VAN A ESTAR UN BUEN RATO.
Los hombres victorean a Jorge. Las mujeres le chiflan o lo abuchean.
PEDRO.- Inspirado esta noche has estado.
JORGE.- No es por nada, pero creo que nací poeta.
ARTURO- No seas mamí...
ESTELA.- Ahora yo diré mi calavera.
LA MUERTE BUSCO A LOS HOMBRES,
PERO NO ENCONTRÓ A NINGUNO.
SÓLO VIO MARICONES
LLORANDO EN TODO EL MUNDO.
SE QUEJAN QUE HAY GUERRAS
Y QUE SUBEN LOS PRECIOS.
Y EN LUGAR DE IR A LA SIERRA
SE QUEDAN SATISFECHOS.
POBRE MUERTE. REGRESO SIN NADA.
HOY EN LA TUMBA SE QUEJA
DE ENCONTRAR PISTOLAS SIN BALAS
Y MACHOS VESTIDOS DE VIEJA.
Gran alboroto de las mujeres que la victorean.
JORGE.- Te mandaste mujer, te mandaste.
ESTELA.- Sólo dije la puritita verdad ¿o no? ¿A poco no se la pasan ustedes criticando a los corruptos,
al gobierno, a los ricos y e. t. c, e.t.c. y no hacen nada o cuando mucho votan a favor de los que
criticaron?
MARIO.- Yo hice una calavera a los corruptos.
AL INFIERNO LLEGARON LOS CORRUPTOS,
GENERALES Y GOBERNADORES,
CURAS Y POLICÍAS, QUE SON MUCHOS,
COMERCIANTES Y HAMBREADORES.
EL POBRE DIABLO SALIÓ HUYENDO,
ELLOS SE QUEDARON CON SU NEGOCIO,
AHORA TODO EL TIEMPO ESTÁN VENDIENDO
AZUFRE, LLAMARADAS Y LODO.
EL DINERO QUE GANAN NO SIRVE
PUES NO LO PUEDEN CAMBIAR POR ORO,
LO TIENEN QUE HACER BOLITAS
Y GUARDÁRSELO EN EL HOYO.
HOYO DE LA TUMBA, SE SOBREENTIENDE,
PUES EN EL OTRO NO CABRÍA,
TANTO HA ROBADO ESTA GENTE
QUE POR ESO ESTAMOS EN LA CHILLA.
SUFRAN TODA LA ETERNIDAD
QUEMADOS CON SUS BILLETES
QUE ROBARON A LA SOCIEDAD.
¡ SEA MALDITA SU SUERTE!
ARTURO.- Tienes razón, ellos se quedaron con nuestros pesos.
LUCÍA.- Qué se los lleven, ya no les van a servir de nada.
LUZ.- Al peso hice mi calavera.
TODOS.- Viene de ahí.
LUZ.- MURIÓ EL PUEBLO DE GRAN EMOCIÓN
PUES UN DÍA SE VOLVIÓ MILLONARIO
UN DÓLAR VALE AHORA UN MILLÓN
Y BILLONES UN CENTENARIO.
UN BOLILLO CUESTA MIL PESOS
Y LA CARNE NI SE DIGA.
UNA COMPUTADORA SON MIS SESOS
PARA PODER AGREGAR EL IVA.
USARON BILLETES DE MORTAJA
PARA LLEVAR AL PUEBLO A ENTERRAR,
FUE MAS BARATO QUE UNA MANTA
DE ESAS DE CHINCONCOAC.
DÓNDE VINISTE A PARAR
¡ OH PESO DESGRACIADO!
QUE YA NADIE TE VA A DESEAR
NI COMO PAPEL PARA EXCUSADO.
MARIO.- ¡Voy con la poetiza! Esto no tiene ni métrica.
LUZ.- Pero sí rima y sobre todo dice la neta... ¿ o no?
MARIO.- Para que no te enojes diré que sí.
LUCÍA.- ¿ Quién trae más calaveras?
PEDRO.- Si no es enchílame otra.
En esta parte se dirán calaveras que pueden aportar los propios actores o los amigos sobre ellos
mismos o la situación política actual o la cultural. No se debe exceder en tiempo.
LUCÍA.- Yo escribí una sobre la inseguridad de las calles pero no la encontré, todo lo pierdo.
MARIO.- Con que no pierdas a tu viejo...
LUCÍA.- A él lo traigo cosido a mi falda.
