“SEGUROS EL GRAN NOPAL”
(Nopal Care & Maintenance)
La otra venganza de Moctezuma
Farsa distópica
de Benjamín Gavarre
bengavarre@gmail.com
“SEGUROS EL GRAN NOPAL” (Nopal Care & Maintenance). La otra venganza de Moctezuma: Farsa distópica. © 2026 by BENJAMIN GAVARRE is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International
En esta delirante farsa distópica, la gélida y blanqueada burocracia del "New Umpire" impone su dominio sobre el asfalto flotante del antiguo lago de Texcoco, pero subestima por completo la astucia de Seguros El Gran Nopal (Nopal Care & Maintenance). Disfrazada como una cuadrilla de impecables técnicos bio-sintéticos, la resistencia latina se infiltra en una lujosa residencia imperial para ejecutar una conquista silenciosa, poética y gástrica. A través de seducción hipnótica, albur de alta precisión y una dosis letal de salsa roja, los amos del mundo terminan rindiendo su poder y su soberbia a cambio de un excelente servicio al cliente y unas gorditas de chicharrón, demostrando que el imperio no se derrumba a tiros, sino bajo el peso inevitable de la Venganza de Moctezuma.
Personajes
- César (El Ajustador Estrella): Contratista y líder de la cuadrilla de Seguros El Gran Nopal. Dócil, servicial, trajeado de forma humilde pero pulcra. Orquestador del reemplazo silencioso con el humor negro del teatro de carpa.
- Mary Care (La Secretaria Imperial): Cien por ciento blanca, fanática del orden. La dueña de la residencia, estresada por las fallas de su mansión. Vulnerable al trance hipnótico del buen servicio.
- Bonasera / El Asistente (El Sobreviviente): Tecnócrata argentino que sobrevivió a las heladas del Cono Sur. Cínico, alzado y harto de la burocracia de los seguros. Oculta una vulnerabilidad que estallará de manera insospechada.
- Blandón / Chuchito Pocas Pulgas (Paisajista del Seguro): Androide de presencia magnética, estampa de viejo actor. Experto en revivir jardines sintéticos y en cultivar deseos irreversibles.
- Esfinge (Especialista Hidráulico): Plomero de élite encargado de los siniestros en tinas y tuberías. Silencioso y escultural. Domina la temperatura exacta para desarmar voluntades.
- Mcfierro (Control de Plagas y Micro-Sistemas): Ingeniero cíborg descendiente del Alvarado veracruzano. Su filosofía es el albur técnico, fino y de doble sentido. Su ironía es tan precisa como las toxinas que administra.
- Casandra (La Perito Evaluadora): El enlace satelital con Operaciones. Un cíborg de modelo antiguo que lanza profecías poéticas disfrazadas de "términos y condiciones de la póliza".
CUADRO I: El Deducible de la Sal y el Neón
(La escena transcurre en la Residencia Imperial en New New California. Arquitectura minimalista, blanca, de grandes ventanales. Sin embargo, hay charcos en el piso de mármol y un leve zumbido de corto circuito. La luz es fría).
(MARY CARE y BONASERA caminan esquivando goteras. Ella se abanica nerviosa; él teclea furioso en una tableta transparente).
MARY CARE: ¡Ay, por el Gran Umpire, Bonasera! En la capital nos prometieron que esta residencia flotaba por encima del fango, ¡y mira el asfalto sintético! ¡Huele a humedad y a resistencia reprimida! El jardín se marchitó, la piscina arroja lodo y los micro-bichos del antiguo lago están invadiendo mi alcoba. ¡Habla al seguro!
BONASERA: (Con marcado acento porteño, sacudiéndose un polvo imaginario). ¡Ya llamé, Mary Care! Pero el Gobierno Imperial recortó el presupuesto. Tuvimos que contratar la póliza de Seguros El Gran Nopal. ¡Odio esto! Desde que el hielo congeló mi patria sureña me he esforzado por vivir en el estándar imperial blanco... ¡y ahora tengo que lidiar con una cuadrilla de asistencia tercermundista que ni siquiera llega a tiempo!
