13/9/20






Robín y Marión
Adam de la Halle



Personajes.

 MARIÓN. Joven pastora, amiga de Robín.

ROBÍN. Joven campesino, amigo de Marión.

UN CABALLERO

GUALTERIO EL TESTARUDO. Joven campesino, primo de Robín.

BAUDÓN. Joven campesino, amigo de Robín.

HUARTE. Joven campesino, amigo de Robín.

PERONELLA. Joven pastora, amiga de Marión.

 

Escena Primera.


MARIÓN.- (Canta, mientras teje una corona de flores.)

     Robín me ama, Robín me posee;

     Robín me ha pedido y me tendrá.

     Robín me compró una cota

     escarlata buena y bella.

     vestido y cinturón.

     ¡Todo para él!

     Robín me ama, Robín me posee;

     Robín me ha pedido y me tendrá.

 

EL CABALLERO.- (A caballo, con guantes, lleva en el puño un halcón encapirotado.) Yo retornaba solo del torneo y me encontré a Marota, la del cuerpo gentil.

MARIÓN.- Eh, Robín, si tú me amas, por favor, llévame contigo.

EL CABALLERO.- ¡Pastora, Dios os dé buen día!

MARIÓN.- ¡Dios os guarde, señor!

EL CABALLERO.- Por favor, dulce doncella, decidme ¿por qué cantáis esa canción con tanto placer e insistencia?

MARIÓN.- Buen señor, hay razones; pues amo a Robinín y él me ama. Bastante me ha demostrado que me quiere: me ha regalado este zurrón, este cayado y este cuchillo.

EL CABALLERO.- ¿Dime, no has visto algún pájaro volar por sobre estos campos?

MARIÓN.- Sí, señor ¡ni sé cuántos! Todavía hay entre esos arbustos pinzones y jilguerillos que cantan muy alegremente.

EL CABALLERO.- Si Dios me ayuda, bella de cuerpo gentil, no es eso lo que te pregunto. ¿Viste pasar por aquí, cerca de este arroyuelo, algún pato?

MARIÓN.- ¿Es esa bestia que rebuzna? Ayer vi tres por este camino que iban muy cargados al molino. ¿Es eso lo que me preguntáis?

EL CABALLERO.- ¡Quedo muy bien informado! Dime, ¿has visto alguna garza?

MARIÓN.- ¿Arenques, señor? Por mi fe que no. No he visto ninguno desde la Cuaresma, cuando los comí en casa de doña Ema, mi abuela, a quien pertenecen estas ovejas.

EL CABALLERO.- De veras que estoy asombrado, nunca me habían burlado así.

MARIÓN.- Señor, con todo respeto, ¿qué bestia es ésa sobre vuestra mano?

EL CABALLERO.- Es un halcón.

MARIÓN.- ¿Come pan?

EL CABALLERO.- No, sólo buena carne.

MARIÓN.- ¡Caramba! ¡Tiene la cabeza de cuero! ¿Y a dónde vais?

EL CABALLERO.- A la ribera.

 

El Caballero, sin apearse, se acerca a Marión e intenta abrazarla. Ella huye velozmente.

 

MARIÓN.- Robín no se comporta así, tiene mayor delicadeza. A todos nos alegra el sonido cuando ejecuta su gaita.

EL CABALLERO.- Decidme, entonces, dulce pastorcilla, ¿amaríais a un caballero?

MARIÓN.- Buen señor, retroceded. No sé qué son los caballeros. De todos los hombres del mundo no amaría más que a Robín. Viene de tarde y de mañana a galantearme, según es costumbre, y me trae el queso que hace. Todavía llevo un poco en mi pecho y un gran trozo de pan que me trajo a la hora del almuerzo.

EL CABALLERO.- Decidme, pues, dulce pastora: ¿quisierais venir conmigo, regocijaros sobre este palafrén por el bosque y a caballo?

MARIÓN.- ¡Nunca! Señor, sacad vuestro caballo: por poco no me ha herido. El de Robín no cocea cuando yo me acerco a su arado.

EL CABALLERO.- Pastora, sed mi amante, haced lo que os pido.

MARIÓN.- Señor, alejaos de mí. Permanecer aquí no os conviene. Por poco vuestro caballo no me hirió. ¿Cómo os llamáis?

EL CABALLERO.- Auberto.

MARIÓN.- (Canta.)

     Perderéis vuestro tiempo, señor Auberto,

     yo no amaré sino a Roberto.

 

EL CABALLERO.- ¿No pastora?

MARIÓN.- No, por mi fe.

EL CABALLERO.- ¿Queréis apostar conmigo, tú que en tan poco tienes mis ruegos? Caballero soy y tú pastora.

MARIÓN.- No por eso os amaré. Pastorcilla soy, pero tengo un amigo bello, elegante, encantador.

EL CABALLERO.- Pastora, Dios os haga feliz. Puesto que es así, seguiré mi camino y nada más os diré. (Se marcha cantando.)

     Trairí delurió delurió delurel,

     Trairí, delurió delurió delurot.

     Esta mañana cabalgaba por el linde del bosque,

     Hallé gentil pastora, ningún rey vio otra igual.

     ¡Ay! Trairí delurió delurió delurel,

     Trairí delurió delurió delurot.

 

Escena Segunda.


 MARIÓN.- (Sola, canta.)

     ¡Ay! Robinín,

     Leure leure la.

     Ven hacia mí

     E iremos a jugar

     Al leure leure la,

     Al leure leure la.

 

ROBÍN.- (A lo lejos, canta.)

     ¡Ay! Marión,

     Leure leure la.

     Voy hacia ti,

     Leure leure la.

     E iremos a jugar

     Al leure leure la,

     Al leure leure la.

 

MARIÓN.- ¡Robín!

ROBÍN.- ¡Mariota!

MARIÓN.- ¿De dónde vienes?

ROBÍN.- Por el santo Dios, me he quitado el jubón porque hacía frío y me he puesto el mando de lana. Te traigo manzanas. Toma.

MAIRÓN.- Robín, yo te he reconocido por la manera de cantar, mientras te acercabas. ¿Y tú, me reconociste?

ROBÍN.- Así es, por el canto y por las ovejas.

