Introducción
La
fluidez de la vida, de Pablo Albarello, es una pieza breve que
se inscribe en la tradición del teatro del absurdo contemporáneo. La obra sitúa
a dos personajes arquetípicos —ejecutivos de alto rango— en un escenario tan
privado como mundano: el baño de un aeropuerto.
A través de un diálogo que transita entre la etiqueta corporativa y lo
grotesco, Albarello utiliza la micción como una metáfora de la competencia
feroz, la búsqueda de la trascendencia y la fragilidad del ego masculino. Lo
que comienza como un encuentro incómodo se transforma en una exhibición de
"destreza" técnica y, finalmente, en una crisis existencial donde la
"fluidez" del título no solo refiere al acto físico, sino a la
fugacidad del tiempo y la desesperada necesidad humana de dejar una marca en un
mundo que no se detiene.
LA FLUIDEZ DE LA VIDA
Autor: Pablo Albarello
Personajes:
- EJECUTIVO 1: (Pérez Pearson Reinaldo, de Aceros Pearson).
- EJECUTIVO 2: (Jorge Páez Delich, del Banco Roberts).
ESCENA 1
(Baño
de aeropuerto. Se escucha el ruido ambiente de turbinas de aviones despegando.
Entra el EJECUTIVO 1, apoya su maletín en el suelo y se ubica frente a
un mingitorio. Al poco tiempo, entra el EJECUTIVO 2, apoya también su
maletín y se ubica en el mingitorio contiguo).
LOCUTOR
(V.O.): Vuelo número 405 con destino a Singapur,
favor de abordar por sala de embarque número 2.
(El
EJECUTIVO 2 mira de reojo en dirección al mingitorio del EJECUTIVO 1.
El EJECUTIVO 1 lo descubre y el EJECUTIVO 2 aparta la vista
rápidamente. La situación se repite varias veces).
EJECUTIVO
2: ¡Disculpe!
EJECUTIVO
1: ¿Perdón?
EJECUTIVO
2: Digo que me disculpe.
EJECUTIVO
1:
No, no es nada.
EJECUTIVO
2:
No querría que se llevara una impresión equivocada.
EJECUTIVO
1:
No me llevo ninguna impresión.
EJECUTIVO
2:
Quiero decir, si entro al baño, me ubico en el mingitorio vecino y encima lo
miro...
EJECUTIVO
1:
Le repito: no me llevo ninguna impresión. (Pausa corta).
EJECUTIVO
2:
En este ambiente nuestro, digo, tan... cómo expresarlo... tan...
EJECUTIVO
1:
¿Convencional?
EJECUTIVO
2:
¡Exacto! Convencional. Hay siempre una tendencia a interpretarse lo que no es.
EJECUTIVO
1:
Usted se está refiriendo al “malentendido”.
EJECUTIVO
2:
¡Exacto, el “malentendido”! Los baños de estaciones y aeropuertos,
convengamos... A mí más de una vez me confundieron.
EJECUTIVO
1:
¿Con un invertido?
EJECUTIVO
2:
Exacto, con un invertido. Ojo, yo no tengo nada en contra de los invertidos.
EJECUTIVO
1:
Tampoco yo.
EJECUTIVO
2:
Le digo más, yo mismo en mi primera juventud fui invertido.
EJECUTIVO
1: ¿Anduvo en eso? ¿Y cómo lo superó?
EJECUTIVO
2: Nos mudamos con mi familia a Córdoba.
APAGÓN
ESCENA 2
(Se
retoma la acción. Sonido de aviones y ambiente de aeropuerto).
EJECUTIVO
2: Ocurre que noté... digo, que al parecer usted también es afecto.
EJECUTIVO
1: No le comprendo.
EJECUTIVO
2:
Juegos de mingitorio. Chorro de orina, bolitas de naftalina.
EJECUTIVO
1:
¡Ah, sí, sí! No le había entendido.
EJECUTIVO
2:
Se ve que tiene destreza.
EJECUTIVO
1:
Modestamente, soy bastante bueno.
EJECUTIVO
2:
(Le tiende la mano) Jorge Páez Delich, Banco Roberts.
EJECUTIVO
1:
(Le da la mano sin dejar su labor) Pérez Pearson Reinaldo, Aceros
Pearson.
(Ambos
siguen orinando. El EJECUTIVO 1 mira ahora hacia el mingitorio del EJECUTIVO
2 con respeto).