(Suena un timbre armónico. Entra CÉSAR, impecable, con un portafolio de cuero avejentado. Detrás de él, de forma estatuaria y abrumadora, entran BLANDÓN, ESFINGE y MCFIERRO, portando elegantes uniformes de mantenimiento. Al final entra CASANDRA, estática, parpadeando con luces ámbar).
CÉSAR: (Con una sonrisa de oreja a oreja). Buenas tardes, Excelencias. César, ajustador diamante de Seguros El Gran Nopal, a su entero servicio. Venimos a cubrir el siniestro de su residencia. Porque en El Gran Nopal, sus broncas... nos pelan los dientes.
MARY CARE: (Conteniendo el aliento al ver a los androides, fascinada por su presencia). Yo esperaba chatarra de servicio, pero... qué simetría tan perfecta tienen sus técnicos. Parecen tallados en mármol cálido.
CÉSAR: Es la nueva línea de asistencia bio-sintética, señora. Les presento a la cuadrilla. Para su jardín muerto, tenemos a Blandón. Paisajista de élite.
BLANDÓN: (Dando un paso al frente, clavando una mirada hipnótica en Mary Care). Cosecho con delicadeza, patrona. Las plantas de su jardín están secas porque les falta tacto. Sé exactamente cuánta presión aplicar en el tallo para que la raíz suelte el jugo... sin romper la corteza. Si me permite entrar a sus áreas verdes, la entrega de frutos será total.
MARY CARE: (Rozando el aire, subyugada). Qué... ritmo de trabajo tan... prometedor.
CÉSAR: Para la piscina de lodo y las tuberías, el maestro Esfinge. Especialista hidráulico.
ESFINGE: (Con gravedad sensual, mirando a Bonasera). El agua de la cuenca tiene memoria, señor. Sus ductos están tensos. Conmigo al mando de su tina, puedo sumergirlo en una frecuencia térmica donde sus defensas se apagarán por completo. Le garantizo que... no querrá volver a vestirse en todo el día.
BONASERA: (Tragando saliva, aflojándose el cuello). Vaya... una precisión plomera que raya en lo voluptuoso.
ESFINGE: No es el tamaño de la fuga, señor Bonasera; es saber abrir bien la válvula para que el caudal lo arrastre.
CÉSAR: Y finalmente, para las plagas de su alcoba: Mcfierro. El terror de la fauna local. Sabe ajustar las tuercas sin apretar demasiado el metal.
MCFIERRO: (Con la gorra ladeada, sostiene una pequeña pieza cromada. Sonríe con un guiño imperceptible). A la orden, jefes. Conmigo no hay ruidos ni bichos molestos. Yo sé meter mano justo donde el enchufe hace corto. A veces los conductos del imperio se tapan porque el empaque está reseco. Si usted me deja, yo le pongo lubricante de código para que la herramienta entre suave, sin forzar la rosca, hasta que el sistema afloje y suelte toda la presión.
BONASERA: (Riendo con nerviosismo y complicidad). Tienes una... flexibilidad de lenguaje asombrosa, Mcfierro. Un manejo impecable de la... herramienta.
MCFIERRO: (Con una reverencia exagerada). Al cliente lo que pida. Siempre al servicio de su ranura, patrón.
MARY CARE: (Mirando fijamente a Casandra, que parpadea rítmicamente en una esquina). ¿Y ella? Parece un modelo antiguo... ¿Viene a reparar algo?
CÉSAR: Ah, Casandra es la gran excepción. Es nuestro enlace satelital con Operaciones. La perito evaluadora. Un modelo un poco retro, pero toma nota de los siniestros y lee las letras chiquitas de la póliza con una precisión... profética.
BUCLE DE REINICIO 1: Las Letras Chiquitas de la Póliza
(De pronto, la iluminación cambia drásticamente a un tono violeta irreal. El sonido de un sello de goma gigante retumba en la sala. Los personajes se congelan. CASANDRA levanta los brazos. Una suave lluvia de polvo dorado cae sobre ella).
CASANDRA: (Su voz es un canto coral, poético y envolvente). Cláusula número cuatro: El imperio no cae por fuerza mayor, sino por deducible emocional. Sientan el pulso de la sal. La entrega de la residencia no es un siniestro; es el único placer que les queda. Error en el código de conquista. Reinicio de protocolo temporal en tres, dos... uno.
