martes, enero 06, 2026

Cenizas, de Noreida Flores. VENEZUELA.



C E N I Z A S


De Noreida Flores




DOCUMENTACIÓN Y AUTORIZACIÓN

Guarenas, 07 de febrero de 2011

Señores de dramavirtual.org

Benjamín Gavarre:

Reciba ante todo un cordial saludo. La presente tiene la finalidad de autorizar que sea publicada en su revista virtual la obra “Cenizas” de mi autoría. Dicha pieza está publicada en el libro “Gestación de Tres Dramaturgos” (2009), es de mi autoría y fue estrenada en Venezuela en noviembre de 2010.

La información fue tomada del foro Celcit, donde usted hizo la convocatoria.

Noreida Flores, venezolana, portadora de la Cédula de identidad Nº 5.538.029.

Si hay algún dato adicional que necesite, por favor hágamelo saber por mi correo electrónico.

Atentamente,

Noreida Flores



Introducción:

El peso de lo invisible

"Cenizas" es una obra que utiliza el absurdo para diseccionar la fragilidad de los lazos familiares y la hipocresía social. La premisa es tan cómica como macabra: tres hermanos que, incapaces de aceptar la muerte de su madre, mantienen sus cenizas en un cofre como si ella siguiera viva, interactuando con los restos en una rutina doméstica surrealista.

La aparición de La Culpa como un personaje físico —una figura silente, burlona y omnipresente— eleva el texto de una simple comedia de enredos a un estudio sobre la conciencia. Cada hermano, en su intento por mantener las apariencias, termina sustituyendo la esencia de la madre por residuos literales (cenizas de cigarro, tabaco y tela), sugiriendo que, al final, lo que queda de nosotros no es el cuerpo, sino la memoria deformada por quienes nos sobreviven.





PERSONAJES:

  • LUCY: Unos 24 años, compulsiva.

  • MARCOS: Metrosexual de unos 32 años.

  • INÉS: Unos 30 años.

  • JORGE: Novio de Lucy, contemporáneo con ella.

  • LA CULPA: Viste toda de blanco. Su rostro está pintado de blanco. Siempre estará sonriendo de manera burlona.


ESCENA I

La escena se desarrolla en la sala de una casa. Un sofá modesto con dos butacas. La mesa de centro tiene varios ceniceros; una mesa de esquina con un ventilador y el teléfono. En la pared hay un espejo. Todo está en penumbras.

Mientras se va iluminando, hacen entrada MARCOS, LUCY e INÉS. Esta última trae un cofre en la mano; lo coloca en la mesita de centro. Se sientan cada uno en un mueble. Visten todos de negro, se notan tristes. Por unos instantes nadie modula palabra.

MARCOS: ¿Qué haremos ahora?

INÉS: ¡Es mentira lo que nos dijeron en esa funeraria, Marcos!

LUCY: ¡Estoy de acuerdo con Inés!

MARCOS: ¿Están seguras?

INÉS: Por supuesto. ¿Acaso no está mamá dentro de esa cajita?

MARCOS: Sí.

LUCY: Entonces no debemos estar tristes.

MARCOS: ¡Pero Lucy...!

LUCY: ¡Lucy nada! Siempre hemos sido hermanos muy unidos, ahora sólo debemos cuidar a mamá para que no se enferme.

MARCOS: (Acaricia el cofre animado) ¡Tan bella que eres mamá! (Pausa) Déjame continuar viviendo los destellos que me da la alegría de tenerte.

INÉS: Hay que consentirla, para que se reponga.

LUCY: ¡Atreverse a decir que mamá había muerto!

INÉS: (Abre el cofre) Hasta rozagante está.

LUCY: ¡Vamos muchachos, a levantar ese ánimo, quitémonos estos trapos!

MARCOS: Sería bueno, el negro no me sienta bien.

(Todos se levantan y se dirigen adentro. El cofre queda sobre la mesa de centro.)


ESCENA II

Regresa MARCOS con otra ropa. Se mira en el espejo, se peina. Enciende el ventilador.

MARCOS: Hoy estoy más bello que nunca. ¿Verdad mamá? Tengo que ir a la manicurista, las uñas están horribles. ¿Te fijaste en lo suave que tengo el cutis? Este ventilador me va a despeinar.

(MARCOS apaga el ventilador. Entran INÉS y LUCY.)

INÉS: ¿Hablando con mamá?

MARCOS: (Se sienta) Le comentaba lo bien que me veo.

LUCY: Como siempre de ridículo. Creo que hasta medio maricón eres.

MARCOS: ¡Envidia es lo que me tienen! Ya no se puede ser metrosexual porque te critican.

INÉS: (Riendo) Sí, queremos un pene.

MARCOS: No entienden mi perfección.

INÉS: Mamá te ha consentido tanto…

MARCOS: Hasta la naturaleza debe brindarme pleitesía.

LUCY: Cada día estás más echón. ¡Mírate con esos zapatos de patente tan feotes!

INÉS: Por cierto, ayer te llamó Estela. Creo que le interesas.

MARCOS: Mientras mi madre esté viva, ninguna fémina invadirá mi espacio.

INÉS: Deberías pensar en casarte. Quizás dejes la cursilería.

MARCOS: Estela se consumirá en la melancolía como la ninfa Eco.

INÉS: ¡Disco rayado!

LUCY: (Recitando) En la lejanía, la última frase o sílaba que se pronuncia.

(Ambas ríen)

MARCOS: (Enciende un tabaco) Soy un hombre poco común, por eso debo ser muy selectivo.

LUCY: (Enciende un cigarrillo) A veces te pasas.

MARCOS: A ustedes les cuesta admirar la belleza. Toda la gracia de la vida cayó en mí. Pregúntenle a mamá.

LUCY: Te dará la razón, siempre lo hace.