MARIÓN.- Robín, tú sabes, dulce amigo, pero no lo tomes a mal: estuvo aquí un caballero que llevaba mitón en una mano y algo así como un milano sobre el puño, y mucho me pidió que lo amara, pero poco consiguió pues yo no te ofendería.

ROBÍN.- Marión, me habrías matado. Pero si yo hubiese llegado antes… y conmigo Gualterio el Testarudo y Baudón, mi primo hermano, los diablos habrían metido las manos. No se hubiera ido sin combatir.

MARIÓN.- Robín, dulce amigo, no te alarmes, mejor divirtámonos entre nosotros.

POBÍN.- ¿Permanezco de pie o me arrodillo?

MARIÓN.- (Sentándose en la hierba.) Mejor ven a sentarte a mi lado y comamos.

ROBÍN.- De acuerdo. (Se sienta.) Me sentaré a tu lado, pero nada he traído; he cometido, por cierto, una falta grave.

MARIÓN.- No te preocupes, Robín, tengo todavía el queso aquí en mi pecho y un gran trozo de pan y las manzanas que has traído.

ROBÍN.- ¡Dios! ¡Qué graso es este queso! Mi hermana, come.

MARIÓN.- Y tú también. Cuando quieras beber, dímelo: tengo agua en este cántaro.

ROBÍN.- ¡Dios, quién tuviese el tocino de tu abuela, ahora sería bienvenido!

MARIÓN.- Robinito, no lo tendremos porque pende muy alto de las vigas. Conformémonos con esto, ya es bastante para media mañana.

ROBÍN.- ¡Dios mío! ¡Cómo me duele el vientre a causa de la bocha del otro día!

MARIÓN.- Dime, Robín, por la fe que me debes, ¿has jugado? ¡Cuánto te admiro!

ROBÍN.- Lo oíste decir bien, hermosa,

bien lo oíste decir.

 

MARIÓN.- Dime, Robín, ¿quieres comer más?

ROBÍN.- De ningún modo.

MARIÓN.- Pues entonces volveré a guardar este queso en mi pecho hasta que tengamos hambre.

ROBÍN.- Mételo mejor en el zurrón.

MARIÓN.- Helo aquí ¡qué bonito! Ruega y ordena, yo cumpliré.

ROBÍN.- Marota, te probaré para ver si eres mi leal amiga, como yo lo soy para ti.

     Pastorcilla,

     Dulce niña,

dame tu corona.

Dame tu corona.

 

MARIÓN.- (Jugando con la corona de flores.)

     ¿Robín, quieres que la ponga

     sobre tu cabeza, como enamorada?

     ¿Me premiarás si la coloco allí?

     ¿Me premiarás si la coloco allí?

 

ROBÍN.- Sí, serás mi amiguita,

     tendrás mi cinturón,

     mi limosnera y mi alamar.

     Pastorcilla,

     Dulce niña,

     Dame tu corona,

     Dame tu corona.

 

MARIÓN,. Con gusto, mi dulce amiguito. Robín, regocijémonos.

ROBÍN.- ¿Quieres que sea con los brazos o la cabeza? Ya te dije que sé hacer de todo. ¿No lo has oído decir?

 

Ambos bailan.

MARIÓN.- Robín, por el alma de tu padre,

     ¿sabes andar en un pie?

    

ROBÍN.- Sí, por el alma de mi madre.

     Mira cómo lo sé hacer.

     Adelante y atrás,

     Bella, adelante y atrás.

 

MARIÓN.- Robín, por el alma de tu padre,

     Haz girar la cabeza.

 

ROBÍN.- Marota, por el alma de mi madre,

     Ahí va con la cabeza.

     ¿Está bien así,

     Bella, está bien así?

 

MARIÓN.- Robín, por el alma de tu padre,

     ¿Sabes hacer el molinillo?

 

ROBÍN.- Sí, por el alma de mi madre.

     Todavía soy un hermoso muchacho

     ¿Delante y atrás,

     Bella, delante y atrás?

 

MARIÓN.- Robín, por el alma de tu padre,

     ¿Sabes tú danzar as seriaus?

 

ROBÍN.- Sí, por el alma de mi madre,

     Pero tengo muchos menos cabellos

     Delante que detrás,

     Bella, delante que detrás.

 

MARIÓN.- Robín, ¿sabes formar la farándula?

ROBÍN.- Sí, pero el camino está húmedo y mis botas destrozadas.

MARIÓN.- No te aflijas y hazlo, mi amor. Estamos muy bien equipados.

ROBÍN.- Espera, iré por el tambor y la gaita de grueso ronquido y traeré a Baudón, si puedo hallarlo, y a Gualterio. Mucho los necesitaré si vuelve el caballero.

MARIÓN.- Robín, vuelve pronto, y si hallas a Peronella, mi compañerita, pídele que venga, será mejor. Vive detrás de estos parques, como yendo al molino de Roger. Apresúrate.

ROBÍN.- Déjame alistarme, así podré correr mejor.

MARIÓN.- Ve, pues.

 

Escena Tercera.

 La aldea.

 

ROBÍN.- (Gritando.) ¿Gualterio, Baudón, estáis allí? Abridme pronto la puerta, buen primo.

GUALTERIO.- Sed bienvenido, Robín. ¿Por qué estáis tan agitado?

ROBÍN.- ¿Qué tengo? ¡Ay, estoy tan fatigado que ni aliento me queda!

BAUDÓN.- Dime si te han golpeado.

ROBÍN.- En ningún momento.

GUALTERIO.- Dime si te han ofendido.

ROBÍN.- Señor, escuchadme un poco. He venido a buscaros a ambos porque no sé qué ministril a caballo ha requerido de amores a Marión y me temo que vuelva por acá.

GUALTERIO.- Si retorna, lo pagará caro.

BAUDÓN.- ¡Así será, por mi cabeza!

ROBÍN.- Tendréis una buena fiesta si venís, buenos señores, pues estaréis vosotros y Huarte y Peronella. ¿Os gusta esa gente? Habrá pan candeal, buen queso y agua clara.

BAUDÓN.- ¡Eh, buen primo, vamos contigo!

ROBÍN.- Mejor vosotros marchad por ese lado, mientras yo voy en busca de Huarte y Peronella.

