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27/7/15

EL MAESTRO Eugéne Ionesco

EL MAESTRO
Eugéne Ionesco

Personajes:
El maestro
El anunciador
El admirador
La admiradora
La Joven amante
El Joven amante

De espaldas al publico, en el centro del escenario, con la mirada fija en la salida del fondo, el anunciador esperada la llegada del Maestro. A derecha e izquierda, pegados a la pared, el admirador y la admiradora esperan también la llegada del Maestro.-

El anunciador: (al cabo de unos instantes bastantes tensos, sin cambiar de posición): ¡Allá esta! ¡Allí está! ¡En el extremo de la calle!
  (Se oyen “¡Vivas!”, etc)
¡Ahí está el Maestro!... ¡Viene, se acerca!
 (Exclamaciones y aplausos entre bastidores)
….Será mejor que no nos vea.
 (Los dos admiradores se pegan más a la pared)
¡Atención!
 (el anunciador se entusiasma y exclama)
¡Viva! ¡Viva! ¡El maestro! ¡El maestro! ¡Viva el Maestro!
 (Con el cuerpo inmóvil y aplastado contra la pared, los dos admiradores estiran, lo más que pueden, el cuello y la cabeza para ver al Maestro)
¡El Maestro! ¡El Ma-es-tro!
Los dos admiradores: (juntos) ¡Viva! ¡Viva!
(Otros “¡viva! Y ¡”¡Viva!” ¡Bis!, provenientes de los bastidores, se van debilitando poco a poco.
Los dos admiradores: ¡Viva! ¡Bis! 
El anunciador: (da un paso hacia el fondo, se detiene, y luego sigue hacia el fondo, seguido por los admiradores): ¡oh, no! ¡Se va! ¡Se va! ¡Sigámoslo, pronto! ¡Sigámoslo!
 (El anunciador y los dos admiradores salen gritando:)
¡Maestro! ¡Ma-es-tro! ¡Ma-es-es-tro!
 (Este último “¡Ma-es-es-tro!” se oye entre bastidores, como un balido. Silencio. La escena queda vacía durante unos instantes. Por la derecha entre el joven amante y por la izquierda la joven amante, que se encuentran en el centro del escenario)
El joven amante: Perdón, ¿Señora o Señorita?
La joven amante: Señor, no tengo el honor de conocerlo
El Joven amante: Tampoco yo lo conozco
La Joven amante: Por lo tanto, no nos conocemos ni el uno ni el otro.
El Joven amante: Justamente. Coincidimos en una cosa. Existe, por lo tanto, entre nosotros un terreno de acuerdo en el que podríamos construir el edificio de nuestro porvenir.
La joven amante: Yo me voy, señor
 (Hace ademán de irse)
El joven amante: ¡oh, querida, la adoro!
La joven amante:   ¡yo también, querido!
   (Se abrazan)
El joven amante:   Querida, la llevo. Nos casaremos inmediatamente.
  (Salen por la izquierda. El escenario queda vacío durante un breve instante.)
El anunciador (reaparece por el fondo, seguido por los dos admiradores):  Sin embargo, el Maestro había jurado que pasaría por aquí.
El admirador:   ¿Está usted seguro de ello?
El anunciador: ¡Pero sí, sí!
La anunciadora: ¿Es éste su camino?
El anunciador: Sí, sí. Les digo que debía pasar por aquí, estaba en el programa de los festejos
El admirador: ¿Lo vio y lo oyó usted mismo con sus propios ojos y oídos?
El anunciador:   Se lo dijo a alguien… a algún otro
El admirador:   ¿A quién? ¿Quién es ese otro?
La admiradora:   ¿Es una persona segura? ¿Un amigo de usted?
El anunciador:   Un amigo mío al que conozco muy bien
  (Bruscamente en el fondo se oyen de nuevo potentes: “¡viva el maestro¡”
¡Ahí está otra vez! ¡Ahí está! ¡hip, hip, hip, hurra! ¡Ocúltensen! ¡Ocultensen!
   (Como al comienzo, los dos admiradores se pegan a la pared y tienden el cuello, hacia el lugar de entre los bastidores de donde provienen las aclamaciones. El anunciador mira hacia el fondo, dando la espalda al público)
El anunciador: El Maestro llega. Aparece. Corre. Recorre
 (A cada palabra del anunciador, los dos admiradores se sobresaltan, alargan más el cuello y tiemblan)
Salta. Pasa el río. Le estrechan la mano. Se chupa el dedo. ¿lo oyen? Ríen.
 (el anunciador y los admiradores ríen también)
¡Ah! Y le dan una caja de herramientas. ¿Qué va a hacer con ellas? ¡Ah, firma autógrafos! ¡El Maestro acaricia a un erizo, un erizo soberbio!... La multitud aplaude. Baila, con el erizo en la mano. Abraza a su bailarina. ¡viva! ¡Viva!.
  (Se oyen las exclamaciones entre bastidores)
Lo fotografían con la bailarina en una mano y el erizo en la otra. Saluda a la multitud…Escupe a gran distancia.
La admiradora: ¿Viene por aquí? ¿Ha dado un paso hacia nosotros?
El admirador: ¿Estamos verdaderamente en su camino?
El anunciador: (vuelve la cabeza hacia los dos admiradores): Cállense, no se muevan, lo echan todo a perder.
La admiradora:   Sin embargo…
El anunciador:   ¡Cállense, les digo! Puesto que les aseguro que él lo ha prometido, que él mismo ha fijado su itinerario…
 (Se vuelve de nuevo hacia el fondo y grita:)
¡Hurra! ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
  (Silencio)
¡Viva, viva, viva el Maestro!
Los dos admiradores: (Sin poder contenerse, gritan también, de pronto:) ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
El anunciador (a los admiradores): ¡Silencio los dos! ¡Cálmense! ¡lo echan a perder todo!
 (Vuelve a mirar hacia el fondo, mientras los dos admiradores callan)
¡Viva el Maestro!  
    (Desenfrenado) 
¡Hurra! ¡Hurra! Cambia de camisa. Desaparece tras un biombo rojo. ¡Reaparece!
  (Se oye que se intensifican los aplausos)
¡Bravo! ¡Bravo!
  (Los dos admiradores quieren gritar “Bravo” o aplaudir, pero se llevan la mano a la boca y se contienen)
¡Se pone la corbata! ¡Lee el diario mientras bebe el café con leche! Sigue con el erizo…Se apoya en el borde la barandilla. La barandilla se rompe. Se levanta… ¡Se levanta solo!