INÉS: (Gritando) ¡Me tienen asfixiada con el humo, par de chimeneas!

MARCOS: Deja el fastidio, Inés. Cuando coses pantys todo el día en tu fábrica, nadie dice nada. Además el tabaco me da estilo.

LUCY: A mí el cigarro también.

INÉS: Estilo de puta.

MARCOS: Por favor dejen las vulgaridades, no las soporto.

LUCY: Mamá se va a molestar.

INÉS: Deberían complacerla dejando ese vicio, está cansada de decírselos.

(Suena el teléfono. LUCY corre a atenderlo, contesta en voz baja. Cuelga. Regresa a su lugar.)

MARCOS: ¿Quién llamó?

LUCY: Número equivocado.

INÉS: ¿Equivocado? Seguro era el tal Jorge.

MARCOS: No quiero que ese vago te llame.

LUCY: ¿Por qué le tienes rabia?

MARCOS: ¡Es un sin vergüenza! Mamá tampoco lo quiere. Si te veo cerca de él…

LUCY: (Desafiante) ¿Me pegarás?

MARCOS: (Iracundo) ¡Respeta a tu hermano mayor!

LUCY: ¡Ridículo!

MARCOS: No me estreses, Lucy, no quiero que me salgan líneas de expresión.

INÉS: ¡Dejen la pelea, van a despertar a mamá con su escándalo!

LUCY: ¿Vas a trabajar mañana, Marcos?

MARCOS: Por supuesto.

LUCY: Trae las vitaminas de mamá.

MARCOS: Las que vendo en el laboratorio le caen mal en el estómago. Consulta con el médico para que se las cambie.

INÉS: Las pastillas del corazón también se terminaron. Tengo que comprarlas.

(LUCY se levanta, se dirige al teléfono, marca un número. Conversa en voz baja. Aparece LA CULPA y se pasea por la sala sin que nadie la note.)

LUCY: (Ofendida) ¡Maricón! (Cuelga el teléfono y regresa al sofá)

MARCOS: ¿Qué te pasa, niña? ¡Estás perdiendo el glamour!

LUCY: ¡El estúpido médico!

INÉS: ¿Qué te dijo?

LUCY: Que fuera por su consultorio para recomendarme un psiquiatra.

MARCOS: (Aturdido) ¿Por qué diría eso?

INÉS: ¿Será para que dejes el cigarrillo?

MARCOS: ¿Qué te dijo de las pastillas?

LUCY: ¿No escuchaste? Cuando le pregunté me habló del psiquiatra.

MARCOS: ¿Será que quiere verte? Tal vez le gustes.

INÉS: El doctor Sánchez es un buen partido.

MARCOS: En esta semana me toca visitarlo por trabajo, hablaré con él. Quizás sus intenciones contigo sean serias.

LUCY: (Enciende un cigarrillo) ¡A mí no me gusta!

INÉS: Aprenderás a quererlo poco a poco. ¿Te imaginas? Casada con un médico cardiólogo.

MARCOS: Sería muy bueno para la familia.

INÉS: Puede atender a mamá, aquí en casa.

MARCOS: Piénsalo bien, nena.

INÉS: ¡Que no piense! ¡Que actúe!

MARCOS: Cuando lo vea lo invitaré a cenar.

LUCY: No me gusta. Parece un perro de agua.

MARCOS: (Enciende un tabaco) Confórmate, jamás encontrarás un hombre con mis atributos. Que te quede bien claro.

INÉS: Cuando mamá despierte, le preguntamos. Verás que estará encantada.

MARCOS: Sí lo creo.

INÉS: Sería bueno, como tú no lo lograste…

MARCOS: ¿Qué cosa?

INÉS: Graduarte de médico.

MARCOS: (Agresivo) ¡Sabes que lo intenté!

INÉS: No fue suficiente. Tenías que ser un médico igual que papá.

MARCOS: (Desmoralizado) ¡No lo menciones! ¿Se te olvidó que nos abandonó cuando estábamos pequeños?

INÉS: ¡No! Por eso mamá siempre ha querido que tengas la misma profesión.

LUCY: Cambien el tema, mamá se pone melancólica cuando se habla de él.

MARCOS: Aún está dormida.

LUCY: Dentro de poco despertará.

INÉS: ¡Tremenda estupidez la que cometiste!

MARCOS: ¡No me culpes! ¿Cómo iba a imaginarme que la doña se agravaría?

INÉS: ¡Bruto! ¿Quién te dijo que en el primer año de estudio se aplica tratamiento?

MARCOS: ¡Mi intelecto!

INÉS: Tan brillante, que si te hubiesen descubierto estarías tras las rejas, pendejo.

MARCOS: (Deprimido) Ni lo digas. Estaría marchito. Mi piel estaría curtida, la mirada perdida, mi frescura quebrantada.

LUCY: Ya salió con una de las de él.

MARCOS: Tuve que esconderme como nutria en su madriguera.

INÉS: (Grita) ¡Ya! Hablemos de otra cosa. Lucy, ve a preparar la cena.

LUCY: ¡Siempre yo! ¿No hay nadie más en esta casa?

INÉS: No te quejes, pedazo de floja; te ayudo con todos los quehaceres.

MARCOS: (Dando orden) La comida de mamá, con poca sal. Mientras tanto me daré un baño.

INÉS: Iré a recoger la ropa.

(Todos salen. La luz se desvanece. LA CULPA se pasea nuevamente por la sala. Hace movimientos como de ballet y ríe fuertemente.)


ESCENA III

Regresan todos a la sala en pijamas. El cofre no está sobre la mesa. MARCOS va a encender su tabaco. LA CULPA le ofrece fuego a LUCY para su cigarrillo. Nadie la nota.

MARCOS: (Preocupado) Mamá no probó bocado.