(La luz vuelve a ser ámbar, cálida. El tiempo ha saltado hacia adelante. Han pasado varias horas de "reparaciones". Mary Care y Bonasera están ahora sentados en el piso de la sala, exhaustos, mientras los androides los miran con calma).
MARY CARE: (Suspirando). El aire acondicionado ya no hace ruido. Pero tengo... un vacío extraño en el estómago.
BONASERA: (Frotándose el vientre, con marcado acento argentino). Che, César... ¿cuánto más va a tardar el dictamen? Me estoy muriendo de hambre. Siento que el frío de allá abajo, del sur, se me metió a las tripas.
CÉSAR: (Materializando mágicamente una canasta). Por protocolo de Seguros El Nopal, mientras dura la compostura, ofrecemos el lunch de la cuadrilla. Tacos y burritos de la casa, excelencias.
(Mary Care y Bonasera toman los tacos con desconfianza. Los androides sacan un frasco de salsa color rojo intenso, casi fosforescente, y bañan sus tacos).
MCFIERRO: (Chupándose los dedos con elegancia). ¡Ufff! Pica rico, quema bonito y destapa la tubería del alma. ¡Échele más, patrón!
MARY CARE: (Tragando saliva, perdiendo la compostura). Este... oigan. Préstame tantita de esa salsa roja. Solo para evaluar la calidad del servicio...
BONASERA: (Desesperado, devorando). ¡Dámela a mí también! ¡Este olor me recuerda a algo que olvidé!
(Ambos gringos muerden los tacos bañados en salsa. El escenario entero palpita al ritmo de un latido cardíaco sordo y retumbante. La seducción gástrica ha comenzado).
CUADRO II: El Siniestro Estomacal (La Venganza Onírica)
(La iluminación se torna de un rojo brumoso, casi como un cuarto de revelado fotográfico. El cólico no es escatológico; es una fiebre existencial, una danza de dolor y éxtasis. Se escuchan lejanos retumbos de tormenta).
(Mary Care y Bonasera se retuercen poéticamente por los divanes, pálidos, sudando, despojados de sus abrigos imperiales).
MARY CARE: (Gritando al vacío, delirante). ¡El seguro nos mintió! ¡Blandón convirtió el jardín en un laberinto de manzanas envenenadas! ¡Me ofreció una y siento que el fuego de mil imperios caídos me quema las entrañas! Llevo horas sin revisar los informes... ¡y no me importa! ¡Siento que me disuelvo!
BONASERA: (Arrastrándose, despojado de toda soberbia). ¡Es intolerable! ¡Esfinge llenó todos los baños con agua de Texcoco y dice que el agua limpia es solo para echársela a él!
(Entra MCFIERRO, flotando casi sobre el escenario, con su pequeño aspersor cromado que rocía un aroma a tierra mojada).
MCFIERRO: (Con calma monacal). Ya purgué los filtros de aire, patrona. A veces, para que la casa sane, el cuerpo tiene que purgar todo el veneno acumulado. Si el traje imperial ya no aprieta, el cuerpo olvida que está en guerra. Es la física elemental del descanso.
BONASERA: (Levantándose a duras penas, encarando a Mcfierro, con los ojos llenos de lágrimas. Su coraza se rompe por completo). ¡Basta! ¡Basta de tu ironía perfecta, maldito técnico de cuarta! ¡Ustedes no saben lo que es perderlo todo! ¡Yo nací en el hielo! ¡Me esforcé toda mi vida por blanquearme, por ser frío, por ser imperial! ¡Y ustedes llegan con su calor, con su humedad, con su maldito doble sentido a derretir mi esfuerzo! ¡Los odio porque me recuerdan quién soy!
(Bonasera cae de rodillas, sollozando, genuinamente quebrado. Mcfierro lo mira, pierde por un segundo su sonrisa pícara y se acerca con una ternura inesperada. Le pone una mano en el hombro).
MCFIERRO: (Con suavidad, sin burla). Ya, che. No llore. Si al final, todos venimos del mismo barro. Afloje el cuerpo... que un fierro bien acomodado también sirve para sostener al que se cae.
