miércoles, junio 24, 2026

DUELO DE PÓKER FACE (VERSIÓN EN ESPAÑOL)

 

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DUELO DE PÓKER FACE

Farsa cómica en un acto

DE BENJAMIN GAVARRE

Sinopsis:
Bienvenidos a Versalles, el epicentro de la elegancia, los chismes... y la guerra de piernas más intensa de la historia.
En el Salón de los Pequeños Espejos, los aristócratas Metepiú y Pentesquiu se enfrentan en una partida de cartas imperturbable. Sus rostros son dos máscaras de cera, pero debajo del mantel de Flandes se desata un asedio táctico de roces, tacones y nudos marineros con las medias de seda. Mientras la corte vigila con binoculares cada parpadeo y el repartidor de cartas sufre un ataque de nervios, un inesperado anuncio real obligará a nuestros protagonistas a revelar sus verdaderas cartas en un clímax monumental.
Una sátira deliciosa sobre las apariencias, la hipocresía palaciega y el arte de mantener la compostura cuando todo está a punto de estallar.

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® BENJAMIN GAVARRE SILVA

BENGAVARRE@GMAIL.COM

 

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🎭 DRAMATIS PERSONAE

  • Metepiú: Aristócrata petimetre, afectado, de rostro imperturbable pero pie inquieto.
  • Pentesquiu: Su rival, altivo, sensual, maneja el abanico con precisión militar.
  • Madame de Sans-Souci: Cotilla mayor del reino, con una lengua que corta cristales.
  • El Duque de Carambola: Viejo noble, sordo como una tapia, pero con un olfato implacable para el escándalo.
  • La Marquesa de la Lorgnette: Voyeur profesional de la corte, se hiperventila con el romance ajeno.
  • Gastón: El lacayo que finge servir vino pero vive de espiar cartas y pantorrillas.
  • El Tallador: El croupier oficial de palacio, al borde del colapso nervioso.

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ESCENA ÚNICA

El salón de los espejos pequeños. En el centro, una mesa de caoba donde Metepiú y Pentesquiu juegan al Lansquenet. El Tallador baraja los naipes reales con cara de pocos amigos. A la izquierda, Madame de Sans-Souci y el Duque de Carambola toman té. A la derecha, en un diván, la Marquesa de la Lorgnette vigila con sus impertinentes ópticos, asistida por Gastón, el lacayo soplón.

Madame de Sans-Souci.(Cerrando el abanico con un golpe seco) ¡Le digo, Duque, que Versalles se está hundiendo en el fango del vicio! Mire a esos dos. Metepiú y Pentesquiu. Dicen que están disputándose el feudo de Gascuña, pero yo solo veo un descarado duelo de pupilas.

Duque de Carambola. — ¿Qué dice? ¿Que se han puesto un vestido dantesco? ¡Pues a mí me parece que les sienta bien el encaje!

Madame de Sans-Souci. — ¡No, sordo de la maledicencia! ¡Que se están devorando vivos! Esos dos no juegan por los ducados, juegan por ver quién rinde primero la plaza fuerte... si me entiende.

En la mesa de juego, Metepiú y Pentesquiu sostienen sus cartas pegadas al pecho. Sus rostros son dos máscaras de cera, pero por debajo de la mesa, el roce de las calzas de seda y los zapatos de tacón produce un siseo constante.

Metepiú.(Sin mover un solo músculo de la cara) Doblo la postura en el Lansquenet, mi querido Pentesquiu. Apuesto mi carruaje de bodas a que su mano carece de la firmeza necesaria para sostener este envite... o cualquier otra cosa de peso.

Pentesquiu.(Con voz lánguida y mirada de hielo) Mi pulso es de mármol, Metepiú. Aunque debo advertirle que, por debajo del mantel de Flandes, su hebilla de diamantes está ejerciendo una presión... sumamente absolutista sobre mi espinilla derecha.

Metepiú. — Un mero accidente geográfico de la costura, mon cher. Concéntrese en el Rey de Bastos.

Pentesquiu. — Me cuesta concentrarme cuando su pantorrilla izquierda intenta invadir mis fronteras como si fuera el ejército de Flandes.

En el diván, la Marquesa de la Lorgnette se abanica el escote de forma frenética, al borde del desmayo.

Marquesa de la Lorgnette. — ¡Gastón! ¡Por los santos óleos, Gastón, acércate! ¿Qué registra tu ojo de lince? ¿Qué se cuece en ese infierno de las tentaciones?

Gastón.(Inclinándose con una bandeja de plata, fingiendo limpiar) Madame... la situación es de una gravedad táctica inaudita. Monseigneur Metepiú tiene un trío de damas en la mano, pero su pie izquierdo ya ha rebasado la rodilla de Monseigneur Pentesquiu y avanza firme hacia el muslo. ¡Hay un asedio en toda regla bajo el tapete!

Marquesa de la Lorgnette.(Hiperventilando) ¡Oh, Luis XIV me valga! ¡Qué delicia de pecado! ¿Y Pentesquiu qué hace? ¿Se defiende? ¿Pide cuartel?

Gastón. — Pentesquiu mantiene la cara de póker de un santo en su nicho, pero con el dedo gordo del pie le está haciendo el contragolpe en el tobillo. ¡Es una carnicería de seda, mi Marquesa!

El Tallador da un golpe seco con el mazo de cartas sobre la mesa, perdiendo los papeles.