LUCY: Últimamente está desganada.

INÉS: ¿Dónde está?

LUCY: La acosté.

MARCOS: ¿Le pusiste el televisor para que vea su programa favorito?

LUCY: ¡Sí!

MARCOS: ¿La arropaste?

LUCY: ¡Claro! En la mesa estaba estornudando.

INÉS: El aire de ese ventilador no le hace bien.

MARCOS: Si no se prende, más te quejarías del humo.

INÉS: Tal vez necesita salir a pasear más seguido.

LUCY: ¿Tienes una convención de visitadores médicos pasado mañana?

MARCOS: ¡Ajá!

LUCY: ¿Por qué no la llevas?

MARCOS: Voy a tener mucho trabajo, cuando regrese nos vamos a la playa. Le encanta.

LUCY: El sol y la brisa la animarán.

MARCOS: En mi ausencia, deben cuidarla muy bien.

LUCY: Descuida, nos desvivimos por atenderla. Además sólo te vas por dos días.

INÉS: Mañana, le prepararé ensalada de frutas en el desayuno.

MARCOS: Es bueno que coma ligero.

INÉS: ¡Coño! Apaguen esos cigarros.

LUCY: Qué fastidio contigo. Con el aire del ventilador no te llega el humo.

MARCOS: ¡Vete a dormir!

INÉS: (Molesta) ¡Claro que me voy! Hasta mañana.

(INÉS se retira. LA CULPA atraviesa el escenario con movimientos coreográficos.)

MARCOS: (A LUCY) Cuando te cases con el doctor Sánchez

LUCY: ¡Cállate Marcos!

MARCOS: Como cabeza de esta casa debo…

LUCY: ¿Buscarme marido?

MARCOS: Quiero lo mejor para ustedes.

LUCY: ¡No soporto a ese viejo!

MARCOS: ¿Te imaginas cuando venga a pedir tu mano?

LUCY: ¿Vas a seguir?

MARCOS: Hay que preparar algo especial. Digno de una señorita de tu clase. La consentida.

LUCY: Ni que fuese de sangre azul.

MARCOS: Eres decente, no hay duda.

LUCY: Creo que también me voy a dormir.

(LUCY se retira.)

MARCOS: (Para sí) Mamá, te compraré un vestido azul para la boda. Es tu color preferido. Aún no te diré nada, será una sorpresa. Te llevaré a la peluquería, me gustaría un moño y maquillaje discreto. Ya te veo tan feliz. Luego le tocará a Inés. Es posible que otro médico se fije en ella. (Piensa. Pausa larga) Estoy cansado, mañana será otro día.

(MARCOS se retira. Las luces se desvanecen. Aparece LA CULPA. Se sienta. Enciende un cigarrillo, aspira grandes bocanadas. Se queda pensativa. Suelta una carcajada estremecedora.)


ESCENA IV

MARCOS delante del espejo, se peina. Viste flux. LA CULPA, por detrás, lo imita con gestos afeminados. Aparecen INÉS y LUCY.

MARCOS: (Alegre) Buenos días. ¿Cómo amanecieron?

AMBAS: ¡Bien! Con mucho calor.

LUCY: ¿Van a desayunar?

MARCOS: ¡No! Se me hace tarde.

INÉS: Yo tampoco. Ayer falté y se atrasa todo en la fábrica.

LUCY: El ojo del amo es el que engorda el ganado.

INÉS: ¡Así es!

MARCOS: ¿Se levantó mamá?

LUCY: Aún no.

MARCOS: Me despides de ella con un beso, regreso temprano.

INÉS: Llamo por teléfono más tarde.

(MARCOS e INÉS salen apurados. LUCY se dirige adentro. Regresa con el cofre. Prende el ventilador. Se sienta. Enciende un cigarrillo.)

LUCY: (Abre el cofre) Buenos días mamá. ¿Cómo dormiste? ¿Vas a desayunar? ¿Todavía no? Yo tampoco tengo apetito. ¿Te preparo un té?

(El aire del ventilador esparce las cenizas.)

LUCY: (Grita) ¡Mamá, no te vayas! Ventilador inmundo ¿Qué hiciste? ¿Cómo les explico a mis hermanos? ¡Me matarán! ¡Regresa, mamá! ¡Fue mi culpa! ¡No te cuidé bien!

(LUCY se desespera. Camina de un lado a otro. Busca las cenizas por el piso, por los muebles.)

LUCY: (Llora) Desaparecieron, no las veo por ningún lado. ¿Qué hago? ¿Dios mío ilumíname?

(Abraza el cofre contra su pecho. Se sienta pensativa. Llora. Se rasca la cabeza. Suda. Por unos instantes hay silencio total. Coloca el cofre sobre la mesa. Enciende un cigarrillo. Exhala el humo mientras lo contempla.)

LUCY: (Brinca alegre) ¡Lo tengo! Llenaré el cofre con las cenizas de cigarrillo. Mis hermanos no lo notarán.

(Separa las colillas de las cenizas con paciencia. LA CULPA le ayuda. Las introduce en el cofre.)

LUCY: ¡Igual sigue siendo mi madre! El susto que me hiciste pasar me dio hambre. Vamos a la cocina.

(LUCY se retira con el cofre. LA CULPA pone música, baila alegremente de manera divertida.)


ESCENA V

Se abre la puerta. Entra INÉS.

INÉS: ¡Ya llegué! ¿Qué escándalo es ese? A mamá no le gusta la música tan alta.

(Aparece LUCY)

LUCY: ¿Cómo te fue?

INÉS: ¡Bien! ¿Cómo pasó el día mamá?

LUCY: Durmió poco. Dijo que quería hacer la cena.

INÉS: ¡Está delicada, no debes dejarla…!

LUCY: ¡Así se entretiene!

