Los reyes magos
versión 2026
MELCHOR, GASPAR Y BALTASAR VS EL IMPERIO NARANJA
POR JULIO AMADÍS
DRAMATIS PERSONAE (PERSONAJES):
MELCHOR: El académico. Intenta hablar en verso antiguo pero se distrae con la geopolítica moderna. Carga el incienso (y el ibuprofeno).
GASPAR: El logístico quejica. Carga el oro y tiene la espalda molida. Odia los caminos modernos.
BALTASAR: El místico-tecnológico. Carga la mirra y es el único que entiende los mensajes en "la nube" (literalmente, globos).
HERODES: El Virrey títere del "Emperador Güero" de Roma. Lleva peluquín naranja, abusa del autobronceador y está obsesionado con el petróleo.
EL NIÑO DIOS: Está en el pesebre. Es muy, muy, muy grande y sonriente. Está en un sitio privilegiado junto a sus padres de naciemiento. No habla, pero tiene una puntería celestial lanzando globos con mensajes y sentencias.
OLAF Y BJORN: Dos vikingos muy perdidos que buscaban el "Todo Incluido" en la playa y acabaron en el desierto.
ESCENA I: EL MULTIVERSO DEL CAMINO
(Un paisaje desértico absurdo. Hay nopales, nieve en el suelo, un bisonte pastando al fondo y un drakkar vikingo encallado en una duna. Los Reyes entran cansados).
MELCHOR:
¡Dios criador, cuál maravilla!
¿Vedes esa estrella o es una bombilla?
Poco tiempo ha que es nacida,
pero la ruta está muy mal servida.
GASPAR:
¡Válame el cielo, Melchor! Deja ya el verso, que traemos los camellos echando humo. Cruzar la Nueva España en estas fechas es un jaleo: a la izquierda tenemos a los indios americanos en sus tipis fumando la pipa de la paz, y a la derecha unos vikingos que se han perdido buscando el Vallarta. ¡Y esos bisontes no dejan de mirarme feo los bultos!
BALTASAR:
(Mirando al cielo, atrapa con destreza un globo rojo que baja lentamente).
¡Callad, señores! Que cae otro despacho urgente del Niño. Aqueste globo viene directo de las alturas de Belén-Tenochtitlán. (Lee la cartita atada al hilo). Dice el zagal que nos apuremos. Alerta máxima: el "Viejo de la Clausura", ese tal Santa Claus que se viste de rojo Coca-Cola, ya está intentando cruzar el muro de la frontera norte con sus renos dopados.
MELCHOR:
¡Voto a tal! ¡Aqueste Santa es un usurpador! Él solo da regalos si hay chimenea y calefacción central. Nosotros somos todoterreno: vamos a los barrios, a las colonias, a donde el zapato está roto pero el corazón es grande. ¡En México, en las Españas y en Venezuela somos los meros jefes de la ilusión! ¡Apretad el paso!
ESCENA II: EL VIRREY DEL IMPERIO GÜERO
(El Palacio de Herodes. Es una mezcla de estilo romano y torre de lujo de Miami. Herodes está sentado sobre un barril de petróleo, peinando su peluquín naranja).
HERODES:
¡Escuchadme bien, mis retóricos y estrelleros! El Emperador Güero, el de la gran peluca dorada de Roma, me ha dado el mando supremo. Dice que la Nueva España y el sur tienen mucho "jugo negro" bajo la tierra. ¡Queremos el petróleo de Venezuela y el litio de los desiertos! ¡Make Judea Great Again! Y si algún niño nace diciendo que el mundo es de todos o que hay que compartir... ¡lo mandamos a deportación inmediata!
(Entran los Reyes Magos, sudorosos y cargados).
GASPAR:
¡Sálvate el Criador, Herodes! Venimos en son de paz. Traemos incienso, oro, mirra y unas Barbies que nos encargaron para unas niñas en Caracas.
HERODES:
(Mirándolos con asco).
