lunes, diciembre 08, 2014

PAGAR Y NO PAGAR. LOPE DE RUEDA.

 

               

PAGAR Y NO PAGAR

 

de Lope de Rueda





Lope de Rueda y la Génesis del Espacio Lúdico: Un Análisis de Pagar y no pagar


El teatro de Lope de Rueda representa el eslabón fundamental entre las formas medievales y la consolidación de la Comedia Nueva. En sus pasos, la eficacia dramática no reside en la complejidad de la trama, sino en la convención espacial y la tipología de sus personajes, herederos directos de la tradición italiana.


La Contracción del Tiempo y el Espacio

Uno de los rasgos más fascinantes de su dramaturgia es la anulación de la distancia física. En la poética de Rueda, el espacio no es geográfico, sino puramente escénico. Los personajes habitan un presente continuo donde la invocación es presencia: el hidalgo llama y el criado comparece de inmediato, eliminando cualquier transición realista. Esta inmediatez —que hoy llamaríamos elipsis radical— responde a la necesidad de un teatro itinerante que debía sostener la atención del público en plazas y corrales mediante un ritmo vertiginoso.


Tipología: De la Commedia dell’arte al Tipo Español


La arquitectura de sus personajes se apoya en los arquetipos de la Commedia dell’arte, pero tamizados por la realidad social de la España del siglo XVI:


  • El Simple (Cebadón): Evolución del zanni, cuya función es la distorsión del mensaje y la ruptura de la lógica.

  • El Hidalgo (Brezano): El tipo social de la honra precaria, puente entre el caballero medieval y el futuro galán de capa y espada.

  • El Ladrón (Samadel): Reflejo del pícaro, cuya agilidad mental supera siempre a la fuerza física.


El Recurso de la Alteridad Lingüística

El clímax de Pagar y no pagar ofrece un valioso testimonio de la polifonía lingüística de la época. Para eludir la justicia o el reclamo, el personaje recurre a la "lengua de otros", una estratagema que Rueda utiliza para generar extrañamiento y comicidad:


  1. "¡La gran bagasa qui us parí!": Uso del valenciano/catalán como recurso de invectiva, dotando a la escena de un matiz geográfico que sugiere la movilidad de los bajos fondos.

  2. "Iuta drame a roquido dotos los durbeles": Incursión en la germanía (jerga de delincuentes). Aquí, durbeles (dinero) y roquido (gastado/consumido) funcionan como un código secreto que excluye al hidalgo y al simple de la comprensión de la realidad.

  3. "¡No he fet yo tan gran llegea!": Retorno al romance oriental para negar la "fealdad" o maldad del acto, cerrando un círculo donde el lenguaje es, a la vez, máscara y refugio.



PAGAR Y NO PAGAR

 

de Lope de Rueda

             

Paso muy gracioso, en el cual se introducen las personas siguientes,



BREZANO, hidalgo.

CEBADÓN, simple.

SAMADEL, ladrón.   

 

 

BREZANO

Ora, ¿no es cosa extraña que a un hidalgo como yo se le haya hecho semejante afrenta y agravio cual éste? Y es que un casero d'esta mi casa en que vivo, sobre cierto alquiler que le quedé a deber, me ha enviado a emplazar docientas veces. Yo quiero y tengo determinado de llamar a Cebadón, mi criado, y dalle los dineros para que se los lleve. ¡Hola, Cebadón, sal acá!

 

CEBADÓN

¡Señor, ah, señor! ¿Llama vuesa merced?

 

BREZANO

Sí, señor, yo llamo.

 

CEBADÓN

Luego vi que me llamaba.


BREZANO

¿En qué vio que le llamaba?

 

CEBADÓN

¿Diz que en qué? En nombrarme por mi nombre.

 

BREZANO

Ora, ven acá; ¿conosces...?

 

CEBADÓN

Sí, señor, ya conuezco.

 

BREZANO

¿Qué conosces?

