29/11/20

Entremés

   Entremés del Bobo Embarazado 








De Benjamín Gavarre

© SOGEM




 


"Y ¿qué paristeis?, ¿algún monstruo?, 
porque de tal tronco 
no se espera
otra cosa. "

Entremés. 

Cristóbal de Llerena.









Personajes:



Simple Simplón
Caralimpia
Adivino
Monstruo











La ambientación en un siglo XVI colonial.
Plaza, fuente, banca, árboles.




Encuéntranse, en una Plaza, el simple Simplón, embarazado, y Caralimpia con una red de pescar con la que atrapa a su amigo.


Caralimpia.- Qué es esto Simplón, qué te ha pasado, ¿por qué vienes tan cambiado? Ayer andabas tan largo como un palo, y hoy andas como simple simplón embarazado.

Simple Simplón.- Es cierto, me he trocado, me he cambiado, antes con la panza plana, y ahora con la barriga gorda, algo me ha embarazado de repente, yo ya siento los dolores y creo que he de parir.

Caralimpia.- Pero pérate, pará, pará, no has de parir, no aquí, no paras, no es divertido.

Simple Simplón.- Y cómo no he de parir, si ya siento que se me sale el Mostro.

Caralimpia.- Y por qué “Monstruo” has de parir.

Simple Simplón.- ¿Y qué no ha de ser si no Mostro? Si yo no he de dar a luz al Niño Dios, que si de repente me embaracé, pues ya muy luego he de parir seguro un Mostro, si por eso siento estos calabres en la panza.

Caralimpia.- Que no se te ocurra hacerlo por aquí, Simple Simplón, ni lo menciones, vete a Parir afuera, donde esté oscuro, donde nadie te mire.

Simple Simplón.- Voyme a parir y luego torno. O mejor ni voy, aquí vos me ayudáis.

Caralimpia.- Ni por pienso, que no he sido instruido en el arte de parir.

Simple Simplón.- Y amigo mío decías que sois.

Caralimpia.- Al Infierno he de acompañarte, si es preciso hacerlo, pero de parir nada, no me place la idea de quedar embadurnado de miasmas y cordones y menos aun si proviene de un bobo. Y mirad, mirad, que algo se mueve dentro de tu vientre, no sea que salga, Jesús, no vaya a salir y de repente el niño, la niña, la creatura, el Monstruo… ¡Salga!

Simple Simplón.- Mostro ha de ser y bien seguro, como he lo dicho… Ahhhh, ahhhh, qué retortijones siento y mucho más y ni sé por adelantado por do ha de salir el producto y qué figura tenga.

Caralimpia.- Vade Retro, aléjate, que aquí no sea que suceda, idos muy lejos. Idos a un lugar oscuro, lejos de la gente, lejos de todo, donde nadie se entere.

Simple Simplón.- Pues yo he de alejarme, si me lo permiten los estertores, que no, no creas que me gustaría tanto que me vean parir, ni me gustaría ni no me gustaría, es decir… Ya... ya me alejo, no me veáis de esa forma... Con gran dolor camino, con gran dolor voy paso a paso, así, con este desfiguro de parturiento, serán los síncopes o los latidos o los retortijones como se llaman, los que les dan a a las preñadas, si ahora sí las puedo comprender, que por eso gritan tanto. ¡Que me da, ¡que se me contrae el útero que no poseo!, ¡Ay ay ay ay ay! o bien se me contrae el intestino o la tripa, que se me sale el producto, el niño, la nena, el monstruo, lo que fuere! Ya estoy en labor y no me puedo acercar a esos árboles, o a esa banca o a esa fuente.

Caralimpia.- Apurad. Idos atrás de esa fuentecilla, atrás, vade retro, allá podéis tener a tu hijo, hija, monstruo, lo que sea, detrás de la fuente y así, una vez parido el nene, podréis lavaros vos y lo que surja.

Simple Simplón.- Ya llego, ya me acerco a la fuentecilla, ya casi estoy pariendo, y casi en medio de la plaza me tocaba, y estoy aquí detrás de esta pequeña barrera, que no me cubre del todo, y que ya va saliendo el Mostro, que va naciendo, que sale y está muy grande, que parece que está más grande que yo, y sí, ya se va, mirad cómo se escapa, ni dar las gracias supo, ni se presentó siquiera el desgraciado, pero no importa, ya me ha dejado todo flaco otra vez, pese a tal, que yo ya no aguantaba, si era como haber comido yo toda una vaca, y si no se me sale pues no sé cómo yo iba a poder dormir pues ya ni de lado me acomodaba.

Caralimpia.- Mucho habláis, pero será mejor que aprovechéis el agua de esa fuente para lavaros, no sea que haya mucho misma del Monstruo, que seguro al haber parido habrás dejado todo chorreado y has de apestar.

Simple Simplón.- Sabed que no ha habido líquido alguno, ni secreción misma ni tal. El Mostro ha salido como si no tuviera paciencia de quedarse conmigo, ha salido de una sola vez y no he tenido de limpiar nada, ni necesito lavarme ni limpiarme.

Caralimpia.- No quiero conocer tales detalles, que seguro me daréis explicaciones que no quiero saber, ni de cómo ha surgido ni de qué ha provocado ni mucho menos de por dónde ha tenido nacimiento.

Simple Simplón.- Pues de salida o nacimiento yo no he sido partícipe ni siquiera testigo directo, lo repito, solo he tenido los dolores, estertores, contracciones y luego nada, que en un momento de descuido ha escapado todo completo, y que ni pujar tuve ni ha tenido lugar un batidero, ni miasma alguna según dije, pero ya te he de contar que descargado me siento. Ya limpio y desahogado, contigo quiero platicar del parto.

Caralimpia.- Pues si estás limpio y no has de apestar aquí conmigo puedes llegar. Pues “aliviado” te has, que así dicen en mi pueblo.

Simple Simplón.- Y en el mío, que también se alivian las mozas, y yo de lo que siento ánimo es de no verlo por aquí, ni de sentirlo menos, pues ya no estoy encinta.

Caralimpia.- Pues encinto y preñado estabais es verdad, pero mira que aquí do llega tu hijo “el Mostro”, que lo has parido muy grande, miradle... O bien ha crecido ya mucho porque tiene más altura que tú mismo, que te lleva media vara de estatura y por encima de tu cabeza se alza, parece que necesita comida o no sé muy bien con qué intenciones parece que te abraza.