  (Aplausos y “hurras”)
¡Bravo! ¡Magnifico”. Se cepilla la ropa que se le había manchado.
El admirador y la admiradora: (patalean) ¡Oh! ¡Ah! ¡Oh! ¡Oh! ¡Ah! ¡Ah! 
El anunciador: (lo mismo) Sube a la tarima, se aclara la voz, la presentan una paja corta. Él sabe lo hacen para divertirse, pero no se enoja y ríe.
  (Grandes aplausos y aclamaciones)
El admirador (a la admiradora). ¡Oye! ¡Oye! ¡Oh, si yo fuese rey!
La admiradora: ¡Oh…Maestro!
 (Lo dice en un tono exaltado)
El anunciador: (de espaldas al público) Sube a la tarima. No, baja. Una niña le ofrece un ramillete de flores… ¡Qué va a hacer él? Toma las flores. Besa a la niña… y le dice: “Hija Mía”.
El admirador:  Besa a la niña y le dice “hija mía”
La admiradora:   Besa a la niña y le dice “hija mía”
El anunciador: Le da el erizo. La niña llora…¡Viva el Maestro!
El admirador: ¿Viene por nuestro lado?
La admiradora: ¿viene por nuestro lado?
El anunciador: (de pronto echa a correr y sale por el fondo) ¡Se va! ¡Apresurémonos! ¡Vamos!
  (Desaparece seguido por los dos admiradores, mientras los tres gritan: “¡Hurra!  ¡Hurra!”. El escenario queda vacío durante unos instantes. Por la izquierda entran, abrazados, los dos amantes: Se detienen en medio del escenario y se separan. Ella lleva una cesta colgada del brazo.)
La amante: Vamos al mercado, allí encontaremos huevos
El amante:  ¡Oh, me gustan tanto como a ti!
 (Ella lo toma del brazo. Llegan corriendo, por la derecha, el anunciador, que se apresura a ocupar su lugar, de espaldas al público, y el uno por la izquierda y la otra por la derecha, siguiéndolo de cerca, el admirador y la admiradora, que se tropiezan con los amantes que disponen a salir por la derecha)
El admirador:  ¡Perdón!
El amante:  ¡Oh, perdón!
La admiradora:  ¡Perdón! ¡Oh, perdón!
El admirador:  ¡Perdón, perdón, perdón! ¡Oh, perdón, perdón, perdón!
La amante: ¡Oh, oh, oh, oh, oh! ¡Perdón, señoras y señores!
La amante (al amante): ¡Ven, Adolfo!
(a los admiradores)
No hay por qué.
  (Sale, arrastrando al amante de la mano)
El anunciador: (mirando al fondo): ¡El Maestro pasa y repasa y le repasan el pantalón!
  (los dos admiradores vuelven a su lugar)
El anunciador:   El Maestro sonríe. Mientras le repasan el pantalón, se pasea. Le gustan las flores y los frutos que crecen en el arroyo. Le gustan también las raíces de los árboles. Deja que se le acerquen los niños muy pequeños. Tiene confianza en todos los hombres. Cree a la policía. Saluda a la justicia. Honra a los grandes vencedores y a los grandes vencidos. Por fin recita versos. El público está muy conmovido.
Los dos admiradores:  ¡Bravo! ¡Bravo! 
     (luego sollozando)
¡ay! ¡ay! ¡ay!
El anunciador:  ¡Todo el público llora!
     (Se oyen berridos entre bastidores: el anunciador y los admiradores berrean también fuertemente)
    ¡Silencio!
    (los dos admiradores callan; silencio también entre bastidores)
Al maestro le han devuelto su pantalón. El Maestro se lo pone. Está contento. ¡Hurra!
     (Bravos y aclamaciones entre bastidores. Los dos admiradores aclaman y saltan, sin ver nada, por supuesto, de lo que se supone que sucede entre bastidores)
¡El Maestro se chupa el dedo!
    (A los dos admiradores)
¡A sus puestos, a sus puestos! Ustedes no se muevan y griten: ¡Viva el Maestro!
Los admiradores:    (pegados a la pared. Gritan); ¡Viva, viva el Maestro!
El anunciador:   ¡Cállense, cállense, van a echarlos a perder todo! ¡Atención, el Maestro viene!
El admirador:   (en la misma posición).  ¡El Maestro viene!
La admiradora:   (lo mismo)   ¡El Maestro viene!
El anunciador:   ¡Atención! ¡Cállense!... ¡Oh… el Maestro se va! ¡Sigámoslo! ¡Sigámoslo!
   (el anunciador sale corriendo por el fondo; los dos admiradores salen por la izquierda y la derecha en tanto que entre bastidores las aclamaciones se intensifican y luego se van debilitando. El escenario queda vacío durante un instante. Por la izquierda reaparecen y se dirigen corriendo,  hacia la derecha, el amante y luego la amante).
El amante: (corriendo) ¡No me atraparás! ¡No me atraparás!
    (Sale)     
La amante:  (corriendo)  ¡Espera un poco!
   (Salen por la derecha. El escenario queda vacío durante un instante. Reaparecen por el fondo el anunciador, por la izquierda la admiradora y por la derecha el admirador. Se encuentran en el centro del escenario)
El admirador:  ¡Lo hemos perdido!
La admiradora:  ¡No tenemos suerte!
El anunciador:    ¡La culpa es de ustedes!
El admirador:   ¡No es cierto!
La admiradora:   ¡No, no es cierto!
El anunciador:     ¿ La tengo yo, entonces?
El admirador:   ¡No hemos querido decir eso!
La admiradora:   ¡No hemos querido decir eso!
  (Ruidos, aclamaciones, vítores entre bastidores)
El anunciador:   ¡Hurra!
La admiradora:   ¡Es por allí!
  (Señala el fondo de la escena)
El admirador:   ¡Sí, es por allí!
   (Señala la izquierda)
El anunciador:  ¡Bueno, síganme! ¡Viva el Maestro!
  (Sale, corriendo, por la derecha, seguido por los dos admiradores, que gritan también)
Los dos admiradores:  ¡Viva el Maestro!
     (Salen. El escenario queda vacío durante un instante. Por la izquierda aparecen los dos amante;  el amante sale por el fondo; después de decir: “¡Te alcanzare!”, sale, también corriendo, por la derecha. Por el fondo aparecen el anunciador, el admirador y la admiradora)