INÉS: ¿Qué está preparando?

LUCY: Pollo al horno.

INÉS: ¡Hum…! Le queda muy rico.

LUCY: Marcos no debe tardar.

INÉS: Cenaremos todos juntos, voy a la cocina a saludar a mamá.

LUCY: Mejor déjala que termine.

INÉS: Te noto nerviosa. ¿Sucedió algo?

LUCY: ¡Nada!

INÉS: ¿Todo está bien?

LUCY: Seguro. Si dudas ve a la cocina.

(Se abre la puerta. Entra MARCOS. LA CULPA le hace muecas por detrás.)

MARCOS: ¿Cómo están las hermanas de este bello hombre?

LUCY: Esperándote para la cena.

MARCOS: ¿Y mamá?

INÉS: En la cocina, preparando un pollo.

MARCOS: Indicios de su mejoría.

LUCY: La noto bastante bien.

MARCOS: Les tengo una noticia fabulosa.

INÉS: ¿De qué se trata?

MARCOS: Visité al doctor Sánchez...

INÉS: ¿Qué te dijo?

MARCOS: Quiere vernos a los tres en su consultorio.

LUCY: (Sorprendida) ¿Para qué?

MARCOS: No me dijo. Me imagino que querrá hablar del noviazgo.

INÉS: ¿Y con mamá?

MARCOS: Preparará el terreno con nosotros, luego se entenderá con ella.

INÉS: (Extasiada) ¡Qué hombre tan considerado! No quiere darle la noticia a mamá de repente.

MARCOS: Es todo un señor… mejorando lo presente.

LUCY: (Molesta) ¡No iré!

MARCOS: No podemos hacerle un desprecio.

INÉS: No todos los días te piden matrimonio.

MARCOS: Cuando regrese de la playa iremos a visitarlo.

LUCY: (Zapateando) ¡No quiero!

MARCOS: ¡Irás, es una orden!

INÉS: Así es, con carácter.

LUCY: (Evasiva) ¿Qué les parece si cenamos?

MARCOS: La verdad, tengo un apetito voraz.

(Los tres se retiran. Las luces desvanecen.)


ESCENA VI

LUCY e INÉS están sentadas en la sala, leyendo. Se abre la puerta. Entra MARCOS, viste ropa playera, trae el cofre en la mano. LA CULPA viene tomada de su brazo.

LUCY: ¡Al fin llegaron!

MARCOS: Tres días estupendos. ¿Cómo están?

LUCY: Todo bien, déjame saludar a mamá.

(LUCY toma el cofre. Lo abre. Se le acerca INÉS.)

AMBAS: ¡Bendición mamá!

LUCY: ¡Está oscura!

MARCOS: (Nervioso) ¡Claro! El sol de playa.

INÉS: Un poco más y pesca una insolación.

MARCOS: (Insistente) Le puse bastante protector solar. Voy a llevarla a su habitación para que descanse.

(MARCOS toma el cofre con apuro, casi arrebatándolo de las manos de sus hermanas. Se retira. LA CULPA ríe burlonamente, se sienta.)

LUCY: Marcos está raro, ¿verdad?

INÉS: El cansancio del viaje. No le hagas caso.

LUCY: (Recordando) Se me olvidaba.

INÉS: ¿Qué cosa?

LUCY: Mañana tengo cita con el odontólogo. ¿Qué hacemos con mamá?

INÉS: No te preocupes. Me la llevo para la fábrica.

LUCY: ¿No te importa?

INÉS: Ella no molesta para nada.

LUCY: Entonces, así será.

(Las dos se retiran. Las luces se desvanecen. LA CULPA queda sentada en el sofá, toma una revista y lee.)


ESCENA VII

Se abre la puerta. Entra INÉS con el cofre. LA CULPA la empuja por detrás. LUCY y MARCOS vienen de adentro.

MARCOS: ¿Cómo les fue a esas mujeres trabajadoras?

LUCY: (Abriendo el cofre) ¡Mamá! Tienes un bronceado extraño.

INÉS: (Nerviosa) ¡Culpa de Marcos!

MARCOS: (Se acerca) ¿Ustedes son necias? ¿Qué es lo extraño?

LUCY: ¡Muy oscuro!

INÉS: Es normal. El bronceado se intensifica con los días.

LUCY: ¡Ah! Me había asustado.

MARCOS: Deja la paranoia. ¡Está bella!

INÉS: ¡Cierto! Todo está bien. Su temperatura es normal.

LUCY: Vamos a cenar, estoy agotada.

(Todos se retiran. Se llevan el cofre. LA CULPA los sigue. Las luces desvanecen.)


ESCENA VIII

LUCY lee una revista. Tocan la puerta. Se levanta y abre. Aparece JORGE.

LUCY: ¡Jorge, mi amor!

JORGE: (La besa) Vi salir a tus hermanos.

LUCY: Fueron a trabajar.

JORGE: Al fin puedo entrar a esta casa con tranquilidad. Ahora que murió tu vieja, nadie me sacará como un perro.

LUCY: No hagas ruido, mamá no tarda en levantarse.

JORGE: ¿Qué?

LUCY: (En secreto) Lo que te digo.

JORGE: ¿Qué cigarrillos estás fumando? ¿Cómo es eso que la vieja está allá dentro?

LUCY: En su cuarto.

JORGE: ¿No peló bola?

LUCY: ¡No!

JORGE: Entiendo tu dolor, mi amor; no te preocupes, segurito está en un dulce sueño.

LUCY: (Lo besa) Aprovechemos este ratito.

JORGE: (La abraza) Tenía ganas de sentirte.

LUCY: Más de una semana sin verte, parece una eternidad.

JORGE: ¿No tienes nada de platica por allí?

LUCY: ¿Vienes a verme o a pedirme dinero? ¡Chulo!

