¡Te compro
Groenlandia!
Comedia negra /
Farsa en un acto
de Benjamin
Gavarre
® BENJAMIN GAVARRE
SILVA
Sinopsis: Cuatro
herederos de la alta sociedad, tan absurdamente ricos como geográficamente
analfabetos, se reúnen en el piso 20 de un lujoso penthouse para disputarse el
mundo sobre el tablero del Turista Mundial. Entre apuestas ridículas por
"La France" y ofertas absurdas para comprar Groenlandia con billetes
de juguete, la velada da un giro delirante cuando el servicio —cansado de la
sutil humillación cotidiana— decide intervenir. Con una bandeja de galletas
"especiales" horneadas con amnesia y mantequilla de risa loca, los
sirvientes desatan una ensoñación psicodélica llena de aviones fantasma de
PanAm y focas de platino. Una farsa mordaz y descarada sobre la desconexión de
las élites, el cinismo profesional y el arte del despojo con guante blanco... y
sombreritos de animales.
Personajes
- BEN
(65s): Exprofesor, cínico profesional. Heredero de una fortuna que ya se
gastó, con una gran capacidad para reírse de sí mismo. Le atrae todo lo
que se mueva. Lleva una diadema con orejas de rana verde de felpa.
- ANNA
(45s): La anfitriona. Dilapidadora de herencias. Su mayor orgullo es un
anillo de rubíes gigantesco que lleva puesto. Termina con un sombrero de
tortuga.
- ANDRÉ
(25s): Absurdamente guapo, ridículamente rico, distraído e imperturbable.
Acostumbrado a ser el objeto de deseo. Lleva una gorra de marinero.
- SARA
(70s): Aristócrata con abrigo de piel. Se gasta sus millones en subastas
absurdas y se mira en su espejo de mano para ignorar el tiempo. Lleva un
sombrero con orejas de jirafa.
- FIONA
(30s): La doncella. Coqueta hipócrita y con una brillante mente criminal.
- JUAN
(35s): El mesero. Los herederos lo llaman "Juhaan". Irónico,
sabelotodo y con nulo respeto por la jerarquía.
- AYUDANTE
(15s): Joven silencioso que entra y sale de la escena cargando las
bandejas y coordinando el plan.
El comedor de un
penthouse en el piso 20. En el centro, una gran mesa con el tablero del Turista
Mundial, dados de plástico brillante rojos y grandes, billetes de juguete de
colores, fichas y toda clase de llamativos aviones, barcos, casas, hoteles,
etc.
Acto Único
Escena 1
ANNA agita
los dados con elegancia y los lanza sobre el tablero. SARA se retoca el
labial frente a su espejo. ANDRÉ mira su celular. BEN toma un
sorbo de whisky y sonríe galante a todos. FIONA y JUAN observan
desde las esquinas.
ANNA (Mirando
el tablero)
¡Fabuloso!
Francia. La compro. Fiona, querida, anota que La France ahora me pertenece.
(JUAN y FIONA
se miran de reojo y hacen una mueca idéntica de absoluto desprecio ante la
pronunciación de Anna).
BEN (Suelta
una carcajada)
La France es una
excelente adquisición, Anna. Yo te la cambio por Groenlandia.
ANNA (Ofendida)
¡Pero qué dices!
Groenlandia ni siquiera es un país… Estás mal informado.
BEN
Pues aquí está,
mira bien. Gro-en…landia...
SARA (Sin
soltar su espejo)
Yo prefiero
Disneylandia, la compro.
ANDRÉ (Sin
levantar la vista del celular)
Sara… querida… No
diga tonterías.
SARA (Sin
soltar su espejo)
Una vez viajé a
las Vegas. Varias veces. Volaba en PanAm.
BEN (Evocando
y sonriendo con gusto por sus felices recuerdos)
¡Ah! ¡PanAm! Qué
delicia de aerolínea. Eso sí que era elegancia como la de La France…
ANDRÉ
¿Alguien sabe
dónde está Paraguay? Mi contador siempre hace un chiste sobre paraguas de
Paraguay… Jura que es gracioso. No, para nada.
BEN
No lo habrás
entendido, un día te lo explico.
ANDRÉ (Cortante)
No hace falta.
SARA
Paraguay es
desierto puro. Nunca llueve. Yo tengo un hotelito en Cabo. En Baja.
ANDRÉ
Cabo es América,
¿cierto? Por Alabama.
(JUAN hace
una mueca de dolor casi físico ante la ignorancia de “la mesa” e interrumpe con
voz alta, golpeando la bandeja de plata).
JUAN
¡Ejem! Es Cabo San
Lucas, es México y es América, claro que es América… El continente. Ah, me
empieza a doler la cabeza… ¡Será por tanta es-tu-pi-dez! Oh, perdón, pero qué
digo, ¿por qué seré tan estúpido… e ignorante!
ANNA (Mirando
a Juan con desdén)
Yuhan, por favor.