BAUDÓN.- Vete, pues, vete, que nosotros iremos por acá, por el camino de la Piedra; yo llevaré mi fiera horquilla.

GUALTERIO.- Y yo mi gruesa maza de espino que está en lo de Bourguet, mi primo.

ROBÍN.- ¡Eh, Peronella! ¡Peronella!

PERONELLA.- Robín, ¿eres tú? ¿Alguna novedad?

ROBÍN.- ¿No lo sabes? Marota te requiere para que hagamos una gran fiesta.

PERONELLA.- ¿Quienes estarán?

ROBÍN.- Yo y tú, y estarán Gualterio el Testarudo, Baudón y Huarte y Marota.

PERONELLA.- ¿Me pondré mi mejor saya?

ROBÍN.- No, Perreta, de ningún modo, pues esta falda te sienta bien. Ahora apresúrate, yo iré delante.

PERONELLA.- Vete, en seguida te sigo, en cuanto recoja mi rebaño.

 

Escena Cuarta.

 En la pradera.

 

EL CABALLERO.- (Retorna y ya no tiene su halcón, pero sí un azor sujeto a la silla.) Dime, pastorcilla, ¿no eres la misma que vi esta mañana?

MARIÓN.- Por Dios, señor, seguid vuestro camino, así os comportaréis con verdadera cortesía.

EL CABALLERO.- Cierto, bella y dulce amiga; no lo digo por malicia, pero estoy buscando por este sendero un pájaro con su gallardete.

MARIÓN.- Seguid por esta cerca y creo que lo hallaréis. Acaba de volarse.

EL CABALLERO.- ¿Estás segura?

MARIÓN.- Sí, no os miento.

EL CABALLERO.- (Acercándosele.) Claro que del pajarillo no me ocuparía si tuviese una amiga tan bella.

MARIÓN.- Por Dios, señor, seguid vuestro camino, pues siento mucho temor.

EL CABALLERO.- ¿Por qué?

MARIÓN.- A causa de Robinín.

EL CABALLERO.- ¿Por él?

MARIÓN.- Así es, si lo supiera no me amaría más y a nadie amor tanto como a él.

EL CABALLERO.- No tendrás miedo de nadie si me quieres escuchar.

MARIÓN.- Señor, harás que nos sorprendan; seguid vuestro camino, dejadme en paz, pues nada tenemos que hablar. Dejadme atender a mi rebaño.

EL CABALLERO.- ¡Verdaderamente soy un tonto al ocuparme de ti!

MARIÓN.- Si os marcháis, haréis muy bien; además, oigo que viene gente.

     Oigo a Robín que toca su flauta,

     su flauta de plata,

     su flauta de plata.

Por Dios, señor, marchaos.

EL CABALLERO.- Pastorcilla, quedad con Dios, no os volveré a importunar. (Se aleja y encuentra en el camino a Robín, quien aprieta con fuerza su halcón.) Eh, villano malvado, ¿qué hacéis? ¿Por qué matáis a mi halcón? ¡Quien te diese un bofetón no se equivocaría!

ROBÍN.- Ah, señor, sí se equivocaría, pues temo que se me escape.

EL CABALLERO.- (Recibe el halcón de manos de Robín, a quien golpea.) Toma este bofetón, que te enseñará a sujetarlo gentilmente.

ROBÍN.- ¡Socorro! ¡Dios! ¡Socorro, buena gente!

EL CABALLERO.- ¿Hacéis escándalo? Tomad otro más.

MARIÓN.- ¡Santa María! ¡Oigo a Robín! Me parece que lo atacan; prefiero abandonar mi rebaño a negarle mi ayuda. ¡Ay! ¡Veo al caballero! Creo que lo ha golpeado por mi causa. (Ella se les une.) Robín, dulce amigo, ¿qué haces?

ROBÍN.- Dulce amiga, me ha dejado por muerto.

MARIÓN.- Por Dios, señor, os equivocáis al haberlo castigado así.

EL CABALLERO.- ¿Y por qué él ha maltratado a mi halcón? Mirad, pastora.

MARIÓN.- Desconocía el modo de llevarlo. Por Dios, señor, disculpadle.

EL CABALLERO.- De grado, si venís conmigo.

MARIÓN.- ¡No lo haré!

EL CABALLERO.- Sí lo harás, ninguna otra amiga me interesa y quiero que os conduzca este caballo.

MARIÓN.- Sólo si os valéis de la violencia. Robín, ¿no me socorrerás?

 

Escena Quinta.

 

ROBÍN.- ¡Ay! ¡Ay! ¡Todo lo he perdido! ¡Tarde llegarán mis primos! ¡Pierdo a Marota, he recibido un bofetón y tengo cota y sobrecota destrozadas!

GUALTERIO.- (Reapareciendo.)

     ¡Eh, despiértate, Robín,

     pues se llevan a Marota,

     pues se llevan a Marota!

 

ROBÍN.- Baudón, Gualterio, ¿estáis allí? ¡Todo lo he perdido, Marota se va!

GUALTERIO.- ¿Y por qué no la socorremos?

ROBÍN.- Callaos, nos hubiese dispersado aunque fuésemos cuatrocientos. ¡Es un caballero insensato y tiene una gran espada! Me ha asestado tal revés que lo sentiré durante mucho tiempo.

GUALTERIO.- Si yo hubiese llegado antes, hubiera tenido que pelear.

ROBÍN.- Ahora miremos a dónde va, por favor, mientras nos emboscamos lo tres tras estos arbustos; pues quiero socorrer a Marión, si me ayudáis a socorrerla. He recobrado algo de coraje.

 

Van a esconderse tras los arbustos.

 

Escena Sexta.

 La campiña.

 

MARIÓN.- Buen señor, apartaos de mí. Demostraréis así vuestra prudencia.

EL CABALLERO.- No lo haré, damisela, y por lo contrario os llevaré conmigo para obtener lo que yo sé. Toma este pájaro que he capturado en la ribera, así comerás.

MARIÓN.- Prefiero mi queso graso y mi pan y mis buenas manzanas a vuestro pájaro con todas sus plumas. Nada de vos me agrada.