Tallador. — ¡Señores! ¡Por el amor al protocolo de la corte! Les recuerdo que este es un juego de caballeros bendecido por la Corona, no el laberinto de los jardines de Versalles a las tres de la madrugada. ¡Mantengan sus extremidades inferiores en sus respectivos distritos!

Metepiú.(Indignado, sin parpadear) ¿Qué insinúa este barajador de tres al cuarto? ¡Mi postura es más recta que la aguja de una catedral!

Pentesquiu. — ¡Y mi decencia está fuera de toda sospecha! (A Metepiú, entre dientes) ¡Te lo dije, Metepiú! Tus obvias aficiones de explorador subterráneo nos van a costar el exilio. Ya se ha dado cuenta hasta el repartidor.

Metepiú. — ¿Y de qué habrían de darse cuenta? ¡Si somos el colmo de la compostura! ¿Acaso nos hemos movido? ¡Espejismos de la plebe! ¡Pregúntale al Duque si nota algún escándalo!

Madame de Sans-Souci.(Gritando desde su mesa) ¡Yo sí lo noto! ¡Es un escándalo de proporciones bíblicas! Están usando el arte de la distracción pélvica para ganar los naipes. ¡Duque, diga algo, que usted fue mosquetero!

Duque de Carambola. — ¿Que si fui curandero? ¡No, señora, pero una vez le saqué una muela a un caballo con la empuñadura de mi espada! ¡Y no dolió nada!

Madame de Sans-Souci. — ¡Ay, qué cruz! (Hacia la mesa de juego) Además, corren rumores de que ustedes dos están retrasando la partida porque fantasean con la llegada de la Baronesa del Yogurtiú...

Metepiú.(Saltando con orgullo) ¡Falso testimonio de pasillo! No esperamos a la del Yogurtiú para una timba de tres... Aunque admito que su fortuna en tierras es tentadora.

Pentesquiu. — No nos rebajamos a las baronesas lácteas. Nuestras fuentes aseguran que el mismísimo Rey Sol, don Luis XIV, viene hacia aquí porque quiere jugar... ¿al tute? ¿Al tute al qué?

Tallador.(Con una sonrisa amarga y los ojos desorbitados) Al tute cabrón, imagino, Majestades del descaro. Que es el único tute que se juega en esta corte de víboras donde todos se dan la mano por arriba y la puñalada por abajo. ¡O peor aún, al juego del naipe peludo, donde todos esconden la baraja pero enseñan los colmillos! ¡O al de la copa caída, donde terminan todos borrachos y con el honor por los suelos! ¡Jueguen de una vez o llamo a la guardia suiza!

 

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ESCENA DE LOS OJITOS Y LOS NAIPES

Pentesquiu baja ligeramente sus cartas, permitiendo de forma muy obvia que Metepiú las espíe. Al mismo tiempo, Pentesquiu le guiña un ojo de forma lenta y deliberada. Metepiú, manteniendo la cara rígida, responde abriendo los ojos de par en par y lamiéndose los labios sutilmente.

Madame de Sans-Souci.(Dando un respingo) ¡Ahí está! ¡Se han hecho el código secreto del guiño! ¡Le está enseñando el as de copas para indicarle que su alcoba está disponible!

Marquesa de la Lorgnette.(Binoculares clavados) ¡Qué va, Madame! Ese guiño significa: "Si me robas el Rey, te entrego mi ducado esta misma noche". ¡Mire cómo Metepiú le responde con una mirada que promete la anexión de toda la llanura de Alsacia!

Gastón.(Asomándose descaradamente) Disculpen las damas, pero desde aquí ese guiño significa simplemente que a Monseigneur Pentesquiu se le ha metido un grano de polvo de arroz en la pestaña izquierda... aunque la sonrisa que le ha devuelto el otro no es de tener un grano, es de querer sembrar un huerto entero.

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CLÍMAX Y DESENLACE

De pronto, se escucha un estruendo de trompetas desafinadas en el pasillo. Un ujier grita desde fuera: ¡SU MAJESTAD EL REY SOL!

Gastón. — ¡Gesto de alerta general! ¡Se escuchan trompetas! ¡El Rey viene por la galería! ¡Y trae su propio juego de cartas con el escudo de los Borbones!

El pánico se apodera del salón. Todos intentan adoptar posiciones de reverencia real a toda prisa. Metepiú y Pentesquiu, que tenían las piernas hechas un auténtico nudo marinero por debajo del mantel, intentan levantarse con elegancia, pero quedan atrapados.

Pentesquiu.(Viendo la puerta) ¡Metepiú, si este es el fin y el Rey nos exilia a la Bastilla por indecentes...!

Metepiú.(Rompiendo por fin su poker face, apasionado) ¡Que nos exilien, Pentesquiu! ¡Pero que nos exilien juntos!

Metepiú agarra a Pentesquiu por la cintura y lo jala hacia sí. Se dan un beso monumental, ruidoso y coreográfico en medio del salón, tirando las cartas al aire. Madame de Sans-Souci se tapa los ojos, la Marquesa grita de alegría y el Tallador se desmaya sobre la mesa.

La puerta se abre de par en par con gran solemnidad. Entra un hombre bajito, con una peluca desproporcionada que le tapa media cara, tropezando con su propia capa roja. No es el Rey; es el bufón de la corte disfrazado, sosteniendo un cetro de juguete.

Falso Rey (Bufón).(Con voz chillona) ¡Traigo la ley de la diversión! ¡Quedan todos arrestados por exceso de seriedad!