JORGE: No te pongas así, mi terroncito. Tengo que comprar algunas cosas.

LUCY: Y yo tengo que contarte algo muy grave.

JORGE: ¡Que tu mamá se murió!

LUCY: Deja la imaginación. Lo que me pasa es una verdadera tragedia.

JORGE: Me preocupas. ¿De qué se trata?

LUCY: El médico que ve a mamá está enamoradísimo de mí.

JORGE: ¿Cuál es el problema?

LUCY: Va a pedir mi mano a Marcos e Inés.

JORGE: ¿Es viejo?

LUCY: ¡Viejo y feo! Parece una cosa rara.

JORGE: ¿Tiene billete?

LUCY: No sé.

JORGE: Averigua.

LUCY: Para qué.

JORGE: Te casas, le sacas lo que tenga y chao.

LUCY: ¿Y nosotros?

JORGE: Igual que siempre. Me ayudas y te quiero mucho más.

LUCY: Tendría que pensarlo. Estoy a punto de terminar contigo.

JORGE: ¿Por qué?

LUCY: Nunca me invitas, nos vemos a escondidas.

JORGE: No puede ser de otra manera, tu familia no me quiere.

LUCY: Si al menos trabajaras.

JORGE: ¡Zape! Me da erupción.

LUCY: Me estoy cansando.

JORGE: Si tuviese algo guardado como tú.

LUCY: No tengo cosas de valor.

JORGE: ¿Y tu mamá?

LUCY: ¡Ella sí! Guarda un cofre con joyas.

JORGE: (Muy interesado) ¡Suficientes!

LUCY: ¡Sí! Serán repartidas entre todos cuando ella falte.

JORGE: ¡Es una fortuna!

LUCY: Te diría que sí. Pero no vivo esperanzada en eso.

JORGE: Me imagino que las tendrá en una caja fuerte.

LUCY: ¡No! Las guarda en su habitación.

JORGE: Muy interesante.

LUCY: Debes irte. Mamá puede despertar.

JORGE: ¿Qué te parece si nos vemos por la noche?

LUCY: ¡Mejor no!

JORGE: Entro por la cocina como siempre y pasamos la noche juntitos.

LUCY: Quiero decirle a mis hermanos para ir al cine.

JORGE: (Insistente) Te hago esas cositas que tanto te gustan.

LUCY: ¡Mejor no!

JORGE: Imagínate desnudita, sólo para mí.

LUCY: Otro día, tal vez mañana.

JORGE: ¡Ah! ¿Entonces van al cine?

LUCY: Lo más seguro. Estrenan una buena película.

JORGE: (Resignado) ¡Bueno! Te lo pierdes. Te llamo luego.

(Se besan. JORGE la acaricia. Aparece LA CULPA, se deleita con la escena romántica. JORGE se retira.)


ESCENA IX

LUCY está en la sala leyendo la prensa. El cofre está en la mesita. LA CULPA se arregla las uñas.

LUCY: (Para sí) Siento como si alguien estuviera cerca de mí. Es una sensación extraña.

(Se abre la puerta. Entran MARCOS e INÉS.)

LUCY: Llegaron temprano.

MARCOS: Me encontré con Inés en el camino.

INÉS: (Se acerca al cofre. Lo besa) ¡Bendición mamá!

(MARCOS hace lo mismo.)

LUCY: Les tengo una propuesta.

MARCOS: ¿Qué?

LUCY: ¿Por qué no vamos al cine después de cenar?

INÉS: Estoy cansada.

MARCOS: ¿Dejaremos a mamá sola?

LUCY: Hace tiempo que no salgo.

INÉS: Otro día.

LUCY: Estrenan una buena película.

MARCOS: Para ver.

(LUCY le entrega la prensa a MARCOS.)

MARCOS: ¡Es verdad! Anímate, Inés.

INÉS: Es muy tarde para llevar a mamá. El aire acondicionado de la sala puede hacerle daño.

LUCY: La dejamos durmiendo. No es lejos.

MARCOS: No creo que haya problema, Inés.

INÉS: Me da cosa.

LUCY: Le damos su pastilla para dormir y listo.

INÉS: ¡Bueno! Ya que insisten.

(Las luces van desvaneciendo. LA CULPA se acerca al espejo. Se arregla un poco.)


ESCENA X

Cuando se ilumina nuevamente, se abre la puerta y entran los tres hermanos. LA CULPA viene detrás de ellos.

MARCOS: ¡Qué película tan buena!

INÉS: La pasamos muy bien.

LUCY: Y no querías ir.

MARCOS: Fue larga, duró tres horas.

INÉS: Iré a ver a mamá.

(LUCY y MARCOS se sientan, encienden sus respectivos tabaco y cigarrillo. INÉS y LA CULPA se retiran.)

MARCOS: ¡Qué tristeza, el niño que engendró la novia del muchacho!

LUCY: Fue conmovedor, lindo amor.

MARCOS: Así será el tuyo con el doctor Sánchez.

LUCY: Mucho había pasado sin nombrarme al viejo ese.

(Repentinamente se escucha un grito estremecedor. Ambos se miran sorprendidos. Enseguida entra INÉS gritando y llorando.)

MARCOS: (Asustado) ¿Qué sucede, Inés?

INÉS: ¡Mamá no está en su habitación!

LUCY: ¿La buscaste bien?

INÉS: En el baño, la cocina, las otras habitaciones.

MARCOS: (Descontrolado) ¡No entiendo! ¿Adónde pudo haber ido?

LUCY: ¡Al lavandero!

INÉS: También allí la busqué.

LUCY: Tomó la pastilla, tendría que estar durmiendo.

INÉS: ¡La secuestraron!

MARCOS: ¿Cómo?