Simple Simplón.- Si en verdad que ya siento que lo quiero. Serán los aires de familia. En verdad que parece quedarse a mi lado muy meloso, yo no sé si quiere agua o bien que lo tenga yo como a mi lado como si necesita afecto, o bien quiere leche, pero esa no he de tenerla que yo sepa, pues que lo he parido sin que me haya crecido nada, pues qué será su necesita, pues sigue aquí y no se mueve el Mostro, y yo no sé si voy a buscar un poco de alimento, ¿tal vez si le doy algún cangrejo?

Caralimpia.- Y sí tiene frío, mirad, se trata de acurrucar en tus hombros o bien tal vez quiera regresar a tu barriga porque con su cabeza de ave te quiere abrir un agujero y más si lo que se le empieza a ver en la cara, ¿no es un pico?

Simple Simplón.- Sí es pico, como de pato, y ya veis que me está pegando en la panza, no sé, tal vez busque que lo vuelva a recibir, pero es el caso que no cabe ya, pues ha crecido, ya tendría que ponerle nombre, pues eso de llamarle mostro no es correcto.

Caralimpia.- Mirad, parece que calmado se ha, ya creo que podéis pensar en no seguir pariendo monstruos, pues como que lo he visto crecer unos centímetros de más. Y ahora un poco más, ¡mirad!

Simple Simplón.- No concuerdo, que sigue estando ya tan alto como había llegado, pero se ha colocado muy derecho, se pone como si lo estuvieran ya pintando, o como si fuera a ser motivo de homenaje, muy derecho y muy tieso. Mirad, mirad, la cara de orgullo, de saber que soy su padre. Eso ha de ser porque ya como que empieza a mover sus brazos, podéis verle.

Caralimpia.- No sé si sus brazos pero sí sus alas, creo que has parido un monstruo con pico de pato y alas de ganso aunque las piernas son como de lagarto, o bien de algo escamoso, y sí, corresponde a la cola de lagarto que parece que la tenía escondida, pero mirad cómo ya la podemos ver, si la mueve y da gusto saber que no está siempre lista como para darnos coletazos.

Simple Simplón.- Y es que muy orgulloso, como te digo, está mi hijo, que ha sacado la cola de su escondite para que la veamos y se nota en la sonrisa que no me equivoco.

Caralimpia.- Notáis tú una sonrisa, pero yo no puedo sino observar una cara con pico de pato y esos ojos como perturbados.

Simple Simplón.- Sí la sonrisa se le nota en los ojos, por su mirada llena de alegría y orgullo, y son tres los que puedo distinguir, son tres sus pechos, no creeréis que es una mujer o bien no puede saberse todavía el sexo.

Caralimpia.- Sí, es necesario esperar para confirmar, si le siguen saliendo pechos o bien si se le ensancha la cadera o le sigue creciendo el cuello, si me lo estoy imaginando, o bien su pescuezo de caballo ha vuelto a crecer…

Es preciso pensar cómo llamarlo, no se diga nada ahora, pero tal vez será necesario que unos adivinos lo interroguen o bien nos digan una explicación de por que lo has parido. Pero ved, mirad quien por acaso se asoma, si es el mismísimo Adivino Mayor. Podremos preguntarle.

Simple Simplón.- Bien me parece. He, amigo Adivino, decidnos cuál es la causa del Mostro.

Adivino.- ¿A mí me habláis, Bobo?

Simple Simplón.- Y quién ha de ser el bobo, a quien si no le hablo; para ser adivino, andáis muy fuera de este mundo.

Adivino.- Pues preocupado estoy pues he recibido alarmantes noticias de los Hados.

Simple Simplón.- Cómo así.

Adivino- Ha de llevarnos la trampa.

Simple Simplón.- No, la trampa no, tengo muchas cosas que vivir y no he comido todavía.

Adivino.- Y qué es del engendro, espero y esté domesticado.

Simple Simplón.- No ha dado motivos de osadía y es muy propio y se para orgulloso y tiene felicidad de que soy su padre.

Adivino.- Su padre, decís… En efecto encuentro el lejano parecido… Sin embargo detrás del orgullo de estar junto al que lo ha engendrado, percibo un brillo de sus perturbados ojos desde que he llegado.

Simple Simplón.- ¿Verdad que somos igualitos? Yo lo he tenido por discreto y en efecto sus ojos brillan de felicidad y ríe al igual que yo cuando me acuerdo de una buena historia.

Adivino.- Y decidme… ¿Cuántos años tiene? Ya sabe hablar, ¿estudia? ¿A qué escuela va?

Simple Simplón.- Ehh, pues usted, me dirá, si es adivino…

Caralimpia.- Puedo comentarle, maese Adivino, si no es molestia, yo que lo conozco desde el día de su nacimiento y lo he visto crecer, puedo decir que su desarrollo será poco menos que prodigioso.

Simple Simplón.- No será tanto, yo espero que por lo pronto empiece a hablar. Ya mañana le buscaremos una buena escuela, no sea como yo simple simplón. Estoy con la inquietud si sus palabras primeras serán padre mío, ¿tía? cuáles, no sé, estoy en la zozobra.

Caralimpia.- Pero mirad, parece que hemos en algo ofendido al adivino, que no nos ve ni nos habla y solo entorna los ojos y parece que va a convulsionar.

Simple Simplón.- Señor Adivino, señor… Escuche, ponga atención, atienda.

Caralimpia.- En trance ha pasado a estar.

Simple Simplón.- En trance será.

Adivino.- Ahhhh. Ayja ayja ayja ayjaaaa. Esto es lo que vendrá. Esto es lo que habrá de acontecer. Ay Ayja ay jajaja.

Simple simplón.- No sé si está feliz o contento.

Caralimpia.- Decís lo mesmo. No está feliz, está en las manos de la Pitia… De la pitonisa, de la gran adivina… Ya nos va a decir nuestra fortuna.

Simple Simplón.- Y sabremos si hoy hemos de comer.

Adivino.- Esto es lo que manifiéstase en el firmamento, las Moiras las tres con su hilo, su globo y sus tijeras nos han de decir la verdad…

Simple Simplón.- No me hablen de tijeras ni de globos… No quiero saber más.

Caralimpia.- Bobo, mejor te callas.

Adivino.- Esto es lo que habrá que venir: “Cuando el Engendro se manifieste la Ciudad y el Mundo todo será destruido por la gran Plaga que acabará con todo”.

Caralimpia.- Diantres.

Simple Simplón.- Y en un santiamén nos ha de llevar la trampa… “Cuando el engendro hable.” ¿Qué engendro será?

Adivino.- “Cuando el Engendro se manifieste la Ciudad y el Mundo todo será destruido por el fuego y las llamas de la gran llamarada que acabará con todo.”