Pausa dramática. Todos se quedan mirando al bufón. Metepiú y Pentesquiu se separan lentamente, limpiándose los labios.

Madame de Sans-Souci.(Mirando al bufón, luego al beso, y rompiendo a aplaudir con entusiasmo) ¡Oh, maravilloso! ¡Qué espléndida farsa! ¡Qué golpe de teatro! ¡Estaba todo preparado para celebrar el solsticio!

Marquesa de la Lorgnette.(Aplaudiendo de pie en el diván) ¡Sublime! ¡El beso ha sido de una verdad artística insuperable! ¡Viva el teatro de la corte!

Duque de Carambola.(Aplaudiendo con fuerza) ¡Bravo! ¡Excelente cacería! ¡Aunque sigo sin entender por qué el perro llevaba peluca!

Todo el salón estalla en ovaciones y aplausos hacia Metepiú y Pentesquiu, quienes, recuperando instantáneamente su "poker face", se dan la mano con una reverencia perfecta y fría hacia el público, como si nada hubiera pasado bajo el mantel.

OSCURO RÁPIDO

 

 

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"THE POKER-FACE DUEL": ENGLISH VERSION.

 

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"THE POKER-FACE DUEL"


A Comic Farce in One Act

By BENJAMIN GAVARRE


Synopsis:

Welcome to Versailles, the epicenter of elegance, gossip... and the most intense leg warfare in history.
In the Salon of the Small Mirrors, aristocrats Metepiú and Pentesquiu clash in an unyielding game of cards. Their faces are two rigid wax masks, but beneath the Flanders tablecloth, a tactical siege of rubbing, high heels, and sailor's knots with silk stockings unfolds. While the court watches every blink through opera glasses and the dealer suffers a nervous breakdown, an unexpected royal announcement forces our protagonists to show their true hand in a monumental climax.
A delightful satire on appearances, palace hypocrisy, and the fine art of keeping a straight face when everything is about to explode.



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® BENJAMIN GAVARRE SILVA

BENGAVARRE@GMAIL.COM

 

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Dramatis Personae:


  • Metepiú: A pretentious, affected aristocrat; unmoved face, but very restless feet.
  • Pentesquiu: His rival; haughty, sensual, wields his fan with military precision.
  • Madame de Sans-Souci: The court’s chief gossip; has a tongue sharp enough to cut glass.
  • The Duke of Carambola: An old nobleman, deaf as a post, but with an impeccable nose for scandal.
  • The Marchioness of la Lorgnette: A professional court voyeur; hyperventilates at the sight of romance.
  • Gastón: The lackey who pretends to serve wine but lives for spying on cards and calves.
  • The Dealer: The official palace card dealer, on the verge of a nervous breakdown.

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ONLY SCENE

The Salon of the Small Mirrors. Luxury everywhere, wigs the size of sheep, and the smell of rice powder. In the center, a mahogany table where Metepiú and Pentesquiu are playing Lansquenet. The Dealer shuffles the royal cards looking miserable. To the left, Madame de Sans-Souci and the Duke of Carambola drink tea. To the right, on a divan, the Marchioness of la Lorgnette watches through her opera glasses, assisted by Gastón, the snitching lackey.

 

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Madame de Sans-Souci.(Snapping her fan shut) I tell you, Duke, Versailles is sinking into the mud

of vice! Look at those two. Metepiú and Pentesquiu. They claim they are disputing the fiefdom of Gascony, but all I see is a shameless duel of pupils!

Duke of Carambola. — What’s that? A dress made of chutney? Well, I think the lace suits them rather well!

Madame de Sans-Souci. — No, you deaf old mallet! They are devouring each other alive! Those two aren’t playing for ducats, they are playing to see who surrenders the fortress first... if you catch my drift.

At the gaming table, Metepiú and Pentesquiu hold their cards close to their chests. Their faces are two wax masks, but underneath the table, the rubbing of silk stockings and high-heeled shoes produces a constant sizzling sound.

Metepiú.(Without moving a single facial muscle) I double the stake in the Lansquenet, my dear Pentesquiu. I wager my wedding carriage that your hand lacks the necessary firmness to hold this bet... or anything else of weight.

Pentesquiu.(With a languid voice and icy gaze) My pulse is made of marble, Metepiú. Although I must warn you that, beneath the Flanders tablecloth, your diamond buckle is exerting a... highly absolutist pressure upon my right shin.

Metepiú. — A mere geographical accident of the tailoring, mon cher. Focus on the King of Clubs.

Pentesquiu. — It is hard to focus when your left calf is attempting to invade my borders as if it were the French army in Flanders.

On the divan, the Marchioness of la Lorgnette fans her cleavage frantically, on the verge of fainting.

Marchioness of la Lorgnette. — Gastón! By the holy oils, Gastón, come closer! What does your lynx eye register? What is brewing in that hell of temptations?

Gastón.(Leaning in with a silver tray, pretending to clean) Madame... the situation is of unprecedented tactical gravity. Monseigneur Metepiú holds a trio of queens in his hand, but his left foot has already passed Monseigneur Pentesquiu's knee and is marching steadily toward the thigh. There is a full-scale siege under the tapestry!

Marchioness of la Lorgnette.(Hyperventilating) Oh, Louis XIV protect me! What a delightful sin! And what is Pentesquiu doing? Is he defending himself? Is he begging for quarter?