 

CEBADÓN

Esotro..., él..., aquéste..., el que dijo vuesa merced.

 

BREZANO

¿Qué dije?

 

CEBADÓN

Ya no se m'acuerda.

 

BREZANO

Dejémonos de burlas. Dime si conosces ad aquel casero d'esta mi casa en que vivo.

 

CEBADÓN

Sí, señor; muy bien lo conuesco.

 

BREZANO

¿Dónde vive?

 

CEBADÓN

Acullá en su casa.

 

BREZANO

¿Dónde está su casa?


CEBADÓN

Mire vuesa merced: eche por esta calle drecha y torne por esotra a mano izquierda y junto la casa, empar de la casa, al otra casa más arriba está un poyo a la puerta.

 

BREZANO

No m'entiendes, asno; no te digo sino si conosces al casero de mi casa.

 

CEBADÓN

Que sí, señor, muy rebién.


BREZANO

¿Dónde mora?


CEBADÓN

Mire vuesa merced: váyase derecho a la iglesia y éntrese por ella, y salga por la puerta de la iglesia y dé una vuelta al derredor de la iglesia, y deje la iglesia y tome una callejuela junto a la callejuela empar de la callejuela, la otra callejuela más arriba.

 

BREZANO

Bien sé que sabes allá...

 

CEBADÓN

Sí, señor, demasiadamente sé.

 

BREZANO

¡Sus!, toma estos quince reales y llévaselos; y dile que digo yo que lo ha hecho ruinmente en enviarme a emplazar tantas veces, y que digo yo que me haga merced de no hacello tan mal comigo. Y mira que al que se los has de dar ha de tener un parche en el ojo y una pierna arrastrando; y primero que se los des, te ha de dar una carta de pago.

 

CEBADÓN

¿Que, primero que le dé yo los dineros, le tengo de dar una carta de pago?

 

BREZANO

Que no, asno: él a ti.

 

CEBADÓN

Ya, ya, él a mí. Yo lo haré muy requísimamente.

 

Entra el ladrón.

 

SAMADEL

Según soy informado, por aquí ha de venir un mozo con unos dineros que los ha de dar a un mercader. Yo le tengo de hacer encreyente que soy el mercadante, y cogelle los dineros, que bien creo que serán buenos para alguna quinolilla. Tata, quiero disimular, que helo aquí do viene.

 

BREZANO

Mira que lo sepas hacer, diablo.

 

CEBADÓN

Que yo lo sabré hacer, válame Dios.

 

SAMADEL

Hola, hermano. ¡Es hora que traigáis esos dineros!

 

CEBADÓN

¿Es vuesa merced el que los ha de recebir?

 

SAMADEL

¡Y aun el que los había de tener en la bolsa!

 

CEBADÓN

Pues, señor, díjome mi amo que le diese a vuesa merced y tomase vuesa merced quince reales.

 

SAMADEL

Sí, quince han de ser; dad acá.

 

CEBADÓN

Tome. ¡Aguarde vuesa merced!

 

SAMADEL

¿Qué tengo de aguardar?

 

CEBADÓN

¿Diz que qué? Las insinias.

 

SAMADEL

¿Qué insinias?

 

CEBADÓN

Dijo mi amo que había de tener vuesa merced un parche en el ojo y traer una pierna arrastrando.

 

SAMADEL

Así pues, si no es más d'eso, catá aquí el parche.

 

CEBADÓN

Ávese d'ahí. ¿Diz qu'eso es parche?

 

SAMADEL

Digo que sí es.


CEBADÓN

Digo que no es.

 

SAMADEL

Digo que lo es, aunque os pese.     

 

CEBADÓN

No quiero pesar, señor. Séalo a mandado de vuesa merced: parche es, válame Dios; son como traía vuesa merced abajado el sombrerillo, no había visto el parche.

 

SAMADEL

Ora, ¡sus!, dad acá los dineros.

 

CEBADÓN

Tome vuesa merced.