EJECUTIVO
1: ¡Bueno, usted no es precisamente malo!
EJECUTIVO
2: Le agradezco que lo note. En todo momento trato de superarme.
(El
EJECUTIVO 2 practica una figura compleja con el chorro de orina).
EJECUTIVO
1: “La mareadita”.
EJECUTIVO
2: ¡Caramba, la conoce!
EJECUTIVO
1: (Repitiendo la figura con precisión) Círculos
envolventes con una pequeña agitación en el centro, temblor, confusión
generalizada y desbandada final de las bolitas.
EJECUTIVO
2:
¡Me deja sin palabras!
EJECUTIVO
1:
¡No exagere! Es una de las más practicadas.
APAGÓN
ESCENA 3
(Mismo
ambiente).
EJECUTIVO
1:
Preste atención a ésta: el chorro lanzado con una expresión casual, como diciendo "no sé cómo está sucediendo esto".
Comienza a menear la cintura moviéndose lateralmente...
(El
EJECUTIVO 1 ejecuta la maniobra con gran despliegue físico).
EJECUTIVO
2: ¡El “salpicón de costado”! Touché, me rindo,
usted es un experto.
EJECUTIVO
1: No es para tanto. Sin embargo, es una de mis preferidas. Sobria y al
mismo tiempo con cierto dramatismo.
EJECUTIVO
2:
¿Sabe la procedencia?
EJECUTIVO
1:
Brasilera, me dijeron.
(Pausa.
Siguen orinando. Se oye un avión despegando con fuerza. El EJECUTIVO 2
se queda pensativo, abstraído).
EJECUTIVO
1: ¿Le pasa algo?
EJECUTIVO
2: (Sonríe con nostalgia) Nada, un recuerdo.
EJECUTIVO
1: ¡Cuente, cuente!
EJECUTIVO
2: Cuando pusimos los primeros cajeros automáticos en nuestra red bancaria, adentro operaban enanos.
EJECUTIVO
1:
¡No diga!
EJECUTIVO
2:
Efectivamente. Contratamos enanos brasileros.
EJECUTIVO
1:
¿Y por qué brasileros?
EJECUTIVO
2:
No sé, decían que se adaptaban mejor al calor. Estuvieron poco tiempo, los
reemplazamos por microchips.
APAGÓN
ESCENA 4
(La
situación ha escalado. El EJECUTIVO 1 se ha quitado los pantalones y los
ha doblado cuidadosamente. Ahora se pone espalda con espalda con el EJECUTIVO
2. El EJECUTIVO 2 se inclina y carga al EJECUTIVO 1 sobre su
espalda, sosteniéndolo, mientras el primero intenta orinar hacia atrás
apuntando a su mingitorio).
EJECUTIVO
1: Sostenga con fuerza. ¡Así! ¡No mueva!
EJECUTIVO
2: ¡El “bombero loco”! ¡Excelente! Recuerdo el entusiasmo cuando la vi
por primera vez.
EJECUTIVO
1:
¿Dónde?
EJECUTIVO
2:
Honolulu.
EJECUTIVO
1:
Una vez emitido el chorro, alternando intermitentemente en ambos bordes, la
superficie enlosada produce una serie de corrientes contrapuestas logrando el
gracioso efecto “regadera cálida”, también llamado “geiser”.
(Se
detienen. El EJECUTIVO 2 se saca también el pantalón e invierten la
posición: ahora el EJECUTIVO 1 carga al EJECUTIVO 2).
EJECUTIVO
2: Permítame a mí. ¿Puedo compartir una impresión? ¿A qué sus momentos más
intensos los pasa en los mingitorios?
EJECUTIVO
1:
Se equivoca.
EJECUTIVO
2:
Reflexione: usted, yo, aquí, ahora. Un instante único e irrepetible.
EJECUTIVO
1:
Le repito, se equivoca.
EJECUTIVO
2:
(Exaltado) ¡Hombre, la vida fluye! Cada chorro sale de nuestra uretra,
saltarín, lleno de vida, describe su alegre parábola para fenecer al instante.
EJECUTIVO
1:
(Afectado) N-no hable así.
EJECUTIVO
2:
Hacemos una figura perfecta por primera y única vez, y nos lanzamos a la conquista de la siguiente.
EJECUTIVO
1:
Por favor…
EJECUTIVO
2:
Ninguna bolita de naftalina se baña dos veces en la misma orina.
EJECUTIVO
1:
(Explotando) ¡BASTA!