El anunciador:   ¡Te alcanzaré!
La amante:  ¡No me alcanzarás!
   (Salen ambos corriendo y gritando)
¡Viva el Maestro!
   (Del fondo salen, gritando también:  “¡Viva el Maestro!”, el anunciador, seguido por el admirador y la admiradora, y luego por el amante y la amante. Todos salen por la derecha en fila india y corren gritando: “¡El maestro!” ¡Viva el Maestro! ¡Lo alcanzaremos! ¡Es por aquí!  ¡no me alcanzarás!”. Entran y salen, utilizando todas las salidas, finalmente, entrando por la izquierda, la derecha y el fondo, se encuentran todos en el centro del escenario, mientras los aplausos y las aclamaciones entre bastidores hacen un ruido insoportable y gritan todos abrazándose frenéticamente: “Viva el Maestro!” ¡Viva el Maestro! ¡Viva el Maestro!”)
El anunciador:  El Maestro llega. Aquí está el Maestro. ¡A sus puestos! ¡Atención!
  (El admirador y la amante se aplastan contra la pared de la derecha; la admiradora y el amante contra la pared de la izquierda. Las dos parejas se abrazan y se besan)
El admirador: (a la amante)  ¡Querida, Querida!
La admiradora:   (al amante)  ¡Querido, Querido!
    (Entretanto el anunciador vuelve a ocupar su lugar, de espaldas al público, con la fija en el fondo: calma en los aplausos):
El anunciador: ¡Silencio! El Maestro ha tomado su sopa. Viene. Viene
          (Duplican en intensidad las aclamaciones. El admirador, la admiradora, el amante y la amante gritan:)
Todos:    ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
    (Le arrojan confeti desde antes que aparezca. Luego el anunciador se hace bruscamente a un lado para dejar pasar al Maestro; los otros cuatro personajes se inmovilizan con el brazo tendido y sus confetti: todos gritan: ¡Hurra!. El Maestro entra por el fondo del escenario, va por el centro del mismo hasta el primer plano, vacila, da un paso hacia la izquierda y se decide y sale, enérgicamente, a grandes pasos, por la derecha, entre los “¡Hurra!” enérgicos del anunciador y los más débiles y asombrados del admirador, la admiradora, el amante y la amante. Éstos parecen tener, en efecto, algo de razón al sentirse sorprendidos, pues el Maestro carece de cabeza aunque tiene un sombrero: esto es fácil de hacer: el actor que represente el papel de maestro sólo tendrá que llevar un sobretodo con el cuello subido hasta más arriba de la frente y cubrirá todo con el sombrero. El hombre con el sobretodo y un sombrero y sin cabeza en una aparición sorprendente y produce, sin duda, cierta sensación. Después de la desaparición del Maestro, la admiradora dice:)
La admiradora:   Pero…pero…   ¡El Maestro no tiene cabeza!
El anunciador:   No la necesita, pues tiene genio
La amante:    ¡Es justo!   (al amante)  ¿Cómo se llama usted?
El amante: (a la admiradora), La admiradora (al anunciador), el anunciador (a la amante), la amante (al amante): ¿Y usted? ¿Y usted?
Todos Juntos: (unos a otros): ¿Cómo se llama usted?