INÉS: Hay unas pisadas cerca de su cama y la puerta de la cocina estaba abierta.

MARCOS: ¿Quién pudo hacer semejante barbaridad? ¡Busquemos nuevamente!

LUCY: ¡Yo revisaré por aquí!


ESCENA XI

INÉS y MARCOS corren hacia adentro. LUCY busca por debajo de los muebles. De repente escucha una risa sarcástica detrás de ella. Voltea y se tropieza con LA CULPA.

LUCY: (Acusadora) ¿Eres la secuestradora?

CULPA: ¡No! Soy La Culpa que de ahora en adelante te seguirá a todos lados.

LUCY: (Enojada) ¿Dime quién eres? ¡De lo contrario grito, carajo!

CULPA: Puedes gritar todo lo que quieras, nadie más que tú me ves.

LUCY: ¿Por qué yo?

CULPA: ¿Qué hiciste con las cenizas de tu madre?

LUCY: ¡Se volaron sin querer, fue un accidente!

CULPA: ¡Lo ocultaste!

LUCY: (Triste) Mis hermanos no me lo perdonarían.

CULPA: Sin embargo ahora sufren por su desaparición.

LUCY: Yo también. Seguía siendo mi madre.

CULPA: De paso...

LUCY: ¿Qué?

CULPA: Le dijiste a tu pedazo de novio dónde estaba el cofre con las joyas.

LUCY: ¡Jorge!

CULPA: A ese mismo.

LUCY: ¿Él la tiene?

CULPA: ¡Averígualo!

(LUCY temblorosa se dirige al teléfono, marca un número. LA CULPA detrás de ella.)

LUCY: ¡Soy yo! ¿Tienes a mamá? (Pausa corta) ¿Cómo que estúpida? ¡Eres un vulgar ladrón! ¡Tienes que devolverla! (Pausa larga) ¿Qué? ¿Estás loco? (Pausa) ¡No me cuelgues! ¡Estúpido!

CULPA: ¿Qué te dijo?

LUCY: ¡La confundió con el cofre de las joyas!

CULPA: ¿Qué harás?

LUCY: No puedo decirles la verdad a mis hermanos.

CULPA: ¿Entonces?

LUCY: Dejaré que crean en un secuestro.

(LA CULPA se le encima a LUCY.)

LUCY: ¡Coño! No te me montes encima, que pesas.

CULPA: ¡Te jodiste! Viviré sobre ti.

LUCY: (Grita) ¡Suéltame!

(Entran corriendo MARCOS e INÉS.)

INÉS: ¿La encontraste?

MARCOS: ¿Por qué gritas?

INÉS: ¿Alguien llamó?

LUCY: ¡Los secuestradores!

MARCOS: ¿Por qué no me llamaste?

LUCY: Me puse muy nerviosa.

MARCOS: ¿Qué dijeron?

LUCY: Están pidiendo cincuenta mil bolívares.

INÉS: ¿Qué?

MARCOS: ¿De dónde sacaremos el dinero?

LUCY: No lo sé.

MARCOS: No podemos quedarnos de brazos cruzados.

INÉS: (Agitada) ¡Llamemos a la policía!

LUCY: ¡No! Sería peor. Los secuestradores negociarán sólo con nosotros.

MARCOS: (Llora) ¡Pobre vieja! Debe estar asustada. Con razón he sentido cerca una sombra los últimos días.

INÉS: ¡Yo también! Nos estaba cazando.

(LA CULPA se acerca a MARCOS. Lo abraza.)

MARCOS: (A LA CULPA) ¡Déjame! Ahora no, por favor.

INÉS: ¿Qué te sucede?

LUCY: Estás muy nervioso. Vamos a la cocina, Marcos, te daré una pastilla.

(LUCY toma a MARCOS del brazo. Se retiran.)


ESCENA XII

LA CULPA se sienta detrás de INÉS. Le acaricia la cabeza con ternura.

INÉS: ¡Suéltame! No es el momento.

CULPA: ¿Cuándo será?

INÉS: Mis hermanos no deben saber nada.

CULPA: ¿Seguirás mintiendo?

INÉS: ¡No seas cruel!

CULPA: ¡Qué vaina tan buena! Ahora yo soy la cruel.

INÉS: Si me dejas tranquila te prometo que pagaré el rescate.

CULPA: Si lo haces es tu problema, el mío contigo es otro.

INÉS: ¡Te lo suplico!

CULPA: No escucho súplicas, haz lo que tienes que hacer.

INÉS: ¡No puedo!

CULPA: ¡Allá tú!

(Interrumpen con su llegada MARCOS y LUCY.)

INÉS: (A LUCY) ¿Se siente mejor?

LUCY: ¡Sí! Pensando qué hacer. ¡Esto es una verdadera tragedia!

MARCOS: Pediré mis prestaciones y el dinero de la caja de ahorros.

CULPA: (A MARCOS) ¿Qué más harás?

MARCOS: (Grita) ¿Te parece poco?

LUCY: Yo no he dicho nada.

MARCOS: Disculpen.

INÉS: Mañana revisaré los balances de la empresa.

CULPA: ¿Sólo eso?

INÉS: (Grita) ¿Qué quieres?

MARCOS: No te molestes. Me parece bien.

CULPA: (A LUCY) ¿Y tú?

LUCY: No puedo hacer nada.

MARCOS: (Desanimado) Tranquila, entendemos.

INÉS: Debemos movernos rápido.

MARCOS: No podemos dejar a mamá mucho tiempo en manos de esos rufianes.

LUCY: (Llora) ¡No la van a cuidar!

(Los tres lloran desesperados. Las luces van descendiendo.)


ESCENA XIII

Se ilumina la sala. No hay nadie. Entra MARCOS.