Gastón. — Pentesquiu maintains the poker face of a saint in his niche, but with his big toe, he is delivering a counterstrike to the ankle. It is a slaughter of silk, my Marchioness!

The Dealer strikes the deck of cards hard against the table, losing his temper.

Dealer. — Gentlemen! For the love of court protocol! I remind you that this is a game of gentlemen blessed by the Crown, not the labyrinth of the Versailles gardens at three in the morning! Keep your lower extremities in their respective districts!

Metepiú.(Indignant, without blinking) What is this low-class shuffler implying? My posture is straighter than a cathedral spire!

Pentesquiu. — And my decency is beyond suspicion! (To Metepiú, through his teeth) I told you, Metepiú! Your obvious hobbies as an underground explorer are going to get us exiled. Even the dealer noticed!

Metepiú. — And what should they notice? We are the pinnacle of composure! Have we even moved? Illusions of the plebeians! Ask the Duke if he notices any scandal!

Madame de Sans-Souci.(Screaming from her table) I notice it! It is a scandal of biblical proportions! They are using the art of pelvic distraction to win the cards. Duke, say something, you used to be a musketeer!

Duke of Carambola. — Did I use to be a puppeteer? No, madam, but once I pulled a tooth out of a horse using the hilt of my sword! And it didn't hurt a bit!

Madame de Sans-Souci. — Oh, what a cross to bear! (Toward the table) Furthermore, rumors are flying that you two are delaying the game because you are fantasizing about the arrival of the Baroness of Yogurtiú...

Metepiú.(Jumping with pride) False hallway testimony! We are not waiting for the Yogurtiú lady for a threesome game... Although I admit her fortune in lands is tempting.

Pentesquiu. — We do not lower ourselves to dairy baronesses. Our sources assure us that the Sun King himself, Louis XIV, is coming here because he wants to play... the tute? The tute to what?

Dealer.(With a bitter smile and wild eyes) The bastard tute, I imagine, your Majestades of impudence. Which is the only game played in this court of vipers, where everyone shakes hands above and stabs below! Or worse, the hairy-card game, where everyone hides the deck but shows their fangs! Or the fallen-cup game, where everyone ends up drunk and honorless on the floor! Play at once or I am calling the Swiss Guard!

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THE FLIRTATION AND CARDS SCENE

Pentesquiu slightly lowers his cards, quite obviously letting Metepiú peek at them. At the same time, Pentesquiu gives him a slow, deliberate wink. Metepiú, keeping his face rigid, responds by widening his eyes and subtly licking his lips.

Madame de Sans-Souci.(Jumping up) There it is! The secret wink code! He is showing him the Ace of Cups to signal that his bedchamber is available!

Marchioness of la Lorgnette.(Opera glasses glued) Nonsense, Madame! That wink means: "If you steal my King, I will surrender my duchy to you tonight." Look how Metepiú responds with a gaze that promises the annexation of the entire plains of Alsace!

Gastón.(Leaning in shamelessly) Excuse me, ladies, but from here that wink simply means Monseigneur Pentesquiu got a grain of rice powder in his left eyelash... although the smile the other one gave him back doesn't look like he has a grain, it looks like he wants to plant a whole garden.

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CLIMAX AND RESOLUTION

Suddenly, a blast of out-of-tune trumpets is heard in the hallway. An usher shouts from outside: HIS MAJESTY THE SUN KING!

Gastón. — General alert! Trumpets are sounding! The King is coming down the gallery! And he brings his own deck of cards with the Bourbon coat of arms!

Panic seizes the room. Everyone tries to adopt royal curtsy positions in a rush. Metepiú and Pentesquiu, whose legs were tied into a literal sailor's knot under the tablecloth, try to stand with elegance, but they get trapped.

Pentesquiu.(Looking at the door) Metepiú, if this is the end and the King exiles us to the Bastille for indecency...!

Metepiú.(Finally breaking his poker face, passionately) Let them exile us, Pentesquiu! But let them exile us together!

Metepiú grabs Pentesquiu by the waist and pulls him in. They share a monumental, loud, and choreographic kiss in the middle of the room, throwing the cards into the air. Madame de Sans-Souci covers her eyes, the Marchioness screams with joy, and the Dealer faints on the table.

The door flies open with great solemnity. A short man enters, wearing an oversized wig that covers half his face, tripping over his own red cape. It is not the King; it is the court jester in disguise, holding a toy scepter.

Fake King (Jester).(In a squeaky voice) I bring the law of fun! You are all under arrest for excess of seriousness!

Dramatic pause. Everyone stares at the jester. Metepiú and Pentesquiu slowly part, wiping their lips.

Madame de Sans-Souci.(Looking at the jester, then at the kiss, and bursting into enthusiastic applause) Oh, marvelous! What a splendid farce! What a theatrical twist! It was all prepared to celebrate the solstice!

Marchioness of la Lorgnette.(Applauding on top of the divan) Sublime! The kiss possessed an insuperable artistic truth! Long live the court theater!

Duke of Carambola.(Applauding loudly) Bravo! Excellent hunting! Although I still don't understand why the dog was wearing a wig!

 

The whole room bursts into ovations for Metepiú and Pentesquiu, who, instantly recovering their "poker face", hold hands with a perfect, cold bow toward the audience, as if nothing had ever happened under the tablecloth.

QUICK FADE TO BLACK


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lunes, junio 22, 2026

Amor cuántico y humor negro

 


 

 


 

BEN & ANDRÉ

(Amor cuántico y humor negro).