EL CABALLERO.- ¿Qué es esto? ¿No podré hacer nada que te agrade?

MARIÓN.- Nada en absoluto, señor.

EL CABALLERO.- ¡Pastorcilla, Dios os conserve! ¡Verdaderamente soy muy necio al perder el tiempo con tal necia! Adiós, pastora.

MARIÓN.- Adiós, buen señor.

 

El Caballero parte.

 

Escena Séptima.

 MARIÓN.- (Sola.) ¡Ay! Ahí está Robín airado, pues aún cree que me ha perdido.

ROBÍN.- (Desde lejos.) ¡Uh! ¡Uh!

MARIÓN.- ¡Dios! ¡Es él quien grita! Robín, dulce amigo, ¿cómo estás?

ROBÍN.- (Llegando.) Marota, estoy bien y contento, puesto que te veo.

MARIÓN.- Ven acá, pues, ¡abrázame!

ROBÍN.- Ya lo creo, hermana, si eso te place. (Se acerca y la besa.)

MARIÓN.- Miren qué tonto, ¡me besa delante de la gente!

GUALTERIO.- Marota, somos tus parientes, no desconfíes de nosotros.

MARIÓN.- No lo digo por vosotros, pero es tan tonto que lo haría ante cualquiera de la villa igual que ahora.

ROBÍN.- ¡Bah! ¿Para qué contenerse?

MARIÓN.- ¿Otra vez? ¡Mirad cómo es de audaz!

ROBÍN.- ¡Dios! ¡Qué valiente sería si volviese ahora el caballero!

MARIÓN.- ¿Verdaderamente sería así, Robín? ¿A que no sabes con qué ardid me le escapé?

ROBÍN.- Lo sé muy bien. Hemos visto toda su conducta. Pregunta a Baudón, mi primo, y a Gualterio, si, cuando te vi partir, no me tuvieron que retener, tres veces me les escapé.

MARIÓN.- Robín, eres demasiado valeroso; pero, desde que el asunto terminó, conviene no recordarlo, ni quiero que se lo vuelva a mencionar.

ROBÍN.- Nos conviene esperar a Huarte y Peronella, que ya llegan. ¡Oh, helos aquí!

MARIÓN.- En efecto, son ellos.

ROBÍN.- Dime, Huarte, ¿tienes tu cabrita?

HUARTE.- Sí.

MARIÓN.- ¡Bienvenida seas, Perreta!

PERONELLA.- Marota, ¡Dios te bendiga!

MARIÓN.- Has tardado demasiado. Ya es tiempo de cantar:

     Con semejante compañía

     se nos alegra la vida.

 

BAUDÓN.- ¿Estamos todos?

HUARTE.- Sí.

MARIÓN.- Entonces propongamos un juego.

HUARTE.- ¿Quieres jugar a Reyes y Reinas?

MARIÓN.- Mejor al juego de las prendas que se realiza la velada de Navidad.

HUARTE.- A San Cosme.

BAUDÓN.- No me gusta.

MARIÓN.- Es un juego vil, de burlas.

HUARTE.- Marota, es de no reírse.

MARIÓN.- ¿Y quién nos lo explicará?

HUARTE.- Yo y muy bien. Cualquiera que ría cuando va a llevar su ofrenda al santo, el en lugar de San Cosme debe colocarse. Y el que gane, no.

GUALTERIO.- ¿Quién hará de santo?

ROBÍN.- Yo.

BAUDÓN.- Está bien. Gualterio, haced la primera ofrenda.

GUALTERIO.- Tomad, San Cosme, este presente. Y, si os parece poco, tomad…

ROBÍN.- ¡Oh! ¡Ha perdido, se rió!

GUALTERIO.- Cierto, es verdad.

HUARTE.- Marota, tu turno.

MARIÓN.- ¿Quién perdió?

HUARTE.- Gualterio el Testarudo.

MARIÓN.- Tomad, San Cosme, mi dulce señor.

HUARTE.- ¡Dios! ¡Cómo evita reírse! ¿Quién sigue? Perreta, vamos.

PERONELLA.- Querido señor San Cosme, tomad, os traigo este presente.

ROBÍN.- Te comportas bien y gentil. Ahora tú, Huarte, y tú, Baudón.

BAUDÓN.- Tomad, San Cosme, este hermoso don.

GUALTERIO,- Te ríes, bellaco, has perdido.

BAUDÓN.- ¡No me río!

GUALTERIO.- Huarte, vamos…

HUARTE.- Ya pago. He aquí dos marcos…

GUALTERIO.- Que debes, pues te has reído.

HUARTE.- Calma, no os levantéis pues todavía no me he reído.

GAULTERIO.- ¿Qué es eso, Huarte? ¿Quieres pelear? Siempre quieres esquivar el castigo ¡pero no te saldrás con la tuya! Paga rápido y sin más vueltas.

HUARTE.- Está bien, acepto pagar.

POBÍN.- Tomad, San Cosme, ¿os place?

MARIÓN.- ¡Oh, este juego es muy aburrido! ¿No es así, Perreta?

PERONELLA.- No vale nada. Conviene más que juguemos a otros juegos. Aquí somos dos muchachas y vosotros cuatro.

GUALTERIO.- Tirémonos pedos para competir. No hay nada mejor.

ROBÍN.- ¡Basta, Gualterio! ¿Necesitáis decir tal villanía delante de Marota, mi amigo, para divertiros? ¡Le parto al jeta al que diga que eso es bello y placentero!

GUALTERIO.- Yo renuncio para que tengamos paz.

BAUDÓN.- Juguemos a otra cosa.

HUARTE.- ¿Qué propones?

BAUDÓN.- Yo quiero, como Gualterio el Testarudo, jugar a los Reyes y a las Reinas; y haré preguntas sutiles si consentís en nombrarme rey.

HUARTE.- No, señor, por mi fe, eso se hará echando suertes.

GUALTERIO.- Cierto, dices bien, querido compañero. ¡El que salga diez será rey!

HUARTE.- Estamos de acuerdo. ¡Listo! Pongamos todas las manos juntas.

BAUDÓN.- ¿Estás bien así? ¿Qué os parece? ¿Quién comenzará?

GUALTERIO.- Yo empezaré con gusto, ¡Uno!

