Megalitos
(FALSA CRONICA DE Stonehenge )
SINOPSIS / SYNOPSIS
"Megalitos, (Crónica de unas famosas piedras)" es una comedia del absurdo que recorre milenios de historia humana a través de la "biografía" de una sola piedra. Todo comienza con un Guardián neandertal cuya única ambición es mantener su megalito seco bajo la lluvia. Sin embargo, su paz se ve interrumpida por una procesión frenética de personajes que intentan adueñarse de la roca: desde agentes inmobiliarios de la Edad de Piedra y mercaderes fenicios, hasta un Poncio Pilatos obsesionado con el orden y un Leonardo da Vinci en busca de la luz perfecta.
A medida que la piedra se llena de grafitis, capas de pintura y pegatinas de turistas, la obra revela una sátira mordaz sobre la propiedad, el progreso y la vanidad humana. El cierre magistral nos enfrenta a la ironía de la ciencia: un arqueólogo moderno que, ignorando la caótica realidad del pasado, decide que el megalito es el vestigio de una civilización mística y superior. Una pieza ágil, visual y profundamente irónica sobre nuestra incapacidad para dejar las cosas tal como las encontramos.
My Poor Megalith
"My Poor Megalith" is an absurdist comedy that spans millennia of human history by following the "biography" of a single stone. It all begins with a Neanderthal Guardian whose only ambition is to keep his megalith dry in the rain. However, his peace is shattered by a frantic procession of characters hell-bent on claiming the rock: from Stone Age real estate agents and Phoenician merchants to a law-and-order-obsessed Pontius Pilate and a Leonardo da Vinci in search of the perfect light.
As the stone becomes covered in graffiti, layers of paint, and tourist stickers, the play reveals a sharp satire on ownership, progress, and human vanity. The masterful conclusion confronts us with the irony of science: a modern archaeologist who, ignoring the chaotic reality of the past, decides that the megalith is the vestige of a mystical and superior civilization. An agile, visual, and deeply ironic piece about our inability to leave well enough alone.
MEGALITOS
(Crónica de unas famosas piedras)
Por Gavarre Benjamin
© INDAUTOR
Cd. De México
© BENJAMÍN GAVARRE SILVA
Contact: bengavarre@gmail.com
gavarreunam@gmail.com
PERSONAJES:
- EL GUARDIÁN: Un Neandertal con una piel de bisonte y una
paciencia milenaria.
- SAPIENS 1 y
2: Una pareja de
"emprendedores" prehistóricos con mentalidad de agentes
inmobiliarios.
- EL FENICIO: Un mercader con túnica y ábaco.
- EL EGIPCIO: Un arquitecto obsesionado con la eternidad y la
simetría.
- PONCIO
PILATOS: Un
funcionario romano cansado y con las manos algo resecas.
- EL MISIONERO: Un fanático medieval con una cruz de madera.
- LEONARDO: Un hombre del Renacimiento con un caballete y
prisa.
- WERTHER: Un joven romántico, pálido y con tendencias
suicidas.
- TURISTAS: Una pareja con cámaras y poco criterio.
- EL
ARQUEÓLOGO: Un hombre
moderno con una brocha y mucha imaginación.
ESCENA ÚNICA
(Escenario vacío excepto por un gran Megalito de
cartón-piedra en el centro. Llueve. El GUARDIÁN neandertal abraza la
piedra con ternura).
GUARDIÁN: (Gruñendo
al cielo) ¡Agua mala! ¡Agua moja! Piedra seca, corazón contento. Piedra
mojada... mala señal. La piedra es lo único que tiene sentido. El bisonte corre
y hay que perseguirlo. El fuego quema y hay que alimentarlo. La mujer habla y
hay que... bueno, hay que escuchar. Pero la piedra... la piedra se queda
quieta. No pide bayas, no se queja del frío. Es la mejor amiga del hombre. Yo
la abrazo. Piedra seca, corazón contento. Piedra mojada... mala señal.
(Entran SAPIENS 1 y 2. Visten pieles, pero
llevan maletines de mimbre).
SAPIENS 1:
Mira el jardín. Tiene potencial.