Caralimpia.- Diantres, primero una plaga y luego una gran llamarada.

Simple Simplón.- Es decir que no podremos salir a la calle.

Caralimpia.- De eso se trata. No veis que por eso ha entrado en trance el Adivino.

Simple simplón.- Para decirnos que no salgamos a la calle.

Caralimpia.- Pues eso queda implícito.

Simple Simplón.- ¿Cómo decís?

Caralimpia.- Que eso está por demás. Que eso queda claro. Si hay fuego y antes plaga, pues está por demás salir a la calle. Habrá que permanecer en casa.

Simple Simplón.- No me digáis.

Caralimpia.- Pues es así.

Simple Simplón.- Pero al menos podré permanecer con mi hijo, para poderlo educar.

Caralimpia.- Si no sigue creciendo, pues en los últimos instantes yo juro por la Providencia que lo he visto elevarse unos centímetros todavía más por encima de tus hombros.

Simple Simplón.- Podría ser, podría ser… Me preocupa sin embargo que mi hijo tenga que crecer con estas amenazas de fuego y el hambruna.

Caralimpia.- Nadie mencionó el hambruna.

Simple Simplón.- Pues el hambruna ha de haber, pues si dice peste, pues no podremos salir a hacer las compras y con qué habremos de preparar el desayuno.

Caralimpia.- Eso mismo me preguntaba yo… En eso mismo, pero mirad, el adivino parece que regresa de su estado excepcional.

Adivino.- Vaya, vaya, parece que me he perdido, distanciado, ¿y hablé de más?

Simple Simplón.- Y más que los borrachos.

Adivino.- Y qué he mencionado si queréis decirme.

Simple Simplón.- Ah, pues habéis mencionado que tal vez las naciones encontrarán la paz y no habrá ya más problemas entre los gobernantes.

Adivino.- ¿Eso he dicho?

Caralimpia.- Pues, sí, en verdad que Usted maese el Adivino no ha mencionado ni desgracias ni nada parecido. Ni mucho menos calamidades que se originen en el nacimiento de ningún engendro.

Adivino.- No comprendo. ¿Hablé de algún engendro?

Caralimpia.- Y pues en verdad que nos ha dado mucho gusto de que nos haya mencionado que el hijo de un Bobo es de buen augurio para todos.

Adivino.- ¿Eso dije? No será para tanto. Si un bobo llegara a engendrar un hijo es causa de preocupación, sin duda. Si llegase a parir un monstruo, eso, mis dilectos semejantes, motivo sería de destrucción y muerte.

Caralimpia.- No será tanto.

Simple Simplón.- Es así. Yo pienso que habría que deshacerse de los engendros.

Caralimpia.- Pero qué decís, simplón, estás oyendo lo que vos mismo proferís. Habría que desprenderse de tu mismo hijo.

Simple Simplón.- No, noooo, quién dijo, mi hijo no es engendro, es cariñoso, es un orgullo, miren nada más sus bellos ojos.

Caralimpia.- Engendro. Es un engendro porque vos lo engendrasteis.

Adivino.- Qué decís, es cierto que el engendro aquí presente es el hijo de este simple?

Caralimpia.- Todo el mundo la sabe.

Simple simplón.- Menos usted.

Adivino.- Pues estamos en grave peligro, en situación excepcional. Habrá que convocar a sesiones extraordinarias, crear comisiones, establecer confinamientos.

Simple Simplón.- No será tanto, su ilustrada.

Caralimpia.- Concuerdo, “su Ilustrísima”, ¿verdad? No creo que el hijo de un Bobo sea motivo para tanto escándalo.

Adivino.- Desde tiempos inmemoriales, las guerras, las pestes, las hambrunas han sido motivadas por aquellos que en contra de la Fe y en contra de la Providencia y de las buenas costumbres han manchado el Universo.

Simple.-Y dale. Yo no he manchado nada, ni tantito. Quiere que le exprese abiertamente los detalles.

Caralimpia.- Cállate, Bobo, no te das cuenta de que estamos en problemas.

Simple Simplón.- ¿Estamos?

Adivino.- El Universo entero, el Cosmos desordenado por los errores cometidos por aquellos que han transgredido las normas y han cometido asesinatos y han vivido de formas aberrantes, contranatura, en convivencia innegable con las fuerzas demoníacas.

Caralimpia.- Bueno, bueno, bueno… Yo puedo testificar en favor del Bobo que él siempre ha sido… Buena persona… No creo que nadie pueda recibir el peso de una culpa tan grande como una peste o una guerra.

Simple Simplón.- Eso es verdad. Yo todos los día me levanto y desayuno y trato de dormir bien y de no escupir a mi prójimo.

Adivino.- Veo con claridad que usted no es responsable de tanto bullicio, pero qué podemos decir del Monstruo. Miradlo, tiene esos ojos perturbadores, esa mirada manifiestamente hostil… y Esos, esos…. ¡Esos son tres senos?

Simple Simplón.- Cierto es, al momento afirmar no sabemos si es niño o doncella.

Caralimpia.- En un error estabais al pensar que este maravilloso ser puede ser causa de tanto sufrimiento.

Simple Simplón.- Gracias, es amigo mío, ser Adivino, siempre habla bien de mí, aunque me trate de Bobo.

Caralimpia.- No hablaba de vos, mas del engendro.

Simple Simplón.- Tampoco le digáis así, que ya se nota que es buena persona.

Adivino.- ¿Buena persona? Estaréis de broma, si no veis que sus alas y el cuello de caballo y el pico de pato no son sino evidencia de malos augurios.

Simple Simplón.- Es un ser extraordinario, es muy cariñoso, y además está muy orgulloso de su padre. Mirad, mirad como es mimoso, es tierno y cariñoso, y parece que le gusta darme picotazos en la barriga.

Adivino.- Eso veo, eso veo. Tal vez es un ser bondadoso y estoy exagerando.

Simple Simplón.- Yo así lo creo.

Adivino.- Pues de ser así, me voy, no tengo más que ir a una sesión de congresistas de ariolos y pitonisas donde hemos prontamente de resolver los problemas del mundo.

Simple Simplón.- Id con ventura y aun más con buenaventura.

Adivino.- Eso bien me parece. Bien me parece, os felicito entonces por el nacimiento de vuestro hijo y os doy mis parabienes. Caballeros, me despido.

Simple Simplón.- Mis respetos, Caballero.

Caralimpia.- Hasta la vista, maese adivino. Id en buenhora.

El Monstruo.- Oye papá, tengo sed, no habría manera de que me pudieran dar tú y mi papi un poco de agua, estoy deshidratado.