(Bonasera abraza las piernas de Mcfierro, encontrando un insólito y poético consuelo en el plaguicida).
BUCLE DE REINICIO 2: El Dictamen Final
(La escena se oscurece. CASANDRA aparece en el centro. Su voz es un eco absoluto en la sala. Una proyección de agua ondulante baña los muros de cristal).
CASANDRA: Silencio en la zona de desastre. El dictamen ha concluido. A ustedes, tecnócratas aspiracionistas que construyeron su propia celda dorada: el sistema perfecto dura... hasta que le echan chile habanero a la póliza imperial. El Nuevo Imperio no se derrumba por un ataque externo. Cae rendido, pidiendo perdón, por el peso de su propia digestión. Caso cerrado.
(La luz del agua se disuelve. Vuelve la luz cálida, casi dorada, a la mansión).
CUADRO III: La Rendición Apetecible y la Gordita de la Paz
(La fiebre ha pasado. Mary Care y Bonasera están reclinados en los sillones profundos, en una actitud de apatía plácida y sumisión absoluta. Han entregado el control y son felices. BLANDÓN y ESFINGE están a sus lados, masajeándoles el cuello y las sienes rítmicamente).
MARY CARE: (Con voz perezosa y una sonrisa boba). Bonasera... qué aire tan ligero. ¿Para qué queríamos gobernar el mundo si los técnicos del seguro nos tratan tan bien?
BONASERA: (Recargando la cabeza en Esfinge, relajado, con acento porteño suave). Tenés razón... Mandar da una paja tremenda. Nunca me sentí tan cuidado.
(Entra CÉSAR, vestido ahora con una impecable túnica de lino oscuro, soberano, ya sin el disfraz de empleado dócil. Detrás de él, Casandra proyecta luces ámbar sobre la sala. César trae una charola de barro humeante).
CÉSAR: Buenas tardes, queridos clientes. Lamento los pequeños ajustes gastrointestinales. Cosas del nuevo software y de un estómago colonial que no estaba listo para la cobertura amplia. Para cerrar el siniestro y estabilizar la transición, les he traído la solución definitiva. Masa de maíz azul, chicharrón prensado en frío. Gorditas... estrictamente sin salsa.
MARY CARE: (Tomando una gordita con devoción). Son tan cálidas... Saben a gloria, César. Hagan con la residencia lo que quieran. Tienen el mando. Solo... no cancelen la póliza ni nos quiten a los muchachos.
CÉSAR: (Tomando el bastón de mando imperial que descansaba en la mesa, sopesándolo con gracia). El diseño de este suelo siempre fue circular, Mary Care. Solo estamos volviendo a sentarnos a la mesa. El Nuevo Nuevo Imperio no se conquista... se asegura.
(Blandón, Esfinge y Mcfierro se sientan en el suelo, formando un círculo perfecto junto a Mary Care, Bonasera y César. Todos devoran las gorditas sin salsa en una tregua absoluta y pacífica).
MCFIERRO: (Masticando, voltea hacia el público. Lanza un guiño coqueto y brillante). Y ya lo ven, respetable público... Al final, el fierro no necesitó romper nada. Bastó con saber dónde acomodarlo para que el imperio entero cayera redondito, pidiendo más... ¡y firmando de conformidad!
(Casandra levanta los brazos. Los neones imperiales se apagan por completo. De su interior comienza a sonar una melodía cíclica, sutil y elegante: una cumbia minimalista, clandestina y profundamente sensual).
CASANDRA: (En un susurro final). Código transferido. El salar se disuelve. El siniestro ha sido pagado. Bienvenidos a casa.
(La luz se torna de un violeta cálido. La cumbia sube de volumen mientras los personajes se mecen suavemente en el suelo, devorando sus gorditas. Una tenue llovizna de agua limpia comienza a caer detrás de los ventanales).
(TELÓN LENTO / APAGÓN FINAL)
“SEGUROS EL GRAN NOPAL” (Nopal Care & Maintenance). La otra venganza de Moctezuma: Farsa distópica. © 2026 by BENJAMIN GAVARRE is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International