SAPIENS 2:
Y el monolito es una joya. Quitamos la piedra, ponemos una piscina infinita, un
bar de jugos de helecho y unas hamacas de tripa de mamut.
GUARDIÁN: (Interponiéndose)
No se va a poder. Soy el encargado. La cuido yo. El jefe dijo: "Si
megalito se daña, tú te vas cueva de leones".
SAPIENS 1: (Le
hace una seña a Sapiens 2) Cariño, encárgate del servicio al cliente.
(Sapiens 2 se lleva al Guardián detrás del Megalito.
Se escuchan gritos, golpes de garrote y un silencio súbito. Sapiens 2 regresa
sacudiéndose el polvo).
SAPIENS 2:
El contrato ha sido rescindido. Pero tenemos un problema: no hay dinero para la
piscina.
SAPIENS 1:
¡Ahí vienen los inversores extranjeros!
(Entran el FENICIO y el EGIPCIO).
FENICIO:
Ofrecemos cuatro barcos fenicios, tres bailarinas de Tiro y dos camellos con
jorobas con el tanque lleno.
EGIPCIO:
Y yo les prometo la vida eterna. Un ojo colgante de Horus… Una pirámide
pequeña, pero con buena vista al río.
SAPIENS 1:
¡Trato hecho! (Toman unas bolsas de monedas y salen corriendo).
FENICIO: (Mirando
la piedra, incómodo) Esto no tiene puerto, ni río, y no pasa ni un alma por
aquí… Mhh, malas ventas.
EGIPCIO:
Todavía no hay clientela, pero es cuestión de tener paciencia. Por lo pronto…
hay que hacer algunas remodelaciones. (Empieza a mover otras piedras
alrededor hasta que parece Stonehenge). Así está mejor. La simetría atrae a
los dioses… y a los turistas… ¡Muchos turistas!
FENICIO:
Ah, qué bonito. Te compro tu parte por un cargamento de papiro y me largo. Los
turistas me dan alergia. (Paga y se va).
(El Egipcio sigue puliendo la piedra y haciendo
arreglillos. Entra PONCIO PILATOS, lavándose las manos en un cuenco
invisible).
PILATOS:
Oye, constructor. ¿Ha pasado por aquí un hereje con barba? Uno que dice ser el
hijo de... bueno, de alguien importante.
EGIPCIO:
Ah, seguro habla de Akenatón. Ese faraón loco que decía que solo había un dios.
El Sol. Un soltero exigente.
PILATOS:
No, no... este es más reciente. Dice que su reino no es de este mundo. En fin,
si no está, me quedo yo con estas ruinas. Necesito un puesto de avanzada.
EGIPCIO:
¡Ni hablar! Están casi nuevas. ¡Y he invertido mucho dinero y trabajo aquí!
PILATOS:
O te haces a un lado, o traigo a mis legiones. Y si te atraviesan con una
espada, yo me lavo las manos.
(Llega el MISIONERO medieval con una cruz
enorme).
MISIONERO:
¡Vade retro, paganos! La luz y la verdad son de nuestro señor Jesucristo.
Poncio, lávate bien esas manos. Egipcio, la luz ha llegado. Quiero que
construyas una iglesia, o mejor… una catedral.
EGIPCIO: (Sarcástico)
Sí, claro, cómo no. En un momento le hago los vitrales. ¿Y quiere bóvedas
flotantes?
MISIONERO:
No estaría mal. Pero nada de pirámides. Yo me voy de ermitaño a una cueva unos
siete o diez años. Cuando vuelva, quiero ver esos vitrales. Ah, y que sea sin
naves y sin bóvedas. (Sale).
PILATOS:
¿Iglesia, bóvedas, vitrales, naves? Eso suena peligroso. Yo mejor me voy de
aquí.
EGIPCIO:
Ah, mire, yo también… ¿sería mucha molestia si me lleva?
(El Egipcio se marcha con Pilatos. Entra LEONARDO
con una modelo).
LEONARDO:
¡La luz! ¡Es perfecta! (Pone a la modelo frente a la piedra). No te
muevas, Lisa. Ese fondo de piedra bruta le da un aire de misterio... como si no
supieras de qué te ríes. ¡Mona, por favor! No te pongas de perfil… quiero que
me veas con cara de que sabes un secreto pero no me lo vas a contar. Sí, me
gusta esa sonrisa de "me he comido un limón y me gustó". No enseñes
los dientes, eso, eso… ¡El Megalito! ¡Qué fondo tan enigmático! ¡Los
alienígenas rifan!