 

SAMADEL

Echá.


CEBADÓN

Aguarde.

 

SAMADEL

¿Qué tengo de aguardar?

 

CEBADÓN

La pierna arrastrando, 

¿qué's d'ella?                                                             

 

SAMADEL

¿La pierna? Vesla aquí.

 

CEBADÓN

Tome vuesa merced los dineros.

 

SAMADEL

Vengan.

 

CEBADÓN

Aguarde.

SAMADEL

¡Oh, pecador de mí! ¿Qué quies que aguarde?

 

CEBADÓN

¿Qué tengo de aguardar? La carta de pago.

 

SAMADEL

Pues vesla aquí. Toma, bobo, qu'en verdad veinte años ha qu'está escrita, y decilde a vuestro amo que digo yo qu'es un grandísimo bellaco.

 

CEBADÓN

¿Que le diga yo a mi amo que vuesa merced es un grandísimo bellaco?

 

SAMADEL

Que no, sino que yo se lo digo a él y que lo ha hecho ruinmente.

 

CEBADÓN

¡Ta, ta! Eso de ruin le había de decir yo a vuesa merced, que mi amo me dijo que se lo dijese. Téngalo por recebido.

 

SAMADEL

Bien está. Vete con Dios.

 

CEBADÓN

Vaya vuesa merced. Ofrézcole al diabro el parche que lleva, que miedo tengo que no me haya engañado.

 

 

BREZANO

¡Hola, Cebadón! ¿Traes recado?

 

CEBADÓN

Sí, señor; ya traigo todo recado y la carta de pago y todo negocio viene.

 

BREZANO

¿Mirástele bien? ¿Viste si tenía parche?

 

CEBADÓN

Sí, señor; un parchazo tenía tan grande como mi bonete.

 

BREZANO

¿Vístelo tú?     

 

CEBADÓN

No, señor, mas él dijo que lo traía.

 

BREZANO

¿Pues así habías de fiar de su palabra?

 

CEBADÓN

Sí, señor, sé que no había de infernar ell'otro su alma a truque de un parche ni de quince reales.

 

BREZANO

Ora, ¡sus!, que tú traerás algún buen recado... Y dime, ¿traía la pierna arrastrando?

 

CEBADÓN

Sí, señor; luego que le di los dineros arrastró ansina la pierna; mas luego que se fue, iba más drecho que un pino.

 

BREZANO

Baste; veamos la carta.

 

CEBADÓN

Tome, señor.

 

BREZANO

“Señor hermano...”

 

CEBADÓN

¿Dice ahí “señor hermano”?


BREZANO

Sí que dice “señor hermano”.

 

CEBADÓN

Debe ser hermano del que recibió los dineros.


BREZANO

Ansí debe de ser. “Las libras de azafrán...”                                                             

 

CEBADÓN

¿Ahí dice “libras de azafrán”?

 

BREZANO

Sí, aquí ansina dice.

 

CEBADÓN

¿”Las libras de azafrán”? Sé que yo no he traído a vuesa merced azafrán.

 

BREZANO

A mí, no.

CEBADÓN

¿Pues cómo viene el papel enzafranado?

 

BREZANO¿Tú no ves que te ha engañado, que, por darte carta de pago, te ha dado carta mensajera?

 

CEBADÓN

¿Carta o qué?

 

BREZANO

Carta mensajera.

 

CEBADÓN

Pardiez, si eso es verdad, que la ha hecho muy bellaquísimamente.

 

BREZANO

¿Qué remedio, señor?

 

CEBADÓN

Yo diré a vuesa merced qué remedio; que tomemos sendos palos y que vamos callibajo, vuesa merced primero, yo tras d'él; y si a dicha l'encontramos, cobraremos nuestros dineros; cuando no, servirme ha de criado estuences.

 

BREZANO

¿Qué's servirte de criado?