MARCOS: (Para sí) Menos mal, pude dejar el dinero en el basurero sin que nadie me viera. Ahora esperar. ¡Pobrecita, dentro de dos horas debo buscarla en el mismo sitio!

(Aparece LA CULPA.)

CULPA: ¿Hablarás?

MARCOS: ¿Cómo estás, anémica?

CULPA: ¿Cuándo dirás lo que tú y yo sabemos?

MARCOS: ¡Déjame en paz, fantasma estúpida!

CULPA: No soy un fantasma. Bien lo sabes.

MARCOS: ¡No diré nada!

CULPA: Para mí, mejor. Así estaré siempre a tu lado.

MARCOS: ¿Cómo vas a atacar a este hombre tan fuera de lo común?

CULPA: ¿Eso crees?

MARCOS: ¡Claro! Observa mi físico, mi porte.

CULPA: Yo veo al hombre por dentro.

MARCOS: Entonces detalla mi inteligencia.

CULPA: Todos los humanos son iguales.

MARCOS: Menos yo.

CULPA: También le temes a tu conciencia.

MARCOS: No, hasta que apareciste.

CULPA: Soy tu conciencia.

MARCOS: ¿Quieres decir?...

CULPA: Que tendrás que soportarme.

MARCOS: Sentirse culpable es una emoción inútil.

CULPA: ¿Por qué lo dices?

MARCOS: El mundo está poblado de seres asustados por algo que hicieron.

CULPA: Eres uno de esos.

MARCOS: ¡Estás equivocada! Conspiras contra mí.

CULPA: (Amenazante) ¡Puedo trastornarte el presente y el futuro!

MARCOS: ¡No voy a despilfarrar momentos de mi vida por ti!

CULPA: ¿Quiere decir que no rectificarás?

MARCOS: Eres tan sólo una norma impuesta por la sociedad.

CULPA: Si eso piensas no te dejaré sosiego. Dormiremos juntos todas las noches, comerás con mi presencia, te bañarás a mi lado, harás el amor sólo conmigo. ¿Qué te parece?

MARCOS: (Implorante) No, no… ¡Por favor, te lo suplico, irrumpirás mi intimidad!

CULPA: ¡Entonces habla!

MARCOS: Te prometo que cuando rescatemos a mamá, digo todo. Se sentirá orgullosa.

CULPA: Está bien, mientras tanto estaré allí.

(MARCOS se retira asustado.)


ESCENA XIV

LA CULPA se sienta en el sofá. Toma una revista. Lee. Aparece LUCY.

CULPA: ¿Pensaste en lo que hablamos?

LUCY: ¿Otra vez tú? ¡Nojoda!

CULPA: Espero una respuesta.

LUCY: Déjame tranquila ¡Tengo mucho miedo!

CULPA: Eso es libre de sentir. Aún no me has contestado.

LUCY: Si digo la verdad, ¿seré mejor persona?

CULPA: ¡Claro! Al no estar angustiada podrás utilizar el tiempo presente para superarte.

LUCY: ¡Ah! Cuando mamá esté de vuelta le digo todo a mis hermanos.

CULPA: ¡Estaré aquí esperando!

(LUCY sale despavorida. Enseguida aparece INÉS.)

CULPA: ¿Cómo estás?

INÉS: ¿Qué haces aquí, pedazo de puta?

CULPA: ¡Esperándote!

INÉS: Tengo una pistola, voy a desaparecerte.

CULPA: (Ríe burlona) ¡Inténtalo!

INÉS: ¡No te soporto más, pesada!

CULPA: Debiste pensarlo antes de hacer lo que hiciste.

INÉS: Fue por el bien de todos, no tengo por qué darte explicaciones.

CULPA: ¡Cierto! A ti misma te la debes.

INÉS: ¿Tengo que aguantarte hasta en la poceta?

CULPA: ¡No tengo problema!

INÉS: No hice nada.

CULPA: ¿Y engañar?

INÉS: Me da mucha pena con mamá.

CULPA: ¿Entonces?

INÉS: ¡Está bien! Cuando aparezca lo diré todo. Así te irás a la mierda.

CULPA: ¡Qué grosera! Pero me parece bien, esperaré por ti.

INÉS: (Haciéndole mofas) Ahora me voy para no verte más. ¡Estúpida!

CULPA: ¡Ay… carajita!

(INÉS se retira. LA CULPA, haciendo caso omiso a lo que sucede, sale por otro lado.)


ESCENA XV

Entra MARCOS con el cofre. Aparecen LUCY e INÉS, emocionadas.

INÉS: ¡La rescataste, Marcos!

LUCY: ¿Está bien?

MARCOS: Todo salió perfecto.

LUCY: ¡Con tanto dinero que se pagó!

MARCOS: (Abre el cofre) Ya estás en tu hogar otra vez, mamá.

INÉS: ¡Buen susto nos pegó!

LUCY: ¡Ay, mamacita querida!

(Aparece LA CULPA bailando al son de una música que no se escucha. Se ubica al lado de LUCY.)

CULPA: Ha llegado la hora.

LUCY: (Grita) ¡Quiero disfrutar la alegría de tenerla de nuevo!

MARCOS: Te entiendo. Pero no es necesario que grites, niña.

CULPA: Si no lo haces jamás me separaré de ti.

LUCY: ¡No me amenaces!

(Los hermanos la observan extrañados.)

MARCOS: ¿Qué sucede?

LUCY: ¡Debo confesarles algo!

INÉS: ¿Qué cosa?

LUCY: En una oportunidad el ventilador se llevó a mamá.

CULPA: Continúa.

LUCY: Llené el cofre con cenizas de cigarrillo.

INÉS: ¡No puede ser!

MARCOS: ¡Qué bajeza!

CULPA: ¡Termina!

LUCY: (Llora) Jorge secuestró a mamá creyendo que eran las joyas.