(Pinta un segundo. Entra corriendo WERTHER, con
traje negro de romántico, y sube al Megalito).
WERTHER:
¡El mundo es un valle de lágrimas! ¡Me lanzaré desde esta cima de granito para
que el universo sienta mi desprecio! ¡Oh, mole de piedra fría! ¡Tú que has
visto pasar los siglos y las lágrimas, recibe mi último suspiro! ¡Me lanzaré
desde tu cima para que mi sangre riegue este suelo estéril! ¡Adiós, ingrata
Carlota!
LEONARDO: (Pintando)
Oye, tú, el de negro, ¿podrías suicidarte un poco más a la izquierda? Me tapas
la luz del crepúsculo.
WERTHER:
¡Nadie entiende mi dolor! ¡Soy un alma en pena en un mundo que no comprende a
las generaciones de cristal!
LEONARDO:
Me aburres, Emo. Prefiero ir a diseñar una máquina de volar que probablemente
se estrelle. Vámonos, Mona. (Se va con el cuadro).
(Llegan los TURISTAS con sombreros y cámaras).
TURISTA 1:
¡Oh, mira! Un actor haciendo de romántico suicida. ¡Qué pintoresco!
WERTHER: (Dudando
en el borde, tratando de conservar el equilibrio) ¿Me lanzo o no me lanzo?
TURISTA 2:
¡No se mueva! ¡Esa pose es genial! Le pagamos diez euros si se queda quieto
para la foto.
WERTHER: (Recuperando
el equilibrio de golpe) ¿Diez euros? ¡Por favor! Por cincuenta me aviento
haciendo el "salto del ángel" y caigo en posición de gimnasia
rítmica. ¡Ta-dah!
TURISTA 2: (Consultando
su reloj) Uff, cincuenta es mucho... Vámonos Greta, perdemos el bus.
WERTHER:
Cincuenta euros por una vida… qué mezquindad la de la raza humana… (Se queda
unos segundos meditando sobre la mezquindad de los turistas, y luego decide
marcharse).
(Todos se han ido. Anochece. El escenario está vacío y
en silencio. Entra el GUARDIÁN neandertal. Está viejo, camina con
dificultad. Mira el Megalito lleno de grafitis, pegatinas de turistas y restos
de pintura).
GUARDIÁN:
Así no fue como lo dejé... No cabe duda de que no podemos confiar en las
personas. Lo tocan todo. Lo ensucian todo con sus "ideas". Les das
una piedra limpia y te devuelven una ruina. No se saben estar quietos. A ver
luego qué inventan.
(Entra el ARQUEÓLOGO con un pincelito y una
lupa. Empieza a limpiar la base de la piedra. El Guardián lo mira con
curiosidad).
ARQUEÓLOGO: (Excitado,
hablando solo) ¡Es asombroso! ¡Un hallazgo sin precedentes! Mira la pátina
de la piedra... Solo una civilización de una pureza espiritual inalcanzable
pudo traer este megalito hasta este frío territorio. Eran seres que no conocían
la codicia, que vivían en armonía con la naturaleza, guardianes de un
conocimiento cósmico que hemos perdido... (Anotando en su libreta)
Increíble... O tal vez eran seres de una inteligencia superior, pacíficos
extraterrestres que buscaban la comunión con el cosmos...
(El Arqueólogo sigue cepillando la piedra con devoción
mientras la luz se apaga lentamente).
GUARDIÁN: (Al
público, señalando al arqueólogo) ¿Ven lo que les digo? No tienen ni idea. (Con
una sonrisa de perplejidad amarga) Y ahora resulta que hasta
extraterrestres somos. Yo solo quería proteger la piedra… La piedra nos da
sentido. El bisonte corre y hay que perseguirlo. El fuego quema y hay que
alimentarlo. Yo la abrazo. Piedra seca, corazón contento. Piedra mojada... mala
señal. (Escucha un ruido) Uy, alguien se acerca.
OSCURO
T E L Ó N