LA FAMILIA DE "EL PATAS".
(Sátira VINTAGE en la Narvarte)
Personajes:
EVA: Bruja de Catemaco disfrazada de ama de casa. Está embarazada de gemelos "diabólicos".
CAPITÁN ADÁN POLO: Un policía que vive en un estado de pánico perpetuo.
EL GENERAL MACANA (El Jefe): El "Amo de la Ciudad". Corrupto, facho y con delirios de divinidad.
DOÑA LUCÍA (La Suegra/La mujer de El Patas): Bruja mayor. No le teme a nada; tiene pasiones culpables.
EL PATAS: El marido ausente de Lucía (el Mero Mero).
ESCENA 1: LA CUOTA NO SALE
(Sala Comedor de la Narvarte. La mesa está cubierta con una montaña de billetes arrugados, sucios, manchados de grasa y olor a tacos de canasta. POLO los cuenta con desesperación, humedeciéndose el dedo en la lengua cada dos segundos).
POLO: Ochenta y cinco... noventa... ¡Maldita sea! Estos billetes huelen a pura garnacha y a aceite de patrulla vieja. Dile a tu madre que deje de quemar ese copal, que no me deja concentrarme. Si no le completo el fajo al General hoy, me va a poner a vigilar la alcantarilla más honda del barrio.
EVA: (Entra con un manojo de pirul y un vaso de agua bendita). Ni te esfuerces, Polo. Ese dinero está salado. Los sobornos los huelo desde la cocina. Esos billetes tienen una vibra... huelen tanto a mordidas de burro que ni con cloro se les quita. Mejor cuídate, que el huevo que te pasé ayer salió con tres ojos. El General Macana te va a querer comer... Yo le voy a preparar un hechizo de vista gorda.
ESCENA 2: LA ENTRADA DEL "OMNIPOTENTE"
(Se escuchan frenazos de patrullas afuera. Entra el GENERAL MACANA, con su uniforme lleno de medallas de kermés y lentes oscuros de aviador. Mira el dinero en la mesa con un asco fingido).
GENERAL MACANA: ¡Pero Capitán Polo! Adancito, querido, ay, Adancito! ¿Qué es esta miseria? Te di el señorío sobre las principales avenidas, te entregué las llaves de la ciudad para que fueras un tiburón, ¡y me sales con estos billetes que parece que los usaron para envolver tamales! Yo te saqué del lodo, ADÁN Polo. Te hice Capitán a mi imagen y semejanza.
POLO: ¡Mi General! Es que la crisis... Los mapaches, las ratas... y la gente ya esconde el dinero hasta en los calcetines, ya no quieren cooperar para la causa...
GENERAL MACANA: (Ignorándolo, se acerca a Eva con una arrogancia pesada). Y tú, Eva... sumisa y calladita te ves más bonita. No me mires con esos ojos que me quieren convertir en sapo. Tu marido me debe la vida, lo sabes... y tú me debes respeto. Gracias a mi son lo que son. Yo les di donde vivir sus miserables vidas. Esta casa es mía, pero se las preste no sin pedir nada a cambio... Me deben favores, cierto... Y no los desalojo, porque no quiero que piensen que soy un jefe cruel. Pero no me tienten... ¿Qué hay de comer? Espero que no sean esas porquerías de hierbas y cactus que se come tu madre.
ESCENA 3: EL DUELO DE TITANES (ODIO A PRIMERA VISTA)
(Entra DOÑA LUCÍA, barriendo el aire con una escoba de mijo y escupiendo un buche de aguardiente para "limpiar" el lugar. Se topa de frente con el General).
LUCÍA: ¡Fuchi! Huele a azufre de oficina y a botas mal boleadas. ¡Quítate de mi camino, gendarme de opereta, que voy a limpiar la podredumbre que trajiste pegada a las suelas!
GENERAL MACANA: (Rojo de ira). ¿Pero qué le pasa a esta vieja chancluda? ADÁN, ¡Polo! ¡Arréstala! ¡Llévatela al "pocito" por desacato a la autoridad divina! ¡Es una orden!
LUCÍA: ¡Arréstame ésta, generalito de chocolate! (Le da un manotazo que le vuela los lentes). ¡Tú aquí no mandas! ¡Aquí manda el Patas, el maximo señor, el alto y magnífico espíritu de Catemaco y la que trae las enaguas bien puestas soy yo, su esposa!
GENERAL MACANA: (Le sujeta las manos con fuerza, forcejean intensamente). ¡Nadie toca al General! El GENERAL MACANA merece respeto. ¡Usted es una Mala Bruja del Tepozteco chico, hazmerreir de las chamanas! ¡Le voy a clausurar el tercer ojo de un macanazo!
(Empieza una pelea campal. Lucía le jala las orejas, el General intenta aplicarle una llave de lucha libre. Se tiran de los pelos, se insultan con una creatividad barroca con los albures más pintorescos. ADÁN POLO y EVA intentan separarlos, pero terminan rebotando entre los dos).
ADÁN POLO: ¡Mi General, suelte el rebozo de mi suegra! Puede ser peligroso. ¡Eva, controla a tu madre que le está jalando los calzones a mi jefe!