TELON.

1951















EL MAESTRO
Eugéne Ionesco

Personajes:
El maestro
El anunciador
El admirador
La admiradora
La Joven amante
El Joven amante

De espaldas al publico, en el centro del escenario, con la mirada fija en la salida del fondo, el anunciador esperada la llegada del Maestro. A derecha e izquierda, pegados a la pared, el admirador y la admiradora esperan también la llegada del Maestro.-

El anunciador: (al cabo de unos instantes bastantes tensos, sin cambiar de posición): ¡Allá esta! ¡Allí está! ¡En el extremo de la calle!
  (Se oyen “¡Vivas!”, etc)
¡Ahí está el Maestro!... ¡Viene, se acerca!
 (Exclamaciones y aplausos entre bastidores)
….Será mejor que no nos vea.
 (Los dos admiradores se pegan más a la pared)
¡Atención!
 (el anunciador se entusiasma y exclama)
¡Viva! ¡Viva! ¡El maestro! ¡El maestro! ¡Viva el Maestro!
 (Con el cuerpo inmóvil y aplastado contra la pared, los dos admiradores estiran, lo más que pueden, el cuello y la cabeza para ver al Maestro)
¡El Maestro! ¡El Ma-es-tro!
Los dos admiradores: (juntos) ¡Viva! ¡Viva!
(Otros “¡viva! Y ¡”¡Viva!” ¡Bis!, provenientes de los bastidores, se van debilitando poco a poco.
Los dos admiradores: ¡Viva! ¡Bis! 
El anunciador: (da un paso hacia el fondo, se detiene, y luego sigue hacia el fondo, seguido por los admiradores): ¡oh, no! ¡Se va! ¡Se va! ¡Sigámoslo, pronto! ¡Sigámoslo!
 (El anunciador y los dos admiradores salen gritando:)
¡Maestro! ¡Ma-es-tro! ¡Ma-es-es-tro!
 (Este último “¡Ma-es-es-tro!” se oye entre bastidores, como un balido. Silencio. La escena queda vacía durante unos instantes. Por la derecha entre el joven amante y por la izquierda la joven amante, que se encuentran en el centro del escenario)
El joven amante: Perdón, ¿Señora o Señorita?
La joven amante: Señor, no tengo el honor de conocerlo
El Joven amante: Tampoco yo lo conozco
La Joven amante: Por lo tanto, no nos conocemos ni el uno ni el otro.
El Joven amante: Justamente. Coincidimos en una cosa. Existe, por lo tanto, entre nosotros un terreno de acuerdo en el que podríamos construir el edificio de nuestro porvenir.
La joven amante: Yo me voy, señor
 (Hace ademán de irse)
El joven amante: ¡oh, querida, la adoro!
La joven amante:   ¡yo también, querido!
   (Se abrazan)
El joven amante:   Querida, la llevo. Nos casaremos inmediatamente.
  (Salen por la izquierda. El escenario queda vacío durante un breve instante.)
El anunciador (reaparece por el fondo, seguido por los dos admiradores):  Sin embargo, el Maestro había jurado que pasaría por aquí.
El admirador:   ¿Está usted seguro de ello?
El anunciador: ¡Pero sí, sí!
La anunciadora: ¿Es éste su camino?
El anunciador: Sí, sí. Les digo que debía pasar por aquí, estaba en el programa de los festejos
El admirador: ¿Lo vio y lo oyó usted mismo con sus propios ojos y oídos?
El anunciador:   Se lo dijo a alguien… a algún otro
El admirador:   ¿A quién? ¿Quién es ese otro?
La admiradora:   ¿Es una persona segura? ¿Un amigo de usted?
El anunciador:   Un amigo mío al que conozco muy bien
  (Bruscamente en el fondo se oyen de nuevo potentes: “¡viva el maestro¡”
¡Ahí está otra vez! ¡Ahí está! ¡hip, hip, hip, hurra! ¡Ocúltensen! ¡Ocultensen!
   (Como al comienzo, los dos admiradores se pegan a la pared y tienden el cuello, hacia el lugar de entre los bastidores de donde provienen las aclamaciones. El anunciador mira hacia el fondo, dando la espalda al público)
El anunciador: El Maestro llega. Aparece. Corre. Recorre
 (A cada palabra del anunciador, los dos admiradores se sobresaltan, alargan más el cuello y tiemblan)
Salta. Pasa el río. Le estrechan la mano. Se chupa el dedo. ¿lo oyen? Ríen.
 (el anunciador y los admiradores ríen también)
¡Ah! Y le dan una caja de herramientas. ¿Qué va a hacer con ellas? ¡Ah, firma autógrafos! ¡El Maestro acaricia a un erizo, un erizo soberbio!... La multitud aplaude. Baila, con el erizo en la mano. Abraza a su bailarina. ¡viva! ¡Viva!.
  (Se oyen las exclamaciones entre bastidores)
Lo fotografían con la bailarina en una mano y el erizo en la otra. Saluda a la multitud…Escupe a gran distancia.
La admiradora: ¿Viene por aquí? ¿Ha dado un paso hacia nosotros?
El admirador: ¿Estamos verdaderamente en su camino?
El anunciador: (vuelve la cabeza hacia los dos admiradores): Cállense, no se muevan, lo echan todo a perder.
La admiradora:   Sin embargo…
El anunciador:   ¡Cállense, les digo! Puesto que les aseguro que él lo ha prometido, que él mismo ha fijado su itinerario…
 (Se vuelve de nuevo hacia el fondo y grita:)
¡Hurra! ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
  (Silencio)
¡Viva, viva, viva el Maestro!
Los dos admiradores: (Sin poder contenerse, gritan también, de pronto:) ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
El anunciador (a los admiradores): ¡Silencio los dos! ¡Cálmense! ¡lo echan a perder todo!
 (Vuelve a mirar hacia el fondo, mientras los dos admiradores callan)
¡Viva el Maestro!  
    (Desenfrenado) 
¡Hurra! ¡Hurra! Cambia de camisa. Desaparece tras un biombo rojo. ¡Reaparece!
  (Se oye que se intensifican los aplausos)
¡Bravo! ¡Bravo!
  (Los dos admiradores quieren gritar “Bravo” o aplaudir, pero se llevan la mano a la boca y se contienen)
¡Se pone la corbata! ¡Lee el diario mientras bebe el café con leche! Sigue con el erizo…Se apoya en el borde la barandilla. La barandilla se rompe. Se levanta… ¡Se levanta solo!
  (Aplausos y “hurras”)
¡Bravo! ¡Magnifico”. Se cepilla la ropa que se le había manchado.
El admirador y la admiradora: (patalean) ¡Oh! ¡Ah! ¡Oh! ¡Oh! ¡Ah! ¡Ah! 
El anunciador: (lo mismo) Sube a la tarima, se aclara la voz, la presentan una paja corta. Él sabe lo hacen para divertirse, pero no se enoja y ríe.
  (Grandes aplausos y aclamaciones)
El admirador (a la admiradora). ¡Oye! ¡Oye! ¡Oh, si yo fuese rey!
La admiradora: ¡Oh…Maestro!
 (Lo dice en un tono exaltado)
El anunciador: (de espaldas al público) Sube a la tarima. No, baja. Una niña le ofrece un ramillete de flores… ¡Qué va a hacer él? Toma las flores. Besa a la niña… y le dice: “Hija Mía”.
El admirador:  Besa a la niña y le dice “hija mía”
La admiradora:   Besa a la niña y le dice “hija mía”
El anunciador: Le da el erizo. La niña llora…¡Viva el Maestro!
El admirador: ¿Viene por nuestro lado?
La admiradora: ¿viene por nuestro lado?
El anunciador: (de pronto echa a correr y sale por el fondo) ¡Se va! ¡Apresurémonos! ¡Vamos!
  (Desaparece seguido por los dos admiradores, mientras los tres gritan: “¡Hurra!  ¡Hurra!”. El escenario queda vacío durante unos instantes. Por la izquierda entran, abrazados, los dos amantes: Se detienen en medio del escenario y se separan. Ella lleva una cesta colgada del brazo.)
La amante: Vamos al mercado, allí encontaremos huevos
El amante:  ¡Oh, me gustan tanto como a ti!
 (Ella lo toma del brazo. Llegan corriendo, por la derecha, el anunciador, que se apresura a ocupar su lugar, de espaldas al público, y el uno por la izquierda y la otra por la derecha, siguiéndolo de cerca, el admirador y la admiradora, que se tropiezan con los amantes que disponen a salir por la derecha)
El admirador:  ¡Perdón!
El amante:  ¡Oh, perdón!
La admiradora:  ¡Perdón! ¡Oh, perdón!
El admirador:  ¡Perdón, perdón, perdón! ¡Oh, perdón, perdón, perdón!
La amante: ¡Oh, oh, oh, oh, oh! ¡Perdón, señoras y señores!
La amante (al amante): ¡Ven, Adolfo!
(a los admiradores)
No hay por qué.
  (Sale, arrastrando al amante de la mano)
El anunciador: (mirando al fondo): ¡El Maestro pasa y repasa y le repasan el pantalón!
  (los dos admiradores vuelven a su lugar)
El anunciador:   El Maestro sonríe. Mientras le repasan el pantalón, se pasea. Le gustan las flores y los frutos que crecen en el arroyo. Le gustan también las raíces de los árboles. Deja que se le acerquen los niños muy pequeños. Tiene confianza en todos los hombres. Cree a la policía. Saluda a la justicia. Honra a los grandes vencedores y a los grandes vencidos. Por fin recita versos. El público está muy conmovido.
Los dos admiradores:  ¡Bravo! ¡Bravo! 
     (luego sollozando)
¡ay! ¡ay! ¡ay!
El anunciador:  ¡Todo el público llora!
     (Se oyen berridos entre bastidores: el anunciador y los admiradores berrean también fuertemente)
    ¡Silencio!
    (los dos admiradores callan; silencio también entre bastidores)
Al maestro le han devuelto su pantalón. El Maestro se lo pone. Está contento. ¡Hurra!
     (Bravos y aclamaciones entre bastidores. Los dos admiradores aclaman y saltan, sin ver nada, por supuesto, de lo que se supone que sucede entre bastidores)
¡El Maestro se chupa el dedo!
    (A los dos admiradores)
¡A sus puestos, a sus puestos! Ustedes no se muevan y griten: ¡Viva el Maestro!
Los admiradores:    (pegados a la pared. Gritan); ¡Viva, viva el Maestro!
El anunciador:   ¡Cállense, cállense, van a echarlos a perder todo! ¡Atención, el Maestro viene!
El admirador:   (en la misma posición).  ¡El Maestro viene!
La admiradora:   (lo mismo)   ¡El Maestro viene!
El anunciador:   ¡Atención! ¡Cállense!... ¡Oh… el Maestro se va! ¡Sigámoslo! ¡Sigámoslo!
   (el anunciador sale corriendo por el fondo; los dos admiradores salen por la izquierda y la derecha en tanto que entre bastidores las aclamaciones se intensifican y luego se van debilitando. El escenario queda vacío durante un instante. Por la izquierda reaparecen y se dirigen corriendo,  hacia la derecha, el amante y luego la amante).
El amante: (corriendo) ¡No me atraparás! ¡No me atraparás!
    (Sale)     
La amante:  (corriendo)  ¡Espera un poco!
   (Salen por la derecha. El escenario queda vacío durante un instante. Reaparecen por el fondo el anunciador, por la izquierda la admiradora y por la derecha el admirador. Se encuentran en el centro del escenario)
El admirador:  ¡Lo hemos perdido!
La admiradora:  ¡No tenemos suerte!
El anunciador:    ¡La culpa es de ustedes!
El admirador:   ¡No es cierto!
La admiradora:   ¡No, no es cierto!
El anunciador:     ¿ La tengo yo, entonces?
El admirador:   ¡No hemos querido decir eso!
La admiradora:   ¡No hemos querido decir eso!
  (Ruidos, aclamaciones, vítores entre bastidores)
El anunciador:   ¡Hurra!
La admiradora:   ¡Es por allí!
  (Señala el fondo de la escena)
El admirador:   ¡Sí, es por allí!
   (Señala la izquierda)
El anunciador:  ¡Bueno, síganme! ¡Viva el Maestro!
  (Sale, corriendo, por la derecha, seguido por los dos admiradores, que gritan también)
Los dos admiradores:  ¡Viva el Maestro!
     (Salen. El escenario queda vacío durante un instante. Por la izquierda aparecen los dos amante;  el amante sale por el fondo; después de decir: “¡Te alcanzare!”, sale, también corriendo, por la derecha. Por el fondo aparecen el anunciador, el admirador y la admiradora)