(La luz que nunca falta, 2da. versión).

Por Benjamín Gavarre Silva





©  BENJAMÍN GAVARRE SILVA

 Contacte a esta dirección si la ha producido o desea hacerlo: gavarreunam@gmail.com










 



"Un actor que recuerda todas las vidas y un filósofo que intenta explicar el caos con lógica. A través de versiones infinitas de la Tierra, Ben y André están destinados— a encontrarse. BEN & ANDRÉ (Anomalía Cuántica) es un viaje por las grietas de la realidad donde el amor es la única constante que sobrevive al colapso del tiempo." un fallo en el sistema? En esta pieza de realidades fragmentadas, Ben sigue irremediablemente a André a través de dimensiones donde el “café” (la bebida) no existe, los nombres mutan y el universo se pixeliza, demostrando que incluso en la anomalía más extraña, hay presencias imposibles de olvidar." Tierra 0, Tierra 1, Tierra 2... la configuración cambia, pero la atracción permanece. Entre diálogos mordaces y saltos cuánticos, el autor nos presenta una obra donde el tiempo es un mapa que miente y la memoria es el único puente sobre el abismo de la incertidumbre."



BEN & ANDRÉ


 



PERSONAJES

·    ANDRÉ: Filósofo, 38 años. Analítico, escéptico y de una elegancia descuidada. Es el ancla de la lógica en un universo que se desmorona; un hombre que intenta explicar con la razón lo que solo se puede sentir con la memoria.

· BEN: Actor, 25 años. "El Viajero". Cínico, apasionado y vibrante. Carga con el cansancio de mil vidas y el conocimiento de todas las Tierras. Es la anomalía cuántica que insiste en amar a André, una y otra vez, a través del tiempo.


 

ESCENA 0

TIERRA 1

(La Indiferencia)

 

(Una calle gris de ciudad. Ruido de tráfico. La iluminación es plana y fría. ANDRÉ camina con un periódico bajo el brazo. BEN camina en sentido opuesto. Se rozan el hombro al pasar. Ninguno se detiene. No hay contacto visual. El mundo sigue girando sin que nada suceda).


 

ESCENA 0.1

TIERRA 1

(El Mapa)

                                                         

(La misma calle, pero con una luz ligeramente más cálida. ANDRÉ espera en una parada de autobús. BEN se acerca, parece perdido).

BEN

(Un poco atropellado)

Disculpa, ¿sabes qué autobús me lleva a la calle de Lieja?

ANDRÉ

(Sin quitar la vista de su periódico, señala con un dedo seco un letrero metálico justo frente a ellos)

El mapa está ahí. Exactamente a treinta centímetros de tu nariz.

BEN

(Incómodo)

Ah. Sí. No lo había visto. Gracias por la... amabilidad.

ANDRÉ

(Seco)

No hay de qué. Para eso inventaron los mapas.

(BEN se queda mirando el mapa, molesto. ANDRÉ sube al autobús sin volver a mirarlo).



ESCENA 0.2

TIERRA 1

(La configuración dijo sí)

 

(Una calle peatonal. ANDRÉ camina despacio. BEN viene detrás. Ambos se detienen al mismo tiempo frente a una vitrina de libros. Se miran).


BEN

(Con una extraña familiaridad)

Siento que te debo una disculpa, pero no sé de qué.

ANDRÉ

(Extrañado)

Es curioso. Siento que te voy a responder algo sarcástico, pero no tengo ganas.

BEN

(Sonríe)

Me llamo Ben.

ANDRÉ

André. ¿Caminas hacia el centro?

BEN

Hacia donde sea, André. Siento que si caminamos por la misma calle, el mundo va a dejar de vibrar de esta forma tan rara.


(Comienzan a caminar juntos, charlando en voz baja mientras se alejan. Es el inicio silencioso del primer romance).

 


ESCENA 0.3

TIERRA 1-2

(El Glitch)

La anomalía

 

(Un café-librería. ANDRÉ tiene una pila de libros y una taza de café con terrones de azúcar. BEN tiene una taza de té chai. Hay una complicidad vibrante).


BEN

Me encanta que revises los libros que vas a leer mientras tomas café… o en tu caso, tu ración diaria de azúcar con un toque de cafeína.

ANDRÉ

(Riendo)

Ya, eres muy gracioso. Yo lo que no entiendo es cómo te gusta ese té verde. Huele a de esas boticas viejas. Es... Muy saludable, supongo.

BEN

Al menos mi ingesta de calorías no es un atentado contra mi páncreas. Mira, un terrón más de azúcar y esa taza va a cobrar conciencia propia...

 

&&&&&&&

*
´+*

$%&/&”!!!

 

(De pronto, un zumbido metálico vibra en el aire. La luz parpadea violentamente. La realidad se "pixelea" por un segundo. Se escucha como un crujido de cristal. BEN cierra los ojos con fuerza. Al abrirlos, la luz es más fría y blanca).

 

BEN

(Mareado)

¿Viste eso? Fue como un relámpago... André, ¿estás bien?

 

ANDRÉ

(Lo mira extrañado, sostiene un vaso con un líquido verde espeso)

¿Un relámpago? No ha parado de brillar el sol. ¿Y por qué me dices así?

BEN

(Confundido, mirando el vaso)

¿Así cómo? ¿Y el café? ¿Qué es ese licuado verde?