HUARTE.- Y dos.

ROBÍN.- Y tres.

BAUDÓN.- Y cuatro.

HUARTE.- Cuenta después, Marota, sin discutir.

MARIÓN.- Muy bien. Y cinco.

ROBÍN.- Y seis.

GUALTERIO.- Y siete.

HUARTE.- Y ocho.

ROBÍN.- Y nueve.

BAUDÓN.- Y diez. ¡Ya está, buenos señores, yo soy el rey!

GUALTERIO.- Por la madre de Dios, es justo y todos nosotros, creo, lo aceptamos.

ROBÍN.- Levantémoslo y coronémoslo. ¡Arriba! ¡Qué bien!

HUARTE.- ¡Eh, Perreta, dale al rey por corona tu sombrero de paja!

PERONELA.- Tomad, rey.

EL REY.- Gualterio el Testarudo, venid a la corte, venid pronto.

GUALTERIO.- De grado, señor. Ordenadme algo que pueda hacer, que no sea contrario a mi modo de ser, y lo haré.

EL REY.- Dime, ¿alguna vez sentiste celos? Luego se lo preguntaré a Robín.

GUALTERIO.- Sí, señor, a causa de un mastín que arañaba el otro día la puerta de mi amiga y en quien creí tener un rival.

EL REY.- Rápido, Robín.

ROBÍN.- Rey, bienvenido. Pregúntame lo que quieras.

EL REY.- Robín, cuando nace un animal ¿cómo sabes si es hembra?

ROBÍN.- ¡Esa pregunta es buena y acertada!

EL REY.- Entonces responde.

ROBÍN.- Pues si lo queréis saber, señor rey, miradle el trasero. Nada más os diré. ¿O es que queréis avergonzarme?

MARIÓN.- Tiene en razón, en verdad.

EL REY.- ¿Qué os importa a vos?

MARIÓN.- Sí me importa, pues la pregunta es desagradable.

EL REY.- Marota, yo quiero que él exprese su deseo.

ROBÍN.- No me atrevo, señor.

EL REY.- ¿No? Ve y toma a Marión por el cuello, tan dulcemente que le agrade.

MARIÓN.- Mirad al tonto, quiere besarme.

ROBÍN.- No es así.

MARIÓN.- Mentís, mirad, creo que me ha mordido el rostro.

ROBÍN.- Creí que era un queso, tan tierno y blando lo sentí. Adelántate, hermana, y abrázame para hacer la paz. (Se apoya en ella.)

MARIÓN.- ¡Vete, diablo, sus! Pesas como un peñasco.

ROBÍN.- ¡Y bien, por Dios!

MARIÓN.- ¿Os disgustáis? Venid acá y calmaos, buen señor, y nada os diré. No estés avergonzado ni confundido.

EL REY.- Venid a la corte, Huarte, venid.

HUARTE.- Ya voy, puesto que lo queréis.

EL REY.- Dinos, Huarte, ¡si Dios te ayuda! Qué comida prefieres. Ya sé bien que me dirás la verdad.

HUARTE.- Una buena nalga de cerdo adobada con salsa de ajo y nueces. Tanto comí al otra vez de eso que tuve cólicos.

EL REY.- ¡Eh, Dios, qué venado! Huarte nunca dice otra cosa.

HUARTE.- Perreta, ve a la corte.

PERONELLA.- No me animo.

EO RYE.- Lo harás, Perreta, sí. Dime, por la fe que me debes, cuál ha sido la mayor alegría amorosa que hayas sentido. Dilo que yo te escucharé.

PERONELLA.- Señor, responderé de grado: cuando mi amigo, a quien mi corazón y mi cuerpo he confiado, me acompaña a menudo por el campo, junto a mis ovejas, son cometer ninguna villanía.

EL REY.- ¿Nada más?

PERONELLA.- Sí, seguro.

HUARTE.- Miente.

EL REY.- Por Dios santo, yo le creo. Marota, es tu turno. Ven a la corte, ven,

MARIÓN.- Hacedme una hermosa pregunta.

EL REY.- De acuerdo. Dime, Marotita, ¿cuánto amas a Robinín, mi primo, ese alegre joven? ¡Avergüénzate si mientes!

MARIÓN.- Por mi fe que no he de mentir. Lo amor, señor, con un amor tan verdadero que no amo tanto a mi rebaño ni a las ovejas que están criando corderitos.

EL REY.- Por Dios santo, eso es amar bien. Quiero que lo proclames ante todos.

GAUNTERIO.- (Llega corriendo.) ¡Marota, una gran desgracia! ¡El lobo se ha llevado una de tus ovejas!

MARIÓN.- Robín, corre rápido, dulce amigo, antes que el lobo se la coma.

ROBÍN.- Gualterio, préstame tu maza y pronto veréis a un joven valiente. (Parte.) ¡Socorro! ¡El lobo! ¡El lobo! ¡El lobo! ¿No soy el más valiente de los mortales? (Regresa trayendo a la oveja en sus brazos.) Toma, Marota.

MARIÓN.- ¡Aquí está! ¡Desdichada! ¡Cómo parece haber sufrido!

ROBÍN.- ¡Mira más bien cómo está enfangada!

MARIÓN.- ¿Cómo traes a ese animal? ¡Tiene el culo del lado de la cabeza!

ROBÍN.- Caramba, ocurre que la cogí apresuradamente. Mira por dónde la había apresado el lobo.

GUALTERIO.- Por lo que veo no se puede quejar.

MARIÓN.- ¡Gualterio, qué villano eres!

ROBÍN.- Marota, tomadla en vuestras manos, pero cuidad de que no os muerda.

MARIÓN.- No lo haré, porque está demasiado sucia; dejadla que vaya a pastar.

BAUDÓN.- ¿Sabes qué quiero hablarte, Robín? Si amas tanto a Marotita, como aparentas, deberás desposarla, siempre que Gualterio no se oponga.

GUALTERIO.- A mí me parece bien.

BOBÍN.- Y yo también lo deseo.

BAUDÓN.- Tómala, entonces.

ROBÍN.- (Abrazándola.) ¿Todo esto es para mí?

BAUDÓN.- Sí, nadie vendrá a disputártela.