Caralimpia.- Se tenía que decir y se dijo.

Simple Simplón.- ¡Yo y tu papi? Y con eso quién decidme paso a ser yo.

El Monstruo.- ¿Mi mami?

Simple Simplón.- Creo que las cosas confunde todavía mi hijo. Me acompañáis a por agua, porque tiene sed como dijo.

Caralimpia.- Qué más he de hacer sino acompañaros.

Simple Simplón.- Eso es de agradecer y muchas otras cosas.

Caralimpia.- Habrá que buscarle un nombre.

Simple Simplón.- Estoy de acuerdo. Hemos de buscarle un nombre.

Caralimpia.- Sí, por Ventura.

Simple Simplón.- Ya veis hijo mío, ya tenéis nombre, te llamarás Buenaventura.

Monstruo.- Qué bien, pero sí me habéis escuchado de que sediento estoy, ¿es así?

Caralimpia.- Es así, qué niño. Ya vamos, vamos por algo de beber.

Simple Simplón.- Por vida mía, estas generaciones, estas generaciones.

Monstruo.- Gracias, madre, y también gracias, padre. Gracias. Muchas gracias. A los dos.

Simple Simplón.- Callado quedarías mejor.

Caralimpia.- Eso digo yo. Vamos.

Simple Simplón.- Vamos.

FIN


Entremés del Bobo Embarazado De Benjamín Gavarre

  Entremés del Bobo Embarazado 








De Benjamín Gavarre

© SOGEM




 


"Y ¿qué paristeis?, ¿algún monstruo?, 
porque de tal tronco 
no se espera
otra cosa. "

Entremés. 

Cristóbal de Llerena.









Personajes:



Simple Simplón
Caralimpia
Adivino
Monstruo











La ambientación en un siglo XVI colonial.
Plaza, fuente, banca, árboles.




Encuéntranse, en una Plaza, el simple Simplón, embarazado, y Caralimpia con una red de pescar con la que atrapa a su amigo.


Caralimpia.- Qué es esto Simplón, qué te ha pasado, ¿por qué vienes tan cambiado? Ayer andabas tan largo como un palo, y hoy andas como simple simplón embarazado.

Simple Simplón.- Es cierto, me he trocado, me he cambiado, antes con la panza plana, y ahora con la barriga gorda, algo me ha embarazado de repente, yo ya siento los dolores y creo que he de parir.

Caralimpia.- Pero pérate, pará, pará, no has de parir, no aquí, no paras, no es divertido.

Simple Simplón.- Y cómo no he de parir, si ya siento que se me sale el Mostro.

Caralimpia.- Y por qué “Monstruo” has de parir.

Simple Simplón.- ¿Y qué no ha de ser si no Mostro? Si yo no he de dar a luz al Niño Dios, que si de repente me embaracé, pues ya muy luego he de parir seguro un Mostro, si por eso siento estos calabres en la panza.

Caralimpia.- Que no se te ocurra hacerlo por aquí, Simple Simplón, ni lo menciones, vete a Parir afuera, donde esté oscuro, donde nadie te mire.

Simple Simplón.- Voyme a parir y luego torno. O mejor ni voy, aquí vos me ayudáis.

Caralimpia.- Ni por pienso, que no he sido instruido en el arte de parir.

Simple Simplón.- Y amigo mío decías que sois.

Caralimpia.- Al Infierno he de acompañarte, si es preciso hacerlo, pero de parir nada, no me place la idea de quedar embadurnado de miasmas y cordones y menos aun si proviene de un bobo. Y mirad, mirad, que algo se mueve dentro de tu vientre, no sea que salga, Jesús, no vaya a salir y de repente el niño, la niña, la creatura, el Monstruo… ¡Salga!

Simple Simplón.- Mostro ha de ser y bien seguro, como he lo dicho… Ahhhh, ahhhh, qué retortijones siento y mucho más y ni sé por adelantado por do ha de salir el producto y qué figura tenga.

Caralimpia.- Vade Retro, aléjate, que aquí no sea que suceda, idos muy lejos. Idos a un lugar oscuro, lejos de la gente, lejos de todo, donde nadie se entere.

Simple Simplón.- Pues yo he de alejarme, si me lo permiten los estertores, que no, no creas que me gustaría tanto que me vean parir, ni me gustaría ni no me gustaría, es decir… Ya... ya me alejo, no me veáis de esa forma... Con gran dolor camino, con gran dolor voy paso a paso, así, con este desfiguro de parturiento, serán los síncopes o los latidos o los retortijones como se llaman, los que les dan a a las preñadas, si ahora sí las puedo comprender, que por eso gritan tanto. ¡Que me da, ¡que se me contrae el útero que no poseo!, ¡Ay ay ay ay ay! o bien se me contrae el intestino o la tripa, que se me sale el producto, el niño, la nena, el monstruo, lo que fuere! Ya estoy en labor y no me puedo acercar a esos árboles, o a esa banca o a esa fuente.

Caralimpia.- Apurad. Idos atrás de esa fuentecilla, atrás, vade retro, allá podéis tener a tu hijo, hija, monstruo, lo que sea, detrás de la fuente y así, una vez parido el nene, podréis lavaros vos y lo que surja.

Simple Simplón.- Ya llego, ya me acerco a la fuentecilla, ya casi estoy pariendo, y casi en medio de la plaza me tocaba, y estoy aquí detrás de esta pequeña barrera, que no me cubre del todo, y que ya va saliendo el Mostro, que va naciendo, que sale y está muy grande, que parece que está más grande que yo, y sí, ya se va, mirad cómo se escapa, ni dar las gracias supo, ni se presentó siquiera el desgraciado, pero no importa, ya me ha dejado todo flaco otra vez, pese a tal, que yo ya no aguantaba, si era como haber comido yo toda una vaca, y si no se me sale pues no sé cómo yo iba a poder dormir pues ya ni de lado me acomodaba.

Caralimpia.- Mucho habláis, pero será mejor que aprovechéis el agua de esa fuente para lavaros, no sea que haya mucho misma del Monstruo, que seguro al haber parido habrás dejado todo chorreado y has de apestar.

Simple Simplón.- Sabed que no ha habido líquido alguno, ni secreción misma ni tal. El Mostro ha salido como si no tuviera paciencia de quedarse conmigo, ha salido de una sola vez y no he tenido de limpiar nada, ni necesito lavarme ni limpiarme.

Caralimpia.- No quiero conocer tales detalles, que seguro me daréis explicaciones que no quiero saber, ni de cómo ha surgido ni de qué ha provocado ni mucho menos de por dónde ha tenido nacimiento.