MARCOS: ¡El muy bandolero!

INÉS: Yo diría más bien: un coño de madre. ¡Vamos a denunciarlo!

LUCY: ¿Con qué testimonio?

MARCOS: ¡Es cierto! Mamá no está en condiciones de declarar.

INÉS: No sería conveniente para su salud.

MARCOS: (Atormentado) Todo mi dinero se lo entregué a esa sabandija.

LUCY: ¿Qué haremos?

MARCOS: (Amenazante) Me provoca darte una paliza, por cabeza loca.

INÉS: Nunca nos gustó ese hombre.

MARCOS: Debes buscar a alguien que valga la pena.

INÉS: No podemos hacer nada.

LUCY: (Alegre) ¿Quiere decir que me perdonan?

MARCOS: Con mucho dolor. Ahora debemos descansar.

INÉS: Estoy de acuerdo, ha sido un día duro.

(LA CULPA se ubica al lado de MARCOS.)

CULPA: ¡No te vayas!

MARCOS: ¿No estás viendo que no hay problema?

CULPA: ¿Sabes lo que te espera si no hablas?

MARCOS: ¡Déjame en paz!

CULPA: ¡Habla, habla!

MARCOS: ¡Lucy lo hizo y peor!

INÉS: ¿Estás extraño, Marcos?

MARCOS: (Alterado) Es que… en la playa... la brisa se llevó a mamá.

LUCY: ¡Qué!

INÉS: ¡No es posible!

MARCOS: Llené el cofre con cenizas de tabaco.

LUCY: ¡Con razón la veía tan oscura! ¡Miren al perfecto!

MARCOS: No siento remordimiento.

INÉS: ¿Entonces por qué hablaste?

MARCOS: Por esa sombra absurda que me persigue día y noche.

INÉS: ¿A ti también?

LUCY: ¿Acaso a ti?...

INÉS: No me deja ni un solo instante.

MARCOS: ¿Qué hiciste?

INÉS: El día que llevé a mamá para la oficina la puse en la ventana a llevar sol.

LUCY: ¿Y también se fue?

INÉS: ¡Sí!

LUCY: ¿Y con qué coño llenaste el cofre, si no fumas?

INÉS: Con cenizas de tela.

MARCOS: ¡Quien menos puja, puja un piano!

LUCY: ¡Miren a la santurrona!

(LA CULPA se va desvaneciendo lentamente mientras dice adiós con la mano, hasta caer totalmente al piso.)

MARCOS: Bueno, en medio de todo, creo que nos sentimos más tranquilos.

INÉS: ¿Qué haremos con mamá?

LUCY: ¿Qué mamá un coño? Son cenizas y ni siquiera sabemos de qué.

MARCOS: Quizás al malandrín de Jorge también se le botaron.

LUCY: Y quemó una rata del basurero.

INÉS: ¡Pobre mamá!

LUCY: Tiren esa mierda a la basura y asumamos que la vieja se murió.

MARCOS: (Lanza el cofre contra la pared) ¡Esto me pareció una ridiculez todo el tiempo!

INÉS: ¿Qué haremos sin ella?

LUCY: Algo que le hubiese gustado.

INÉS: ¿Cómo qué?

MARCOS: (Dando saltos) ¡Lo tengo!

INÉS: ¡Dinos!

MARCOS: Organizar el matrimonio de Lucy con el doctor Sánchez.

(Los tres se abrazan mientras las luces van desvaneciendo.)

T E L Ó N


DOCUMENTACIÓN Y AUTORIZACIÓN

Guarenas, 07 de febrero de 2011

Señores de Drama-Virtual.com

Benjamín Gavarre:

Reciba ante todo un cordial saludo. La presente tiene la finalidad de autorizar que sea publicada en su revista virtual la obra “Cenizas” de mi autoría. Dicha pieza está publicada en el libro “Gestación de Tres Dramaturgos” (2009), es de mi autoría y fue estrenada en Venezuela en noviembre de 2010.

La información fue tomada del foro Celcit, donde usted hizo la convocatoria.

Noreida Flores, venezolana, portadora de la Cédula de identidad Nº 5.538.029.

Si hay algún dato adicional que necesite, por favor hágamelo saber por mi correo electrónico.

Atentamente,

Noreida Flores


CURRICULUM VITAE

Flores E. Noreida M.

CI: 5.538.029

Dirección: Pque. Res. Los Caminos. Edf. DINA. Piso 4. Apto. 4-C. Urb. El Calvario Guarenas.

Correo electrónico: noreidaflores@hotmail.com

Experiencia Laboral

  • U.E.N ”Alberto Sequín Vera. Guarenas: Docente Especialista de Teatro (Desde 2005 - Actual).

  • Instituto Universitario de Tecnología “Antonio José de Sucre” Guarenas: Docente área social, Docente SAIA, Tutor y Jurado de tesis (2001-2006).

  • UNEXPO “Luís Caballero Mejías” Guarenas: Docente Área Social contratado (2003-2004).

  • Dirección de Cultura Municipio Plaza: Instructor de talleres de Dramaturgia y Teatro.

Estudios Realizados

  • UNESR: Licenciada en Educación mención Desarrollo Cultural.

  • UNESR: Licenciada en Administración mención Recursos Humanos.

  • UPEL: Formación para profesionales no docentes.

  • IUM: T.S.U. en Administración mención Recursos Humanos.

Formación Artística

Libros Publicados

Premios y Reconocimientos

  • Mención Rajatabla 2010: Obra “Cenizas”.

  • Primer Premio Nacional de Monte Ávila Editores: Obra “Viajando Con Mamá” (2004).

  • Primer Premio de Dramaturgia “Armando Urbina”: Obra “Cenizas” (2006).

  • Orden “Armando Urbina” 2006.




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