 

Robín abraza a Marión.

 

MARIÓN.- ¡Eh, Robín, que me estrechas con mucha fuerza! ¿No puedes hacerlo con mayor delicadeza?

BAUDÓN.- Es una maravilla que Perreta no tenga envidia de estos dos.

PERONELLA.- ¿Quién? ¿Yo? No conozco a nadie que se interese por mí.

BAUDÓN.- Si quieres verlo, para probar, habría uno dispuesto.

PERONELLA.- ¿Quién?

BAUDÓN.- Yo o Gualterio.

HUARTE.- Mejor conmigo, muy dulce Perreta.

GUALTERIO.- ¿Debido a que en la gaita no tienes rival? Careces en el mundo de cualquier otro valor, pero yo poseo por lo menos un caballo de tiro, un fuerte arnés, rastrillo y arado; yo soy el señor de mi calle. Tengo saya y sobreveste del mismo paño; y mi madre tiene una fina copa que heredaré cuando ella muera y una renta en grano que le adeudan en un molino de viento. Y una vaca que nos brinda cada día bastante leche y queso: ¿no soy un buen partido, decid, Perreta?

PERONELLA.- Sí, Gualterio. Pero yo no osaría aceptaros a causa de mi hermano Guiot, pues ambos son muy tontos y él al poco tiempo os buscaría pendencia.

GUALTERIO.- Si no me quieres, me tiene sin cuidado. Ocupémonos de estas otras bodas.

HUARTE.- Dime. ¿qué tienes en tu faltriquera?

PERONELLA.- Hay pan, sal y berros. ¿Y tú no tienes nada, Marión?

MARIÓN.- Nada, es cierto; pídele a Robín un trozo de queso de esta mañana, pan que nos sobró y manzanas que él me trajo. Aquí están, si los queréis.

GUALTERIO.- ¿Y quién quiere dos jamones salados?

HUARTE.- ¿Dónde están?

GUALTERIO.- Aquí están ya listos.

PERONELLA.- Y yo tengo dos quesos frescos.

HUARTE.- Dí, ¿de qué son?

PERONELLA.- De oveja.

ROBÍN.- Señor, yo tengo guisantes asados.

HUARTE.- ¿Crees quedar bien con tan poco?

ROBÍN.- No, también tengo manzanas asadas. Marión, ¿las quieres tú?

MARIÓN.- ¿Nada más?

ROBÍN.- Sí, algo tengo.

ROBÍN.- (Canta.)

     Tengo todavía un pastel

     que no es ciertamente miserable

     que comeremos, Marota,

     pico a pico, vos y yo.

     Esperadme aquí, Marota,

     ya volveré a hablaros.

 

Marota, ¿quieres algo más de mí?

 

MARIÓN.- Sí, en nombre de Dios.

ROBÍN.- También te digo cantando

    

Tengo un capón tal

     que tiene gordo y grasiento mondongo

     que nos comeremos, Marota,

     pico a pico, vos y yo.

     Esperadme, Marota,

     ya volveré a hablaros.

 

MARIÓN.- Robín, vuelve rápido con nosotros.

ROBÍN.- Con gusto, mi dulce amiga; y vosotros comed mientras me ausento, sed sensatos.

MARIÓN.- Robín, eso sería un ultraje. Sabes que yo quiero esperarte.

ROBÍN.- No lo hagas, mejor extiende tu falda como mantel y coloca encima vituallas, pues yo retornaré enseguida.

 

Robín se aleja.

 

Escena Octava.

 

MARIÓN.- Mejor con tu falta, Peronella, es más blanca que la mía.

PERONELLA.- Cierto, Marota, me parece bien puesto que tú lo quieres, tomadlo, aquí está listo, extendedlo como queráis.

HUARTE.- Entonces, buenos señores, traed acá vuestras viandas, si os place.

 

Colocan las viandas sobre las faldas extendidas en tierra.

 

PERONELLA.- Mira, Marota, quién viene allí, me parece que es Robín.

 

Llega danzando, seguido por un grupo de músicos.

 

MARIÓN.- Así es, y llega bailando. ¿Qué te parece? ¿Es un buen amigo?

PERONELLA.- Cierto, Marota, es gentil y se esfuerza por agradaros.

MARIÓN.- Mirad a los gaiteros que trae.

HUARTE.- ¿Dónde están?

GUALTERIO.- ¿Ves a esos dos muchachos que tienen esas grandes gaitas?

HUARTE.- Por el santo Dios, bien que los veo.

 

Escena Novena.

 

ROBÍN.- Marota, ya he vuelto. Toma. Dime, ¿me amas de todo corazón?

MARIÓN.- Sí, así es.

ROBÍN.- Muchas gracias, hermana, por no excusarte.

MARIÓN.- (Señalando a los músicos.) ¿Eh, qué son esos instrumentos?

ROBÍN.- Son gaiteros que he traído de la villa. Toma, mira qué hermosos son.

MARIÓN.- Robín, por favor siéntate acá y estos compañeros se sentarán ahí.

 

Todos se sientan.

 

ROBÍN.- De grado, dulce amiga querida.

MARIÓN.- Ahora pongamos todos buena cara. Toma este trozo, mi dulce amigo. ¡Eh, Gualterio, en qué piensas!

GUALTERIO.- La verdad es que pensaba en Robín, en que si no fuésemos primos sin duda te hubiese amado, pues tienes muy buen talle. Baudón, mira qué cuerpo tiene aquí.

ROBÍN.- Gualterio, quita esa mano de ahí. No es vuestra amiga sino la mía.

GUALTERIO.- ¿Qué, ya estás celoso?

ROBÍN.- Sí, en verdad.

MARIÓN.- Robín, nada temas.

ROBÍN.- ¡Todavía veo que te toca!

MARIÓN.- Gualterio, por favor, sed juicioso, no me interesan vuestros halagos. Mejor ocupémonos de nuestra fiesta.

GUALTERIO. Yo sé muy bien cantar gestas. ¿Me queréis oír cantar?

ROBÍN.- Sí.

GUALTERIO.- Haced que me escuchen.

      Audigier, dice Raimberge, mierda os digo.