Simple Simplón.- Pues de salida o nacimiento yo no he sido partícipe ni siquiera testigo directo, lo repito, solo he tenido los dolores, estertores, contracciones y luego nada, que en un momento de descuido ha escapado todo completo, y que ni pujar tuve ni ha tenido lugar un batidero, ni miasma alguna según dije, pero ya te he de contar que descargado me siento. Ya limpio y desahogado, contigo quiero platicar del parto.

Caralimpia.- Pues si estás limpio y no has de apestar aquí conmigo puedes llegar. Pues “aliviado” te has, que así dicen en mi pueblo.

Simple Simplón.- Y en el mío, que también se alivian las mozas, y yo de lo que siento ánimo es de no verlo por aquí, ni de sentirlo menos, pues ya no estoy encinta.

Caralimpia.- Pues encinto y preñado estabais es verdad, pero mira que aquí do llega tu hijo “el Mostro”, que lo has parido muy grande, miradle... O bien ha crecido ya mucho porque tiene más altura que tú mismo, que te lleva media vara de estatura y por encima de tu cabeza se alza, parece que necesita comida o no sé muy bien con qué intenciones parece que te abraza.

Simple Simplón.- Si en verdad que ya siento que lo quiero. Serán los aires de familia. En verdad que parece quedarse a mi lado muy meloso, yo no sé si quiere agua o bien que lo tenga yo como a mi lado como si necesita afecto, o bien quiere leche, pero esa no he de tenerla que yo sepa, pues que lo he parido sin que me haya crecido nada, pues qué será su necesita, pues sigue aquí y no se mueve el Mostro, y yo no sé si voy a buscar un poco de alimento, ¿tal vez si le doy algún cangrejo?

Caralimpia.- Y sí tiene frío, mirad, se trata de acurrucar en tus hombros o bien tal vez quiera regresar a tu barriga porque con su cabeza de ave te quiere abrir un agujero y más si lo que se le empieza a ver en la cara, ¿no es un pico?

Simple Simplón.- Sí es pico, como de pato, y ya veis que me está pegando en la panza, no sé, tal vez busque que lo vuelva a recibir, pero es el caso que no cabe ya, pues ha crecido, ya tendría que ponerle nombre, pues eso de llamarle mostro no es correcto.

Caralimpia.- Mirad, parece que calmado se ha, ya creo que podéis pensar en no seguir pariendo monstruos, pues como que lo he visto crecer unos centímetros de más. Y ahora un poco más, ¡mirad!

Simple Simplón.- No concuerdo, que sigue estando ya tan alto como había llegado, pero se ha colocado muy derecho, se pone como si lo estuvieran ya pintando, o como si fuera a ser motivo de homenaje, muy derecho y muy tieso. Mirad, mirad, la cara de orgullo, de saber que soy su padre. Eso ha de ser porque ya como que empieza a mover sus brazos, podéis verle.

Caralimpia.- No sé si sus brazos pero sí sus alas, creo que has parido un monstruo con pico de pato y alas de ganso aunque las piernas son como de lagarto, o bien de algo escamoso, y sí, corresponde a la cola de lagarto que parece que la tenía escondida, pero mirad cómo ya la podemos ver, si la mueve y da gusto saber que no está siempre lista como para darnos coletazos.

Simple Simplón.- Y es que muy orgulloso, como te digo, está mi hijo, que ha sacado la cola de su escondite para que la veamos y se nota en la sonrisa que no me equivoco.

Caralimpia.- Notáis tú una sonrisa, pero yo no puedo sino observar una cara con pico de pato y esos ojos como perturbados.

Simple Simplón.- Sí la sonrisa se le nota en los ojos, por su mirada llena de alegría y orgullo, y son tres los que puedo distinguir, son tres sus pechos, no creeréis que es una mujer o bien no puede saberse todavía el sexo.

Caralimpia.- Sí, es necesario esperar para confirmar, si le siguen saliendo pechos o bien si se le ensancha la cadera o le sigue creciendo el cuello, si me lo estoy imaginando, o bien su pescuezo de caballo ha vuelto a crecer…

Es preciso pensar cómo llamarlo, no se diga nada ahora, pero tal vez será necesario que unos adivinos lo interroguen o bien nos digan una explicación de por que lo has parido. Pero ved, mirad quien por acaso se asoma, si es el mismísimo Adivino Mayor. Podremos preguntarle.

Simple Simplón.- Bien me parece. He, amigo Adivino, decidnos cuál es la causa del Mostro.

Adivino.- ¿A mí me habláis, Bobo?

Simple Simplón.- Y quién ha de ser el bobo, a quien si no le hablo; para ser adivino, andáis muy fuera de este mundo.

Adivino.- Pues preocupado estoy pues he recibido alarmantes noticias de los Hados.

Simple Simplón.- Cómo así.

Adivino- Ha de llevarnos la trampa.

Simple Simplón.- No, la trampa no, tengo muchas cosas que vivir y no he comido todavía.

Adivino.- Y qué es del engendro, espero y esté domesticado.

Simple Simplón.- No ha dado motivos de osadía y es muy propio y se para orgulloso y tiene felicidad de que soy su padre.

Adivino.- Su padre, decís… En efecto encuentro el lejano parecido… Sin embargo detrás del orgullo de estar junto al que lo ha engendrado, percibo un brillo de sus perturbados ojos desde que he llegado.

Simple Simplón.- ¿Verdad que somos igualitos? Yo lo he tenido por discreto y en efecto sus ojos brillan de felicidad y ríe al igual que yo cuando me acuerdo de una buena historia.

Adivino.- Y decidme… ¿Cuántos años tiene? Ya sabe hablar, ¿estudia? ¿A qué escuela va?

Simple Simplón.- Ehh, pues usted, me dirá, si es adivino…

Caralimpia.- Puedo comentarle, maese Adivino, si no es molestia, yo que lo conozco desde el día de su nacimiento y lo he visto crecer, puedo decir que su desarrollo será poco menos que prodigioso.

Simple Simplón.- No será tanto, yo espero que por lo pronto empiece a hablar. Ya mañana le buscaremos una buena escuela, no sea como yo simple simplón. Estoy con la inquietud si sus palabras primeras serán padre mío, ¿tía? cuáles, no sé, estoy en la zozobra.

Caralimpia.- Pero mirad, parece que hemos en algo ofendido al adivino, que no nos ve ni nos habla y solo entorna los ojos y parece que va a convulsionar.

Simple Simplón.- Señor Adivino, señor… Escuche, ponga atención, atienda.

Caralimpia.- En trance ha pasado a estar.

Simple Simplón.- En trance será.