ANDRÉ

Es mi jugo de espinacas. Es para los triglicéridos. Y me dijiste "André", así, con el acento en la "e", como si fueras un conde francés o un estilista de Polanco. Me llamo Andrés.

BEN

¿Andrés? Pero si detestas que te digan Andrés. Dices que suena a contador público.

ANDRÉ

(Frunciendo el ceño)

¿Contador? Soy profesor de ética, Benjamin. Y deja de inventar palabras raras. ¿Qué es eso de "Cafeína"? Suena a veneno para ratas.

BEN

(Pasmado)

¿Cómo que qué es? Café, cafeina...Daa. La sustancia del café. Tú te estabas tomando un café hace rato... Con mucha azúcar.

ANDRÉ

Tu té chai con magnesia ya te hizo daño. ¿Y luego qué? ¿Vas a decirme que el cielo es verde?

BEN

(Mira su taza: el té ahora es blanco denso)

¡Magnesia! Pero si estábamos tomando café... ¡André, escúchame!

ANDRÉ

(Se pone serio, algo ofendido)

Sigues con lo mismo. "André"... suena tan cursi, tan ajeno. Casi me das miedo cuando te pones así de "artístico". Voy a pedir la cuenta.

 

(ANDRÉ levanta la mano. BEN se queda mirando su taza de magnesia. Mira los libros: los títulos están en un alfabeto extraño que parece moverse. El viaje ha comenzado).

 


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ESCENA 4:

TIERRA 3

(El Acuario)


(Un acuario sumergido en luz azul cobalto. Se escucha el burbujeo constante del agua. BEN está frente a un tanque enorme, ensayando con una proyección teatral exagerada. ANDRÉ está sentado en un banco cercano, leyendo).


BEN

(Gritando al tanque)

¡Porque… ¿Qué es la realidad, sino un mal ensayo para un estreno que siempre se cancela?!

ANDRÉ

(Sin levantar la vista, cortante)

Oye, actor... Bájale tres rayitas a tu estentórea voz. No estás en la sala de tu casa.

BEN

(Se detiene. Lo mira con una fijeza que incomoda)

De cerca tienes los ojos todavía más expresivos. Tienes ojos de alguien que ya me olvidó.

ANDRÉ

(Pasmado, pero halagado)

No tienes filtro, eso creo que me gusta.

BEN

Nos conocíamos de otras Tierras. En una tú eras un monje de ojos azules y yo el demonio que te tentaba con fruta prohibida.

ANDRÉ

¿Siempre eres tan encantador?

BEN

Ahora tienes los ojos cafés y tienes sobrepeso.

ANDRÉ

(Suelta una risita cínica)

Ibas bien, pero me quedaste mal.

BEN

Me perdonarás todo lo que diga. Incluso si te digo verdades incómodas.

ANDRÉ

¿Por qué tanta seguridad?

BEN

Sé lo que vas a decir, André… vas a invitarme a un concierto de Paganini.

ANDRÉ

(Se queda mudo un segundo)

¿Cómo demonios...?

BEN

Lo sé. El tiempo no es una línea, André.

ANDRÉ

Es la segunda vez que dices mi nombre…

BEN

Hay cosas que flotan en el ambiente… Ben… Me llamo Ben.



ESCENA 5

TIERRA 4

(La Facultad)

 

(Estacionamiento al aire libre. Llueve. ANDRÉ recoge unos libros del suelo. BEN llega con un paraguas amarillo y lo ayuda).


BEN

¿Pesados de leer, pesados de cargar?

ANDRÉ

(Hostil)

Oootro de mis estudiantes. Vete, antes de que te salpique mi mala suerte.

BEN

(Sin inmutarse, cierra el paraguas)

Tu auto no está muy lejos, te ayudo.

ANDRÉ

¿Cómo sabes dónde está mi auto?… Me estás acosando?

BEN

(Recoge un libro, abre el paraguas y lo invita a protegerse)

No voy a permitir que se muera de una pulmonía, Maestro.

ANDRÉ

(Sorprendido)

Ya, quieres ser amable, necesitas una buena calificación…

BEN

Y no te involucras con alumnos.

ANDRÉ

Eso iba a decir… Y no me involucro con alumnos. Tú pareces de teatro, más que de filosofía, ¿me equivoco?

BEN

(Mientras caminan)

"¿El auto existe aunque yo no lo vea?", "¿Por qué existen los autos y las personas?", "Si no existiéramos, ¿cómo sería la nada?"… Si la nada existiera, sería algo… entonces toda la existencia es un absurdo total.

(ANDRÉ se detiene. Se miran).

ANDRÉ

Tú también eres un filósofo, Ben.

BEN

¿Y eso?… ¿Te dije mi nombre?

ANDRÉ

(Confundido)

No lo sé. ¿Sí te llamas Ben?

BEN

(Sonríe)

En todas las tierras.

ANDRÉ

Ya… Qué gracioso. Yo me llamo André.

BEN

Todo va a estar bien… André…

ANDRÉ

Sin duda… (Pausa) Me tengo que ir. Me estoy mojando.

BEN

Ya te dije, André, te acompaño a tu auto… lo dejaste donde siempre, sabes que eres predecible.

ANDRÉ

Si soy tan predecible sabrás que nuestra conversación ha terminado.

BEN

Lo sé. Ya nos veremos en otra ocasión.

ANDRÉ

De teatro, verdad… lo sabía.

(ANDRÉ se va sonriendo. BEN cierra su paraguas, también sonríe).