 

ROBÍN.- ¡Oh, Gualterio, no quiero oír más! ¡Basta! Decidme, ¿siempre seréis así? Cantáis como un sucio ministril.

GUALTERIO.- En mala hora hace bromas este tonto y censura mis palabras. ¿No es la mía una buena canción?

ROBÍN.- Para nada.

PERONELLA.- Por favor, hagamos una farándula. Robín la conducirá, quiere, y Huarte tocará la gaita y los otros el cuerno.

MARIÓN.- Entonces quitemos todas estas cosas.

 

Levantan todas las vituallas.

 

¡Por favor, Robín, dirígela!

Robín.- ¡Ay, Dios, qué pena me das!

MARIÓN.- Hazlo, dulce amigo, y yo te abrazo.

ROBÍN.- Ahora verás qué bien lo hago, pues me has abrazado, pero primero bailaremos los dos, que bailamos muy bien.

MARIÓN.- Sea, pues te place; vamos, mantén así tu mano en mi costado.

 

Danzan al son de la música.

 

¡Dios mío, Robín, qué bien bailas!

ROBÍN.- ¿Bailo bien, Marotilla?

MARIÓN.- Por cierto, el corazón me salta cuando te veo bailar tan bien.

ROBÍN.- Ahora quiero dirigir la farándula.

MARIÓN.- Vamos, por Dios, dulce amigo.

ROBÍN.- Rápido, buen señor, levantaos. Si os lo permitís, iré delante. Marota, préstame tu guante, así iré con mayor gusto.

PERONELLA.- ¡Dios! ¡Robín, qué bien bailas! Todos deberían felicitarle.

ROBÍN.- (Conduciendo la farándula.)

     Venid detrás de mí, venid por el sendero,

     el sendero, el sendero próximo al bosque.

 

 

  

Seguidores

Benjamín Gavarre

INSTRUCCIÓN ACADÉMICA:


Licenciatura en Literatura Dramática y Teatro: UNAM. Facultad de Filosofía y Letras. Ciudad Universitaria. Promedio final 9.08 (UNAM 1981-85). Titulado en 1993 con mención honorífica. Tesis: Elementos del Teatro Surrealista y del Absurdo.


Maestría en Literatura Comparada, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM 2000-2002. Promedio de 9.25 (Obtuvo el grado con mención honorífica en junio 9 de 2005). El tema de la tesis es sobre la construcción de la imagen del personaje “Emperatriz Carlota” en la dramaturgia mexicana y francófona siglos XIX a XXI a partir de una perspectiva histórico-imagológica.



    1. IDIOMAS

  • Francés : IFAL, CELE. Diploma de dominio por el CELE

  • Inglés: Diploma de comprensión por el CELE (Centro de enseñanza de lenguas extranjeras, UNAM).



2) TRABAJO ACADÉMICO

  1. INVESTIGADOR

  • IIFL, UNAM. Becario en el proyecto sobre archivos de la Inquisición en la Nueva España: “La otra palabra”, a cargo de la Dra. Mariana Masera del seminario de Poéticas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, desde octubre de 1999 a octubre de 2002.

Ponente en el XIV Encuentro Nacional de Investigadores del Pensamiento Novohispano. UAZ. Zacatecas noviembre de 2001. Ponencia: “La selección de información en algunos procesos inquisitoriales del siglo XVII”. Moderador en el Coloquio “La otra palabra”, el 18 de abril de 2002.

  • Investigador y compilador de textos dramáticos en francés para la Antología de textos de letras modernas de la Facultad de Filosofía y Letras (2007).


        1. DOCENCIA EN TEATRO NIVEL SUPERIOR
  • EAT (Escuela de Teatro del INBA). Profesor suplente de Historia del Teatro I (1997)

  • PROFESOR EN LA UAM

      1. Como profesor interino: Historia del teatro, teatro de los Siglos de Oro Español. Narrativa modernista y naturalista. Año 2001

  • PROFESOR EN LA UNAM

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura: MORFOSINTAXIS Y COMENTARIO DE TEXTOS I Y II (Ahora llamada Análisis de textos I y II) (1999-a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura en la materia TEATRO VIRREINAL I y TEATRO IBEROAMERICANO II. (Desde 2003-1 a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura en literatura dramática y teatro. Profesor de asignatura en la materia HISTORIA DEL ARTE TEATRAL I Y II (TEATRO GRIEGO, LATINO, MEDIEVAL Y RENACENTISTA) (Desde 2003-1 a la fecha de hoy).

—FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. Licenciatura. Profesor de teatro de los Siglos de Oro español. Como interino. Semestre 2005-1.

OTRAS FUNCIONES EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNAM (Colegio de Teatro): Asesor de algunas tesis de licenciatura y una de maestría. Sinodal de muchas. Encargado de los exámenes extraordinarios de mis materias. Encargado de tutorías.


  • LITERATURA Y REDACCIÓN.

PROFESOR NIVEL MEDIO Y MEDIO SUPERIOR

UNAM dgire definitividad dictamen 10


  • Instituto María Isabel Dondé: profesor de literatura mexicana, universal, hispanoamericana y taller de redacción (1993-1994).

  • Universidad Latina: profesor de taller de redacción, investigación de campo, técnicas de investigación documental, taller de literatura universal y taller de clásicos hispanoamericanos. (1994-1996).

  • CLAM: Colegio Latinoamericano de México. Profesor de literatura mexicana y universal (1997-1999).



3) TRABAJO (NO ACADÉMICO):


      1. TRABAJO EDITORIAL

  • Editorial Vuelta: corrector de estilo, y al cuidado de distintas ediciones de novelas y libros de poesía (1989).

  • Letras y Palabras, servicios editoriales: diseñador de originales mecánicos para libros, revistas, folletos y tipografía en general; editor de revistas y folletos. Manejo de los programas de computación "Word Perfect", "Page Maker" y "Corel Draw" (1990-1992).

  • Revista Proceso (1995): corrector "free lance".

  • CITRU (Centro de Investigación teatral Rodolfo Usigli: corrector 1997-1998

  • FIC (Festival Internacional Cervantino): traductor francés-español (free lance) de folletos y fichas técnicas, 1990-93.

  • Editorial Santillana-Alfaguara-Nuevo México.