 

CEBADÓN

¿Qué, señor? Que yo's compezaré a bravear con él, cómo lo hizo de ruin hombre de llevarse los dineros sin parche, ni pierna arrastrando; y, en esto, vuesa merced descargará con la paliza.

 

BREZANO

Pues, ¡sus!, vamos.

 

CEBADÓN

Vamos.

(Vuelve el ladrón.)

 

SAMADEL

Bien dicen que lo bien ganado se pierde, y lo malo, él y su amo. Esto dígolo porque aquellos dineros que tomé al simple mozo, los medios se fueron en un resto y los otros se quedaron en un bodegón. Dícenme que van en busca mía; no tengo otro remedio sino diferenciar la lengua.

 

BREZANO

Haz que le conozcas bien.

 

CEBADÓN

Pierda cuidado vuesa merced, que yo le conosceré rebién. Véngase poco a poco tras mí.

 

BREZANO

Anda.

 

CEBADÓN

¡Señor, señor!

 

BREZANO

¿Qué?

 

CEBADÓN

Caza tenemos: el del sombrerito es.

 

BREZANO

Cata que sea él.

 

CEBADÓN

Que sí, señor: éste me tomó los dineros.

 

BREZANO

¡Sus! Háblale.

 

CEBADÓN

¡Hombre de bien!

 

SAMADEL

¡La gran bagasa qui us parí!

 

CEBADÓN

No habla cristianamente, señor.

 

BREZANO

Sepamos, pues, en qué lengua habla.

 

SAMADEL

Iuta drame a roquido dotos los durbeles.

 

BREZANO

¿Qué dijo?

 

CEBADÓN

Que se los comió de pasteles.

 

SAMADEL

¡No he fet yo tan gran llegea!


BREZANO

¿Qué's lo que dice?

 

CEBADÓN

Qu'él los pagará aunque se pea.

 

SAMADEL

¿Qué he de pagar?

 

CEBADÓN

Los dineros que me quesistes hurtar.

 

SAMADEL

Tomá una higa para vos, don villano.

 

CEBADÓN

Pero tomad vos esto, don ladrón tacaño.

 

BREZANO

¡Eso sí! ¡Dale!


CEBADÓN

¡Aguardá! ¡Aguardá!

 

 

 

FIN DEL PASO

 

EL CONVIDADO. LOPE DE RUEDA.