EVA: ¡Mamá, no le piques... los ojos! ¡Señor General, sueltele el pelo, no sea maricon, pelee como hombre!
(En medio del forcejeo, Lucía le da un bofetón que suena en toda la cuadra. El General se queda quieto, respirando agitado, con la marca de los cinco dedos roja en la mejilla. Mira a Lucía fijamente a los ojos. El odio empieza a transformarse en algo más espeso).
ESCENA 4: EL DESLUMBRAMIENTO
GENERAL MACANA: (Con la voz quebrada por una extraña y repentina atracción). Caramba... qué mano tan firme tiene usted, Doña Lucía. Nadie me había pegado con tanta convicción desde que mi sargento me entrenó en el Colegio Militar. Tiene... el flau.
LUCÍA: (Acomodándose el huipil, jadeando de la emoción del combate). Y usted... para ser un corrupto y un "poco hombre", tiene un agarre de bulldog que no está nada mal... anciano torpe. Se ve que todavía tiene fuerza en la osamenta.
GENERAL MACANA: Es usted una Bruja fascinante... me ha dejado el pómulo hinchado y el corazón acelerado. Siento que me hizo un hechizo de amarre sin usar ni una sola vela. Me gusta su... resistencia civil.
LUCÍA: Es que usted, General, tiene cara de que le gusta que lo traten con rigor. Y yo tengo maestría en eso. Me gusta su arrogancia... me recuerda a mi marido, pero con más medallas y menos cerebro. Me ha caído usted en gracia, fíjese.
POLO: (A Eva, susurrando aterrado). AMOR... ¿viste eso? Ya no se están pegando... se están haciendo ojitos de borrego a medio morir. ¡Qué asquito me dan!
EVA: (Abrazando a Polo). Es el poderde la chancla y el latigo, Adán. Yo la he visto dominar así al mismisimo Patas, mi señir padre. Bueno. Al final, estos dos son tal para cual. Quédate tranquilo, que mientras ellos se entretienen con su romance nadie nos va a sacar de nuestro paraiso de interés social. Juntáremos del dinero de las mordidas y compraremos nuestro terrenito. Ya fincaremos para mis pequeños diablitos que ya están pateando... Caín y Abel sienten que viene el cambio de guardia en la familia.
POLO: Caín y Abel... que nombres tan feos.
EVA: Feas son las patadas que dan... Sobre todo uno de ellos es muy agresivo. Será el Caín, será el Abel?
POLO: Sepa, puede ser cualquiera de los dos. Pero no te apures, yo creo que se van a llevar bien, vomo dos amorosos hermanitos.
ESCENA 5: EL TELEGRAMA DEL "PATAS"
(De pronto, las luces de la sala parpadean. Se escucha un silbido diabólico y un sobre amarillo aparece de la nada, flotando mágicamente sobre la montaña de dinero sucio. Polo lo abre con manos temblorosas).
POLO: ¡Es un telegrama! ¡Es del Patas! ¡Viene desde el más allá!
LUCÍA: ¡Ese desgraciado! Seguramente quiere que le mande sus calzones limpios al inframundo. Lee, Polo, no te quedes ahí como estatua de sal.
POLO: (Leyendo en voz alta):
"QUERIDA LUCÍA: NO ME ESPERES A CENAR. EL GENERAL MACANA TIENE UNA ESPOSA VEDETTE QUE ES UN AUTÉNTICO MANJAR DIVINO. ESTAMOS EN EL CAPRI CELEBRANDO LA VIDA Y LAS BURBUJAS.
GENERAL MACANA: SU ESPOSA THELMA BIYÚ ES REALMENTE ENCANTADORA. SE BAÑA EN UNA COPA GIGANTE DE CHAMPAGNE Y NO DEJA NADA A LA IMAGINACIÓN... AH... Y ME DIJO QUE EL INFIERNO LE GUSTA MÁS QUE LA MUGROSA POLICÍA PORQUE AQUÍ NO HAY QUE ENTREGAR CUOTAS, SOLO ALMAS. CHAUCITO. ATTE: EL PATAS."
(Silencio total. El General Macana mira el dinero sucio, luego mira a Lucía, que le sonríe con malicia).
GENERAL MACANA: Bueno... parece que oficialmente estoy soltero. ¿Doña Lucía, le gustan los hombres con uniforme, poder absoluto y tendencia al autoritarismo?
LUCÍA: Si me dejas darte de latigazos que ya vi que bien que te gusta el rigor... Ah y quiero que nos compartas de los millones te robaste este sexenio... Entonces puede que hagamos negocio, Generalito. Ándale, saca el pecho, que hoy te toca limpia. Ándele, póngase flojito que si no le llamo al Patas.... No quiere que se lo lleve al inframundo antes de tiempo, qué no?
EVA: (Riendo y empujando a Polo). ¡Adán, no te preocupes por dinero! Ya viviremos próximamente en un verdadero paraíso... por lo pronto... ¡Hoy el General invita la cena en los tacos de la esquina!
GENERAL MACANA: ¡A las flautas de la Narvarte! ¡Y que las pague la caja chica de la policía! ¡Vámonos, Bruja mía!
TELÓN