¿Juguetes? ¿Quién quiere juguetes? ¡Yo quiero barriles! ¿Y ese niño que buscáis...? Mis espías dicen que tiene cara de palestino con ideas peligrosas de paz y amor. ¡Eso no es negocio para el Imperio! Me lo voy a merendar en un estofado antes de que organice un sindicato de pastores. ¡A la olla con el subversivo de pañales!
ESCENA III: EL DESPACHO CELESTIAL Y LA "PAMBA"
(El Pesebre. Es humilde pero el Niño brilla intensamente. Herodes irrumpe violentamente con un tenedor gigante y un contrato de embargo).
HERODES:
¡Se acabó el cuento de hadas! ¡Expropio este pesebre por utilidad pública para construir un hotel de lujo con campo de golf! ¡Y al niño me lo como con salsa de chile habanero!
(El Niño abre un ojo, levanta una mano rechoncha y lanza un globo blanco directamente a la cara de Herodes. ¡PLOF! Herodes queda mudo al instante. Abre la boca para gritar, pero solo salen serpentinas y confeti).
BALTASAR:
(Recogiendo rápidamente la carta del globo blanco).
¡Oíd la sentencia del Criador! (Lee): "Dize el Niño que Herodes es un rancio. Que su peluca huele a naftalina y mentiras. Que el petróleo no es del Güero, sino de la tierra, y que se calle la boca permanentemente o lo convierte en una estatua de sal de mesa".
GASPAR:
¡Albricias! ¡Le ha puesto el bozal de la divinidad! ¡Se acabó la propaganda!
MELCHOR:
¡Señores Reyes, procedamos al protocolo ancestral de justicia! ¡La pamba nacional! ¡A él!
(Los tres Reyes rodean a Herodes, que intenta huir gateando, pero sus rodillas tiemblan. Comienzan a darle palmadas rítmicas en la cabeza y espalda).
MELCHOR: ¡Toma pamba por querer invadir pueblos hermanos! (¡Zas!).
GASPAR: ¡Toma pamba por ser el títere de Roma y querer robar el petróleo! (¡Pum!).
BALTASAR: ¡Toma pamba por no respetar el derecho ajeno, que es la paz! (¡Plas, plas!).
ESCENA IV: LA INTERVENCIÓN NÓRDICA
(En medio de la pamba, entran OLAF y BJORN, dos vikingos acalorados, arrastrando escudos y cascos con cuernos).
OLAF:
¡Por el martillo de Thor y las barbas de Odín! ¡Llevamos tres lunas caminando en círculos! ¿Dónde demonios están las playas de Puerto Vallarta con la pulserita del "Todo Incluido"? ¡El oráculo de Google Maps nos dijo que era todo recto después del iceberg, pero aquí solo hay arena, nopales y gente rara dándose de golpes!
BJORN:
¡Tengo la garganta seca como el desierto del Gobi! ¡Mirad, Olaf! ¿Qué es esa bestia naranja que se arrastra por el suelo y echa confeti por la boca?
(Señalan a Herodes, que intenta pasar desapercibido debajo de una mula).
OLAF:
¡Cielos! ¡Parece una foca moribunda con un nido de pájaro dorado en la cabeza! ¿Será este el guardián del tesoro del Emperador Güero?
MELCHOR:
(Dejando de dar pamba un momento).
¡Paz, nobles bárbaros del norte! No es bestia, aunque lo parezca. Es el Virrey Herodes, que ha sido silenciado por el Niño Dios por bocazas y tirano.
GASPAR:
¡Exacto! Y si buscáis el Vallarta, os habéis pasado de frenada unas cuantas millas náuticas hacia el sur, güeros.
BJORN:
(Acercándose a Herodes y oliéndole el peluquín con desconfianza).
Ugh... Huele a miedo, a bronceador barato y a laca. ¡Este no sirve ni para el sacrificio a Odín! ¡Vámonos, Olaf!
OLAF:
¡Sí, vámonos! ¡Este reino es muy extraño! ¡Los niños lanzan globos que te dejan mudo, los reyes montan camellos en vez de drakkars y no hay cerveza fría! ¡Sigamos buscando el Valhalla playero!