El anunciador:   ¡Te alcanzaré!
La amante:  ¡No me alcanzarás!
   (Salen ambos corriendo y gritando)
¡Viva el Maestro!
   (Del fondo salen, gritando también:  “¡Viva el Maestro!”, el anunciador, seguido por el admirador y la admiradora, y luego por el amante y la amante. Todos salen por la derecha en fila india y corren gritando: “¡El maestro!” ¡Viva el Maestro! ¡Lo alcanzaremos! ¡Es por aquí!  ¡no me alcanzarás!”. Entran y salen, utilizando todas las salidas, finalmente, entrando por la izquierda, la derecha y el fondo, se encuentran todos en el centro del escenario, mientras los aplausos y las aclamaciones entre bastidores hacen un ruido insoportable y gritan todos abrazándose frenéticamente: “Viva el Maestro!” ¡Viva el Maestro! ¡Viva el Maestro!”)
El anunciador:  El Maestro llega. Aquí está el Maestro. ¡A sus puestos! ¡Atención!
  (El admirador y la amante se aplastan contra la pared de la derecha; la admiradora y el amante contra la pared de la izquierda. Las dos parejas se abrazan y se besan)
El admirador: (a la amante)  ¡Querida, Querida!
La admiradora:   (al amante)  ¡Querido, Querido!
    (Entretanto el anunciador vuelve a ocupar su lugar, de espaldas al público, con la fija en el fondo: calma en los aplausos):
El anunciador: ¡Silencio! El Maestro ha tomado su sopa. Viene. Viene
          (Duplican en intensidad las aclamaciones. El admirador, la admiradora, el amante y la amante gritan:)
Todos:    ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
    (Le arrojan confeti desde antes que aparezca. Luego el anunciador se hace bruscamente a un lado para dejar pasar al Maestro; los otros cuatro personajes se inmovilizan con el brazo tendido y sus confetti: todos gritan: ¡Hurra!. El Maestro entra por el fondo del escenario, va por el centro del mismo hasta el primer plano, vacila, da un paso hacia la izquierda y se decide y sale, enérgicamente, a grandes pasos, por la derecha, entre los “¡Hurra!” enérgicos del anunciador y los más débiles y asombrados del admirador, la admiradora, el amante y la amante. Éstos parecen tener, en efecto, algo de razón al sentirse sorprendidos, pues el Maestro carece de cabeza aunque tiene un sombrero: esto es fácil de hacer: el actor que represente el papel de maestro sólo tendrá que llevar un sobretodo con el cuello subido hasta más arriba de la frente y cubrirá todo con el sombrero. El hombre con el sobretodo y un sombrero y sin cabeza en una aparición sorprendente y produce, sin duda, cierta sensación. Después de la desaparición del Maestro, la admiradora dice:)
La admiradora:   Pero…pero…   ¡El Maestro no tiene cabeza!
El anunciador:   No la necesita, pues tiene genio
La amante:    ¡Es justo!   (al amante)  ¿Cómo se llama usted?
El amante: (a la admiradora), La admiradora (al anunciador), el anunciador (a la amante), la amante (al amante): ¿Y usted? ¿Y usted?
Todos Juntos: (unos a otros): ¿Cómo se llama usted?


TELON.

1951


























EL MAESTRO
Eugéne Ionesco

Personajes:
El maestro
El anunciador
El admirador
La admiradora
La Joven amante
El Joven amante

De espaldas al publico, en el centro del escenario, con la mirada fija en la salida del fondo, el anunciador esperada la llegada del Maestro. A derecha e izquierda, pegados a la pared, el admirador y la admiradora esperan también la llegada del Maestro.-