Adivino.- Ahhhh. Ayja ayja ayja ayjaaaa. Esto es lo que vendrá. Esto es lo que habrá de acontecer. Ay Ayja ay jajaja.

Simple simplón.- No sé si está feliz o contento.

Caralimpia.- Decís lo mesmo. No está feliz, está en las manos de la Pitia… De la pitonisa, de la gran adivina… Ya nos va a decir nuestra fortuna.

Simple Simplón.- Y sabremos si hoy hemos de comer.

Adivino.- Esto es lo que manifiéstase en el firmamento, las Moiras las tres con su hilo, su globo y sus tijeras nos han de decir la verdad…

Simple Simplón.- No me hablen de tijeras ni de globos… No quiero saber más.

Caralimpia.- Bobo, mejor te callas.

Adivino.- Esto es lo que habrá que venir: “Cuando el Engendro se manifieste la Ciudad y el Mundo todo será destruido por la gran Plaga que acabará con todo”.

Caralimpia.- Diantres.

Simple Simplón.- Y en un santiamén nos ha de llevar la trampa… “Cuando el engendro hable.” ¿Qué engendro será?

Adivino.- “Cuando el Engendro se manifieste la Ciudad y el Mundo todo será destruido por el fuego y las llamas de la gran llamarada que acabará con todo.”

Caralimpia.- Diantres, primero una plaga y luego una gran llamarada.

Simple Simplón.- Es decir que no podremos salir a la calle.

Caralimpia.- De eso se trata. No veis que por eso ha entrado en trance el Adivino.

Simple simplón.- Para decirnos que no salgamos a la calle.

Caralimpia.- Pues eso queda implícito.

Simple Simplón.- ¿Cómo decís?

Caralimpia.- Que eso está por demás. Que eso queda claro. Si hay fuego y antes plaga, pues está por demás salir a la calle. Habrá que permanecer en casa.

Simple Simplón.- No me digáis.

Caralimpia.- Pues es así.

Simple Simplón.- Pero al menos podré permanecer con mi hijo, para poderlo educar.

Caralimpia.- Si no sigue creciendo, pues en los últimos instantes yo juro por la Providencia que lo he visto elevarse unos centímetros todavía más por encima de tus hombros.

Simple Simplón.- Podría ser, podría ser… Me preocupa sin embargo que mi hijo tenga que crecer con estas amenazas de fuego y el hambruna.

Caralimpia.- Nadie mencionó el hambruna.

Simple Simplón.- Pues el hambruna ha de haber, pues si dice peste, pues no podremos salir a hacer las compras y con qué habremos de preparar el desayuno.

Caralimpia.- Eso mismo me preguntaba yo… En eso mismo, pero mirad, el adivino parece que regresa de su estado excepcional.

Adivino.- Vaya, vaya, parece que me he perdido, distanciado, ¿y hablé de más?

Simple Simplón.- Y más que los borrachos.

Adivino.- Y qué he mencionado si queréis decirme.

Simple Simplón.- Ah, pues habéis mencionado que tal vez las naciones encontrarán la paz y no habrá ya más problemas entre los gobernantes.

Adivino.- ¿Eso he dicho?

Caralimpia.- Pues, sí, en verdad que Usted maese el Adivino no ha mencionado ni desgracias ni nada parecido. Ni mucho menos calamidades que se originen en el nacimiento de ningún engendro.

Adivino.- No comprendo. ¿Hablé de algún engendro?

Caralimpia.- Y pues en verdad que nos ha dado mucho gusto de que nos haya mencionado que el hijo de un Bobo es de buen augurio para todos.

Adivino.- ¿Eso dije? No será para tanto. Si un bobo llegara a engendrar un hijo es causa de preocupación, sin duda. Si llegase a parir un monstruo, eso, mis dilectos semejantes, motivo sería de destrucción y muerte.

Caralimpia.- No será tanto.

Simple Simplón.- Es así. Yo pienso que habría que deshacerse de los engendros.

Caralimpia.- Pero qué decís, simplón, estás oyendo lo que vos mismo proferís. Habría que desprenderse de tu mismo hijo.

Simple Simplón.- No, noooo, quién dijo, mi hijo no es engendro, es cariñoso, es un orgullo, miren nada más sus bellos ojos.

Caralimpia.- Engendro. Es un engendro porque vos lo engendrasteis.

Adivino.- Qué decís, es cierto que el engendro aquí presente es el hijo de este simple?

Caralimpia.- Todo el mundo la sabe.

Simple simplón.- Menos usted.

Adivino.- Pues estamos en grave peligro, en situación excepcional. Habrá que convocar a sesiones extraordinarias, crear comisiones, establecer confinamientos.

Simple Simplón.- No será tanto, su ilustrada.

Caralimpia.- Concuerdo, “su Ilustrísima”, ¿verdad? No creo que el hijo de un Bobo sea motivo para tanto escándalo.

Adivino.- Desde tiempos inmemoriales, las guerras, las pestes, las hambrunas han sido motivadas por aquellos que en contra de la Fe y en contra de la Providencia y de las buenas costumbres han manchado el Universo.

Simple.-Y dale. Yo no he manchado nada, ni tantito. Quiere que le exprese abiertamente los detalles.

Caralimpia.- Cállate, Bobo, no te das cuenta de que estamos en problemas.

Simple Simplón.- ¿Estamos?

Adivino.- El Universo entero, el Cosmos desordenado por los errores cometidos por aquellos que han transgredido las normas y han cometido asesinatos y han vivido de formas aberrantes, contranatura, en convivencia innegable con las fuerzas demoníacas.

Caralimpia.- Bueno, bueno, bueno… Yo puedo testificar en favor del Bobo que él siempre ha sido… Buena persona… No creo que nadie pueda recibir el peso de una culpa tan grande como una peste o una guerra.

Simple Simplón.- Eso es verdad. Yo todos los día me levanto y desayuno y trato de dormir bien y de no escupir a mi prójimo.

Adivino.- Veo con claridad que usted no es responsable de tanto bullicio, pero qué podemos decir del Monstruo. Miradlo, tiene esos ojos perturbadores, esa mirada manifiestamente hostil… y Esos, esos…. ¡Esos son tres senos?

Simple Simplón.- Cierto es, al momento afirmar no sabemos si es niño o doncella.

Caralimpia.- En un error estabais al pensar que este maravilloso ser puede ser causa de tanto sufrimiento.

Simple Simplón.- Gracias, es amigo mío, ser Adivino, siempre habla bien de mí, aunque me trate de Bobo.

Caralimpia.- No hablaba de vos, mas del engendro.