 


 

 

 


 

ESCENA 6

TIERRA 5

(El Muelle)


(Un muelle solitario. Atardecer. ANDRÉ llega corriendo, agitado. No hay nadie. BEN aparece de entre las sombras, viste diferente).


ANDRÉ

Tarde. Perdón por llegar tan tarde.

BEN

Ya me había ido. Pero yo no soy el mismo que conoces.

ANDRÉ

Pero qué dices.

BEN

Me ibas a dejar plantado…

ANDRÉ

Ya no iba a venir, pero….

BEN

Como sea… El "otro" Ben se fue. No lo entenderías… Llegaste tarde aquí, pero en otras tierras decidiste no llegar.

ANDRÉ

¡Pero qué dices!

BEN

Me voy, pero si me buscas acuérdate que me dejaste plantado.

ANDRÉ

De veras que a veces te pones tan raro…

(BEN se aleja canturreando una tonada de Paganini).

ANDRÉ

En serio, ¿sí te vas a ir?… (Pausa) No te pienso… hablar... (Pausa) Ya te fuiste. (Pausa) Olvídalo.



ESCENA 7

TIERRA 6

(El Taxi)

(Interior de un taxi. Lluvia torrencial. Luz ámbar. ANDRÉ sube empapado. BEN ya está ahí).

ANDRÉ

Perdón, pensé que estaba libre.

BEN

No lo está. Pero súbete. El mundo se está hundiendo y el conductor no habla nuestro idioma.

ANDRÉ

(Confundido)

Gracias. Voy a la calle...

BEN

(Lo interrumpe)

A Lieja y Varsovia. Vamos a tu departamento con la lámpara Art Nouveau que odias pero que no te atreves a tirar.

ANDRÉ

(Se tensa)

¿Vamos? ¿Quién te crees que eres? ¿Me estás siguiendo?

BEN

Te estaba esperando, que es distinto. Debajo de tu traje usas una camiseta al revés porque piensas que es de buena suerte…

ANDRÉ

Ya sé, es una broma… Y mi madre está involucrada, solo ella sabe esas cosas.

BEN

¿Tu madre? Esa profesional de la hipocresía?

ANDRÉ

Mira, mejor me bajo, ¡Chofer!…

BEN

Tú no lo recuerdas porque no ha pasado, al menos no en esta tierra… A tu madre no le va a gustar tu amigo el actor. Me va a tratar muy mal.

ANDRÉ

Es la primera vez que te veo en mi vida.

BEN

Esos lentes que usas son siempre del mismo modelo, ¿son los terceros?... No importa, siempre son cuadraditos y de carey… Pobres tortugas.

ANDRÉ

Esto es... es una coincidencia. Estás lanzando dardos a la nada.

BEN

Llámalo como quieras, filósofo. Pero el karma es una perra maldita. En la última Tierra decidiste no seguir con alguien tan problemático… me dejaste plantado en el muelle… y nunca me buscaste. Qué te parece si me acompañas a tu casa y limamos asperezas. Ya al menos compartimos el taxi. Vamos progresando.

ANDRÉ

¡Chofer!



ESCENA 8

TIERRA 7

(El Metro)


(Interior de un vagón. Luz fría e intermitente. Traqueteo sordo. ANDRÉ y BEN en extremos opuestos. Ambiente onírico).

 

ANDRÉ

(Voz ronca)

No sé por qué te me quedas viendo.

BEN

(Lentamente)

No te estaba viendo a ti… Estaba viendo a través de ti.

ANDRÉ

Yo a ti te conozco…

BEN

(Se ríe)

Sí, ya me acordé… tienes el modo más trillado de ligar…

ANDRÉ

También te acuerdas.

BEN

Siempre ha sido parecido, otras veces en un muelle, otras…

ANDRÉ

Yo me bajo en la siguiente.

BEN

Lo sé, tú me vas a acompañar… a tu casa.

ANDRÉ

(Se levanta al frenar el tren)

Quién te dijo…

BEN

Lieja y Varsovia… ya sabes, en el tercer piso, sin vista a la calle. Soy buena persona, André.

ANDRÉ

Ya me diste miedo. Sabes mi dirección, sabes mi nombre… ¿Fuiste mi alumno?

BEN

Quisieras. Ya nos conocíamos de antes… El mundo es una configuración recurrente, el universo es un pañuelo…

ANDRÉ

Entonces, según tú… el Universo es como un kleenex.

BEN

Claro… Aquí nos bajamos.

(Bajan juntos con el mismo paso y ritmo).



ESCENA 9

TIERRA 8

(El Único Rostro)

 

(En el muelle, viendo al mar. Largo silencio).

 

ANDRÉ

Es extraño. Te miro y siento que tu cara es siempre la misma, a pesar de que el mundo cambie. Es perturbador pensar que, entre miles de personas, el tiempo y el espacio se ponen de acuerdo para que esta única y especial cara sea la indicada. No otra. Ésta.

BEN

(Suave)

El universo es mucho más extraño de lo que puedes imaginar, André. No elegimos la cara. La cara nos elige a nosotros cuando ya no se tiene a dónde  ir.


 

ESCENA 10

TIERRA 8

(Conflictos en Lieja y Varsovia)

 

ANDRÉ

No entiendo por qué te parece tan difícil. Es una boda, es mi familia. Podrías ser amable para variar.