El anunciador: (al cabo de unos instantes bastantes tensos, sin cambiar de posición): ¡Allá esta! ¡Allí está! ¡En el extremo de la calle!
  (Se oyen “¡Vivas!”, etc)
¡Ahí está el Maestro!... ¡Viene, se acerca!
 (Exclamaciones y aplausos entre bastidores)
….Será mejor que no nos vea.
 (Los dos admiradores se pegan más a la pared)
¡Atención!
 (el anunciador se entusiasma y exclama)
¡Viva! ¡Viva! ¡El maestro! ¡El maestro! ¡Viva el Maestro!
 (Con el cuerpo inmóvil y aplastado contra la pared, los dos admiradores estiran, lo más que pueden, el cuello y la cabeza para ver al Maestro)
¡El Maestro! ¡El Ma-es-tro!
Los dos admiradores: (juntos) ¡Viva! ¡Viva!
(Otros “¡viva! Y ¡”¡Viva!” ¡Bis!, provenientes de los bastidores, se van debilitando poco a poco.
Los dos admiradores: ¡Viva! ¡Bis! 
El anunciador: (da un paso hacia el fondo, se detiene, y luego sigue hacia el fondo, seguido por los admiradores): ¡oh, no! ¡Se va! ¡Se va! ¡Sigámoslo, pronto! ¡Sigámoslo!
 (El anunciador y los dos admiradores salen gritando:)
¡Maestro! ¡Ma-es-tro! ¡Ma-es-es-tro!
 (Este último “¡Ma-es-es-tro!” se oye entre bastidores, como un balido. Silencio. La escena queda vacía durante unos instantes. Por la derecha entre el joven amante y por la izquierda la joven amante, que se encuentran en el centro del escenario)
El joven amante: Perdón, ¿Señora o Señorita?
La joven amante: Señor, no tengo el honor de conocerlo
El Joven amante: Tampoco yo lo conozco
La Joven amante: Por lo tanto, no nos conocemos ni el uno ni el otro.
El Joven amante: Justamente. Coincidimos en una cosa. Existe, por lo tanto, entre nosotros un terreno de acuerdo en el que podríamos construir el edificio de nuestro porvenir.
La joven amante: Yo me voy, señor
 (Hace ademán de irse)
El joven amante: ¡oh, querida, la adoro!
La joven amante:   ¡yo también, querido!
   (Se abrazan)
El joven amante:   Querida, la llevo. Nos casaremos inmediatamente.
  (Salen por la izquierda. El escenario queda vacío durante un breve instante.)
El anunciador (reaparece por el fondo, seguido por los dos admiradores):  Sin embargo, el Maestro había jurado que pasaría por aquí.
El admirador:   ¿Está usted seguro de ello?
El anunciador: ¡Pero sí, sí!
La anunciadora: ¿Es éste su camino?
El anunciador: Sí, sí. Les digo que debía pasar por aquí, estaba en el programa de los festejos
El admirador: ¿Lo vio y lo oyó usted mismo con sus propios ojos y oídos?
El anunciador:   Se lo dijo a alguien… a algún otro
El admirador:   ¿A quién? ¿Quién es ese otro?
La admiradora:   ¿Es una persona segura? ¿Un amigo de usted?
El anunciador:   Un amigo mío al que conozco muy bien
  (Bruscamente en el fondo se oyen de nuevo potentes: “¡viva el maestro¡”
¡Ahí está otra vez! ¡Ahí está! ¡hip, hip, hip, hurra! ¡Ocúltensen! ¡Ocultensen!
   (Como al comienzo, los dos admiradores se pegan a la pared y tienden el cuello, hacia el lugar de entre los bastidores de donde provienen las aclamaciones. El anunciador mira hacia el fondo, dando la espalda al público)
El anunciador: El Maestro llega. Aparece. Corre. Recorre
 (A cada palabra del anunciador, los dos admiradores se sobresaltan, alargan más el cuello y tiemblan)
Salta. Pasa el río. Le estrechan la mano. Se chupa el dedo. ¿lo oyen? Ríen.
 (el anunciador y los admiradores ríen también)
¡Ah! Y le dan una caja de herramientas. ¿Qué va a hacer con ellas? ¡Ah, firma autógrafos! ¡El Maestro acaricia a un erizo, un erizo soberbio!... La multitud aplaude. Baila, con el erizo en la mano. Abraza a su bailarina. ¡viva! ¡Viva!.
  (Se oyen las exclamaciones entre bastidores)
Lo fotografían con la bailarina en una mano y el erizo en la otra. Saluda a la multitud…Escupe a gran distancia.
La admiradora: ¿Viene por aquí? ¿Ha dado un paso hacia nosotros?
El admirador: ¿Estamos verdaderamente en su camino?
El anunciador: (vuelve la cabeza hacia los dos admiradores): Cállense, no se muevan, lo echan todo a perder.
La admiradora:   Sin embargo…
El anunciador:   ¡Cállense, les digo! Puesto que les aseguro que él lo ha prometido, que él mismo ha fijado su itinerario…
 (Se vuelve de nuevo hacia el fondo y grita:)
¡Hurra! ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
  (Silencio)
¡Viva, viva, viva el Maestro!
Los dos admiradores: (Sin poder contenerse, gritan también, de pronto:) ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
El anunciador (a los admiradores): ¡Silencio los dos! ¡Cálmense! ¡lo echan a perder todo!
 (Vuelve a mirar hacia el fondo, mientras los dos admiradores callan)
¡Viva el Maestro!  
    (Desenfrenado) 
¡Hurra! ¡Hurra! Cambia de camisa. Desaparece tras un biombo rojo. ¡Reaparece!
  (Se oye que se intensifican los aplausos)
¡Bravo! ¡Bravo!
  (Los dos admiradores quieren gritar “Bravo” o aplaudir, pero se llevan la mano a la boca y se contienen)
¡Se pone la corbata! ¡Lee el diario mientras bebe el café con leche! Sigue con el erizo…Se apoya en el borde la barandilla. La barandilla se rompe. Se levanta… ¡Se levanta solo!
  (Aplausos y “hurras”)
¡Bravo! ¡Magnifico”. Se cepilla la ropa que se le había manchado.
El admirador y la admiradora: (patalean) ¡Oh! ¡Ah! ¡Oh! ¡Oh! ¡Ah! ¡Ah! 
El anunciador: (lo mismo) Sube a la tarima, se aclara la voz, la presentan una paja corta. Él sabe lo hacen para divertirse, pero no se enoja y ríe.
  (Grandes aplausos y aclamaciones)
El admirador (a la admiradora). ¡Oye! ¡Oye! ¡Oh, si yo fuese rey!
La admiradora: ¡Oh…Maestro!
 (Lo dice en un tono exaltado)
El anunciador: (de espaldas al público) Sube a la tarima. No, baja. Una niña le ofrece un ramillete de flores… ¡Qué va a hacer él? Toma las flores. Besa a la niña… y le dice: “Hija Mía”.
El admirador:  Besa a la niña y le dice “hija mía”
La admiradora:   Besa a la niña y le dice “hija mía”
El anunciador: Le da el erizo. La niña llora…¡Viva el Maestro!
El admirador: ¿Viene por nuestro lado?
La admiradora: ¿viene por nuestro lado?
El anunciador: (de pronto echa a correr y sale por el fondo) ¡Se va! ¡Apresurémonos! ¡Vamos!
  (Desaparece seguido por los dos admiradores, mientras los tres gritan: “¡Hurra!  ¡Hurra!”. El escenario queda vacío durante unos instantes. Por la izquierda entran, abrazados, los dos amantes: Se detienen en medio del escenario y se separan. Ella lleva una cesta colgada del brazo.)
La amante: Vamos al mercado, allí encontaremos huevos
El amante:  ¡Oh, me gustan tanto como a ti!
 (Ella lo toma del brazo. Llegan corriendo, por la derecha, el anunciador, que se apresura a ocupar su lugar, de espaldas al público, y el uno por la izquierda y la otra por la derecha, siguiéndolo de cerca, el admirador y la admiradora, que se tropiezan con los amantes que disponen a salir por la derecha)
El admirador:  ¡Perdón!
El amante:  ¡Oh, perdón!
La admiradora:  ¡Perdón! ¡Oh, perdón!
El admirador:  ¡Perdón, perdón, perdón! ¡Oh, perdón, perdón, perdón!
La amante: ¡Oh, oh, oh, oh, oh! ¡Perdón, señoras y señores!
La amante (al amante): ¡Ven, Adolfo!
(a los admiradores)
No hay por qué.
  (Sale, arrastrando al amante de la mano)
El anunciador: (mirando al fondo): ¡El Maestro pasa y repasa y le repasan el pantalón!
  (los dos admiradores vuelven a su lugar)
El anunciador:   El Maestro sonríe. Mientras le repasan el pantalón, se pasea. Le gustan las flores y los frutos que crecen en el arroyo. Le gustan también las raíces de los árboles. Deja que se le acerquen los niños muy pequeños. Tiene confianza en todos los hombres. Cree a la policía. Saluda a la justicia. Honra a los grandes vencedores y a los grandes vencidos. Por fin recita versos. El público está muy conmovido.
Los dos admiradores:  ¡Bravo! ¡Bravo! 
     (luego sollozando)
¡ay! ¡ay! ¡ay!
El anunciador:  ¡Todo el público llora!
     (Se oyen berridos entre bastidores: el anunciador y los admiradores berrean también fuertemente)
    ¡Silencio!
    (los dos admiradores callan; silencio también entre bastidores)
Al maestro le han devuelto su pantalón. El Maestro se lo pone. Está contento. ¡Hurra!
     (Bravos y aclamaciones entre bastidores. Los dos admiradores aclaman y saltan, sin ver nada, por supuesto, de lo que se supone que sucede entre bastidores)
¡El Maestro se chupa el dedo!
    (A los dos admiradores)
¡A sus puestos, a sus puestos! Ustedes no se muevan y griten: ¡Viva el Maestro!
Los admiradores:    (pegados a la pared. Gritan); ¡Viva, viva el Maestro!
El anunciador:   ¡Cállense, cállense, van a echarlos a perder todo! ¡Atención, el Maestro viene!
El admirador:   (en la misma posición).  ¡El Maestro viene!
La admiradora:   (lo mismo)   ¡El Maestro viene!
El anunciador:   ¡Atención! ¡Cállense!... ¡Oh… el Maestro se va! ¡Sigámoslo! ¡Sigámoslo!
   (el anunciador sale corriendo por el fondo; los dos admiradores salen por la izquierda y la derecha en tanto que entre bastidores las aclamaciones se intensifican y luego se van debilitando. El escenario queda vacío durante un instante. Por la izquierda reaparecen y se dirigen corriendo,  hacia la derecha, el amante y luego la amante).
El amante: (corriendo) ¡No me atraparás! ¡No me atraparás!
    (Sale)     
La amante:  (corriendo)  ¡Espera un poco!
   (Salen por la derecha. El escenario queda vacío durante un instante. Reaparecen por el fondo el anunciador, por la izquierda la admiradora y por la derecha el admirador. Se encuentran en el centro del escenario)
El admirador:  ¡Lo hemos perdido!
La admiradora:  ¡No tenemos suerte!
El anunciador:    ¡La culpa es de ustedes!
El admirador:   ¡No es cierto!
La admiradora:   ¡No, no es cierto!
El anunciador:     ¿ La tengo yo, entonces?
El admirador:   ¡No hemos querido decir eso!
La admiradora:   ¡No hemos querido decir eso!
  (Ruidos, aclamaciones, vítores entre bastidores)
El anunciador:   ¡Hurra!
La admiradora:   ¡Es por allí!
  (Señala el fondo de la escena)
El admirador:   ¡Sí, es por allí!
   (Señala la izquierda)
El anunciador:  ¡Bueno, síganme! ¡Viva el Maestro!
  (Sale, corriendo, por la derecha, seguido por los dos admiradores, que gritan también)
Los dos admiradores:  ¡Viva el Maestro!
     (Salen. El escenario queda vacío durante un instante. Por la izquierda aparecen los dos amante;  el amante sale por el fondo; después de decir: “¡Te alcanzare!”, sale, también corriendo, por la derecha. Por el fondo aparecen el anunciador, el admirador y la admiradora)