EL CONVIDADO
Paso muy gracioso, en el cual se introducen las personas siguientes, compuesto por Lope
de Rueda
CAMINANTE.
LICENCIADO JÁQUIMA.
BACHILLER BRAZUELOS.
CAMINANTEUno de los grandísimos trabajos que el hombre puede recebir en esta miserable vida es el caminar; y el superlativo, faltalle los dineros. Dígolo esto porque se me ha ofrescido un cierto
negocio en esta ciudad, y en el camino, por las muchas aguas, me han faltado los reales. No
tengo otro remedio sino éste: que soy informado que vive en este pueblo un licenciado de mi
tierra, ver, con una carta que le traigo, si puedo ser favorescido. Ésta debe de ser la posada;
llamar quiero. ¿Quién est'acá?
BACHILLER
¿Quién llama? ¿Quién est'ahí?
CAMINANTES
i está, salga vuesa merced acá fuera.
BACHILLER
¿Qué's lo que manda?
CAMINANTE
¿Sabráme dar vuesa merced razón de un señor licenciado?
BACHILLER
No, señor.
CAMINANTE
Pues déjeme decir: él es hombre bajo, cargado de espaldas, barbinegro, natural de Burbáguena.
BACHILLER
No le conozco. Diga cómo se llama.
CAMINANTE
Señor, allá se llamaba el Licenciado Cabestro.
BACHILLER
Señor, en mi posada está uno que se hace nombrar el Licenciado Jáquima.
CAMINANTE
Señor, ése debe de ser, porque de cabestro a Jáquima harto parentesco me paresce que hay.
Llámele.
BACHILLER
Soy contento. ¡Ah, señor Licenciasno Jáquima!
LICENCIADO
¿Llama vuesa merced, señor Bachiller Brazuelos?
BACHILLER
Sí, señor; salga vuesa merced acá fuera.LICENCIADO
Suplícole, señor, que me tenga por excusado, que ando metido en la fragancia del estudio y estoy
en aquello que dice: sicut adversus tempore, et quia bonus tempus est non ponitur illo.
BACHILLER
Salga, señor, qu'está aquí un señor de su tierra.
LICENCIADO
¡Oh, válame Dios! Señor Bachiller, ¿ha visto vuesa merced mi bonete?
BACHILLER
Ahí quedó, super Plinio.
LICENCIADO
Señor Bachiller, y mis plantufos de chamelote sin aguas, ¿halos visto?
BACHILLER
Perequillo los llevó a echar unas suelas y capilladas, porque estaban mal tratadillos.
LICENCIADO
Señor Bachiller, mi manteo, ¿hale visto?
BACHILLER
Ahí le teníamos encima de la cama esta noche, en lugar de manta.
LICENCIADO
Ya lo he hallado. ¿Qué's lo que manda vuesa merced?
BACHILLER
¿Agora sale con todo eso a cabo de dos horas que l'estoy llamando? Aqueste señor le busca, que
dice qu'es de su tierra.
LICENCIADO
¿De mi tierra? Sí será, pues él lo dice.
CAMINANTE
¿No me conosce vuesa merced, señor Licenciado?
LICENCIADO
No le conozco en verdad, si no es para serville.
CAMINANTE
¿No conosce vuesa merced a un Juanitico Gómez, hijo de Pero Gómez, que íbamos juntos a la
escuela y hecimos aquella farsa de los Gigantillos?LICENCIADO
Ansí, ansí... ¿es vuesa merced hijo de un tripero?
CAMINANTE
Que no, señor. ¿No se le acuerda a vuesa merced que mi madre y la suya vendían rábanos y coles
allá en el arrabal de Sanctiago?
LICENCIADO
¿Rábanos y coles? Rasos y colchones quiso decir vuesa merced.
CAMINANTE
Sea lo que mandare. Mas, ¿a fe que no me conosce?
LICENCIADO
Ya, ya caigo en la cuenta. ¿No es vuesa merced el mochacho que hizo la moceta, aquel
bellaquillo, aquel de las calcillas coloradas?
CAMINANTE
Sí, señor, yo soy ése.
LICENCIADO
¡Oh, señor Joan Gómez! Señor Bachiller, una silla. Perequillo, rapaz, una silla.
CAMINANTE
Que no's de menester, señor.
LICENCIADO
¡Oh, señor Joan Gómez, abráceme! ¿Y diole alguna cosa que me trujese mi madre?
CAMINANTE
Sí, señor.
LICENCIADO
Tórneme a abrazar, señor Joan Gómez. ¿Qué's lo que le dio? ¿Es cosa de importancia?
CAMINANTE
¡Y pues no!
LICENCIADO
¡Oh, señor Joan Gómez! Él sea muy bien venido. Amuestre lo qu'es.
CAMINANTE
Es, señor, una carta que me rogó que le trujese.