Simple Simplón.- Tampoco le digáis así, que ya se nota que es buena persona.

Adivino.- ¿Buena persona? Estaréis de broma, si no veis que sus alas y el cuello de caballo y el pico de pato no son sino evidencia de malos augurios.

Simple Simplón.- Es un ser extraordinario, es muy cariñoso, y además está muy orgulloso de su padre. Mirad, mirad como es mimoso, es tierno y cariñoso, y parece que le gusta darme picotazos en la barriga.

Adivino.- Eso veo, eso veo. Tal vez es un ser bondadoso y estoy exagerando.

Simple Simplón.- Yo así lo creo.

Adivino.- Pues de ser así, me voy, no tengo más que ir a una sesión de congresistas de ariolos y pitonisas donde hemos prontamente de resolver los problemas del mundo.

Simple Simplón.- Id con ventura y aun más con buenaventura.

Adivino.- Eso bien me parece. Bien me parece, os felicito entonces por el nacimiento de vuestro hijo y os doy mis parabienes. Caballeros, me despido.

Simple Simplón.- Mis respetos, Caballero.

Caralimpia.- Hasta la vista, maese adivino. Id en buenhora.

El Monstruo.- Oye papá, tengo sed, no habría manera de que me pudieran dar tú y mi papi un poco de agua, estoy deshidratado.

Caralimpia.- Se tenía que decir y se dijo.

Simple Simplón.- ¡Yo y tu papi? Y con eso quién decidme paso a ser yo.

El Monstruo.- ¿Mi mami?

Simple Simplón.- Creo que las cosas confunde todavía mi hijo. Me acompañáis a por agua, porque tiene sed como dijo.

Caralimpia.- Qué más he de hacer sino acompañaros.

Simple Simplón.- Eso es de agradecer y muchas otras cosas.

Caralimpia.- Habrá que buscarle un nombre.

Simple Simplón.- Estoy de acuerdo. Hemos de buscarle un nombre.

Caralimpia.- Sí, por Ventura.

Simple Simplón.- Ya veis hijo mío, ya tenéis nombre, te llamarás Buenaventura.

Monstruo.- Qué bien, pero sí me habéis escuchado de que sediento estoy, ¿es así?

Caralimpia.- Es así, qué niño. Ya vamos, vamos por algo de beber.

Simple Simplón.- Por vida mía, estas generaciones, estas generaciones.

Monstruo.- Gracias, madre, y también gracias, padre. Gracias. Muchas gracias. A los dos.

Simple Simplón.- Callado quedarías mejor.

Caralimpia.- Eso digo yo. Vamos.

Simple Simplón.- Vamos.

FIN


Seguidores

Benjamín Gavarre

INSTRUCCIÓN ACADÉMICA:


Licenciatura en Literatura Dramática y Teatro: UNAM. Facultad de Filosofía y Letras. Ciudad Universitaria. Promedio final 9.08 (UNAM 1981-85). Titulado en 1993 con mención honorífica. Tesis: Elementos del Teatro Surrealista y del Absurdo.


Maestría en Literatura Comparada, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM 2000-2002. Promedio de 9.25 (Obtuvo el grado con mención honorífica en junio 9 de 2005). El tema de la tesis es sobre la construcción de la imagen del personaje “Emperatriz Carlota” en la dramaturgia mexicana y francófona siglos XIX a XXI a partir de una perspectiva histórico-imagológica.



    1. IDIOMAS

  • Francés : IFAL, CELE. Diploma de dominio por el CELE

  • Inglés: Diploma de comprensión por el CELE (Centro de enseñanza de lenguas extranjeras, UNAM).



2) TRABAJO ACADÉMICO

  1. INVESTIGADOR

  • IIFL, UNAM. Becario en el proyecto sobre archivos de la Inquisición en la Nueva España: “La otra palabra”, a cargo de la Dra. Mariana Masera del seminario de Poéticas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, desde octubre de 1999 a octubre de 2002.

Ponente en el XIV Encuentro Nacional de Investigadores del Pensamiento Novohispano. UAZ. Zacatecas noviembre de 2001. Ponencia: “La selección de información en algunos procesos inquisitoriales del siglo XVII”. Moderador en el Coloquio “La otra palabra”, el 18 de abril de 2002.

  • Investigador y compilador de textos dramáticos en francés para la Antología de textos de letras modernas de la Facultad de Filosofía y Letras (2007).


        1. DOCENCIA EN TEATRO NIVEL SUPERIOR
  • EAT (Escuela de Teatro del INBA). Profesor suplente de Historia del Teatro I (1997)

  • PROFESOR EN LA UAM

      1. Como profesor interino: Historia del teatro, teatro de los Siglos de Oro Español. Narrativa modernista y naturalista. Año 2001

  • PROFESOR EN LA UNAM

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura: MORFOSINTAXIS Y COMENTARIO DE TEXTOS I Y II (Ahora llamada Análisis de textos I y II) (1999-a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura en la materia TEATRO VIRREINAL I y TEATRO IBEROAMERICANO II. (Desde 2003-1 a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura en la materia HISTORIA DEL ARTE TEATRAL I Y II (TEATRO GRIEGO, LATINO, MEDIEVAL Y RENACENTISTA) (Desde 2003-1 a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura. Profesor de teatro de los Siglos de Oro español. Como interino. Semestre 2005-1.

OTRAS FUNCIONES EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNAM (Colegio de Teatro): Asesor de algunas tesis de licenciatura y una de maestría. Sinodal de muchas. Encargado de los exámenes extraordinarios de mis materias. Encargado de tutorías.


  • LITERATURA Y REDACCIÓN.

PROFESOR NIVEL MEDIO Y MEDIO SUPERIOR

UNAM dgire definitividad dictamen 10


  • Instituto María Isabel Dondé: profesor de literatura mexicana, universal, hispanoamericana y taller de redacción (1993-1994).

  • Universidad Latina: profesor de taller de redacción, investigación de campo, técnicas de investigación documental, taller de literatura universal y taller de clásicos hispanoamericanos. (1994-1996).

  • CLAM: Colegio Latinoamericano de México. Profesor de literatura mexicana y universal (1997-1999).



3) TRABAJO (NO ACADÉMICO):


      1. TRABAJO EDITORIAL

  • Editorial Vuelta: corrector de estilo, y al cuidado de distintas ediciones de novelas y libros de poesía (1989).

  • Letras y Palabras, servicios editoriales: diseñador de originales mecánicos para libros, revistas, folletos y tipografía en general; editor de revistas y folletos. Manejo de los programas de computación "Word Perfect", "Page Maker" y "Corel Draw" (1990-1992).