El anunciador:   ¡Te alcanzaré!
La amante:  ¡No me alcanzarás!
   (Salen ambos corriendo y gritando)
¡Viva el Maestro!
   (Del fondo salen, gritando también:  “¡Viva el Maestro!”, el anunciador, seguido por el admirador y la admiradora, y luego por el amante y la amante. Todos salen por la derecha en fila india y corren gritando: “¡El maestro!” ¡Viva el Maestro! ¡Lo alcanzaremos! ¡Es por aquí!  ¡no me alcanzarás!”. Entran y salen, utilizando todas las salidas, finalmente, entrando por la izquierda, la derecha y el fondo, se encuentran todos en el centro del escenario, mientras los aplausos y las aclamaciones entre bastidores hacen un ruido insoportable y gritan todos abrazándose frenéticamente: “Viva el Maestro!” ¡Viva el Maestro! ¡Viva el Maestro!”)
El anunciador:  El Maestro llega. Aquí está el Maestro. ¡A sus puestos! ¡Atención!
  (El admirador y la amante se aplastan contra la pared de la derecha; la admiradora y el amante contra la pared de la izquierda. Las dos parejas se abrazan y se besan)
El admirador: (a la amante)  ¡Querida, Querida!
La admiradora:   (al amante)  ¡Querido, Querido!
    (Entretanto el anunciador vuelve a ocupar su lugar, de espaldas al público, con la fija en el fondo: calma en los aplausos):
El anunciador: ¡Silencio! El Maestro ha tomado su sopa. Viene. Viene
          (Duplican en intensidad las aclamaciones. El admirador, la admiradora, el amante y la amante gritan:)
Todos:    ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Viva el Maestro!
    (Le arrojan confeti desde antes que aparezca. Luego el anunciador se hace bruscamente a un lado para dejar pasar al Maestro; los otros cuatro personajes se inmovilizan con el brazo tendido y sus confetti: todos gritan: ¡Hurra!. El Maestro entra por el fondo del escenario, va por el centro del mismo hasta el primer plano, vacila, da un paso hacia la izquierda y se decide y sale, enérgicamente, a grandes pasos, por la derecha, entre los “¡Hurra!” enérgicos del anunciador y los más débiles y asombrados del admirador, la admiradora, el amante y la amante. Éstos parecen tener, en efecto, algo de razón al sentirse sorprendidos, pues el Maestro carece de cabeza aunque tiene un sombrero: esto es fácil de hacer: el actor que represente el papel de maestro sólo tendrá que llevar un sobretodo con el cuello subido hasta más arriba de la frente y cubrirá todo con el sombrero. El hombre con el sobretodo y un sombrero y sin cabeza en una aparición sorprendente y produce, sin duda, cierta sensación. Después de la desaparición del Maestro, la admiradora dice:)
La admiradora:   Pero…pero…   ¡El Maestro no tiene cabeza!
El anunciador:   No la necesita, pues tiene genio
La amante:    ¡Es justo!   (al amante)  ¿Cómo se llama usted?
El amante: (a la admiradora), La admiradora (al anunciador), el anunciador (a la amante), la amante (al amante): ¿Y usted? ¿Y usted?
Todos Juntos: (unos a otros): ¿Cómo se llama usted?


TELON.

1951




































Seguidores

Benjamín Gavarre

INSTRUCCIÓN ACADÉMICA:


Licenciatura en Literatura Dramática y Teatro: UNAM. Facultad de Filosofía y Letras. Ciudad Universitaria. Promedio final 9.08 (UNAM 1981-85). Titulado en 1993 con mención honorífica. Tesis: Elementos del Teatro Surrealista y del Absurdo.


Maestría en Literatura Comparada, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM 2000-2002. Promedio de 9.25 (Obtuvo el grado con mención honorífica en junio 9 de 2005). El tema de la tesis es sobre la construcción de la imagen del personaje “Emperatriz Carlota” en la dramaturgia mexicana y francófona siglos XIX a XXI a partir de una perspectiva histórico-imagológica.



    1. IDIOMAS

  • Francés : IFAL, CELE. Diploma de dominio por el CELE

  • Inglés: Diploma de comprensión por el CELE (Centro de enseñanza de lenguas extranjeras, UNAM).



2) TRABAJO ACADÉMICO

  1. INVESTIGADOR

  • IIFL, UNAM. Becario en el proyecto sobre archivos de la Inquisición en la Nueva España: “La otra palabra”, a cargo de la Dra. Mariana Masera del seminario de Poéticas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, desde octubre de 1999 a octubre de 2002.

Ponente en el XIV Encuentro Nacional de Investigadores del Pensamiento Novohispano. UAZ. Zacatecas noviembre de 2001. Ponencia: “La selección de información en algunos procesos inquisitoriales del siglo XVII”. Moderador en el Coloquio “La otra palabra”, el 18 de abril de 2002.

  • Investigador y compilador de textos dramáticos en francés para la Antología de textos de letras modernas de la Facultad de Filosofía y Letras (2007).


        1. DOCENCIA EN TEATRO NIVEL SUPERIOR
  • EAT (Escuela de Teatro del INBA). Profesor suplente de Historia del Teatro I (1997)

  • PROFESOR EN LA UAM

      1. Como profesor interino: Historia del teatro, teatro de los Siglos de Oro Español. Narrativa modernista y naturalista. Año 2001

  • PROFESOR EN LA UNAM

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura: MORFOSINTAXIS Y COMENTARIO DE TEXTOS I Y II (Ahora llamada Análisis de textos I y II) (1999-a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura en la materia TEATRO VIRREINAL I y TEATRO IBEROAMERICANO II. (Desde 2003-1 a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura en la materia HISTORIA DEL ARTE TEATRAL I Y II (TEATRO GRIEGO, LATINO, MEDIEVAL Y RENACENTISTA) (Desde 2003-1 a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura. Profesor de teatro de los Siglos de Oro español. Como interino. Semestre 2005-1.

OTRAS FUNCIONES EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNAM (Colegio de Teatro): Asesor de algunas tesis de licenciatura y una de maestría. Sinodal de muchas. Encargado de los exámenes extraordinarios de mis materias. Encargado de tutorías.


  • LITERATURA Y REDACCIÓN.

PROFESOR NIVEL MEDIO Y MEDIO SUPERIOR

UNAM dgire definitividad dictamen 10


  • Instituto María Isabel Dondé: profesor de literatura mexicana, universal, hispanoamericana y taller de redacción (1993-1994).