LICENCIADO
¿Carta, señor? ¿Y diole algunos dineros la señora mi madre?
CAMINANTE
No, señor.
LICENCIADO
Pues, ¿para qué quería yo carta sin dineros? Agora, señor Joan Gómez, hágame tan señalada
merced de venirse a comer con nosotros.
CAMINANTE
Señor, beso las manos de vuesa mercé; en la posada lo dejo aparejado.
LICENCIADO
Hágame este placer.
CAMINANTE
Señor, por no ser importuno, yo haré su mandamiento y, de camino, me traeré la carta, que dejé
encomendada al mesonero.
LICENCIADO
Pues vaya.
CAMINANTE
Beso sus manos.
LICENCIADO
¿Qué le paresce, señor Bachiller Brazuelos, d'este nuestro convidado?
BACHILLER
Muy bien, señor.
LICENCIADO
A mí, no señor, sino muy mal.
BACHILLER
¿Por qué, señor?
LICENCIADO
Porque yo, para convidalle, ni tengo blanca, ni bocado de pan, ni cosa, ofrézcola a Dios, que de
comer sea. Y, por tanto, querría suplicar a vuesa merced que vuesa merced me hiciese merced de
me hacer merced, pues estas mercedes se juntan con esotras mercedes que vuesa merced suele
hacer, me hiciese merced de prestarme dos reales.
BACHILLER
¿Dos reales, señor Licenciado? ¿Saca burla del tiempo? Sabe vuesa merced que traigo este
andrajo en la cabeza por estar mi bonete empeñado por seis dineros de vino en la taberna, y
¿pídeme dos reales?
LICENCIADO
¿Pues no me haría vuesa merced una merced de pensar una burla en que se fuese este convidado
con todos los diablos?
BACHILLER
¿Burla dice? Déjeme a mí el cargo, que yo le haré una que vaya diciendo que vuesa merced es
muy honrado y muy cabido con todos.
LICENCIADO
Así..., ¿de qué manera lo hará vuesa merced?
BACHILLER
Mire vuesa merced: él ha de venir agora a comer; vuesa merced se meterá debajo d'esta manta.
Y, en venir, luego preguntará: “¿Qué's del señor Licenciado?” Yo le diré: “El señor Arzobispo le
ha enviado a publicar ciertas buldas, que fue negocio de presto, que no se pudo hacer otra cosa.”
LICENCIADO
¡Oh, cómo dice bien vuesa merced! Pues, mire, que pienso qu'es el que llama.
CAMINANTE
¡Ah de casa!
BACHILLER
¡Sí, él es, métase de presto!
LICENCIADO
Mire que me cobije bien, que no me vea.
CAMINANTE
¡Ah de casa!
BACHILLER
¿Quién est'ahí? ¿Quién llama?
CAMINANTE
¿Está en casa el señor Licenciado?
BACHILLER
¿A quién busca?
CAMINANTE
Al señor Licenciado Jáquima.
BACHILLER
¿A comer pienso que verná vuesa merced?
CAMINANTE
No vengo, por cierto, señor.
BACHILLER
¡Picadillo debe de traer el molino!
CAMINANTE
No traigo, en verdad.
BACHILLER
No lo niegue vuesa merced, que para decir que viene a comer ¿es de menester tantas retólicas?
CAMINANTE
Verdad es que venía a comer, qu'el señor Licenciado me había convidado.
BACHILLER
Pues certifícole que tiene vuesa merced muy mal recado d'esta vez, porque en casa no hay blanca
ni bocado de pan para convidalle.
CAMINANTE
Pues no creo yo qu'el señor Licenciado sacara burla de mí.
BACHILLER
¿Que no me cree vuesa merced? Pues sepa que, de puro corrido, está puesto debajo aquella
manta.
CAMINANTE
No lo creo, si con mis ojos no lo viese.
BACHILLER
¿Que no? Pues mire vuesa merced cuán contrito está arrodillado.
CAMINANTE
¡Jesús, Jesús! Señor Licenciado, ¿para mí era de menester tantos negocios?
LICENCIADO
Juro a diez que ha sido muy bellaquísimamente hecho.
BACHILLER
No ha estado sino muy bien.
LICENCIADO
No ha estado sino de muy grandísimos bellacos, que si yo me escondí, vos me lo
mandastes.BACHILLER
No's escondiérades vos.
LICENCIADO
No me lo mandárades vos. Y... agradesceldo al señor de mi tierra, don bachillerejo de no nada.
BACHILLER
¿De no nada? Aguardá.
CAMINANTE
¡Id con todos los diablos! ¡Allá os averiguad vosotros mesmos!
FIN DEL PASO