  • Revista Proceso (1995): corrector "free lance".

  • CITRU (Centro de Investigación teatral Rodolfo Usigli: corrector 1997-1998

  • FIC (Festival Internacional Cervantino): traductor francés-español (free lance) de folletos y fichas técnicas, 1990-93.

  • Editorial Santillana-Alfaguara-Nuevo México.

Elaboración de guías de lectura para las novelas Los años con Laura Díaz, de Carlos Fuentes y Cruz de olvido, de Carlos Cortés (1999-2000)


AUTOR (EN COLABORACIÓN CON Alberto Chimal et. al.) DE LOS LIBROS DE SECUNDARIA ESPAÑOL I Y ESPAÑOL II CONEXIONES. México. 2007. Editorial Alfaguara- Nuevo México. (Reeditado hasta la fecha de hoy)

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  1. COLABORADOR EN PUBLICACIONES PERIÓDICAS

(Cuento, Poesía, Crítica, Reseña).


  • Revista: Artes Escénicas (crítica teatral), con Josefina Brun.

  • Revista: El Faro (cuento, poesía, teatro), con Juan Coronel.

  • Periódico: El Día (en: El día de los jóvenes, cuento, poesía, reseña).

  • Periódico: El Economista (reseña de libros, críticas de obras de teatro).

  • Periódico: Uno más Uno (en: Sábado, poesía).

  • Revista de la Universidad de México (poesía).

  • Revista Tramoya: obra de teatro finalista en el concurso de dramaturgia "Emilio Carballido" (1996).

  • Colaboró como crítico teatral para la Revista Mexicana de Cultura del periódico El Nacional (coordinador editorial: Miguel Ángel Quemáin). (1998).

  • Colaborador de artículos sobre teatro para la revista Casa del Tiempo, de la UAM (1998 a la fecha).



CREADOR. TEATRO

  1. DRAMATURGO
  • Vístete Rápido (1984) (Publicada, revista El Faro).

  • Delirio 23 (1985) (Publicada, revista El Faro).

  • Amor Tal... (1986) (Representada Teatro Legaria).

  • La Fiesta de los Disfraces (I987) (Representada Teatro Santo Domingo).

  • En tres Cervantes te veas, adaptación e "Intermeses"(1990) Representada en el FIC 90.

  • Filus (1991) (Inédita).

  • Yo, el Peor de los Dragones (1993). Representada en el Museo del Chopo y en el Foro El ensayo (1995). Finalista en el concurso "Emilio Carballido". Publicada en la revista Tramoya de enero de 1996. Representada en una lectura dramatizada dirigida por Edoardo (sic) Alcántara durante el 50 aniversario de la EAT Escuela de Arte Teatral del INBA en el ciclo de lecturas de dramaturgos mexicanos de la segunda mitad del siglo XX. Representada en el Museo del Carmen en abril y mayo de 1998 bajo la dirección de Edoardo Alcántara. Obra elegida para el Festival de la Universidad de Monterrey, 2005 así como para el festival de la BILINGUAL FOUNDATION OF THE ARTS en Miami 2005

  • Sala de Espera (1997).

Becario del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, FONCA–CONACULTA. Trabajó en un proyecto de dramaturgia bajo el sistema Jóvenes Creadores (1996/1997).

  • Sala de Espera: Proyecto Coinversiones FONCA 1999 Dirección de Alejandro Ainslie. La Gruta. Instituto Cultural Helénico (1999)

  • Unidad Lupita, Versión libre del cuento del mismo nombre de Jaime Alfonso Martínez Sandoval. Dirección Rocío Carrillo. Producción IEDF (2005).

  • Gente de primera, melodrama didáctico. Estreno el 6 de julio de 2007 en el Instituto electoral del Distrito Federal.

Creador del BLOG DE DRAMATURGIA: www.dramavirtual.com (desde enero de 2008 a la fecha)



    1. DIRECTOR DE TEATRO
  • Amor tal..., de Benjamín Gavarre (Ciclo de Nuevos Directores Universitarios de la UNAM. Teatro Legaria, 1987).

  • La Fiesta de los Disfraces, de Benjamín Gavarre (Teatro Santo Domingo, 1988).

  • En tres Cervantes te veas. (Teatro Santa Catarina; Festival Internacional Cervantino, 1990).

  • Yo, el Peor de los Dragones, de Benjamín Gavarre. (Museo del Chopo, 1995).


    1. ACTOR
  • Hécuba, La Perra; basada en Hécuba y Las Troyanas, de Eurípides. Adaptada y dirigida por Hugo Hiriart (1982).

  • El Gato con Botas, de L.W. Tieck; adaptada y dirigida por J. J. Gurrola (1983).

  • Serpientes y Escaleras y Fisura, coreografías de Lydia Romero. Actor-bailarín invitado del grupo Cuerpo Mutable (1983).

  • Teatrísimo, serie de televisión dirigida por J.J. Gurrola. Programas: La Máquina de Sumar, de Elmer Rice; Un Hogar Sólido, de Elena Garro; La Cena del Rey Balthazar, de Calderón de la Barca (1983).

  • El Maravilloso Traje de Helado Crema, de Ray Bradbury. Dirección de Eduardo Ruiz Saviñón (1984).

  • Bodas de Sangre, de Federico García Lorca. Dirección, Rubén Paguagua (1985).

  • La Madre, de S.I Witkiewicz. Dir. Rocío Carrillo (86)

  • La Cueva de Salamanca, de Cervantes. Dirección, Raúl Zúñiga (Festival de Siglos de Oro, Taxco, 1986).

  • De cómo el señor Mockinpott logró liberarse de sus padecimientos, de Peter Weiss. Dir. Néstor López Aldeco (1987)

  • Infinitamente Disponible, creación colectiva del grupo Teatro de la Rendija (Teatro de la iglesia de Santo Domingo 1988).

  • Los Enemigos, de Sergio Magaña. (1988–90)

  • ¡Ah Cábala Vida! Espectáculo de Raúl Zúñiga (1990).

  • Los Desfiguros de mi Corazón, de Sergio Fernández. Dirección de Néstor López Aldeco (Foro sor Juana Inés de la Cruz, 1992-1993).

  • Asesino Personal, creación colectiva del grupo organización secreta, confabulación teatral. Idea original y dirección de Rocío Carrillo (Claustro de sor Juana, 1993; Salón México 1994). Nominada para la mejor obra de 1993, teatro de grupo, APT.

  • Pastorela Típica de Tepozotlán, dirección Raúl Zúñiga. Desde 1985 a 2004