A ti se te paga para que nos sirvas los tragos, no nos importa lo que sientas.
Vuelve a la cocina.
JUAN (Hace
una reverencia exagerada e hipócrita)
Como diga, señora
Janna. Sabe que soy sin duda su esclavo y a sus órdenes estoy.
(Se va con la
charola en lo alto y cara de infinita dignidad).
ANDRÉ
Yuhan es tan
pintoresco, me divierte. ¿Yuhan es como Johan?
ANNA (Como
si lo que dice explicara todo)
Es mexicano.
SARA
Ah… Yo tengo un
hotelito en los Cabos… En Baja.
Escena 2
BEN
se levanta de la mesa con su copa de whisky. El tiempo se congela por completo
para Anna, Sara y André. JUAN y FIONA se mueven por el fondo del
escenario con pasos de felino. El AYUDANTE entra portando una bandeja
vacía. Durante esta escena, colocarán sutilmente los sombreros a los personajes
congelados.
(Una luz cenital
ilumina a BEN, quien se dirige al público).
BEN (Al
público, en aparte)
Qué mesa tan
exquisita. Con todos en esta sala me encantaría pasar una noche salvaje... pero
mi verdadero sueño... mi obsesión absoluta, es el joven André. Mírenlo, algún
día podré darle un beso.
(ANDRÉ rompe
su congelamiento, pero solo para mirar a Ben con fastidio).
ANDRÉ (En
aparte, cortante)
Ni en tus sueños,
Ben. Te oí perfectamente. Llevas media hora mirándome como si fuera un postre
francés. Eso es acoso, ¿sabes? Soy alérgico a los jubilados acosadores.
BEN (Sonriendo
con cinismo)
No lo creo, porque
tú también me deseas.
ANDRÉ (Volviendo
a mirar su celular, congelándose de nuevo)
Al diablo.
(La luz de Ben y
André se atenúa sutilmente. BEN queda congelado con sus orejas de rana
verde puestas).
(Una luz brillante
de estudio de televisión ilumina el proscenio. JUAN y FIONA dan
un paso al frente. JUAN sostiene la charola de plata como si fuera una
pantalla y FIONA se dirige al público con una sonrisa exagerada,
hogareña y perfectamente ensayada).
FIONA (Al
público, con voz de conductora de televisión)
¡Hola, amigas de
casa! Bienvenidos a su sección "Cocinando con el Servicio". El día de
hoy les traemos una receta infalible para ablandar herencias duras. ¿Verdad,
Juhaan?
JUAN (Sosteniendo
la charola con elegancia, imitando el tono)
Así es, Fionita.
Para esta tarde de Turista Mundial, hemos seleccionado un ingrediente estrella:
extracto de amnesia silvestre y mantequilla de risa loca. Ideal para esos
patrones que no saben dónde queda la geografía, pero sí dónde guardan los
rubíes.
FIONA (Exagerando
los gestos de cocina)
Se hornea a veinte
pisos de altura, se espolvorea con un poquito de condescendencia... ¡y listo!
En tres minutos, la tintorería del guardarropa queda completamente vacía. ¡Buen
provecho!
(JUAN y FIONA
se ríen a carcajadas de su propia gracia, una risa teatral, maliciosa y
contagiosa, que resuena en la ensoñación del ambiente).
Escena 3
La escena regresa
a la normalidad al instante. El tiempo corre. Todos los ricos tienen sus
respectivos sombreritos puestos sin darse cuenta, manteniendo su postura
aristocrática. JUAN entra con una charola de plata llena de galletas
doradas.
JUAN (Con
voz cantadita y cómica, ofreciendo la bandeja)
Galletitas...
galletitas de cortesía deliciosas... galletitas...
ANNA (Parpadeando
con pesadez, mirando a su alrededor y notando los sombreritos)
A ver... esperen
un momento... ¿qué está pasando aquí? André, ¿por qué llevas una gorra de
capitán si ni siquiera sabes dónde está el Atlántico? ¿Y tú, Sara? ¿Esa jirafa
es algún símbolo de… algo?
SARA (Mirándose
al espejo, tocándose las orejas de jirafa con total naturalidad)
Si estás
insinuando alguna maldad, Anna, pierdes tu tiempo. Lo que me parece un insulto
es que tú no tengas nada en la cabeza. Literalmente, jaja.
ANNA (Tocándose
el cabello, indignada)
¡¿Cómo?! ¡¿Yo no
tengo nada?! ¡Juhaan! ¡Fiona! ¡Quiero un sombrerito de avestruz!
BEN (Ajustándose
sus orejas de rana verde, riéndose de Anna)
Te has portado
mal, querida Anna, no te mereces avestruz. Te toca tortuga. (Le entrega un
sombrerito con la imagen de una tortuga) Oh, galletitas... Dame tres,
Yuhaan.