JORGE.- Voy a hacer una calavera a mí mismo, seré un muerto de categoría, mis huesos brillarán
como mármol de lo blanco que están.
ESTELA.- Si van a morir déjenos bien aseguradas, algún recuerdo queremos tener de ustedes.
JORGE.- (Haciendo un movimiento erótico). Tú ya sabes por lo que me vas a recordar.
ESTELA.- ¿Tú crees? Las minucias se olvidan pronto.
LUCÍA.- (Ríe). Ahora sí, vamos a poner el altar. No quiero muertos de cuerpo presente el día de hoy.
LUZ.- (Gritando como en pelea de gallos). ¡Cierren las puertas, apaguen la luz!
MARIO.- Sin luz esto se va a poner bueno, a ver cuál de las viejas me toca a mí.
LUZ.- ¡Pelado!
Apagan la luz, cada uno toma su veladora, la enciende. Con murmullos musicales que recuerden los
rezos y cánticos de la gente de pueblo en las festividades del día de muertos van tomando cada
uno su sitio, ejecutaran un breve ballet con ellas, después, con gran precisión y sin dejar de
cantar, colocarán todas las ofrendas en su lugar. Por último colocarán las veladoras
encendidas en el altar. Los actores dejarán que el público pueda admirar el altar ya completo,
después se colocarán para decir los siguientes versos:
HOMBRES.- RECORDEMOS A LOS MUERTOS
QUE SE ENCUENTRAN DESCANSANDO
DE LAS PENAS QUE SUFRIERON
EN ESTE MUNDO MALSANO.
MUJERES.- TAMBIÉN A LOS ANTEPASADOS
AZTECAS, MAYAS, OLMECAS.
ESPAÑOLES E INDIOS CRUZADOS
QUE FORMARON ESTAS TIERRAS.
UNA PAREJA.- A LOS QUE LUCHARON POR LA NACIÓN
DURANTE LA INDEPENDENCIA
Y A LOS DE LA REVOLUCIÓN
QUE MURIERON POR LA TIERRA.
TRES MUJERES.- TAMBIÉN A LOS QUE PERECIERON
EN LAS LUCHAS Y GUERRILLAS
POR QUERER SALVAR AL PUEBLO
DE TODAS LAS INJUSTICIAS.
TRES HOMBRES.- RECORDEMOS A LOS POETAS,
A LOS MÚSICOS Y DRAMATURGOS,
A LOS QUE PINTARON COSAS BELLAS
EN LOS CUADROS Y EN LOS MUROS.
TODOS.- OH MUERTE, TÚ NOS IGUALAS
A LOS POBRE Y A LOS RICOS,
PARA TI NO EXISTEN EDADES
NI SEXOS O COMPROMISOS.
HOMBRES.- (Con tono alegre). NOSOTROS MORIREMOS TAMBIÉN.
LO ÚNICO QUE TE PEDIMOS QUE NOS DEJES LLEGAR A LOS CIEN
O DE A PERDIZ AL OTRO SIGLO.
ARTURO.- LLÉVATE PRIMERO A LOS BANDIDOS,
A LOS QUE NOS ROBAN LA PATRIA,
AL FIN Y AL CABO SON MUCHOS
Y PUES IR LLENANDO LA PANZA.
LUCÍA.- COMIENZA CON LOS POLÍTICOS
Y LOS POLICÍAS LADRONES,
SIGUE CON LOS COMERCIANTES RICOS
Y TERMINA CON LOS MATONES.
HOMBRES.- MUERTE, QUERIDA MUERTE
NUNCA TE VOY A DESEAR,
ME GUSTA CARNE LLENITA
Y NO HUESOS PARA RASCAR.
MUJERES.- MUERTE, QUERIDA MUERTE
NUNCA TE VOY A DESEAR,
PARA TI MUY BUENA SUERTE
PERO VIVIR...ES A TODO DAR.
TODOS.- QUE DESCANSEN LOS MUERTOS EN PAZ
POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS,
NOSOTROS VAMOS A CANTAR
PORQUE AUN ESTAMOS VIVOS
MUERTE, QUERIDA MUERTE
NUNCA TE VOY A DESEAR,
PARA TI MUY BUENA SUERTE
PERO VIVIR ES...A TODO DAR.
Los actores vuelven a ponerse la máscara de calavera, bailan y cantan con ella, después la arrojan y
ya como vivos bailan y cantan más alegremente. Sacan a bailar al público. Pueden repartir con
él la ofrenda de muertos.
TELÓN FINAL.



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