BEN

No solo es la boda: es el culto al que no pertenezco, es ponerme un traje que no tengo, es viajar a un lugar distante y aburrido…

ANDRÉ

Y es mi hermosa familia.

BEN

Y es tu horripilante familia. En la última Tierra…

ANDRÉ

Ya vas a empezar. En la última Tierra mi madre te sacó los ojos.

BEN

Casi… Si hay una constante entre los distintos universos es que la Luna está cerca de Venus y tu madre es una Bruja.

ANDRÉ

Deja en paz a la Bruja... Y para tu información... La Luna está cerca de las tres Venus, Ben.

BEN

Cierto, ya son tantas las Tierras que a veces me confundo. Entonces menos voy a la boda, tu madre planea asesinarme para casarte con un exitoso banquero…

ANDRÉ

Ah, sí, me dijo algo de un banquero… Claro, ya lo sabías, pero no te preocupes, en esta ocasión te voy a dejar que no me acompañes.

BEN

Ah, pues qué te parece que ahora sí que voy, me voy directo a comprar un traje, ¿me acompañas?

ANDRÉ

Lo sabía, eres tan predecible… y eso que tú conoces todos los planetas.

BEN

Tierras.

ANDRÉ

Eso. Vamos.



ESCENA 11

TIERRA 8

(La Vida Doméstica)

 

(Departamento cálido. BEN observa la lámpara).

 

BEN

Es increíble. En todas las Tierras esta lámpara es igual de horripilante. Es la única constante universal, la lámpara y tu mami. El amor falla, los gobiernos son distintos, las estrellas cambian, pero esta lámpara siempre es espantosa.

ANDRÉ

(Desde la cocina)

¡A mí me gusta! Da una honesta luz blanca.

BEN

Es como la luz de un interrogatorio, André. (Se acerca) Ven aquí. Déjame verte.

ANDRÉ

(Bromeando)

¿Qué pasa ahora? ¿En esta versión mis ojos son azules? ¿Tengo más larga… la nariz? Ya sé, aquí tengo orejas puntiagudas, de Elfo…

BEN

(Le toma la cara)

No. Podría acostumbrarme a esta cara. Es exactamente la misma en todos lados. Es extraño que el universo insista en esta nariz ligeramente desviada y este lunar en la mejilla.

ANDRÉ

Es que soy un modelo clásico, Ben. No paso de moda.

BEN

Eres mi razón para siempre regresar: mi roca, mi ancla. No importa si eres un maestro exitoso o un profesor pobre y amargado en una parada de bus... siempre eres tú. Aunque aquí tomes el café cargado y con demasiada azúcar.

ANDRÉ

Es la combinación perfecta. Quizá en tus otras Tierras el azúcar no existía.

BEN

No. En otras Tierras, eras un poco más alto y eras un insoportable vegano. No sabes cuánto extrañaba este olor a filete y cafeína, tu cinismo... Y tu abultada cuenta bancaria.



ESCENA 12:

ÚLTIMA TIERRA

(Mar de Mercurio)

 

(Playa de arena negra. Mar de mercurio denso. En el cielo, tres planetas Venus forman un triángulo perfecto).

 

ANDRÉ

Mira eso. Los Tres Planetas Venus. ¿Sabías que son los objetos más brillantes en el firmamento?

BEN

(Triste)

Ya me lo habías dicho... en todos los viajes. Pero esto es solo un sueño, André… el último. ¿Ves este mar de mercurio? Si te metes, te vuelves de oro. Me estoy quedando rígido de tanto recordarte. ¿Cuando despiertes te acordarás de mí?

ANDRÉ

Tú podrías ser todo un poeta si no dijeras tantas tonterías. Es maravilloso ver cómo todo se acaba... ¿Viste? De repente todo se oscureció.

BEN

Siempre terminamos aquí. Pero cada vez tú sabes un poco menos y yo estoy un poco más cansado.

ANDRÉ

(Susurra)

Siento que si te suelto, voy a empezar a flotar hacia el espacio. Siento que te debo más de una vida.

BEN

Me debes un concierto de Paganini.

ANDRÉ

(Sonríe)

Hecho. Mañana mismo. ¿De veras Paganini?

BEN

(Mira los tres Venus)

Quédate así. No pienses. Solo deja que el mercurio brille. Todo pasará, como siempre.

 

(Se miran, sonríen. El resplandor de una enorme Luna vuelve a inundar el escenario mientras se toman de la mano y el sonido del mar metálico crece hasta cubrirlo todo).

 

 

FIN




Escena

Tierra

Título

Marcador de Identidad

0

Tierra 0

La Indiferencia

Desconocidos

0.1

Tierra 1

El Mapa

André (Inicio)

0.2

Tierra 1

La configuración dijo sí

André (Conexión)

0.3

Tierra 1-2

El Glitch

Andrés (La Anomalía)

4

Tierra 3

El Acuario

André (Sutil diferencia física)

5

Tierra 4

La Facultad

André (Diferencia de rol)

6

Tierra 5

El Muelle

Ben (La pérdida)

7

Tierra 6

El Taxi

Andrew (Distancia emocional)

8

Tierra 7

El Metro

André (El Universo,

un Kleenex)

9

Tierra 8

El Muelle

Ben (El único rostro)

10

Tierra 8

Conflictos en Lieja

André (Una Boda)

11

Tierra 8

Vida Doméstica

Ben (Aceptación)

12

Última Tierra

Mar de Mercurio

André & Ben

 

(Eso también pasará)

 

 

 

 

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