SARA (Toma
una galleta de la charola de Juan, le da un mordisco)
Mmm... pero si
están deliciosas. Saben a pura y cremosa mantequilla pura... qué rico.
(Todos caen en la
tentación de manera impulsiva, tomando galletas de la charola con avidez
salvaje y devorándolas en segundos mientras JUAN y FIONA observan
con los brazos cruzados y sonrisas cómplices).
Escena 4
Pasan apenas unos
segundos y el efecto de la risa y la confusión mágica de las galletas golpea la
mesa por completo. Sus rostros se relajan en sonrisas tontas. Las voces se
vuelven flotantes, delirantes y casi musicales. JUAN y FIONA avanzan
coreográficamente a despojarlos de sus joyas mientras ellos platican en su
propio mundo feliz.
ANDRÉ (Con
una risita tonta, mirando el tablero)
Ay... jaja... yo
me sé un chiste muy gracioso... Había una vez un paraguayo... jaja... que tenía
un gran paraguas, ¡jajaja! Qué les parece, ¡me muero!
SARA (Soltando
una carcajada flotante, mirando al techo)
¡Es buenísimo! ¡Un
paraguas… El paraguayo tenía un paraguas! ¡Monumental!
ANNA (Con
los ojos fijos en el techo, balanceándose con pesadez)
Ah... me siento
tan bien... tan absolutamente relajada... Las lámparas flotan, flotan,
flotan... ¡Miren! ¡Un avión de PanAm viene entrando por el ventanal del
penthouse!
BEN (Riendo
feliz, flotando en su silla)
¡PanAm! ¡Yo lo
compré! ¡Yo compré toda la flotilla con mis billetes rosas de Groenlandia! ¡Te
compro Groenlandia entera, Anna!
ANDRÉ (Con
los ojos entrecerrados; FIONA le desabrocha el reloj de platino con
suavidad)
Pero Ben... qué
tonto eres... PanAm ya no existe... quebró cuando mi abuelo era joven...
ANNA (Gritando
con alegría flotante, sin notar que le quitan las joyas)
¡Claro que
existen! ¡Si yo los veo! Están volando ahora mismo alrededor de la mesa... ¡Hay
un Boeing de juguete estacionado en mi copa de champaña! ¡Saluden al piloto! (Aplaude
débilmente al aire).
(JUAN le
desliza con seda el enorme anillo de rubíes de los dedos a Anna. Ella le sonríe
flotando).
SARA (Abrazando
su espejo de mano con devoción)
Y las focas... ¿ya
vieron las focas de platino que saltan sobre el tablero? Una acaba de morder a
Francia... ¡jajaja! ¡Francia es de una foca!
ANDRÉ (Con
una carcajada contenida, mirando su muñeca vacía)
Focas
saltarinas... sí... se están llevando mi reloj... qué elegantes son las
focas... tienen manos de seda...
BEN (Con
sus orejas de rana verde torcidas, estirando los brazos hacia Juan mientras
este le vacía los bolsillos con ligereza)
¡Al diablo las
focas y los jóvenes inalcanzables! ¡Me quedo con Yuan! ¡Yuan! ¡Haznos un
striptease, ¡quítate ese tieso uniforme, Yuannn... yuannn...!
ANNA (Aplaudiendo
flojamente con los dedos vacíos, al borde del colapso placentero)
¡Eso! Un
striptease del mexicanito… Yuhaanito, Yuhaanito, muéstranos, muéstranos tu
cuerpecito Yuhaanito! ¡Jajaja!
SARA (Cerrando
los ojos lentamente con una sonrisa de oreja a oreja)
Totalmente... de
acuerdo... que se quite ese uniforme... ¡Que se lo quite...!
Todos corean
débilmente en una ensoñación musical: "Que se lo quite... PanAm... las
focas... Groenlandia...". Uno a uno se desvanecen plácidamente sobre el
tablero del Turista Mundial. ANNA apoya finalmente la cabeza sobre el
tablero, BEN deja caer los brazos, SARA suspira inmóvil y ANDRÉ
da un último cabeceo elegante. Todos han quedado dormidos con sus sombreritos
puestos.
JUAN,
FIONA y el AYUDANTE recogen los sacos de lona llenos de joyas y
billetes reales de la mesa. El silencio de la casa regresa, roto solo por los
sutiles ronquidos aristocráticos.
JUAN (Mirando
a Ben con una sonrisa irónica, acomodándose el chaleco del uniforme)
Lo siento, don
Benja. El uniforme me lo quitaré, pero no aquí. Vámonos, muchachos. Nos vamos
de Gira internacional.
FIONA (Le
tira un último beso al aire a André)
¡Bermudas, allá
vamos!
El grupo de
sirvientes da media vuelta y sale del penthouse con total elegancia, cerrando
la puerta con un suave clic. La luz cenital se enfoca en los cuatro ricos,
quienes descansan felices y despojados con sus sombreritos de animales y
marineros sobre el Turista Mundial.
OSCURO FINAL
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