EJECUTIVO
2:
(Tambaleándose sobre la espalda del otro) Bueno, no se ponga así o nos
vamos a caer.
EJECUTIVO
1:
¡La fluidez con la que usted se llena la boca es pura mierda! ¡Si
hay algo que necesita el ser humano son cables a tierra, poder fijar
sus experiencias ante la incertidumbre a la que nos tiene condenados este mundo
espantoso! (Comienza a llorar de forma desconsolada).
EJECUTIVO
2:
Hombre, perdone, no sabía...
EJECUTIVO
1:
Todo lo que transcurre me angustia. Mi padre era piloto de
pruebas McLaren; cuando lo necesité, nunca se detuvo.
(El
EJECUTIVO 1 saca un revólver de su maletín, se lo lleva a la sien y
gatilla varias veces. El arma falla).
EJECUTIVO
2: (Se baja rápidamente, asustado, y le quita el arma)
¿Qué hace, hombre?
EJECUTIVO
1: ¡No le interesa! ¡Déjeme!
EJECUTIVO
2: ¡Sí que me interesa! Usted tiene familia, una posición, viaja en clase
business... ¿Qué va a ganar?
EJECUTIVO
1: Un tiempo eterno de quietud. En mi testamento voy a ordenar que me
embalsamen.
APAGÓN
ESCENA 5
(Ambos
ejecutivos están ahora acostados en el piso. El EJECUTIVO 1 está
realizando una nueva figura desde el suelo).
EJECUTIVO
1: Discúlpeme.
EJECUTIVO
2: ¡Le repito, no se preocupe!
EJECUTIVO
1: Me ha salvado la vida. Vea, me gustaría tener una atención con usted.
EJECUTIVO
2: (Atónito) ¿Qué hace?
EJECUTIVO
1: Es que necesito agradecerle. Es una creación mía: se la regalo.
EJECUTIVO
2: (Reconociendo la técnica) ¿“El camión hidrante”?
¿U-usted está haciendo “El camión hidrante”?
EJECUTIVO
1: Efectivamente, “El camión hidrante”. ¿Oiga, pero usted cómo la conoce?
EJECUTIVO
2: (En shock) “El camión hidrante”... Hace tres años que
vengo perfeccionándola, repasándola, puliéndole cada detalle... ¡Mi mejor, mi
única creación!
EJECUTIVO
1: ¿Cómo su creación? ¡Usted está loco! Tiro a distancia e intermitencia
combinados con chorro combado y compacto...
EJECUTIVO
2: ...logran una especie de remolino ambarino llamado “chaparrón
concéntrico” o “aguas danzantes”. ¡ES MÍA, ESCUCHE BIEN: MÍA! (Se abalanza
sobre él) ¡Y LE INTIMO, LE ORDENO QUE DEJE INMEDIATAMENTE DE HACERLA!
EJECUTIVO
1:
¡SALGA, TRASTORNADO! ¡LA VOY A HACER TODO LO QUE QUIERA!
(Comienzan
a luchar en el suelo, forcejeando mientras intentan mantener el flujo de la
figura y arruinar la del oponente).
EJECUTIVO
2: ¡PLAGIARIO, DELINCUENTE COMÚN!
EJECUTIVO
1: ¡CÁLLESE: COPISTA, INVERTIDO!
EJECUTIVO
2: ¡NUEVO RICO! ¡ME VOY A PRESENTAR EN LA FEDERACIÓN Y HARÉ QUE LO
EXPULSEN!
(Se
golpean, caen, ruedan por el suelo del baño).
EJECUTIVO
1: ¡PEDAZO DE BASURA!
EJECUTIVO
2: ¡SORETE!
LOCUTOR
(V.O.): Repito, último llamado, vuelo número 405 con
destino a Singapur, favor de abordar por sala de embarque número 2.
(El
EJECUTIVO 2 se detiene en seco y se incorpora de un salto).
EJECUTIVO
2: Ese es el mío. Me tengo que ir, disculpe.
EJECUTIVO
1: Pero…
(El
EJECUTIVO 2 recoge su pantalón del suelo con urgencia, alza el maletín,
saca una tarjeta personal y se la extiende al EJECUTIVO 1 que sigue en
el suelo).
EJECUTIVO
2: No deje de llamarme. Un gusto conocerlo.
(El
EJECUTIVO 1 lo mira desorientado. El EJECUTIVO 2 sale rápidamente
de escena).
APAGÓN
FINAL