Elaboración de guías de lectura para las novelas Los años con Laura Díaz, de Carlos Fuentes y Cruz de olvido, de Carlos Cortés (1999-2000)


AUTOR (EN COLABORACIÓN CON Alberto Chimal et. al.) DE LOS LIBROS DE SECUNDARIA ESPAÑOL I Y ESPAÑOL II CONEXIONES. México. 2007. Editorial Alfaguara- Nuevo México. (Reeditado hasta la fecha de hoy)

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  1. COLABORADOR EN PUBLICACIONES PERIÓDICAS

(Cuento, Poesía, Crítica, Reseña).


  • Revista: Artes Escénicas (crítica teatral), con Josefina Brun.

  • Revista: El Faro (cuento, poesía, teatro), con Juan Coronel.

  • Periódico: El Día (en: El día de los jóvenes, cuento, poesía, reseña).

  • Periódico: El Economista (reseña de libros, críticas de obras de teatro).

  • Periódico: Uno más Uno (en: Sábado, poesía).

  • Revista de la Universidad de México (poesía).

  • Revista Tramoya: obra de teatro finalista en el concurso de dramaturgia "Emilio Carballido" (1996).

  • Colaboró como crítico teatral para la Revista Mexicana de Cultura del periódico El Nacional (coordinador editorial: Miguel Ángel Quemáin). (1998).

  • Colaborador de artículos sobre teatro para la revista Casa del Tiempo, de la UAM (1998 a la fecha).



CREADOR. TEATRO

  1. DRAMATURGO
  • Vístete Rápido (1984) (Publicada, revista El Faro).

  • Delirio 23 (1985) (Publicada, revista El Faro).

  • Amor Tal... (1986) (Representada Teatro Legaria).

  • La Fiesta de los Disfraces (I987) (Representada Teatro Santo Domingo).

  • En tres Cervantes te veas, adaptación e "Intermeses"(1990) Representada en el FIC 90.

  • Filus (1991) (Inédita).

  • Yo, el Peor de los Dragones (1993). Representada en el Museo del Chopo y en el Foro El ensayo (1995). Finalista en el concurso "Emilio Carballido". Publicada en la revista Tramoya de enero de 1996. Representada en una lectura dramatizada dirigida por Edoardo (sic) Alcántara durante el 50 aniversario de la EAT Escuela de Arte Teatral del INBA en el ciclo de lecturas de dramaturgos mexicanos de la segunda mitad del siglo XX. Representada en el Museo del Carmen en abril y mayo de 1998 bajo la dirección de Edoardo Alcántara. Obra elegida para el Festival de la Universidad de Monterrey, 2005 así como para el festival de la BILINGUAL FOUNDATION OF THE ARTS en Miami 2005

  • Sala de Espera (1997).

Becario del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, FONCA–CONACULTA. Trabajó en un proyecto de dramaturgia bajo el sistema Jóvenes Creadores (1996/1997).

  • Sala de Espera: Proyecto Coinversiones FONCA 1999 Dirección de Alejandro Ainslie. La Gruta. Instituto Cultural Helénico (1999)

  • Unidad Lupita, Versión libre del cuento del mismo nombre de Jaime Alfonso Martínez Sandoval. Dirección Rocío Carrillo. Producción IEDF (2005).

  • Gente de primera, melodrama didáctico. Estreno el 6 de julio de 2007 en el Instituto electoral del Distrito Federal.

Creador del BLOG DE DRAMATURGIA: www.dramavirtual.com (desde enero de 2008 a la fecha)



    1. DIRECTOR DE TEATRO
  • Amor tal..., de Benjamín Gavarre (Ciclo de Nuevos Directores Universitarios de la UNAM. Teatro Legaria, 1987).

  • La Fiesta de los Disfraces, de Benjamín Gavarre (Teatro Santo Domingo, 1988).

  • En tres Cervantes te veas. (Teatro Santa Catarina; Festival Internacional Cervantino, 1990).

  • Yo, el Peor de los Dragones, de Benjamín Gavarre. (Museo del Chopo, 1995).


    1. ACTOR
  • Hécuba, La Perra; basada en Hécuba y Las Troyanas, de Eurípides. Adaptada y dirigida por Hugo Hiriart (1982).

  • El Gato con Botas, de L.W. Tieck; adaptada y dirigida por J. J. Gurrola (1983).

  • Serpientes y Escaleras y Fisura, coreografías de Lydia Romero. Actor-bailarín invitado del grupo Cuerpo Mutable (1983).

  • Teatrísimo, serie de televisión dirigida por J.J. Gurrola. Programas: La Máquina de Sumar, de Elmer Rice; Un Hogar Sólido, de Elena Garro; La Cena del Rey Balthazar, de Calderón de la Barca (1983).

  • El Maravilloso Traje de Helado Crema, de Ray Bradbury. Dirección de Eduardo Ruiz Saviñón (1984).

  • Bodas de Sangre, de Federico García Lorca. Dirección, Rubén Paguagua (1985).

  • La Madre, de S.I Witkiewicz. Dir. Rocío Carrillo (86)

  • La Cueva de Salamanca, de Cervantes. Dirección, Raúl Zúñiga (Festival de Siglos de Oro, Taxco, 1986).

  • De cómo el señor Mockinpott logró liberarse de sus padecimientos, de Peter Weiss. Dir. Néstor López Aldeco (1987)

  • Infinitamente Disponible, creación colectiva del grupo Teatro de la Rendija (Teatro de la iglesia de Santo Domingo 1988).

  • Los Enemigos, de Sergio Magaña. (1988–90)

  • ¡Ah Cábala Vida! Espectáculo de Raúl Zúñiga (1990).

  • Los Desfiguros de mi Corazón, de Sergio Fernández. Dirección de Néstor López Aldeco (Foro sor Juana Inés de la Cruz, 1992-1993).

  • Asesino Personal, creación colectiva del grupo organización secreta, confabulación teatral. Idea original y dirección de Rocío Carrillo (Claustro de sor Juana, 1993; Salón México 1994). Nominada para la mejor obra de 1993, teatro de grupo, APT.

  • Pastorela Típica de Tepozotlán, dirección Raúl Zúñiga. Desde 1985 a 2004