(Los vikingos salen corriendo, pisando "sin querer" la capa de Herodes mientras se alejan).
ESCENA V: EL TRATADO Y LA NOCHE DE LOS ZAPATOS
(Es de noche. Estamos en una azotea humilde en la Ciudad de México. Hay ropa tendida y varios pares de zapatitos viejos junto a una ventana. La luna llena brilla).
BALTASAR:
(Aterrizando suavemente desde el camello).
¡Shhh! ¡Silencio, Gaspar! Que tus rodillas crujen más que la puerta de un castillo encantado. Hemos llegado a la primera parada de la Gran Noche.
GASPAR:
(Jadeando, bajando un costal pesado).
¡Ay, mi ciática! Melchor, pásame la tablet con la lista. ¿Qué pidió el niño Pepito de este barrio?
MELCHOR:
(Revisando un pergamino larguísimo con una lupa).
Veamos... Pepito, hijo de doña Lupe la de las quesadillas. Pide "paz mundial, que baje la gasolina y... ¡un patinete del Rayo McQueen!".
GASPAR:
¡Válgame! Lo de la paz y la gasolina se lo dejamos al Niño Dios que está negociando el tratado con las potencias. Yo me encargo del patinete. (Saca un patinete reluciente del costal). ¡Mirad qué belleza! ¡Hecho con materiales resistentes, nada de plástico chino del que usa el Santa Clausura!
BALTASAR:
¡Hablando del gordo! ¡Mirad allí enfrente, en la chimenea del vecino rico!
(Señala a lo lejos: se ve una bota roja y un gorro de Santa Claus atorados ridículamente en una antena parabólica).
MELCHOR:
¡Ja, ja, ja! ¡El usurpador del Polo Norte ha intentado aterrizar y se ha quedado enganchado! ¡Sus renos no están hechos para el cableado aéreo de la Nueva España!
GASPAR:
¡Que se vuelva a su iglú! Aquí la tradición somos nosotros. Nosotros entramos por la ventana, con permiso de los padres y del perro guardián, que ya nos conoce y nos mueve la cola.
BALTASAR:
(Dejando unos carritos de madera y una muñeca de trapo al lado de unos zapatos rotos que mágicamente pertenecen a una niña en Venezuela).
¡Y aqueste regalo para la niña del sur! Que sepa que el oro que traemos no es para los imperios, sino para que ella pueda jugar.
MELCHOR:
(Espolvoreando un poco de magia brillante que huele a incienso sobre los zapatos).
¡Y un poco de polvo de estrellas para que sueñen bonito y no tengan miedo! ¡Misión cumplida en esta casa! ¡Al siguiente tejado!
ESCENA VI: EPÍLOGO
(Los tres Reyes vuelven a sus camellos, que esperan en la azotea masticando un calcetín).
BALTASAR:
¡Atended! ¡El último globo del Niño antes de cerrar el chiringuito! (Lo atrapa). Dice: "Gracias, colegas. El mundo es un poco menos rancio esta noche. Herodes sigue mudo y gateando, y los vikingos han encontrado un puesto de tacos al pastor y dicen que eso es mejor que el Valhalla. ¡Buen trabajo!".
GASPAR:
¡Albricias! Pues ahora sí, a correr, que en España ya están poniendo el Roscón y si llegamos tarde solo nos tocará el haba y tendremos que pagarlo.
MELCHOR:
¡Vámonos, compañeros! ¡Que viva la ilusión, abajo la tiranía y que los camellos aguanten el trote hasta el año que viene!
TODOS:
(Mirando directamente al público, guiñando un ojo pícaro).
¡Y vosotros, niños y no tan niños, portaos bien... que aunque no haya señal de GPS, nosotros lo vemos todo, hasta el historial de navegación en modo incógnito!
(Salen volando en sus camellos dejando una estela de estrellas y caramelos).
TELÓN RÁPIDO (ANTES DE QUE LLEGUE LA FACTURA DE LA LUZ).