  • Universidad Latina: profesor de taller de redacción, investigación de campo, técnicas de investigación documental, taller de literatura universal y taller de clásicos hispanoamericanos. (1994-1996).

  • CLAM: Colegio Latinoamericano de México. Profesor de literatura mexicana y universal (1997-1999).



3) TRABAJO (NO ACADÉMICO):


      1. TRABAJO EDITORIAL

  • Editorial Vuelta: corrector de estilo, y al cuidado de distintas ediciones de novelas y libros de poesía (1989).

  • Letras y Palabras, servicios editoriales: diseñador de originales mecánicos para libros, revistas, folletos y tipografía en general; editor de revistas y folletos. Manejo de los programas de computación "Word Perfect", "Page Maker" y "Corel Draw" (1990-1992).

  • Revista Proceso (1995): corrector "free lance".

  • CITRU (Centro de Investigación teatral Rodolfo Usigli: corrector 1997-1998

  • FIC (Festival Internacional Cervantino): traductor francés-español (free lance) de folletos y fichas técnicas, 1990-93.

  • Editorial Santillana-Alfaguara-Nuevo México.

Elaboración de guías de lectura para las novelas Los años con Laura Díaz, de Carlos Fuentes y Cruz de olvido, de Carlos Cortés (1999-2000)


AUTOR (EN COLABORACIÓN CON Alberto Chimal et. al.) DE LOS LIBROS DE SECUNDARIA ESPAÑOL I Y ESPAÑOL II CONEXIONES. México. 2007. Editorial Alfaguara- Nuevo México. (Reeditado hasta la fecha de hoy)

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  1. COLABORADOR EN PUBLICACIONES PERIÓDICAS

(Cuento, Poesía, Crítica, Reseña).


  • Revista: Artes Escénicas (crítica teatral), con Josefina Brun.

  • Revista: El Faro (cuento, poesía, teatro), con Juan Coronel.

  • Periódico: El Día (en: El día de los jóvenes, cuento, poesía, reseña).

  • Periódico: El Economista (reseña de libros, críticas de obras de teatro).

  • Periódico: Uno más Uno (en: Sábado, poesía).

  • Revista de la Universidad de México (poesía).

  • Revista Tramoya: obra de teatro finalista en el concurso de dramaturgia "Emilio Carballido" (1996).

  • Colaboró como crítico teatral para la Revista Mexicana de Cultura del periódico El Nacional (coordinador editorial: Miguel Ángel Quemáin). (1998).

  • Colaborador de artículos sobre teatro para la revista Casa del Tiempo, de la UAM (1998 a la fecha).



CREADOR. TEATRO

  1. DRAMATURGO
  • Vístete Rápido (1984) (Publicada, revista El Faro).

  • Delirio 23 (1985) (Publicada, revista El Faro).

  • Amor Tal... (1986) (Representada Teatro Legaria).

  • La Fiesta de los Disfraces (I987) (Representada Teatro Santo Domingo).

  • En tres Cervantes te veas, adaptación e "Intermeses"(1990) Representada en el FIC 90.

  • Filus (1991) (Inédita).

  • Yo, el Peor de los Dragones (1993). Representada en el Museo del Chopo y en el Foro El ensayo (1995). Finalista en el concurso "Emilio Carballido". Publicada en la revista Tramoya de enero de 1996. Representada en una lectura dramatizada dirigida por Edoardo (sic) Alcántara durante el 50 aniversario de la EAT Escuela de Arte Teatral del INBA en el ciclo de lecturas de dramaturgos mexicanos de la segunda mitad del siglo XX. Representada en el Museo del Carmen en abril y mayo de 1998 bajo la dirección de Edoardo Alcántara. Obra elegida para el Festival de la Universidad de Monterrey, 2005 así como para el festival de la BILINGUAL FOUNDATION OF THE ARTS en Miami 2005

  • Sala de Espera (1997).

Becario del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, FONCA–CONACULTA. Trabajó en un proyecto de dramaturgia bajo el sistema Jóvenes Creadores (1996/1997).

  • Sala de Espera: Proyecto Coinversiones FONCA 1999 Dirección de Alejandro Ainslie. La Gruta. Instituto Cultural Helénico (1999)

  • Unidad Lupita, Versión libre del cuento del mismo nombre de Jaime Alfonso Martínez Sandoval. Dirección Rocío Carrillo. Producción IEDF (2005).

  • Gente de primera, melodrama didáctico. Estreno el 6 de julio de 2007 en el Instituto electoral del Distrito Federal.

Creador del BLOG DE DRAMATURGIA: www.dramavirtual.com (desde enero de 2008 a la fecha)



    1. DIRECTOR DE TEATRO
  • Amor tal..., de Benjamín Gavarre (Ciclo de Nuevos Directores Universitarios de la UNAM. Teatro Legaria, 1987).

  • La Fiesta de los Disfraces, de Benjamín Gavarre (Teatro Santo Domingo, 1988).

  • En tres Cervantes te veas. (Teatro Santa Catarina; Festival Internacional Cervantino, 1990).

  • Yo, el Peor de los Dragones, de Benjamín Gavarre. (Museo del Chopo, 1995).


    1. ACTOR
  • Hécuba, La Perra; basada en Hécuba y Las Troyanas, de Eurípides. Adaptada y dirigida por Hugo Hiriart (1982).

  • El Gato con Botas, de L.W. Tieck; adaptada y dirigida por J. J. Gurrola (1983).

  • Serpientes y Escaleras y Fisura, coreografías de Lydia Romero. Actor-bailarín invitado del grupo Cuerpo Mutable (1983).

  • Teatrísimo, serie de televisión dirigida por J.J. Gurrola. Programas: La Máquina de Sumar, de Elmer Rice; Un Hogar Sólido, de Elena Garro; La Cena del Rey Balthazar, de Calderón de la Barca (1983).

  • El Maravilloso Traje de Helado Crema, de Ray Bradbury. Dirección de Eduardo Ruiz Saviñón (1984).

  • Bodas de Sangre, de Federico García Lorca. Dirección, Rubén Paguagua (1985).

  • La Madre, de S.I Witkiewicz. Dir. Rocío Carrillo (86)

  • La Cueva de Salamanca, de Cervantes. Dirección, Raúl Zúñiga (Festival de Siglos de Oro, Taxco, 1986).

  • De cómo el señor Mockinpott logró liberarse de sus padecimientos, de Peter Weiss. Dir. Néstor López Aldeco (1987)

  • Infinitamente Disponible, creación colectiva del grupo Teatro de la Rendija (Teatro de la iglesia de Santo Domingo 1988).

  • Los Enemigos, de Sergio Magaña. (1988–90)

  • ¡Ah Cábala Vida! Espectáculo de Raúl Zúñiga (1990).

  • Los Desfiguros de mi Corazón, de Sergio Fernández. Dirección de Néstor López Aldeco (Foro sor Juana Inés de la Cruz, 1992-1993).

  • Asesino Personal, creación colectiva del grupo organización secreta, confabulación teatral. Idea original y dirección de Rocío Carrillo (Claustro de sor Juana, 1993; Salón México 1994). Nominada para la mejor obra de 1993, teatro de grupo, APT.

  • Pastorela Típica de Tepozotlán, dirección Raúl Zúñiga. Desde 1985 a 2004